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Revista Comunicar 4: Leer los medios en el aula (Vol. 2 - 1995)

Taller de prensa en lengua

https://doi.org/10.3916/C04-1995-13

María-Lourdes Íñiguez-Barrena

Abstract

La autora de este artículo pretende ofrecer una «propuesta de trabajo», basada en algunas experiencias realizadas con alumnos de primero de BUP sobre cómo trabajar con la prensa en la clase de Lengua, proyectando su enfoque a las otras asignaturas de este nivel, para completarlo en un espectro interdisciplinar. Dicha propuesta es fácilmente extensible a segundo de BUP y a tercero y cuarto de ESO.

Keywords

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Nuestros alumnos están abiertos a un mundo que los satura de información acerca de todo lo que puede o no, en cierto modo, interesarles o convenirles: desde los sucesos que ocurren en su entorno y más allá, hasta el desayuno que tienen que tomar, los pantalones que pueden llevar, el lenguaje que han de usar y el tipo de ocio que deben elegir. Un hombre sin información es un hombre sin opinión, dice el eslogan, y es ahí adonde queremos llegar; de todo este aluvión de «mensajes» que les invade, nuestros jóvenes deben seleccionar en función de los objetivos que deseen conseguir y, sobre todo, no deben dejarse manipular por aparentes gustos, más o menos gregarios, que los etiquetan y estandarizan, sumiéndolos en la masa anónima.

Suscitar en ellos un estado de opinión e incitarles a valorar las cosas que les rodean, para que puedan tomar decisiones razonadas y justificadas, nos parece imprescindible en esta edad (de los catorce a los dieciseis años), en la que, además, por su natural falta de madurez, debida a la evolución de su carácter, tienden a la incertidumbre y al temor de expresar su individualidad, a no ser que esté bien «arropada » por el grupo -compañeros de clase o pandilla-.

El trabajo con la prensa en el aula nos permite movernos en esta dirección de su desarrollo intelectual, al ofrecernos varias ventajas. Nuestra labor la hemos estructurado en tres bloques, coincidentes con los tres trimestres del curso y con las posibilidades de utilización que la prensa nos brinda, sin por ello echar un velo sobre nuestra faceta de profesores de Lengua (o de cualquier otra materia).

1. Como auxiliar didáctico. Puede constituir el primer acercamiento «consciente» de los alumnos a los medios de comunicación de masas, porque si bien es cierto que ellos están familiarizados con la televisión, su actitud ante ella es meramente receptiva y pasiva. Lo que nosotros proponemos es realizar la doble actividad de enseñanza-aprendizaje con un material mucho más vivo y dinámico que el libro de texto. Cada profesor puede extraer de los periódicos y trabajar con aquellos artículos que desarrollen un contenido acorde con su materia. No queremos decir con esto que se haya de abandonar el libro u olvidarnos del Programa, en absoluto; pero, sí que es muy útil dedicar algún día de la semana a leer y comentar la prensa. Ciñéndonos a la clase de Lengua, los diferentes registros de lenguaje, las diversas modalidades oracionales, las propias características del lenguaje periodístico y hasta las mismas incorrecciones en las que incurre pueden servirnos de ejemplos de los que partir para explicar o apoyar buena parte de los temas.

Decimos leer y comentar; luego, al leer el periódico, el alumno practica la lectura. No está de más que recordemos que, según las últimas encuestas del Ministerio de Cultura, cuando un niño abandona la escuela raramente vuelve a dedicar algún tiempo a la lectura, hasta el punto de que un 42% de la población mayor de 18 años no lee nunca, habiéndose detectado un claro descenso de lectores en los últimos años. Con la lectura, el niño aumenta su velocidad lectora, su capacidad de comprensión, de síntesis y de valoración, y su nivel de vocabulario, fundamental, pues su pobreza léxica les supone una verdadera rémora en el estudio.

Tras la lectura de algunos artículos seleccionados, es natural que pasemos al comentario de los mismos. Se puede abrir un coloquio: ¿Qué opinión os merece esta o aquella noticia? ¿Estáis de acuerdo con lo que dice ese comentario? Hemos abierto la puerta a la charla informal. Frente a lo que pueda parecer, los alumnos de primero de BUP -el curso con el que llevamos a cabo nuestro «Taller»- no sienten reparos en manifestar sus opiniones, que, al principio, pueden resultar algo peregrinas; pero, también en esto hemos de educar a nuestros alumnos. El participar en un coloquio requiere seguir unas normas y, desde luego, la primera es pensar lo que se va a decir, esto es, no defender ideas disparatadas o absurdas; pedir turno de palabra; respetar las opiniones ajenas; ser ordenado y breve en la exposición de las argumentaciones. ¿Qué hemos conseguido con ello? Al menos, lo siguiente: que los chicos más tímidos se desinhiban; que se comuniquen entre ellos y confronten sus opiniones; que mejoren su expresión oral; que sean capaces de razonar lo que van a decir; que escuchen con atención lo que dicen los demás y; en fin, que aprendan a convivir en el respeto y la solidaridad.

Todos los días, los periódicos traen noticias sobre temas que a nuestros alumnos les pueden concernir, conmover o simplemente atraer, en mayor o menor grado. De modo que es muy fácil partir de ellos como auxiliares en las clases. Si el centro escolar dispone de dinero para comprar los ejemplares, mejor que mejor; conviene que sean, al menos, de dos diarios, a fin de que se puedan comparar sus líneas ideológicas e incluso el modo de seleccionar las noticias de portada, por ejemplo, o el número de columnas dedicadas a cada una. Si el centro no puede correr con ese gasto -lo usual-, tampoco nos parece excesivo que un día, el que el profesor señale, todos los alumnos de la clase compren un periódico. Como generalmente se sientan de dos en dos, los de una fila compra el diario «A» y los de la otra, el «B», para que en cada mesa haya dos diferentes. En caso extremo, si los alumnos no pudieran comprar los ejemplares, la Asociación editora de diarios españoles (a la que pertenecen la mayoría de las empresas periodísticas) tiene un concierto con el Ministerio de Educación, por el que, entre otros beneficios, hacen donación de los números atrasados a los centros de enseñanza y algunos hasta regalan «vales» para que diariamente se adquiera su periódico de manera gratuita en los quioscos, cuando en las escuelas se lleva a cabo algún programa de Prensa y Educación.

2. Hemos partido de lo más inmediato a los alumnos, que es el comentario de la actualidad, y eso nos ha permitido introducirnos en el mundo de la prensa como auxiliar didáctico. Esta actividad es ideal para el primer trimestre del curso. Pero, la utilización de los periódicos en clase tiene otro objetivo, que es el estudio de la prensa en sí misma: nombre y formato del propio periódico; ámbito de publicación -local, regional, nacional-; portada y contraportada; secciones en que se distribuye; análisis de los géneros informativos, interpretativo y mixto, con los tipos de artículos de que cada uno se compone; fuentes de información; códigos de expresión (lingüístico, iconográfico, tipográfico, cromático, espacial); medios de financiación y aquí entramos en el campo de la publicidad; público al que va dirigido y funciones del periódico. Ésta va a ser nuestra tarea en el segundo trimestre.

En esta línea, resulta muy instructivo comparar los periódicos españoles con los extranjeros. Ponerse de acuerdo con los profesores de Idiomas -Francés, Inglés, Italiano- para dedicar, como en nuestro caso hemos hecho, unos días al estudio comparado de la prensa es sumamente interesante, porque, por ejemplo, en España no se publican periódicos claramente sensacionalistas (prensa amarilla) como en Inglaterra y el conocer y hojear periódicos de otros países les sorprende muy favorablemente a los niños, que, por lo general, no están habituados a manejar ni siquiera los españoles, con excepción quizá de los dominicales -a juzgar por las encuestas que hemos realizado-, más que nada por los suplementos y los pasatiempos.

La lectura que puede hacerse de los artículos puede ser múltiple y el enfoque que en cada clase se le puede dar al análisis puede ser variado. Por eso, nos parece muy recomendable que se haga sobre la prensa un trabajo interdisciplinar. Además de los propios temas de referencia, cuantos mapas, esquemas, diagramas, organigramas, cuadros, datos estadísticos, etc., aportan diariamente los periódicos; incluso el análisis de las fotografías, el tipo de letra y la tinta de los titulares, el espacio que ocupan las noticias en cada página, el lugar de la publicidad... proporcionan una valiosísima información que no debemos pasar por alto. En suma, prácticamente todas las áreas o seminarios -Lengua y Literatura, Idiomas, Geografía e Historia, Ciencias Naturales, Matemáticas, Dibujo, etc.- tienen mucho que decir y ese enfoque caleidoscópico enriquecerá enormemente el conocimiento final no sólo de la prensa, al que lleguen nuestros alumnos, sino que también se darán cuenta de que las diferentes asignaturas no son, como ellos creen -error generalizado-, compartimentos estancos y que lo que se explica en una nada tiene que ver con lo dicho en otra, al contrario, todos los conocimientos están relacionados, porque el saber es uno.

No será necesario, por supuesto, que para cada asignatura, los alumnos compren diferentes periódicos, sino que los profesores de un mismo grupo pueden ponerse de acuerdo para basarse todos en los diarios que hayan comprado para, por ejemplo, la clase de Lengua.

Esta segunda vía de acercamiento a la prensa, al suponer su estudio pormenorizado, puede parecer un poco aburrida a los alumnos; pero hay varias formas de dinamizarla. La primera que recomendamos es la visita a un periódico; este es otro de los compromisos que las empresas editoras tienen contraído con el MEC, aunque plantea una dificultad y es que, como la redacción y la rotativa suelen trabajar en horario de tarde y noche, la visita a las instalaciones durante la jornada escolar les suele decir muy poco a los alumnos sobre cómo se hace un periódico; con todo, la visita no es en absoluto improductiva, pues ven las salas de teletipos, de maquetación, de archivo..., las máquinas y les suele gustar.

Para los alumnos de primer curso, resulta también muy atractiva la visita a la hemeroteca municipal; se les propone el siguiente trabajo: cada uno va a consultar en el periódico « X» e «Y» el número correspondiente al día en que nació y va a tomar nota de lo que le parezca más interesante respecto a los sucesos de ámbito nacional, internacional, local, socio-cultural, deportivo, recreativo (por ejemplo, las películas que se estrenaban por entonces) y a la publicidad (por ejemplo, los coches que en aquel año se ofertaban en el mercado). Con la información recogida por todos, elaboramos en clase un número extraordinario dedicado a «Efemérides» de los años tales y cuales, bien estructurado en sus secciones, que se colocará en un mural de cartulina en la clase. Esta actividad les gusta mucho a los alumnos y les supone una buena lección de Historia.

3. El tercer procedimiento de utilización de la prensa en la clase es el que constituye el propio «Taller de prensa»; es decir, una vez conocido en qué consiste un periódico, se pasa al ejercicio práctico. Vamos a confeccionar un sencillo periódico-mural. Los alumnos se dividen en grupos de cuatro, para que puedan trabajar en equipos en el propio aula, simplemente volviéndose los dos de delante hacia sus compañeros del pupitre de atrás. Si los periódicos se compran diariamente en el centro, como es habitual, es sumamente recomendable que se archiven en la biblioteca, componiendo una hemeroteca escolar, junto a las revistas que se reciben, para su consulta. Así, se pueden seleccionar diferentes noticias y seguir su rastro, en nuestro caso, durante el tercer trimestre, que es el tiempo que le dedicamos a nuestro Taller. Cada semana, se consultan las noticias referentes a los temas elegidos -puede ser el desarrollo de una guerra o, al revés, un proceso de paz; unas elecciones; un juicio; etc.-; se seleccionan y redactan los datos, se fotocopian las fotos, se escriben los titulares, se recogen las opiniones y, en fin, se monta el cartel con el título «La noticia de la semana» o del mes, en la medida de las posibilidades de trabajo; recordemos que planteamos este trabajo como complementario al desarrollo del Programa y nunca como sustitutorio del mismo.

En este caso, hemos partido de las noticias que aparecen en los periódicos; pero, por otro lado, podemos partir de los temas que a nuestros alumnos les importan -por ejemplo, muy cercanos a ellos: la objeción de conciencia, las drogas, el deporte, la diversión, la contaminación, la sequía, el ruido en la ciudad, la violencia callejera, el paro juvenil, el aborto y otros que puedan proponerse en una verdadera «tormenta de ideas»-. Comienzan a trabajar. Vamos a hacer un ejercicio de simulación; supongamos que los alumnos son periodistas y han de investigar sobre estos temas monográficos, para realizar una «entrevista» y un «reportaje». Con este trabajo, los alumnos mejoran, sin duda, su expresión escrita, en todo lo que ésta conlleva, incluidos el orden de las ideas, de la estructuración, de la exposición; la claridad de la letra y la limpieza de la presentación. Lo ideal es que, de nuevo, el enfoque sea interdisciplinar. Por ejemplo, escogemos el tema de la droga; en clase de Lengua, se estudiará el léxico de este campo; se les orientará sobre dónde pueden informarse (Ayuntamiento, Consejería de Asuntos Sociales, SAS, Justicia, Asociaciones); si en estos organismos se dan folletos informativos, deberán aportarlos bien ellos o el profesor, para su comentario; se prepararán las preguntas de la encuesta (pocas, claras y directas). En las clases de Idiomas, se analizará la situación en el extranjero y se comparará con el caso en España. En Matemáticas, realizarán gráficas estadísticas sobre uso y clases de drogas, con porcentajes de afectados y de muertos. En Ciencias Naturales, se estudiarán las diversas composiciones químicas de las drogas y sus efectos. En Geografía, se realizarán mapas de entrada y salida de la droga en España y se estudiarán los antecedentes históricos, las causas y consecuencias sociales de su consumo. En Ética y Religión se puede comentar la crisis de valores que sufre el hombre actual. Y hasta en Música se puede hablar de la relación droga-música. Somos conscientes de que un trabajo de este tipo requiere un esfuerzo de coordinación y una clara voluntad de dedicación por parte de todos los profesores del mismo grupo de primer curso. Los alumnos han ido recogiendo la información en todas las asignaturas y han realizado las entrevistas (recordemos que el trabajo se hacía en grupos de cuatro). Con todo el material, bien seleccionado, se componen los murales, con el título «El tema del trimestre».

Toda esta labor de clase, puede completarse con la participación de los alumnos en un periódico o revista escolar, que sea el foro de los acontecimientos del centro y del barrio. Sabemos la dificultad que la puesta en marcha del mismo conlleva, porque lo hemos intentado varios años, no siempre con éxito, pues requiere mucho trabajo por parte de los profesores, que no suele verse compensado ni con la colaboración de los alumnos, ni con la calidad de los escritos presentados; pero si éstos están habituados a manejar la prensa, el camino está iniciado.

Nuestros alumnos de primero han conocido la prensa, han visitado un periódico o la hemeroteca, ellos mismos se han convertido en periodistas y si, con todo, hemos conseguido que mejoren en sus destrezas intelectuales y les hemos inculcado el hábito de lectura de la prensa, habremos colaborado a que se formen como «ciudadanos» del mañana. Nos damos por satisfechos.