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Revista Comunicar 6: La televisión en las aulas (Vol. 3 - 1996)

Canal Sur y el desarrollo de la televisión educativa andaluza

https://doi.org/10.3916/C06-1996-12

Juan-María Casado-Salinas

Abstract

Frente a la cada vez más criticada televisión convencional, va abriéndose paso con fuerza la posibilidad de poner en funcionamiento canales que contengan fuertes dosis de programación educativo-cultural que sirvan como instrumentos que potencien la educación integral de las personas. La cadena autonómica andaluza, Canal Sur TV, viene apostando últimamente por integrar dentro de su parrilla un fuerte componente educativo. Los autores de este trabajo, periodista y docente, presentan las iniciativas puestas ya en marcha por esta emisora y las óptimas perspectivas de futuro.

Keywords

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La cuestión que nos planteamos es cómo conseguir desarrollar una televisión educativa en Andalucía partiendo de la realidad tanto en el Sistema educativo como en Canal Sur TV, desde sus condiciones presentes y también desde las limitaciones fijadas en el pasado. Se trata por tanto de hacer una propuesta realista, y por ello, lo primero que nos preguntamos es: ¿qué entendemos por televisión educativa? Como no somos teóricos y nos cuesta precisar el concepto, preferimos definirla por su función; en un mundo pragmático es lo mejor. Televisión educativa sería «aquélla que contribuye a la ampliación de la educación y a la formación de los espectadores, integrándolos en un sistema cultural dinámico» y, entrando en más detalles, sus funciones principales serían cinco:

• Colaborar con las familias en la formación de los niños/as.

• Fomentar y promover la formación de personas adultas.

• Facilitar medios y recursos audiovisuales a los centros de educación (colaborar con el profesorado).

• Contribuir permanentemente a la formación ciudadana en todos los aspectos.

• Expandir y difundir ampliamente valores educativos y culturales.

Otras funciones serían: la formación profesional, apoyar al Sistema educativo, estimular la creatividad cultural, facilitar la inserción laboral, etc.; es decir, cuantas funciones se crean relevantes en el terreno educativo y cultural para ser desarrolladas por un medio de comunicación tan influyente y seductor como la televisión.

En este terreno y en muchas más cosas coincidimos con Pérez Tornero, almeriense y codirector del Gabinete de Comunicación y Educación de la Universidad Autónoma de Barcelona, que en su último libro publicado en noviembre de 1994 bajo el título de El desafío educativo de la televisión. Para comprender y usar el medio, es en nuestra opinión lo mejor que se ha editado en este terreno, ya que a la necesaria reflexión teórica y al análisis de la televisión, añade propuestas prácticas en la mejor línea de «hágaselo usted mismo» del que tan necesitados estamos.

El reto de la televisión hoy es a nuestro juicio hacer una televisión inteligente; es decir, desde la inteligencia y para la inteligencia, desde el pensamiento y para personas que piensan; obviamente sin olvidar los sentimientos, porque la televisión es principalmente emoción. Esta televisión estaría al servicio de los valores humanos propios del sistema democrático y por tanto estaría comprometida con la defensa del mismo, no sería una incitadora para el consumo como es hoy, con carácter general, la televisión. Además sería una televisión comprometida con el uso que de ella hacen los ciudadanos y ciudadanas, y por tanto trataría de educar para su uso inteligente. De lo dicho hasta ahora parece que el desafío es doble, por un lado preparar el sistema televisivo para atender las demandas de cultura y educación de la sociedad y por otro educar a la misma en el uso de la televisión. Llegados a este punto, preferimos cambiar de nombre y hablar ya de televisión educativo-cultural por cuatro razones principales:

• Porque este nombre se acomoda mejor a lo dicho hasta ahora, que es una alternativa global a la televisión y no sólo una televisión al servicio del Sistema educativo.

• Porque «educativo» suena demasiado a profesor, alumno, escuelas, institutos, etc.; en definitiva instituciones cerradas para la formación y lo que queremos es más amplio.

• Porque si bien en la cultura está incluida la educación, la palabra sola evoca a museos, pinacotecas, archivos... «demasiado polvoriento ».

• Y principal, porque la televisión es sin duda hoy el más importante medio de acceso y difusión de la cultura, tal como es entendida desde la Conferencia Mundial sobre Políticas Culturales celebrada en México en 1982, «cultura es el conjunto de rasgos distintivos, espirituales y materiales, intelectuales y afectivos, que caracterizan a una sociedad o a un grupo social. Ello engloba además de las artes, letras y ciencias, los modos de vida, los derechos fundamentales y los sistemas de valores».

Por tanto, nuestro deseo es crear una televisión educativo-cultural sobre la base de lo que tenemos y al servicio de Andalucía para contribuir decisivamente al desarrollo cultural y educativo de los andaluces, base fundamental para el progreso en todos los campos.

¿Es esto posible hoy cuando no lo ha sido hasta ahora? A nuestro juicio sí, aunque la extensión del artículo no nos permite realizar un análisis histórico exhaustivo de por qué no ha sido posible desarrollar auténticas acciones educativas en la televisión de España hasta hace pocos años y, sin embargo, sí la hay en otros países.

En Andalucía se dio quizás la experiencia pionera, la Consejería de Educación y Ciencia produjo el programa «Andalucía, paso a paso» que, dirigido a la Educación de Personas Adultas, fue emitido en el circuito regional de Televisión Española a mediados de los ochenta. Otras experiencias también se dieron en las televisiones de Cataluña y Galicia.

Al finalizar la década de los ochenta, el sistema escolar empieza a preocuparse seriamente porque se toma conciencia del papel educativo de la televisión y de su importancia creciente frente a la pérdida de poder de la escuela y la familia en la conformación de las pautas culturales de la población; de hecho, en la Reforma educativa -que tras una larga fase experimental se concreta en la LOGSE- se asigna un papel importante a los medios de comunicación e incluso aparece un Programa específico Prensa-Escuela, aunque auspiciado principalmente por los periódicos para fomentar la lectura y nuevos lectores para los mismos. En Andalucía, el Grupo Pedagógico Andaluz Prensa y Educación es el que con más rigor se plantea la televisión y su relación con la educación de manera individualizada porque su influencia es infinitamente mayor que la del resto de los medios en relación con la infancia y la adolescencia. Al fin el Sistema educativo ha incluido en la nueva Educación Secundaria Obligatoria una asignatura optativa «Información y Comunicación» dentro del área de Lengua Castellana y Literatura, lo que es prometedor, aunque escaso.

Por su lado la televisión empieza a ser la culpable de todo, de que los niños no lean, de la violencia social, de la pobreza del lenguaje, etc. y lo que es cierto es que la televisión ocupa cada vez más un puesto central en la vida de las personas y ha modificado no sólo nuestros hábitos de consumo, sino incluso la vida familiar. Obviamente la escuela y su tarea educativa han sido gravemente afectadas porque cada vez se consume más televisión e incluso se destinan más horas a ella que a la educación sin que hayamos hecho el esfuerzo educativo para comprenderla y dominarla.

El consumo medio de televisión es de casi cuatro horas diarias, aunque paradójicamente, en niños y adolescentes es significativamente menos, casi de tres horas, lo que multiplicado por los 365 días del año da un total superior a 1.150 horas, lo cual es más elevado que el número de horas que los niños están en la escuela que no llega a las mil horas.

En el inicio de los años noventa, las acciones de televisión educativa en las televisiones públicas son mínimas, siendo destacables los programas de Educación de Adultos de Telemadrid y TV-3, de Preescolar en la televisión gallega y la televisión educativa de TVE, además de programas de enseñanza de idiomas en varias cadenas. Mucho más destacable es el esfuerzo en el terreno cultural y divulgativo con la producción de programas específicos y de documentales, pero la no existencia de un modelo coherente ha hecho difícil la identificación por el público de esta acción como cultural, salvo en el caso de la Segunda Cadena de TVE.

Este camino prometedor se viene abajo tras la aparición de las televisiones privadas que han puesto en crisis a las televisiones públicas que no han sido capaces de articular un modelo de televisión de servicio público con el suficiente grado de consenso social, quizás porque la situación política es poco dada al consenso en cualquier tema. Nuestro modelo de salida de la crisis de la televisión pública no es otro que el desarrollo de una televisión educativo-cultural, capaz de:

• Hacer y emitir verdaderos programas educativos, tanto para la población en general como para grupos específicos, para el reciclaje profesional, para el acceso de grupos marginados (analfabetos, zonas rurales, mujeres, personas mayores, parados) o dirigidos al Sistema educativo y también para formar en el uso y comprensión de la propia televisión.

• Hacer y emitir programas informativos rigurosos y pluralistas y que verdaderamente amplíen los horizontes de la participación ciudadana, para hacer nuestra democracia efectiva en concreto en la comunidad a la que servimos, no seamos sólo partidarios de ella en Cuba o China...

• Hacer y emitir programas de entretenimiento de calidad que no nos sonrojen, con alta presencia de producciones culturales: cine, dramáticos,para contribuir a desarrollar una industria cultural en Andalucía, fomentar la cultura andaluza tradicional, conocer nuestro pasado y fomentar la creación actual.

• Facilitar el acceso al medio de colectivos sociales como sindicatos y asociaciones, así como a sectores marginados como son las personas sordas o ciegas.

• Difundir y defender los valores de nuestro sistema democrático.

No se trata sólo de tener una emisión muy correcta usando programas comprados, sino de desarrollar la producción audiovisual en Andalucía para tener voz propia en un mundo cada vez más interconectado, donde cada día se multiplican las ofertas de programaciones de televisión diferentes sin que la producción se incremente en la misma medida; no solamente porque Andalucía tiene derecho a tener voz propia en el anunciado futuro de las autopistas de la comunicación, sino porque además las posibilidades de creación de empleo en el sector del audiovisual son las más altas según todos los que se dedican a estudios de prospectiva y, porque de lo contrario, en este terreno seríamos también meros consumidores.

Todo lo anterior sólo será posible desde la cooperación entre todos los que estén interesados: sectores sociales y económicos, instituciones, grupos pedagógicos, Universidades, profesores, fundaciones, etc. En Andalucía, la RTVA debe liderar este movimiento porque es la más importante empresa de comunicación de nuestra tierra, pero si el resto de los agentes sociales no empujan y colaboran, no será posible. Y es ahora el momento porque la televisión está en crisis al igual que el Sistema educativo y de ella hay que salir, tomemos la iniciativa los que deseamos, una salida progresista, antes de que otros opten por la salida de la liquidación.

¿Ha hecho algo Canal Sur en sus seis años de vida en esta dirección? A nuestro juicio, sí y mucho:

• Más del 25% de sus programaciones han sido ocupadas por programas informativos y divulgativos; sólo las segundas cadenas han tenido más cantidad de este tipo de programas.

• Se han producido 65 series con más de 2.500 programas divulgativos susceptibles de uso educativo si se le hicieran las oportunas guías didácticas; es un fondo de más de 1.000 horas de televisión con programas como: «Parques naturales», «Deporte para todos», «Fauna andaluza», «Litoral», «Retratos», «Clásica », etc. Ninguna televisión de España ha hecho tanto en tan poco tiempo.

• Se han coproducido programas con diversas instituciones y organismos como: Consejería de Educación y Ciencia, Consejería de Cultura, Agencia del Medio Ambiente, Instituto Andaluz de la Mujer, Instituto de Fomento de Andalucía, Comisiones Obreras, BBC, productoras privadas. Sabe lo que es cooperar como probablemente ninguna otra empresa de televisión.

• Con su política de contrataciones con las productoras independientes, superando ampliamente los porcentajes previstos en la normativa comunitaria, ha hecho posible el desarrollo de empresas andaluzas en el sector audiovisual. Hoy es posible hacer televisión en Andalucía.

• Es la primera televisión española que forma parte de la Asociación de Televisión Educativa Iberoamericana que ha incluido en sus emisiones a través del Hispasat tres series de Canal Sur en atención a su valor educativo.

• Tiene una plantilla joven y entusiasta capaz de hacer programas como «Los Reporteros » o «La Banda del Sur».

• Nuestro archivo, que recoge la imagen y el sonido de la realidad andaluza de los últimos años, es único en áreas como el flamenco.

• Es una empresa tecnológicamente avanzada que ya trabaja en digital y que ha robotizado sus emisiones, pero que además mira ya a la alta definición y al satélite.

Una muestra de la distancia existente entre los programas de Canal Sur y los profesionales que más influencia ejercen sobre el futuro de los andaluces, que son los profesores, es que prácticamente no hay publicaciones sobre la utilización concreta de sus programas televisivos en la educación, y muchos de ellos hubieran facilitado la tarea en algunas áreas.

Hoy, a pesar de las críticas, se ha dado un paso adelante y la programación de otoño, desde el punto de vista del contenido, resiste la comparación con cualquiera otra de España o de nuestro ámbito europeo: de las 132 horas de emisión semanales casi el 50% es ocupado por programas informativos y divulgativo-culturales, con un perfil muy parecido al de la primera cadena de la BBC y muy lejos de las televisiones comerciales.

Analizar a fondo la programación actual de Canal Sur se sale del objetivo de este artículo, pero señalemos que el programa «La Banda del Sur» ha sido premiado en el primer certamen sobre «Infancia y Medios de Comunicación » y «Los Reporteros» ha obtenido el primer premio en el XXI Certamen Internacional de Periodismo de Servicios Sociales. Y que es la única televisión española con un programa para atender a las personas sordas, al igual que la iniciativa de cine audiodescrito para personas ciegas es pionera en España.

Canal Sur tiene mucho que criticar y es bueno hacer las críticas, pero también que los demás hagamos algo positivo, porque si bien la tarea de desarrollar una televisión educativo- cultural andaluza es suya, necesita la colaboración de todos los que estemos interesados en desarrollar una auténtica televisión educativo-cultural.

En este momento se ha desarrollado una amplia cooperación interinstitucional de Canal Sur con los siguientes organismos:

u?Con la Consejería de Educación y Ciencia existe un convenio marco, firmado el 29 de junio de 1995, para el desarrollo de los siguientes aspectos:

• Formación de estudiantes de formación profesional y de Universidad.

• Realización de un catálogo de programas de uso educativo con sus correspondientes guías didácticas para los distintos niveles educativos, así como un sistema de distribución ágil de los mismos.

• Coproducción de programas que sirvan para el desarrollo curricular. En algunos casos con la colaboración de las Universidades que poseen centros, como el Centro de Tecnología de la Imagen de la Universidad de Málaga, magníficamente preparados para la realización de programas de televisión.

• Organización de un Congreso sobre la Televisión y la Educación en Valores.

• Producción de materiales para enseñar a comprender y usar la televisión.

• Realización de un programa informativo y de debate sobre temas educativos que sirva de apoyo a la Reforma y a la participación.

• Colaboración en la programación infantil de la televisión para que actúe a modo de educación compensatoria.

- Coproducción de un programa de Educación a Distancia para la obtención del título de Graduado en Educación Secundaria.

En definitiva, se trata de desarrollar proyectos conjuntos que den respuestas educativas a los problemas de la sociedad con ayuda de la televisión, y ya hay algunos en marcha.

u Con la Consejería de Cultura hay otro convenio marco, firmado en julio de 1995, para el desarrollo de acciones en los siguientes campos:

• Recuperación del patrimonio audiovisual andaluz.

• Difusión de las actividades de las cuatro orquestas de Andalucía y de los Centros andaluces de Danza y Teatro.

• Difusión de las creaciones audiovisuales innovadoras.

• Coproducción de series culturales de calidad y fomento de la cinematografía.

Ya en este momento se están coproduciendo para televisión todos los espectáculos financiados con fondos públicos y que son de interés, para hacerlos llegar a todos los andaluces.

u Con la Consejería de Salud hay dos acuerdos en vigor, uno para la prevención de emergencias sanitarias y otro de Educación para la Salud. Gracias a este último se han producido microespacios divulgativos.

u Con la Consejería de Industria, Comercio y Turismo hay abiertos dos campos de colaboración: Educación para el Consumo y Divulgación Turística.

u Con la Consejería de Medio Ambiente existe colaboración en la prevención de incendios forestales y en el proyecto de un programa divulgativo medioambiental.

Otras posibilidades de colaboración serían con:

u La Consejería de Trabajo y Asuntos Sociales, para desarrollar acciones de Formación Ocupacional para beneficiarios del PER y para la búsqueda activa de empleo. También para la realización de campañas antidroga y antixenofobia, así como programas para personas mayores, y de protección de la infancia.

u Con el Instituto Andaluz de la Mujer, para la inserción profesional del ama de casa y desarrollo de campañas de igualdad entre los sexos.

u Otras Consejerías, Ayuntamientos y grandes empresas, porque hoy todos tienen objetivos de servicio público y quieren hacer llegar a la población sus mensajes, y el mejor medio para ello, es sin duda, la televisión.

Todas estas acciones constituyen el germen de una verdadera televisión educativocultural, pero para desarrollarse es necesaria la colaboración de quienes en Andalucía se están moviendo para desarrollar el uso educativo de la televisión: profesores, colectivos como el Grupo Pedagógico Andaluz «Prensa y Educación» y algunas Universidades que cuentan con servicios propios de recursos audiovisuales.

En el futuro, quizás todas estas acciones desarrolladas mediante programas formen un Canal independiente, fórmula que no creemos necesaria para el desempeño de tareas de servicio público en la televisión, sino al contrario, creemos que la televisión pública debe moverse en este espacio que es alternativo al de la televisión comercial y no competitivo ni complementario.

Este modelo de televisión educativo-cultural, que está naciendo en Andalucía, es sobre el que nos gustaría que se abriera un amplio debate, ya que finalmente habrá que elaborar un proyecto concreto, con objetivos definidos y que tenga en cuenta los deseos y aspiraciones de todos. Se trataría de conseguir una televisión educativo-cultural andaluza fruto de la cooperación y para satisfacer las necesidades de los andaluces.