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Revista Comunicar 3: Imágenes y sonidos en el aula (Vol. 2 - 1994)

Profesorado y nuevas tecnologías

https://doi.org/10.3916/C03-1994-25

Pedro Sieiro-González

Abstract

La utilización de los medios de comunicación audiovisual y las nuevas tecnologías de la información y la comunicación sirven como punto de arranque de esta breve, pero profunda reflexión que el autor hace en defensa de la alfabetización audiovisual de nuestros alumnos y alumnas en los centros escolares. Para ello, la formación del profesorado y la integración curricular de los nuevos lenguajes se convierten en retos pendientes.

Keywords

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La entrada de los medios audiovisuales e informáticos en los centros es evidente. A veces tímidamente y por la puerta trasera.

Llegan a la casa del saber en un momento de crisis donde los libros, sólo por serlo, ocupan un lugar preferente. No quieren entrar en el absurdo debate de la sustitución de la «cultura del libro» por la «civilización de la imagen». Tampoco quieren que se les arrincone porque tienen claro que no van a sustituir a nadie. No son enemigos, como no lo fue la escritura que en épocas de Platón fue atacada, o como la máquina de Gutenberg que no era aceptada en la universidad. Las nuevas tecnologías no quieren ser consideradas como competidoras sino más bien como aliadas del profesorado que puedan colaborar con él en las tareas más mecánicas: impartir determinados conocimientos, transmitir ciertas informaciones... A los libros y a los profesores/as les quedan reservadas otras funciones más importantes.

Precisamente, una de estas funciones consistirá en alfabetizar a los alumnos/as en el lenguaje audiovisual. Una tarea nada fácil si tenemos en cuenta que se trata de interpretar la realidad. El lenguaje de la «visión» trata de universalizar. Por eso es necesario hacer hincapié en la necesidad de desarrollar la comprensión de diferentes tipos de mensajes, códigos, contextos y situaciones que puedan tener una especial connotación dimanada de la innovación y progreso de las nuevas tecnologías. Además nos dejaríamos engañar si no reflexionamos que en el proceso de «ver» los mecanismos fisiológicos son automáticos, requieren poca energía. La imagen se dirige primeramente a la sensibilidad, luego a la mente, mientras que con la palabra ocurre al revés, en primer lugar acude a la mente y luego a la sensibilidad.

Por eso los jóvenes, imbuidos en imágenes, tienden a desarrollar más la capacidad emotiva que la cognitiva, corriendo el riesgo de hipertrofiar la sensibilidad. Si es necesario esa formación expresiva del profesorado también es conveniente que el profesor/a dispuesto a utilizar las nuevas tecnologías, no quede fascinado/a por sus ventajas y posibilidades obviando la reflexión y la planificación necesarias para que los resultados didácticos obtenidos sean los adecuados. Quizás sea aquí donde la reflexión- acción sea más necesaria. Emplear las nuevas tecnologías en una enseñanza tradicional, puede equivaler a aumentar la altura de la tarima en la que el profesor/a imparte su clase magistral. Así no resulta difícil observar como algunas vecesquizás los viernes- se utiliza un videograma como «vídeo-lección» haciendo las funciones o sustituyendo al profesor/a. Por ello es necesario conocer las características de los medios (ventajas e inconvenientes), la naturaleza de los documentosguía didáctica- y la forma de usarlos.

Ante el docente que profesa un «voyeurismo exacerbado » podemos encontrar el profesor/ a tecnófobo/a. Aquí conviene decir que no es necesario tener grandes conocimientos técnicos para emplear con eficacia las nuevas tecnologías (al igual que con conocimientos exiguos de mecánica se puede conducir dignamente un automóvil).

Las perspectivas de innovación no deben tender a un planteamiento de un conocimiento de tareas multimedia- aún lejos de las infraestructuras de nuestros centros- sino a intentar buscar la interacción de los medios de que disponemos y a una multidirección donde todos- docentes y alumnado- puedan ser receptores y al mismo tiempo emisores. Por esto mismo se empieza a hablar de la época del Emirec (emisor-receptor), de escribir con la máquina filmadora al igual que el pintor escribe con el pincel, de educar para la imagen con la propia imagen, de enseñar vídeo y enseñar con el vídeo, de aprendizaje por la imagen y para la imagen... En definitiva no se trata de usar sólo los medios audiovisuales sino de expresarse audiovisualmente. Hoy en día, de la comunicación saben más los profesionales de la imagen que los profesionales de la enseñanza. A pesar de la importancia de la comunicación apenas tenemos en cuenta planteamientos muy importantes relacionados con la psicología de la percepción. El aprendizaje será más eficaz cuantos más sentidos intervengan en ella. Recordemos que la primera experiencia de aprendizaje es a través de la conciencia táctil. El hombre primitivo captaba la naturaleza por todos los sentidos. Quizás volvamos a ese hombre del conocimiento, con la diferencia de que antes conocía en «directo» y por contacto y hoy conoce por los instrumentos técnicos.

Por último diremos que nuestras preocupaciones deben ir encaminadas a integrar las nuevas tecnologías en el currículo. Si tenemos una mínima formación tecnológica y técnica, una formación expresiva y una formación didáctica de los medios, no tenemos por qué justificar nuestra intranquilidad pedagógica con la simple tenencia de valiosos instrumentos.