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Revista Comunicar 11: El cine en las aulas (Vol. 6 - 1998)

Taller de imagen y sonido: un bonito sueño audiovisual

https://doi.org/10.3916/C11-1998-19

Seminario-Permanente-«Obradoiro-de-Imaxe-e-Son»

Abstract

Con una experiencia de más de una década y media en el uso de los medios audiovisuales y el cine en la práctica diaria con los alumnos, los profesores de este Centro gallego demuestran en este trabajo los frutos que la comunicación audiovisual puede ofrecer desde las primeras edades, cuando se planifica de forma transversal en todo el currículum. El conocimiento del medio audiovisual se fusiona de esta forma con la producción de magníficos productos audiovisuales, premiados a posteriori en certámenes nacionales de cine infantil y juvenil.

Keywords

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«¡Preparados! Ya viene Carlos y trae la cámara, la antorcha, el trípode... Cada uno que ocupe su puesto. Coged todo lo que necesitéis. ¡ Vamos a rodar!». Paula, una joven guionista de cuatro años, con una imaginación, creatividad y poesía que ya quisieran muchos escritores, empieza su actuación: «Había una vez...». Carlos, con su cámara, va de un lado a otro, enfoca a Paula, a un atento auditorio que sigue la historia sin pestañear, a los dibujos de vivos colores hechos en acetatos. Se van sucediendo los planos y la película va tomando forma. El retroproyector y la pantalla nos ayudan a crear un clima «cinematográfico».

Así de sencillo podría ser un día cualquiera en un aula de nuestro Colegio. Desde pequeños los niños, sin apenas enterarse, entran en el mundo mágico de la imagen. Por nuestra parte, intentamos formar a los niños en los medios audiovisuales, ya que forman parte del entorno comunicacional de nuestra sociedad. Por eso, desde 1984, estamos llevando a cabo esta incorporación de la imagen en la escuela. Siempre hemos creído en las infinitas posibilidades que nos pueden brindar las nuevas tecnologías y vemos cómo se va reconociendo la importancia que debe concederse a «desarrollar la capacidad de examinar mensajes audiovisuales de forma crítica». Recordamos a Umberto Eco cuando dice: «la civilización democrática únicamente se salvará si hace del lenguaje de la imagen una provocación para la reflexión crítica, no una invitación a la hipnosis ».

Para nosotros es muy gratificante comprobar cómo los chiquitines del Colegio «juegan» a través de pequeños montajes audiovisuales a:

1. Conocer los elementos de la imagen: punto, línea, formas, luz, color, encuadre, texto y sonido, usando materiales sencillos como folios, gomets, pinturas de dedos, lanas, agujas, punzones, almohadillas, plastilina, cartulina, papel celofán, pegamento, cajas de cartón y otros elementos reciclados que tenemos en cualquier aula de Educación Infantil.

2. Conocer la relación imagen-realidad. Partimos de su cuerpo como centro motivador, ya que su conocimiento y dominio les ayuda a explorar mejor sus posibilidades y limitaciones. Trabajamos el esquema corporal a través de:

• La forma de ver su cuerpo y reflejarlo mediante dibujos en los tres trimestres de cada curso en este ciclo.

• Jugando con su silueta en papel de embalar.

• Haciendo sencillas fotos con su «cámara mágica» (una pequeña caja de cartón con la cual miramos la imagen que luego dibujamos en el folio). Después comparamos lo que han dibujado con la realidad.

• Jugando con su fotografía. La profesora hace fotografías de sus alumnos. Hacemos fotocopias ampliadas de las fotografías recortando los detalles que nos resulten más interesantes para que ellos la completen.

Después de cada actividad, establecemos diálogos agradables con los niños y ellos se muestran encantados de poder hacer «cosas nuevas».

3. Lectura de imágenes y creación de historias cortas. Desde pequeños acostumbramos a los niños a hacer lectura de imágenes, para conseguir que el niño ante una imagen comprenda lo que quiere decir y descubra los elementos que la componen. Para ello utilizamos diversos medios y materiales.

• Conocimiento de la biblioteca de aula, a través de cuentos tradicionales, de temas diversos y cuentos que traen los niños de sus casas. Para contarlos usamos el proyector de opacos.

• Historias cortas en acetatos. Ellos son los creadores de los cuentos que luego cuentan en la clase y a sus amigos con ayuda del retroproyector.

• También contamos nuestros cuentos en la emisora de radio local para que nos oigan nuestras familias y amigos.

• Hacemos montajes en diapositivas. Contamos un cuento, lo dibujamos y lo fotografiamos utilizando un carrete de diapositivas; luego lo proyectamos.

• Creación de cuentos audiovisuales. Se forman equipos de niños y entre todos crean una historia. Se reparte el trabajo de forma que cada niño dibuje una secuencia; después le ponemos música y voz. Podemos hacerlo en animación y en las distintas lenguas que empleamos en el Colegio.

1. Cine de animación

Cuando acaba esta etapa en la que hemos tratado de alfabetizar a los niños en el lenguaje de la imagen, éstos tienen ya siete u ocho años. Ahora creemos que ya están preparados para hacerlos emisores de sus propios mensajes audiovisuales, haciendo sus películas, lo cual les va a permitir comunicarse mejor con otras personas y con su entorno. El objetivo que nos proponemos es que aprendan algunos conceptos técnicos propios de esta manera de hacer cine. Cuando comienza el curso tenemos una pequeña reunión con ellos y les sugerimos que hagan una película. Ellos mismos eligen el grupo de amigos con los que van a trabajar durante su realización; esto es muy atrayente para ellos ya que ahora no tienen dificultades para trabajar en equipo de forma autónoma y además se divierten. Inventan una historia. Esto obliga a los niños a efectuar una estructura ordenada, que es similar a la de los comics: inicio, desarrollo y conclusión.

Después trabajan el story-board como una historia visual. En distintos folios disponemos una serie de cuadros en los que dibujamos las imágenes necesarias y al lado la traducción, el mensaje verbal. Así reflejan en él los dibujos de las tomas (planos), textos, diálogos, tiempo de grabación, efectos especiales, música... Esto les ayuda a comprender el gran trabajo que tienen los profesionales para llegar a hacer cualquier película por corta que sea, que luego ellos tan cómodamente ven en sus casas delante de la tele. Ya no serán simples espectadores, sino que tendrán otros criterios para valorarla.

Una vez hecho el story-board, el grupo decidirá qué técnica de animación eligen para hacer la película. Y a partir de aquí, manos a la obra.

1.1. Técnica de animación con muñecos de plastilina

• Materiales empleados: plastilina de distintos colores, telas variadas, lanas de colores, cajas de cartón, alambres, cantos rodados, piedrecitas, paja, hierba y otros materiales que ayuden a conseguir una buena ambientación, cámara de vídeo, micrófono, antorcha, cintas de audio y de vídeo, discos, cassettes, compact-disc de diversos estilos musicales elegidos por ellos, fondos con imágenes reales para superponer las figuras de plastilina...

• Realización: Los grupos de niños van modelando en plastilina los distintos personajes que intervienen en la película. En las articulaciones metemos un trocito de alambre para poder darles movimiento en la animación. Asimismo crean los decorados y todos los elementos accesorios para poner en imágenes sus ideas. A veces los hacen en papel continuo intentando reflejar la mayor cantidad posible de detalles. Esto suele durar un trimestre aproximadamente.

En el tercer trimestre, durante tres o cuatro semanas, nos dedicamos a hacer el montaje de la película. Para esto nos desplazamos a la televisión local para grabar el audio: diálogos, música y efectos sonoros. El doblaje de voces es un aspecto importante en la película. Está claro que con este trabajo hacemos un buen ejercicio de dramatización; así, unas veces tendrán que simular las voces de los animales, otras la forma de hablar de los adultos, los estados de ánimo de los personajes y algunos de los efectos sonoros. En contra de los que podamos pensar, los niños no tienen dificultad a la hora de acoplar su voz a cada muñeco o personaje.

También hacemos la animación moviendo los muñecos por el escenario y articulando las diferentes partes de su cuerpo, producimos la sensación de animación de la película. Para que se vea un movimiento continuado, sin saltos, es necesario ir variando muy lentamente las posiciones de las figuras en intervalos de cinco segundos cada toma. Una vez hechos estos movimientos, que suponen muchos días de trabajo por parte de los niños y paciencia por parte del cámara, los técnicos del Taller de Imagen de la televisión local son los que hacen el montaje de la película. Todos esperamos con ansiedad el día del estreno. Elegimos una fecha para este gran acontecimiento, invitando a los padres y familiares de los niños para verla y así celebramos un gran día de fiesta. ¡Nuestro story board es ya una realidad! ¡Por fin podemos ver nuestra creación! ¡La película! El equipo de trabajo está muy orgulloso de su obra. Es una sensación que no pueden expresar con palabras. Estamos muy emocionados.

1.2. Técnica de animación de recortes de dibujos en cartulina

• Material: Folios, lápices, ceras, rotuladores, témperas, pinceles, cartulinas blancas y de diferentes colores, cámara de vídeo, cintas de vídeo y de audio, micrófono, discos, cassettes, compact-disc de diversos estilos musicales.

• Realización: Los niños hacen los distintos personajes de su historia en cartulina, los pintan de colores y los recortan. Hacen los decorados y todos los elementos accesorios para poner en imágenes su película. Terminados estos trabajos, grabamos la historia y los diálogos en una cinta de audio y también registramos la música que elegimos anteriormente. A lo largo de varias semanas vamos al Taller de Imagen de la televisión local para hacer la animación moviendo los dibujos recortados por el escenario que hemos preparado con anterioridad. Unas veces hacemos estos movimientos con el montaje puesto en el suelo, otras veces lo colocamos en la pared y sujetamos los muñecos con papel adhesivo. Utilizamos tomas de cinco segundos por plano como en la técnica anterior. Los movimientos se van sucediendo de manera continuada, procurando que no haya saltos bruscos, y que al ver la secuencia completa dé una sensación de animación. Al igual que en la técnica anterior una secuencia, por corta que sea, está formada por muchísimos planos. A veces, para hacer los fondos, aprovechamos posters con imágenes que se adaptan a las historias tal como fueron pensadas por sus autores y, sobre ellos, vamos dándole vida a la animación. Otra posibilidad que trabajamos es buscar distintas grabaciones hechas con anterioridad como imágenes de las calles de nuestro pueblo, de las fiestas locales, de bellos paisajes de nuestra Galicia... para superponer los personajes y demás elementos que aparecen en nuestras películas. Después de emplear muchas, muchas horas fuera del horario escolar, tenemos la gratificación de ver nuestros sueños hechos realidad.