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Revista Comunicar 10: La familia y los medios de comunicación (Vol. 5 - 1998)

La educación para el uso de los medios en Quebec: ¿vamos por el buen camino?

https://doi.org/10.3916/C10-1998-24

Lee Rother

Winston-George Emery

Abstract

Canadá es, sin duda, un referente clave a nivel mundial en la Educación en Medios de Comunicación. Con una dilatada trayectoria en el uso didáctico crítico de la comunicación social, la actual reestructuración educativa lanza nuevos retos y desafíos en una sociedad en una sociedad que ha de demostrar también –no sin ciertas dificultades– la necesidad de educar a los ciudadanos, dentro del currículum escolar, para enfrentarse de manera inteligente y racional a los medios de comunicación social: prensa, radio, televisión...

Keywords

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En Octubre de 1997, el Ministerio de Educación de Quebec hizo una importante declaración política con la que pretendía fijar la dirección a tomar por la Educación Primaria y Secundaria con el fin de permitir a los niños «... hacer frente a los retos del próximo siglo» (Quebec Schools on Course, pág. 3). Nuestro gobierno llevará a cabo cambios en el contenido del currículo, en los objetivos del aprendizaje y en la evaluación de los alumnos. Al mismo tiempo, nuestro Sistema Educativo está cambiando desde un sistema de escuelas que estaba dividido y administrado según un esquema religioso –católicos y protestantes– a otro organizado según el idioma –inglés o francés–. En Canadá la educación pública es competencia de las provincias; cada una de las diez jurisdicciones administrativas más importantes cuenta con su propio ministro de educación que es legalmente responsable de la educación hasta el nivel universitario –el gobierno federal contribuye financieramente, pero no en el diseño de las políticas correspondientes–.

A la hora de plantearnos escribir este artículo para Comunicar sobre la Educación para el uso de los Medios de Comunicación en Quebec, pensamos que sería útil emplear la citada declaración política y el referido cambio hacia una organización educativa basada en criterios lingüísticos como manera de introducir al lector en el repaso de nuestra evolución en las últimas décadas. La razón principal de centrarnos en las escuelas primarias y secundarias de carácter público es que es en estas instituciones donde realmente se lleva a la práctica la Educación para el uso de los Medios de Comunicación –aunque también hay algunos aspectos de este campo que se abordan en cursos y en investigaciones dentro de las Universidades–. Dado que Quebec pretende poner su sistema escolar al día con el fin de preparar a sus jóvenes para el siglo XXI, ¿va este cambio a afectar de algún modo a los profesores que se ocupan de la Educación para el uso de los Medios de Comunicación? Antes de intentar contestar a esta pregunta, nos gustaría aclarar la propia situación de los autores del presente artículo.

1. Nosotros y nuestra forma de ver la Educación para el uso de los Medios de Comunicación

En primer lugar, ¿quiénes somos? Lee Rother es un estudiante de doctorado en el Departamento de Educación de la Facultad del mismo nombre en la Universidad McGill y al mismo tiempo profesor en la Escuela Secundaria de Lake of Two Mountains, a unos 30 kms. al norte de Montreal, donde enseña Educación para el uso de los Medios de Comunicación a adolescentes en situación social de riesgo. Winston Emery es profesor en la citada Facultad de Educación, y se dedica entre otras cosas a la preparación de profesores en Educación para el uso de los Medios de Comunicación y en Lengua Inglesa.

Los dos trabajamos en el sector anglófono de Quebec. Aunque nuestra situación como enseñantes es distinta, sin embargo nuestros puntos de vista acerca de la Educación para el uso de los Medios de Comunicación y la Pedagogía son similares. Hemos adoptado el marco conceptual desarrollado por teóricos tales como Masterman (1993b; 1994), McMahon y Quin (1980), Duncan (1988), Bazalgette (1991) y Buckingham (1990). Hablando de manera general, consideramos que la Educación para el uso de los Medios de Comunicación abarca lo siguiente:

• El desarrollo de la comprensión crítica de los medios de comunicación mediante un trabajo analítico y práctico.

• La enseñanza de los formatos, las convenciones y las tecnologías de los distintos medios.

• La enseñanza acerca de las instituciones mediáticas y sus papeles social, cultural y político.

• La investigación de las experiencias de los estudiantes en torno a los medios de comunicación y la relevancia de las mismas en sus propias vidas.

Nos gustaría que nuestros estudiantes desarrollaran su capacidad para tomar conciencia de la importancia del impacto que tienen los medios sobre ellos mismos y sobre la sociedad así como de la habilidad para analizar ese impacto. Deberían ser capaces de producir, analizar y discutir los mensajes de los medios de comunicación y, al mismo tiempo, despertar un sentido de disfrute, comprensión y valoración del contenido de esos mismos medios.

2. Disposiciones curriculares en las escuelas de Quebec para la enseñanza en torno a los medios de comunicación

No existe una disposición oficial en el currículo que se refiera a la Educación para el uso de los Medios de Comunicación considerada como materia en sí. Sin embargo, algunos de los contenidos de esta educación y de su marco conceptual son enseñados por ciertos profesores que tienen un interés especial y un conocimiento acerca de los medios y que han ido abriendo un espacio para el tema en algunos apartados curriculares. Hay una creciente preocupación hacia esta educación, en el sentido en el que Masterman lo explica: «Según avanzamos hacia una sociedad postindustrial de la información, en la que esta última está pasando a ser, con rapidez, el elemento central de la economía desarrollada, no se puede considerar adecuada, en modo alguno, una educación que no trate de resolver las implicaciones que tienen los avances de la tecnología de la comunicación: las publicaciones electrónicas, las transmisiones por satélite de múltiples canales, los sistemas interactivos por cable, los sistemas televisivos de datos y el uso frecuente de los videocasetes y de materiales en disco» (Masterman, 1993b: 30). De este modo, algunos profesores y responsables del desarrollo curricular han elaborado materiales sobre la Educación para el uso de los Medios de Comunicación y los han incorporado en varios programas de enseñanza en escuelas primarias y secundarias. La manera en que esta educación ha sido introducida en la escuela pública varía según las formas en que las comunidades lingüísticas y confesionales más importantes consideran la Educación para el uso de los Medios de Comunicación y su relación con otras materias del currículo. Pasaremos ahora a describir algunas de estas concepciones curriculares en torno a la Educación para el uso de los Medios de Comunicación en cada uno de los dos sectores principales, ilustrando con algunos ejemplos las propuestas de cada uno.

2.1. Sector católico2

Las dos áreas del currículo donde se abordan algunos aspectos de la Educación para el uso de los Medios de Comunicación son las Bellas Artes, dentro de las que los estudios de Comunicación son una opción, y la Introducción a la Tecnología. Estas áreas incluyen asignaturas ofertadas en la Educación Secundaria. Por lo que nosotros sabemos, en la escuela primaria se enseña muy poca Educación para el uso de los Medios de Comunicación, excepción hecha de las asignaturas relacionadas con la Educación Moral y Religiosa en las que los valores que se pueden encontrar en los medios de comunicación se comparan con los valores de los alumnos y de sus familias. Este mismo tema es desarrollado más en profundidad en los cursos sobre Moral, Religión y Valores en Educación Secundaria.

La asignatura de Introducción a la Tecnología es obligatoria para todos los alumnos de primer nivel de Educación Secundaria. Está dirigida fundamentalmente a que los estudiantes comprendan la naturaleza de la tecnología como herramienta para resolver problemas; los alumnos descubren las manifestaciones de la tecnología en aplicaciones tales como el diseño arquitectónico y mecánico, la producción electromecánica y los sistemas automatizados. Algunos profesores han utilizado este curso para enseñar a sus alumnos los códigos y convenciones de las tecnologías, los sistemas de producción y distribución que utilizan a los medios de comunicación –y que, al mismo tiempo, refuerzan y validan tanto a los sistemas como a las tecnologías–, las formas en que cada tecnología influye sobre sus usuarios y las implicaciones más importantes de la adopción de una tecnología en lugar de otra. Un pequeño número de profesores han llegado a utilizar esta asignatura para poner en cuestión el sistema de valores que está implícito en la propia tecnología –cfr. Jacques Ellul (1980): The Technological System–. Sin embargo, la mayoría de los enseñantes no se ocupan de temas de la Educación para el uso de los Medios de Comunicación en este curso –y tampoco existen indicaciones específicas en el currículo para que así lo hagan–.

Los cursos de Comunicación están mucho más directamente relacionados con la Educación para el uso de los Medios de Comunicación. Fueron introducidos en el currículo a mediados de los años 70, cuando existía un considerable interés en la influencia de la televisión y un consecuente incremento del número de alumnos siguiendo estudios de cine y televisión y matriculados en cursos de comunicación en las Universidades. Estos cursos se centraron en contenidos cinematográficos y de producción del cine y la televisión. Muchas escuelas de Quebec aprovecharon estos cursos para enseñar a estudiantes de Secundaria los lenguajes, códigos y convenciones de estos medios audiovisuales, lo que Masterman (1993b) había llamado Retórica de los Medios.

En algunas versiones de estos cursos, los profesores insistieron en que los alumnos produjeran productos mediáticos. Esto ocurrió por dos razones: se comprobó que la idea de que los estudiantes produjesen sus propias películas y programas de televisión resultaba muy motivadora para su aprendizaje; y, además, estos cursos prácticos podían ofrecer una capacitación a ciertos estudiantes menos brillantes académicamente para acceder a un puesto de trabajo. El curso de Comunicación al que nos referimos era optativo y no estaba considerado por muchas escuelas como una preparación educativa pre-universitaria apropiada.

Había al principio un gran entusiasmo por estos cursos –muchas escuelas los institucionalizaron–. Sin embargo, con el paso del tiempo no se han mantenido. La falta de infraestructuras y recursos para mantener y renovar los equipos, la carencia de profesores preparados en el contenido y los métodos de la Educación para el uso de los Medios de Comunicación, el recorte presupuestario y una corriente curricular más esencialista y conservadora –que defendía la vuelta a los contenidos básicos– son factores que han contribuido al declive a finales de los 80 y principios de los 90 del número de profesores que aprovechaban el curso de Comunicación para enseñar Educación en Medios de Comunicación.

A pesar de todo, aún hay algunos profesores abnegados que llevan a cabo un trabajo innovador y de los que esperamos poder hablar en futuros artículos. Tal es el caso, por ejemplo, de Frank Tiseo, Leon Llwellyn y Slawek Garecki, que enseñan Educación para el uso de los Medios de Comunicación dentro del programa del curso de Comunicación que imparten en el noreste de Montreal. Como muestra, presentamos una descripción de una parte del citado programa de Comunicación que esos profesores imparten en su escuela:

Curso: Educación para el uso de los Medios de Comunicación .Secundaria

Descripción del curso: Como ocurre en el resto de nuestro programa en Educación para el uso de los Medios de Comunicación, este curso pretende involucrar a los alumnos en actividades pedagógicas que protagonicen ellos mismos, que supongan el desarrollo de proyectos y que se apoyen en el uso de las tecnologías. Mediante ejercicios estructurados y trabajos, los estudiantes utilizan medios de comunicación tradicionales y digitales para crear mensajes que reflejen su comprensión de las nuevas tecnologías de la información y la comunicación.

2.2. Sector protestante

Como en el sector católico, existen en este caso dos áreas fundamentales del currículo donde la Educación para el uso de los Medios de Comunicación tiene cabida: el curso de Introducción a la Tecnología, del que ya hemos hablado, y los programas de Lengua Inglesa en Primaria y Secundaria. Por lo que respecta a la Introducción a la Tecnología, la situación de la Educación para el uso de los Medios de Comunicación es la misma que en el caso católico: esta educación es enseñada sólo por un pequeño número de profesores y no es un contenido obligado en el curso.

Sin embargo, en los objetivos de los programas de Lengua Inglesa sí hay una disposición específica e incluso una invitación para la enseñanza de la Educación para el uso de los Medios de Comunicación. En Secundaria existe incluso una Guía para profesores llamada Media Files que explica la teoría de la Educación para el uso de los Medios de Comunicación y presenta una serie de unidades didácticas, temáticas y un conjunto de recursos y materiales para enseñar la radio, la televisión, el cine, los medios impresos y los estudios culturales. Como la Lengua Inglesa es una asignatura obligatoria en todos los niveles escolares del Sistema Educativo del sector anglófono, la Educación para el uso de los Medios de Comunicación debería ser enseñada por cada profesor en todas y cada una de las escuelas de la provincia de Quebec. El lector se puede estar preguntando cómo es que la Educación para el uso de los Medios de Comunicación ha acabado siendo considerada una parte de lo que, después de todo, es la enseñanza de un idioma, el inglés. Existen cuatro razones fundamentales para explicarlo.

En primer lugar, y de modo general, el uso tradicional de material audiovisual y de programas de ordenador como apoyo en la práctica educativa ha traído consigo que los profesores se hayan acostumbrado a la presencia de los productos mediáticos en las escuelas. En segundo lugar, y esto es algo que ha estado al alcance de los profesores de inglés, los productos mediáticos han sido tradicionalmente estudiados con el propósito de conseguir que los alumnos desarrollaran un sentido de discernimiento, una capacidad para escoger y un buen gusto gracias a la comprensión de las diferencias básicas entre los valores más altos y permanentes de la auténtica «cultura» –en definitiva, la «literatura seria»– y los valores insípidos, transitorios y superficiales de los medios de comunicación –comerciales– (cfr. la discusión de Masterman sobre las influencias de Levis y Thompson en la Educación para el uso de los Medios de Comunicación, en Masterman, 1993b: 61-63). Esta postura inoculadora –dar a los estudiantes una dosis de medios de comunicación, resaltar ante ellos lo malo de la misma y pensar que ellos, automáticamente, pasarán a buscar otros productos de mayor calidad– ha permanecido en muchas clases de Lengua Inglesa desde los primeros años de este siglo.

En tercer lugar, los profesores de Inglés desde siempre han utilizado y continúan utilizando productos mediáticos en sus clases porque creen que al hacerlo pueden sacar partido del interés «natural» que los niños parecen tener por los medios de comunicación. Comenzando por los periódicos, las revistas y la prensa amarilla y continuando por la radio, el cine y la televisión como motivadores del interés, los profesores intentan conducir a sus estudiantes al descubrimiento de los modelos de literatura más serios y valiosos que ellos deben conocer para llegar a ser ciudadanos «cultos», bien educados y con unos valores apropiados. Irónicamente, uno de los resulta dos de esta estrategia es que algunos profesores comienzan a preguntarse si estudiar los mensajes mediáticos en clase con los alumnos debería ser un fin valioso en sí mismo y no un medio para alcanzar un objetivo de dudosa pertinencia. Esta idea se consolidó con la llegada a las clases de Inglés a finales de los años 60 y 70, de profesores recién salidos con una formación académica en cine y comunicación. Como en muchas Universidades canadienses los estudios de comunicación fueron ubicados en los departamentos de Inglés, y como el único currículo escolar que consideraba la comunicación como área apropiada de estudio era el de Lengua Inglesa, la Educación para el uso de los Medios de Comunicación quedó incluida de forma natural en el área de Inglés.

En cuarto lugar, y al mismo tiempo, en el área de Inglés está apareciendo una nueva teoría que ataca las ideas tradicionales de enseñanza de esta lengua. En los años 70, en los 80 y a comienzos de los 90, hemos presenciado un cambio hacia una conceptualización posmoderna de los estudios de Lengua Inglesa (cfr. Willinsky, 1991). Los profesores de inglés se han convertido en profesores de lengua que reconocen que el lenguaje, en su desarrollo, sirve a importantes funciones del ser humano, se organiza en forma de discurso, oral, escrito y visual, es desarrollado en los contextos sociales, está al servicio de las intenciones de escritores y lectores y es generado por las audiencias.

La educación en Lengua Inglesa consiste por tanto en proveer a los alumnos de oportunidades para utilizar e investigar el lenguaje en todas sus variadas dimensiones de modo que puedan ponerse de acuerdo con las ideas que toman forma en el mundo en que viven y sean capaces de actuar crítica y conscientemente en ese mundo. La lectura y la escritura han pasado a considerarse procesos complejos que cuentan con dimensiones cognitivas, sociales y culturales. Para los profesores de Lengua Inglesa, leer se refiere a toda clase de textos: desde las obras de Shakespeare hasta los mensajes de los grandes centros comerciales, desde Barrio Sésamo hasta el diario The Wall Street Journal; escribir puede entenderse como hacer un anuncio de televisión o un programa de radio convencional, o redactar un trabajo en el ordenador.

Es significativo que muchos de los que trabajan de forma teórica y/o práctica dentro del campo de la Educación para el uso de los Medios de Comunicación o pertenecen o suelen escribir desde el área de la enseñanza del Inglés: Len Masterman, David Buckingham, Andrew Hart (en Gran Bretaña); Robyn Quin y Barrie McMahon (en Australia); Barry Duncan, Neil Anderson, Donna Carpenter, Jack Livesley, Chris Worsnop, Rick Shepherd (en Canadá).

De este modo, a pesar de que existen definiciones dominantes de la Educación para el uso de los Medios de Comunicación y de la Lengua Inglesa que ponen de manifiesto las diferencias entre las dos (cfr. el artículo de David Buckingham, «English and media studies: making the difference»), la enseñanza en torno a los medios se ha convertido en un elemento esencial en los programas de muchos profesores de Lengua Inglesa.

3. La Educación para el uso de los Medios de Comunicación en la asignatura de Lengua Inglesa

El documento curricular relativo a la Educación Secundaria, que todos los profesores deben seguir, establece dos funciones fundamentales al hablar del lenguaje: se utiliza para pensar y es un medio para la comunicación. Siguiendo estas dos premisas, el documento indica cuáles son los objetivos principales del currículo en Secundaria. En concreto, se citan seis:

1. El alumno deberá demostrar su comprensión del proceso de comunicación mediante:

• La identificación, la respuesta y el uso de los elementos de comunicación en un contexto dado.

• La interrelación de estos elementos para producir una comunicación efectiva en un contexto específico.

2. El alumno deberá demostrar su comprensión de la naturaleza y función del lenguaje mediante:

• El uso y la respuesta a un código lingüístico, en un contexto determinado, que refleje las características sistemáticas y arbitrarias del lenguaje.

• El uso y la respuesta a un dialecto, un registro lingüístico y el empleo de las apropiadas convenciones exigidas por un contexto específico.

• El uso y la respuesta a un lenguaje con el grado de precisión y conocimiento semántico requeridos en un contexto dado.

• La utilización y la respuesta a una función del lenguaje apropiada en un contexto determinado.

3. El alumno deberá demostrar su comprensión de los tipos de discurso mediante:

• La utilización y la respuesta a un medio de comunicación (auditivo, visual, escrito y multimedia) vinculado a un contexto específico.

• La utilización y la respuesta a los atributos propios de las formas de discurso relacionadas con un contexto dado.

4. El alumno deberá demostrar su habilidad para comprender un discurso oral, escrito o visual mediante: • La preparación del proceso de respuesta apropiado al contexto en cuestión.

• La respuesta a un discurso concreto sirviéndose de las claves del proceso de comunicación.

5. El alumno deberá demostrar su habilidad para desarrollar adecuadamente el proceso de composición de un discurso oral, escrito y visual mediante:

• La correcta aplicación de estrategias destinadas a generar, aclarar y difundir ideas dentro de un contexto concreto.

• El uso de un medio, una forma, un código y una estrategia de organización apropiada para el mensaje según la finalidad del mismo en un contexto dado.

• La eliminación de los obstáculos que se presenten para comunicarse con una cierta audiencia en un contexto específico.

6. El alumno deberá demostrar su habilidad para desarrollar por sí mismo/a su propio punto de vista cuando participa en el proceso de comunicación mediante:

• La toma de postura personal en todas las situaciones comunicativas.

• El ofrecimiento de una respuesta individual a las comunicaciones de otros en contextos específicos.

• La acomodación de las respuestas de los otros a la hora de confirmar o cambiar su propio punto de vista en un contexto comunicativo dado.

Podemos comprobar en estos objetivos, sobre todo en las partes del texto destacadas en negrita, cómo el concepto de Educación para el uso de los Medios de Comunicación que hemos adoptado encaja con los objetivos del programa de Lengua Inglesa y permite a profesores como nosotros enseñar acerca de los medios de comunicación en las clases de Inglés.

Perspectivas de futuro de la Educación para el uso de los Medios de Comunicación en las escuelas de Quebec

A pesar de la disposición que ordena incluir la Educación para el uso de los Medios de Comunicación en la enseñanza de la Lengua Inglesa, muchos profesores en las escuelas del sector inglés de Quebec no enseñan la citada Educación. La razón principal de esto es la enorme influencia que tiene sobre la ejecución de los contenidos del documento curricular el examen final que los alumnos han de hacer en quinto de Educación Secundaria. Este examen hace hincapié en los procedimientos para responder y componer –leer y escribir– formas de expresión impresas bastante tradicionales –por ejemplo, literatura en prosa, ficción, poesía y lecturas clásicas y ensayos de tipo académico–. En consecuencia, existe cierta presión para que los alumnos aprendan sobre todo a trabajar con estos mensajes, pensando en la utilidad de este aprendizaje de cara al examen final, y dejando de lado así la enseñanza de los medios de comunicación.

Hay un pequeño, pero creciente, grupo de profesores muy entusiastas que, a pesar de todo, se ocupan de los medios de comunicación en sus clases de Lengua Inglesa. Desde la publicación en 1995 de Media Files, el interés de estos profesores ha ido en aumento. Nosotros participamos en la autoría del citado documento y hemos sido invitados a numerosos seminarios para profesores en distintos lugares de la provincia de Quebec. Asimismo, hemos dirigido, con el apoyo de las Universidades locales respectivas, algunos cursos intensivos destinados a profesores en algunas de las escuelas más importantes de la región de Montreal y de municipios de la zona oriental de Quebec. Algunos cursos de Educación para el uso de los Medios de Comunicación para maestros en prácticas y en activo son ofertados ahora por las facultades de Educación de las Universidades McGill y Bishop, con un creciente número de profesores interesados.

Notas

1 Traducido del inglés por Mariano Sánchez Martínez (Universidad de Granada).

2 Este es el sector de educación pública mayor en términos del número de estudiantes y profesores y el idioma predominante en el mismo es el francés. Sin embargo, incluye un pequeño grupo de población de habla inglesa situado, casi en su totalidad, en Montreal y sus alrededores. Este último grupo es ahora mismo por lo menos del mismo tamaño que todo el sector protestante anglófono.

Referencias

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