Índice de volúmenes - Índice de revistas - Índice de artículos - Mapa ---- Atrás


Revista Comunicar 3: Imágenes y sonidos en el aula (Vol. 2 - 1994)

Incorporación de los medios de comunicación en educación infantil

https://doi.org/10.3916/C03-1994-13

Carlota García-Benítez

Inmaculada Escarranza-Barragán

Pilar Mancebo-Fernández

Abstract

Esta experiencia está recogida de la programación que se lleva a cabo en el nivel de tres años (84 niños y 3 educadoras) de la Escuela Infantil «Pino Montano» de Sevilla. La metodología desarrollada por este nivel compagina la organización espacio-temporal por rincones del aula, con la globalización a través de cuentos tradicionales y temas de interés cultural que favorecen la motivación del niño.

Keywords

Archivo PDF español

No siempre resulta fácil disponer de materiales que contribuyan a desarrollar un tema globalizador con niños tan pequeños. Por ello, los medios de comunicación se convierten aquí en herramientas complementarias de múltiples aplicaciones que, por las características sensoriales que proporcionan de imagen, movimiento, color y sonido son capaces de captar con facilidad el interés y atención del niño pequeño, al mismo tiempo que aumentan su receptividad. Además, el carácter lúdico con que se pueden dotar, hacen del vídeo, fotografías, radio-cassette, cuento impreso... instrumentos de valiosa utilización didáctica.

Metodología

La necesidad de organizar el aula espacial y temporalmente es inherente a cualquier etapa educativa, pero es de 0 a 6 años donde, por razón de las características evolutivas del niño, el espacio en que se mueve y las actividades que realiza en cada momento, han de ser estructuradas teniendo en cuenta que ambos, espacio y tiempo, contribuyen a la propia organización cognitiva del niño y a la seguridad emocional que la «rutina» diaria le proporciona cuando se separa, por primera vez, del núcleo familiar para incorporarse al sistema educativo.

Queda así, el aula estructurada en diferentes zonas o rincones plurifuncionales, mientras que el tiempo de permanencia en la escuela se divide en una secuencia de actividades de carácter dirigido, semidirigido o no dirigido, en las que se pretende dar cabida a las diferentes necesidades, tanto individuales como grupales, dentro de lo que es la programación de base. El niño aporta como instrumento de aprendizaje el juego.

El juego reúne para el niño ingredientes de goce, actividad física y mental, riesgo... que le hacen netamente receptivo, mantiene el interés por el juego en sí y para sí, y lo convierte en campo de experimentación donde aprende por ensayo-error, sin arriesgar su autoestima cuando se «equivoca».

La globalización se presenta en esta etapa evolutiva, en la que el niño necesita en el aula de instrumentos organizativos para su pensamiento, como herramienta de contexto, en la que a lo largo de su desarrollo el niño establece sus propias asociaciones y las ramificaciones de su pensamiento de manera constructivista.

Así, para la realización de esta metodología globalizadora hacemos uso, como hemos dicho, de temas de interés sociocultural, cuya motivación no nace dentro del aula, sino que viene dada por el entorno familiar y social del niño (barrio, ciudad) que son los que despiertan y mantienen el interés. Junto a éstos, los cuentos tradicionales, cuyo valor principal radica en la posibilidad de proyectar el niño sus propios conflictos emocionales en las vicisitudes narradas en el cuento. Principalmente en aquéllos que generan miedos y ansiedades, y que les permiten un acercamiento a esos elementos de conflicto y una más fácil aceptación y resolución de los mismos, a través de la repetida narración dramatizada del cuento (en este caso por la educadora), de los vídeos de dibujos animados del mismo, de la manipulación del cuento impreso por parte del niño, de la audición de cintas con temas musicales y diferentes voces para cada personaje.

Todos los contenidos que posee la programación de un cuento, que según la LOGSE han de ser fijados para la Educación Infantil en función de tres ámbitos de experiencia (Identidad y Autonomía Personal, Medio Físico y Social, Comunicación y Representación) resultan más asequibles y asimilables cuando van inmersos en un contexto atractivo y motivador, donde todas las actividades y materiales participan de un fin común: posibilitar que el niño pueda construirse a sí mismo en interacción con el entorno que le rodea de forma armónica.

El trabajo globalizador de los cuentos y de los temas de interés se ve complementado con las actividades que los niños desarrollan en los diferentes «rincones» (Plástica, Lenguaje, Lógica y Juego Simbólico), a los que accede, por lo general, libremente y formando pequeños grupos de interacción, en los que dichas actividades suelen ser también libres.

Secuenciación

Todos los cuentos siguen una estructura similar en su desarrollo, y a lo largo de ella van haciendo su aparición los medios de comunicación de que disponemos.

- Antes de comenzar, cada niño aporta a la biblioteca un ejemplar del cuento que va a iniciarse. De él podrá hacer uso libremente dentro del «rincón de Lenguaje».

- La presentación del cuento se produce con una narración enfatizada del mismo por parte de la educadora en la «zona de encuentro », espacio central del aula destinado a actividades de comunicación (asamblea diaria, narración de cuentos, juegos de gran grupo...); dicha narración se repetirá un par de veces por semana hasta la finalización del cuento.

- Realización de fichas, elaboradas por el equipo educativo en función de los rasgos madurativos del nivel. Se trata de que resulten atractivas para el niño y que posibiliten el trabajo de los contenidos propuestos en el tiempo en que se desarrollará el cuento. Con estas fichas se inicia al niño en la utilización de diferentes técnicas de coloreo, pegado, rasgado, moldeo, recorte...

- Iniciación de un gran mural que se irá configurando en los días y semanas siguientes, y que representará una situación significativa del cuento. - Experiencias relacionadas con el tema central del cuento (culinarias, salidas del centro, actividades realizadas conjuntamente por varias clases, como la dramatización del cuento por parte de las educadoras con disfraces y teatro de guiñol...).

- Radiocassette. Suele aparecer en diferentes momentos del día para acompañar y estimular en la realización de diversas actividades, ligadas a la percepción auditiva. Con la audición de música clásica, del cuento editado, de canciones infantiles, con la grabación de voces y diálogos entre los niños, o de temas populares, como música de Semana Santa y de sevillanas, se pueden trabajar objetivos tan diversos como la atención y la discriminación auditiva, la memoria, el ritmo o la capacidad de secuencialización temporal de una historia, entre muchos otros.

- Con las diapositivas de temas de interés o del cuento en curso podemos acceder a una técnica que, por ser esencialmente gráfica, visual permite centrar la atención del niño en la imagen, ya que se puede prescindir de la voz que narra, en el momento que nos interese, así como utilizarla para dirigir la atención del niño hacia aquel aspecto sobre el que deseamos hacer una especial reflexión. Las diapositivas nos permiten trabajar la observación visual al utilizarlas como láminas de observación; la orientación espacial al cuestionar al niño sobre la posición o situación de los elementos que aparecen en imagen, o la secuencialización temporal y gráfica cuando le alteramos premeditadamente la aparición de unas imágenes que no se corresponden con el orden de la narración.

- Fotografías. En el «rincón de Lenguaje» los niños disponen de un álbum al que se van incorporando fotografías a lo largo del curso. Se inicia con fotografías de los niños y sus familias, de los niños trabajando libremente en los rincones, de las salidas al campo o a las granjas, de las fiestas de disfraces, Navidad, cumpleaños...

La interacción con sus compañeros se refuerza positivamente al disponer de este álbum de fotos, en las que el niño se puede identificar a sí mismo, a sus compañeros, a las situaciones que en ellas se describen. Dicha actividad se caracteriza por el estado de euforia y participación de los niños y conlleva una notable desinhibición del habla, algo que resulta trascendental en la evolución de los defectos del lenguaje, tan comunes a esta edad.

- El vídeo se incorpora al desarrollo del cuento o tema globalizador cuando éste ya está avanzado. El niño posee en esos momentos un gran conocimiento del cuento, con lo que la presentación del vídeo desempeña una función más que de descubrimiento, de fijación de los contenidos que se han ido trabajando previamente. Por ello, el visionado del cuento sigue unas pautas especiales:

· Visionado del vídeo con sonido. Una vez finalizado se cuestiona a los niños sobre lo visto y oído.

· Visionado del vídeo sin sonido (otro día).

El objetivo de este procedimiento es el de ver aumentada notablemente la atención del niño, cuando sigue el desarrollo de las imágenes del cuento sin sonido. La voz de la educadora hace pequeños incisos, puntualizaciones, que ayudan a centrar la atención del niño, y a que organice y fije sus percepciones de forma adecuada.

· El mismo día se suele hacer un visionado completo, es decir con imagen y sonido.

Si bien los medios de comunicación en las etapas propiamente escolares y superiores se convierten en instrumentos de investigación, conocimiento y creación, para el niño preoperatorio en edad preescolar dichos medios se transforman en vehículos, que pueden facilitar el desarrollo de estructuras básicas para el pensamiento, como son la atención, la memoria, la organización perceptiva, el lenguaje, la capacidad de análisis... Siempre, claro está, que la utilización de estos medios se haga de forma planificada y coherente con las necesidades del niño en este período evolutivo.