Índice de volúmenes - Índice de revistas - Índice de artículos - Mapa ---- Atrás


Revista Comunicar 1: Aprender con los medios (Vol. 1 - 1993)

Prensa y medios de comunicación en bachillerato

https://doi.org/10.3916/C01-1993-06

Ignacio Aguaded

Amor Pérez-Rodríguez

Abstract

En este artículo se analizan los actuales y posibles usos de la prensa en la etapa de Bachillerato desde una doble perspectiva: la situación actual -con la ordenación del Sistema establecida en la LGE- y la inminente implantación de la LOGSE. Ofrecemos un somero estudio de la utilización disciplinar e interdisciplinar de este medio de comunicación, indicando los hándicaps que hay que superar y las condiciones que favorecen positivamente su uso.

Keywords

Archivo PDF español

La introducción de los medios de comunicación en la enseñanza, en todos sus niveles educativos, tiene necesariamente que surgir desde la reflexión del profesorado, de la comunidad educativa y de la propia sociedad, a partir de la toma de conciencia de la importante presencia, vigencia e influencia que los «media» tienen en la sociedad actual. Padres y madres, niños y niñas... alumnos y profesores están más mediatizados que nunca por el influjo constante y persistente que la comunicación de masas impone en nuestros estilos de vida y en nuestras formas de conducta. Hábitos, creencias, aficiones, costumbres, relaciones... en definitiva, nuestra propia manera de entender y vivir el mundo son muchas veces condicionados por los patrones que marca la comunicación de masas; en la mayoría de los casos manejando peligrosamente nuestro inconsciente/subconsciente, y por ello delimitando nuestra propia libertad de actuación y de pensamiento.

Ante el hecho social del analfabetismo audiovisual y comunicativo, que afecta gravemente a un alto porcentaje de la población, es necesario que desde la enseñanza se ofrezca a los alumnos algunos instrumentos y resortes que favorezcan una reflexión crítica sobre los medios, un conocimiento de sus mecanismos y estructuras y unas estrategias que fomenten el uso de los mismos desde una vertiente productiva y creadora, convirtiéndolos en plataformas y lenguajes de expresión personal y colectiva.

El Bachillerato tiene, dentro del Sistema Educativo, un papel esencial que cumplir en esta fase de alfabetización audiovisual, puesto que los chavales han llegado ya a una cierta madurez, autonomía y responsabilidad y a un alto dominio de las técnicas ins-trumentales. Los medios se convierten de esta forma, en nuevos lenguajes que hay que conocer, manejar y dominar. Es, sin duda ésta, la mejor tarea que se puede emprender desde la educación para hacer de nuestros alumnos unos ciudadanos críticos, creativos, conscientes y responsables de su propia realidad.

Dadas las circunstancias especiales en la que nos encontramos en la actualidad, de vigencia aún de la Ley General de Educación de 1970 y de la progresiva implantación de la LOGSE de 1990, plantearemos este artículo teniendo presente tanto la realidad actual -concretada en el Bachillerato Unificado Polivalente (BUP) y Curso de Orientación Universitaria (COU)- como ofreciendo ya unas breves notas sobre el nuevo marco curricular que establece la reestructuración del Sistema Educativo.

I. La prensa escrita en el Bachillerato actual

La configuración que la LGE de 1970 establecía para las Enseñanzas Medias, subdividía este período educativo en la Formación Profesional -analizada en otra sección- y el BUP, siendo en ambos casos necesario el COU para el ingreso en la Universidad. En la práctica, este último, impartido siempre en los centros de BUP, se ha convertido en un cuarto curso de Bachillerato, por lo que consideraremos es-ta etapa estructurada en cuatro niveles.

El Bachillerato nacía en los años setenta, con la finalidad de ofrecer un modelo unificado que superara la distinción entre ciencias y letras y que conjugara la preparación para la Universidad -finalidad propedéutica-, con unos objetivos terminales enfocados -en la ley- a la formación de ciudadanos con un óptimo nivel cultural y con recursos para el desenvolvimiento en la vida activa y profesional. Profundizar en su formación científica y humana, orientarles en su elección vocacional y adiestrarles en la adquisición de técnicas de trabajo intelectual... eran, entre otros, los objetivos esenciales que marcaba la legislación para la etapa.

1.1. Los handicaps de la integración

Este modelo teórico de Bachillerato que hemos esbozado, con sus insuficiencias, demandaba desde sus inicios un ineludible acercamiento crítico de los alumnos hacia la realidad cotidiana, hacia la actualidad de la calle y del mundo. En este sentido, un uso reflexivo de los medios de comunicación en las aulas, desde la óptica de la necesaria alfabetización icónica que todos como ciudadanos necesitamos para comprender los múltiples mensajes y medios, se tenía que haber convertido en eje radial, en una materia transversal del proceso de enseñanza y aprendizaje de los adolescentes y jóvenes españoles.

Sin embargo, la implementación en la práctica del modelo teórico de Bachillerato de la LGE, ha encontrado en estos veinte años de vigencia profundas vías de agua. El Libro Blanco para la Reforma del Sistema Educativo (1989) destaca el academicismo, el aprendizaje memorístico y la escasa flexibilidad de los programas como insuficiencias y disfunciones estructurales que han predominado en esta etapa.

Cualquier profesor, padre o alumno que haya vivido de cerca la enseñanza del Bachillerato en los últimos años y haya sido capaz de analizarla críticamente, habrá sido consciente de estos problemas. Unos programas excesivamente cerrados, que reducen el papel del profesor a mero aplicador de contenidos, ya sistematizados y digeridos en libros de texto o apuntes que se repiten años tras año; unos contenidos abultadamente recargados que casi nunca pueden ser completamente finalizados o se terminan superficialmente; una estructuración del saber más adaptada a las ciencias específicas -parcelación curricular teórica y abstracta- que a las capacidades, necesidades e intereses de los propios alumnos y alumnas... han sido de alguna forma la tónica dominante en nuestros centros de Bachillerato.

Por otro lado, todo ello se ha acompañado de una organización escolar muy rígida (agrupamientos de alumnos inflexibles, elevado número de alumnos por aula, subdivisión temporal muy parcializada, rígida e inamovible) y una metodología docente escasamente preocupada por el proceso de los aprendizajes de los alumnos, puesto que esencialmente ha predominado la lección magistral y la repetición memorística, exclusivamente dedicada a conocimientos intelectuales.

Pero además de los intelectualistas y rígidos programas, la metodología tradicional y la inflexible organización escolar, la mentalidad excesivamente individualista de los profesores -que han considerado la actuación docente como un ejercicio exclusivamente personal y a las aulas como auténticos reinos de taifas- han atrofiado la posibilidad de poner en marcha en la mayoría de los casos proyectos didácticos globales.

En definitiva, este conjunto de insuficiencias del Sistema -que por supuesto no son exclusiva responsabilidad del profesorado- no han creado las condiciones óptimas para favorecer un Bachillerato que atienda más a una enseñanza integral de alumnos y alumnas, adaptada a los niveles psicológicos de maduración de la adolescencia y juventud y a los principios didácticos aptos para esta etapa, sin limitarse exclusivamente a parcelaciones específicas de ciertas ramas del saber. La enseñanza del BUP fue concebida desde la ley que la gestó como algo más que la mera transmisión de un corpus de saberes intelectuales más o menos conectados con los intereses y necesidades de las alumnas y alumnos.

La puesta en marcha del proceso de Reforma quiere precisamente incidir sobre estas disfunciones del Sistema para convertir este período educativo en una fase que al mismo tiempo ofrezca una formación científica, una preparación humanística e instrumentos para el desenvolvimiento en la vida social, esto es, permitir que los alumnos y alumnas adquieran los conocimientos, actitudes y valores que les preparen para desarrollarse activa y responsablemente en la sociedad.

En este contexto ha de encuadrarse el uso de los medios de comunicación en el aula, como un instrumento más al servicio de una formación global de ciudadanos libres y responsables que son capaces de responder activa y críticamente a los estímulos de la sociedad tecnológica y audiovisual en la que vivimos inmersos.

En los últimos años ha aumentado progresivamente el número de institutos de Bachillerato en los que se han ido creando proyectos de innovación, seminarios permanentes, grupos de trabajo o simplemente equipos de profesores que, bien individual o colectivamente, han reflexionado y descubierto la necesidad de adaptar la enseñanza a las necesidades sociales, encuadrando el estudio de los medios de comunicación dentro del currículum escolar como parte integrante del proceso de enseñanza-aprendizaje.

Es cierto que también se ha hecho uso de los medios de forma anecdótica sin responder a unos objetivos previamente marcados y una finalidades educativas lo suficientemente explicitadas. Los medios ofrecen inicialmente muchos inconvenientes de integración, pero también una vertiente novedosa y atractiva. Esta utilización asistemática, individualista y aprogramática, aunque no es totalmente rechazable ya que puede ser el inicio de planteamientos más serios, no responde a las expectativas que desde un análisis riguroso pueden desprenderse.

1.2. Desarrollo evolutivo y comunicación. Adolescencia, juventud y medios

El espacio evolutivo que va desde los 15 a los 18 años -etapa actual del Bachilleratorecoge una fase trascendental en la formación del individuo. Una vez finalizada la fase de las operaciones formales, según Piaget, comienza el período de la lógica de las proposiciones. Cognoscitivamente se ha alcanzado el conocimiento abstracto, las operaciones formales y la memoria lógico-deductiva, siendo ya capaces los adolescentes y jóvenes de emprender proyectos de investigación autóno-mamente y de desarrollar el espíritu crítico, el sentido histórico y el mundo de los valores. Afectiva y socialmente, los alumnos están conquistando su madurez como adultos y su integración definitiva en la sociedad, aún incluso con tintes de rebeldía y actitudes antisociales más o menos radicales. Las contradicciones y la lucha entre el egocentrismo y la vida de grupo desvelan ya una personalidad que está definiendo su identidad personal y su propia vida interior, y por ello su capacidad de reflexión, su sentido de emancipación espiritual e independencia de criterios.

Este retrato general, con todas sus variantes posibles, nos contextualiza de alguna forma el trasfondo psicológico que define a alumnos y alumnas en este ciclo. Esta fundamentación, unida con las destrezas didácticas básicas que los chavales han adquirido en períodos anteriores, nos sitúan en una etapa privilegiada para el uso de los medios de comunicación y la prensa escrita en este período, como instrumentos de captación de la realidad y como plataformas de expresión autónoma y creativa.

La potencialidades que tienen nuestros alumnos y alumnas de desarrollar el espíritu investigador, la capacidad de interpretación crítica, la creatividad... encuentran en los medios de comunicación un aliado de excepción, ya que los «media», en su uso crítico, agudizan el protagonismo de los alumnos en su análisis de la realidad, en su investigación y reflexión sobre el entorno y en el desarrollo de recursos para ser ellos mismos portavoces de la comunicación... Una explotación didáctica innovadora, plural y crítica de la comunicación audiovisual en el aula abre, sin duda, a los jóvenes del Bachillerato a una nueva concepción de las relaciones educativas.

1.3. Las experiencias actuales: los usos didácticos
1.3.1. Usos disciplinares

Un rápido sondeo por nuestros centros de Bachillerato nos hace ver que alumnos y profesores trabajan a menudo con los medios de comunicación y especialmente la prensa escrita, aunque en la mayoría de las ocasiones sólo responde a actitudes esporádicas, desconectadas de cualquier planificación y coordinación previa. Además es frecuente aún que exista «mala prensa» del profesor o profesora que llevan periódicos a clase y que piden periódicos a los chicos y chicas, perdiendo mucho tiempo para comentar noticias de actualidad y marginar los contenidos del programa.

No obstante es un hecho constatado que se utiliza la prensa y los otros medios en los centros de Medias, aunque desde un abanico muy diverso y contrastado. Normalmente se emplean como auxiliar didáctico, apoyo a determinadas áreas: Geografía, Lengua, Filosofía, Ciencias Naturales... otras veces se trata de elaborar periódicos o revistas escolares que se realizan en pequeños grupos para todo el Centro o algunas clases, en las llamadas EATP de Periodismo, como actividad extraescolar; rara vez el trabajo con los medios responden a proyectos de centro y a una integración interdisciplinar.

Periódicos y revistas están presentes, por ello prácticamente en la totalidad de las materias del currículum de Bachillerato: Historia, Geografía, Filosofía, Ética, Religión, Lengua, Literatura, Idioma, Latín, Ciencias, Biología, Física, Matemáticas y Educación Física.

En Geografía e Historia, la prensa es empleada por muchos alumnos de BUP como apoyo didáctico para los contenidos de la asignatura. Los periódicos sirven para motivar determinados temas al aproximarlos a los acontecimientos presentes; para comparar comportamientos y hechos pasados con los de hoy; para investigar temas interesantes que no figuran todavía en ningún texto por ser muy recientes; como comentarios a diferentes planteamientos políticos, sociales, económicos, demográficos, históricos...; como recurso gráfico de indescriptible valor para mostrar datos, esquemas, mapas, cuadros, etc. de forma actualizada. La Geografía y la Historia son disciplinas vivas que cambian constantemente y con tanta rapidez que es imposible que ningún cauce de transmisión recoja tan certeramente esta información, a no ser los medios de comunicación diarios. Televisión, radio y prensa tienen por ello el privilegiado rol de ser los canales exclusivos para el conocimiento de muchos aspectos de la realidad presente -que en orden de prioridad en una programación curricular, sin duda deben ser el núcleo vertebrador-. Nuestra historia actual está llena de acontecimientos como transformación de fronteras, nuevas relaciones internacionales, guerras, cambios de regímenes políticos, golpes de estado, nueva configuración europea, problemas demográficos, migratorios, ecológicos, sociales (racismo, xenofobia), etc. Todo este cúmulo de información se recoge a diario en la prensa escrita, en revistas y suplementos culturales, en la televisión y la radio. Podemos encontrar además biografías, reportajes y documentales más amplios sobre personalidades, temas y cuestiones trascendentales, además de muchos apoyos gráficos que indudablemente nuestros libros y enciclopedias no aportan todavía. Los chavales pueden acceder a estos cauces de información de forma sencilla, asequible y fácil. Es necesario, sin embargo, completar este uso didáctico con un aprendizaje del medio para fomentar en nuestros alumnos una interpretación crítica. No basta con leer ingenuamente para descubrir manipulaciones, opciones ideológicas y mensajes latentes. El trabajo con la prensa se ha de enfocar también a formar ciudadanos conscientes y responsables, capaces de interpretar juiciosamente su realidad. Es un reto de los profesores y profesoras el crear el hábito de la lectura de la prensa y los medios desde una vertiente lúdica y atractiva.

En el área de Filosofía y Ética, los medios de comunicación desempeñan un papel esencial como fuente para contextualizar el pensamiento de determinados filósofos, para acercar los contenidos teóricos a la realidad, para provocar la crítica, el comentario, el debate de planteamientos, opiniones e ideas de conocidos pensadores de nuestra época. Los periódicos, por ejemplo, ofrecen el pulso ideológico y las concepciones filosóficas de grupos sociales en los cuales nos movemos. Los alumnos y alumnas comprueban a través de la lectura de artículos de opinión, editoriales y secciones muy concretas el desarrollo del pensamiento actual, nuestras raíces en la historia de la filosofía y los avances y retrocesos de las ideas de la sociedad. También es posible estar al día en los debates sobre cuestiones éticas y morales que suelen interpelar bastante a los jóvenes. Obviar el uso de la prensa en un área tan específica, sería dar un cerrojazo a la conexión de la asignatura con el ambiente y el entorno de los chicos, que suponemos fundamental para la integración de los conocimientos y aprendizajes filosóficos. Filosofía, Ética y Religión encuentran en la prensa y en los debates televisivos recursos para debatir cuestiones de actualidad, comentar y opinar, e incluso una plataforma para ser ellos portavoces de comunicación, creando sus periódicos con secciones dedicadas al ejercicio del pensamiento, la opinión, la crítica y el debate. La prensa diaria ofrece el aliciente de la contraposición de ideas, la facilidad para ver más cerca actitudes tolerantes e intolerantes ante cuestiones ideológicas, la motivación para la expresión individual y el recurso para el diálogo entre opciones diferentes.

En el área de Lengua y Literatura es más fácil encontrar experiencias actuales de trabajo con la prensa. Suelen utilizarse los periódicos como apoyo textual, para análisis de la utilización del lenguaje, estructuras gramaticales, empleo del léxico, ortografía, recursos lingüísticos, funciones del lenguaje, procedimientos literarios, etc. Muchos compañeros analizan a diario con sus alumnos el lenguaje que aparece en los medios. Los chicos y chicas investigan usos gramaticales, recursos léxicos, 50 COMUNICA 1, 1993 sintaxis, expresiones con errores o extranjerismos, fallos ortográficos. El trabajo resulta bastante motivador e interesante y los chavales profundizan en el uso de su lengua, con un estilo más cercano y actual, más próximo a sus contextos que muchos asépticos libros de texto. No sólo como apoyo textual puede emplearse la prensa; es interesantísmo probar su uso como medio de expresión lingüística y, por tanto, como cauce para poner en práctica las destrezas idiomáticas de los alumnos. Se puede hacer un periódico escolar para aprender a expresarse con corrección y adecuación, ejercitar su competencia lingüística y poner a prueba sus conocimientos. En muchos centros, aunque en la mayoría de forma poco sistematizada, se confeccionan artículos, secciones de revistas o incluso periódicos completos que imitan los géneros y lenguajes de los comerciales. Lo importante es alcanzar fórmulas de expresión personal de los chavales, empleando la lengua como un medio cercano y atractivo que tiene una finalidad comunicativa. En este sentido, la radio y la televisión ofrecen también unos óptimos cauces para la expresión creativa, especialmente, de una faceta tan olvidada, desgraciadamente, en los centros escolares como la dimensión oral del lenguaje. En todo caso, independientemente del medio, no se puede pretender que los alumnos sean «periodistas en miniatura» y que sus periódicos, revistas o programas de radio y televisión puedan compararse con los de los «adultos». Estos medios/lenguajes tienen que servir de canal de comunicaciones e informaciones, de muestra de las capacidades reales de nuestros alumnos en todos los ámbitos del conocimiento necesarios para poner en marcha una plataforma comunicativa, como es un medio de información. La prensa escrita y los otros medios pueden ser también en este área, instrumentos para «comunicar» contenidos literarios, creaciones propias, etc. Son bastante frecuentes las revistas literarias en la que los alumnos dan rienda suelta a su más íntima expresión creativa y artística. Sus posibilidades motivadoras son indiscutibles.

Aprender y enseñar Francés e Inglés empleando los medios como auxiliares didácticos o como canales de expresión y técnica creativa supone un planteamiento de acercamiento de los contenidos más o menos anquilosados de los textos tradicionales a una realidad más próxima y motivadora. ¿Qué mejor medio que los periódicos, los programas de radio y televisión, las películas de cine... para conocer un país y sus gentes, una nueva forma de expresarse y analizar otra realidad? Comentarios, contrastes, análisis de vocabulario, debates a través de los medios, incluso elaboración de periódicos, programas de radio o vídeo en la nueva lengua, juegos con el lenguaje mutilando textos, ejemplares de periódicos para leer, etc.

En Latín y Griego podemos buscar en el periódico expresiones sobre todo latinas que perviven como estereotipos, etimologías, vocablos que conservan sus formas clásicas. Es muy interesante también la identificación y relación de ideas políticas, filosóficas, artísticas y literarias, que guardan relación con el mundo clásico. Hay centros que incluso realizan periódicos escolares que reproducen y recrean el mundo latino clásico y utilizan los conocimientos sobre su civilización, política, sociedad, lengua, literatura, etc. para informar y comunicar en sus páginas.

En el área de Ciencias, el periódico, los suplementos, las revistas, los programas de televisión, los vídeos desempeñan un papel de auxiliares didácticos y complementación de las distintas asignaturas. Podemos emplearlos como punto de partida para la motivación de los alumnos, para añadir y completar informaciones, para que se utilicen como fuentes de datos en investigaciones, para suscitar debates, para provocar comentarios y réplicas basadas en otras opciones, para acercarnos a la realidad con nuestras «cámaras»... Los temas científicos, y sobre todo los relacionados con la naturaleza, la biología, la ecología, nutrición, salud, etc. son hoy centros de interés para los adolescentes, además de provocar estados de opinión, conciencia y juicio crítico deseables para un planteamiento eficaz de la educación y aprendizaje. Las matemáticas son un área específica de conocimiento que muchas veces «repele» a los alumnos. La prensa tiene recursos explotables desde las matemáticas: jugar con las letras calculando probabilidades, resolver pasatiempos con ecuaciones, interpretar gráficos estadísticos sobre poblaciones, encuestas o resultados de procesos electorales...

En Educación Física, las páginas deportivas son recursos didácticos de gran valor por su información actual y detallada sobre deportes y deportistas. Además, hay periódicos especializados con lo que las propuestas para trabajos de investigación, apoyo, pistas para debates, información lúdica, etc. adquieren muchísimas posibilidades y el trabajo de profesores y alumnos en un ámbito tan concreto, presenta nuevos alicientes. Pueden hacerse páginas deportivas para el periódico del Instituto o colocarse reportajes o carteles en los tablones, entrevistar a deportistas que se acerquen a nuestro entorno, comentar o radiar un partido, fotografiar escenas deportivas, grabar algún acontecimiento deportivo y aprender viéndolo...

f) La energía (nuclear, alternativas...).

g) La capa de Ozono.

h) Otros.

Estos grandes temas, entre otros, no pueden quedar sin respuesta, o cuando menos sin análisis, desde la Universidad. Esta debe generar en su interior un intercambio de aportaciones entre las distintas ramas del saber, cuyos flujos enriquezcan la vida universitaria, posibilitando la elaboración de una cultura académica más amplia que la curricular; y que al mismo tiempo sirva para romper el tradicional aislamiento con la sociedad. Para ello hay que contar con los medios y con la propia institución universitaria. El beneficio resultante sería mutuo. En cualquier caso, ha de ser preciso utilizar una metodología de acercamiento a los medios de comunicación, como fuentes y objetos de conocimiento, que discrimine y sea crítica, en la línea que para la revisión de la Historia Contemporánea plantea Moreno Sardá (1993: 67 y ss.). Frente a la realidad construida por los medios, la Universidad, mejor que otros niveles educativos, puede proponer la lectura adecuada de esa realidad.

Incorporar los medios a la enseñanza universitaria es acercarla más a la sociedad; es abrir las puertas del aula a los últimos avances científicos, a las últimas declaraciones políticas, o a los últimos acontecimientos culturales o económicos (aunque a veces sea de forma somera e incipiente). Pero no ha de ser en ningún caso una incorporación excluyente de otros instrumentos de aprendizaje, sino complementaria, que pretenda contribuir sobre todo a la mejor formación académica y cívica de los estudiantes universitarios.

Referencias

AGUADED, I. (1990): «Utilización didáctica de los periódicos en el aula. El taller de prensa». Aularia. El país de las aulas, Almería, nº 6, Mayo.

AGUADED, I. (1992a): «Audiovisuales en una escuela renovada. Viaje por los medios», en Medios audiovisuales para Profesores. Huelva, ICE de la Universidad de Sevilla en Huelva/Centros de Profesores.

AGUADED, I. (1993): Comunicación audiovisual en una enseñanza renovada. Propuestas desde los medios. Huelva, Grupo Pedagógico Andaluz «Prensa y Educación», Aula de Comunicación (I).

AGUADED, I. (Coord.) (1991): Profesores Dinamizadores de Prensa. Huelva, Grupo Pedagógico «Prensa y Educación» de Andalucía.

AGUADED, I. y PÉREZ RODRÍGUEZ, M.A. (1992c): «Reconquistar la comunicación. Alumnos y profesores, productores de mensajes y medios», ponencia presentada al IV Encuentro Internacional sobre el libro escolar y el documento didáctico. Badajoz, Universidad de Extremadura.

AGUADED, I. y PÉREZ RODRÍGUEZ, M.A. (Coords.) (1992b): Enseñar y aprender con prensa, radio y televisión. Simposio Andaluz. Huelva, Grupo Pedagógico Andaluz «Prensa y Educación».

ALONSO M. y MATILLA, L. (1990): Imágenes en acción. Análisis y práctica de la expresión audiovisual en la escuela activa. Madrid, Akal, El Mochuelo pensativo.

APARICI, VALDIVIA y GARCÍA MATILLA (1987): La imagen. Madrid, UNED, Curso de iniciación a la lectura de imágenes y al conocimiento de los medios audiovisuales. Multimedia integrado por libros -dos tomos, cassettes y cintas de vídeo.

BALLESTA, J. (1991): La incorporación de la prensa a la escuela. Madrid, Seco-Olea, Panorama.

BARTOLOMÉ, D. y SEVILLANO, M. L. (1991): Enseñanza-aprendizaje con los medios de comunicación en la Reforma. Madrid, Sanz y Torres.

BAZALGETTE y OTROS (1992): L´éducation aux médias dans le monde. París, Clemi, Unesco, British Film Institute.

CABERO ALMENARA, J. (1989): Tecnología educativa: utilización didáctica del vídeo. Barcelona, PPU.

CIPRA y HERMELIN (1981): La presse, un outil pédagogique. Son écriture, sa lecture, son information, sa critique. París, Retz.

CLEMI (1990): Moyens d´information et enjeux éducatifs: pour une approche critique. París, Ministère de l´Éducation Nationale.

CLEMI (1991): Médias et éducation. Réferences documentaires nº 54. París, Ministère de l´Éducation.

COPPEN, H. (1982): Utilización didáctica de los medios audiovisuales. Madrid. Anaya, Anaya 2.

CORBALÁN YUSTE, F. (1992): Prensa, matemáticas y enseñanza. Zaragoza, Mira editores.

CORZO, J. L. (1989): Leer periódicos en clase. Madrid, Editorial Popular.

FERRÉS, J. (1988): Cómo integrar el vídeo en la escuela. Barcelona, Ceac, Aula práctica.

GARCÍA NOVELL, F. (1986): Inventar el periódico. La prensa en la escuela. Madrid, Zero, Proyecto Quirón.

GARCÍA SÁNCHEZ, J.L. (1989): Lenguaje audiovisual. Madrid, Alhambra, Biblioteca de Recursos.

GONZÁLEZ I MONGE, F. (1989): En el dial de mi pupitre. Las ondas, herramienta educativa. Barcelona, Gili Gaya, Medios de comunicación en la enseñanza.

GUILLAMET, J. (1988): Conocer la prensa. Introducción a su uso en la escuela . Barcelona, Gili Gaya, Medios de comunicación en la enseñanza.

KRASNY BROWN, L (1991): Cómo utilizar bien los medios de comunicación. Manual para padres y maestros. Madrid, Visor, Aprendizaje.

MEC (1989): Libro Blanco para la Reforma del Sistema Educativo. Madrid, Ministerio de Educación.

MEC (1990): Materiales de apoyo. Programa Prensa- Escuela. Madrid, Ministerio de Educación.

MEC (1991): Bachillerato. Estructuras y contenidos. Madrid, Ministerio de Educación y Ciencia.

MIRAVALLES, L. (1985): Iniciación al periodismoescolar. Salamanca. ICE Universidad, documentos didácticos.

NADAL MARTÍN y PÉREZ CELADA (1991): Los medios audiovisuales al servicio del centro educativo. Madrid, Castalia-MEC, Biblioteca de centro.

REBOUL, E. (1980): Aprender a usar las fuentes de información. Técnicas para la escuela. Madrid, Narcea.

RODA SALINAS y BELTRÁN DE TENA (1988): Información y comunicación. Barcelona, Gili Gaya, Medios de comunicación en la enseñanza.

RODRÍGUEZ ILLERA, J.L. (1988): Educación y comunicación. Barcelona, Paidós, Comunicación.

ROTGER, B. y ROQUE, J. (1982): Cómo leer la prensa escrita. Madrid, Escuela Española.

SOLER, L. (1988): La televisión. Una metodología para su aprendizaje. Barcelona, Gili Gaya, Medios de comunicación en la enseñanza.

TADDEI, N. (1979): Educar con la imagen. Madrid, Marova, Biblioteca del educador.

VARIOS (1989): I Congreso Provincial de Prensa Educación. Huelva, Grupo Pedagógico «Prensa y Educación » de Andalucía.

VARIOS (1990): II Congreso Andaluz de Prensa Educación. Huelva, Grupo Pedagógico «Prensa y Educación » de Andalucía.

VARIOS (1992): A escola e os media. Fichas de actividades para comprender como se trata a actualidade. Lisboa, Ministério da Educaçao, Instituto de Inovaçao educacional, Clemi y Centre National de Documentation Pédagogique.