Índice de volúmenes - Índice de revistas - Índice de artículos - Mapa ---- Atrás


Revista Comunicar 13: Comunicación, educación y democracia (Vol. 7 - 1999)

¿La escuela en el diario o... el diario en la escuela?

https://doi.org/10.3916/C13-1999-19

Adriana D'Elia

Abstract

El proyecto de «El diario en la escuela» es una de las más dilatadas y consolidadas experiencias que se llevan a cabo en Hispanoamérica para la integración de los periódicos en las aulas, con la finalidad de fomentar alumnos más críticos y creativos. Surgida en los comienzos de la democracia argentina, la formación del espíritu lector para la educación ciudadana ha sido el eje vertebrador de este pionero proyecto, referente en múltiples países americanos y europeos. La autora de este trabajo, impulsora y alma mater del mismo, nos ofrece pautas para comprenderlo y valorarlo.

Keywords

Archivo PDF español

¿Para qué trabajar con los medios en la escuela?, ¿cuál es el aporte del programa «El diario en la escuela» en la formación democrática de los alumnos?, ¿qué imagen me formo del mundo y de los otros a partir de la lectura de los medios? Estos y otros cuestionamientos se presentan en este artículo. En principio, se intenta explicitar el por qué y el para qué del programa que encara el diario Los Andes, un diario regional editado en la provincia de Mendoza (Argentina), cuya población ronda el millón quinientos mil habitantes. El proyecto, que cumplió 11 años de actividad ininterrumpida, es un aporte que ofrece el diario como servicio a la comunidad a la cual se debe, y a la que intenta brindar las informaciones necesarias para la vida en democracia del ciudadano.

Si uno encuesta a los docentes en ejercicio o recién recibidos, reconocen en su mayoría que no han tenido capacitación en su formación académica para conocer los medios en sí mismos. Siempre y cuando no se descuiden los propósitos pedagógicos, «El diario en la escuela » intenta satisfacer estas necesidades del ambiente docente brindando contenidos, estrategias, marcos teóricos y espacios de reflexión sobre la alfabetización mediática que, a las puertas del siglo XXI, se transforma en una necesidad formativa tanto como lo fue la alfabetización lingüística en otros tiempos. Frente al planteamiento de si el programa es «la escuela en el diario» o «el diario en la escuela», definimos su identidad, perfil, personalidad y búsqueda según la segunda opción, pues consideramos que brindándoles esas herramientas y conocimientos, los niños y jóvenes podrán transformarse en lectores críticos, reflexivos, protagonistas de su propio aprendizaje y de su vida ciudadana en democracia.

1. ¿Qué es «El diario en la escuela»?

El programa del Diario Los Andes se presenta como un proyecto apuntado decididamente a la Educación para los Medios porque considera que es uno de los caminos para formar al futuro ciudadano ofreciendo a docentes de todos los niveles y modalidades, y a estudiantes, las herramientas para desentrañar y conocer el mundo mediático en sí. «La culpa la tienen los medios», «yo no creo a los diarios», «yo no creo al manual, porque el diario dijo...», «si no fuera por los periodistas...» y tantos otros comentarios que la gente y los chicos dicen. Se le atribuyen a los medios más deberes de los que los medios tienen pero, también, se desconocen de ellos sus mecanismos de producción. Enseñar los medios: cómo se produce la información, quiénes están a cargo de ello, cuáles son los códigos y herramientas de producción, los caminos que recorre un hecho antes de ser noticia; cuál es el rol de los medios en la sociedad, qué hace el lector con los medios, cómo nos representan los medios y si yo, lector/a, me veo reflejado en ellos, o no... La idea es que el ciudadano sea crítico con los mensajes que recibe a diario de los medios. El docente que desee emplear sólo la información que vehiculiza el diario, actualizando contenidos de las diferentes asignaturas, podrá hacerlo con total libertad, pero nuestro acento está puesto en la deconstrucción del mensaje.

2. ¿Sólo eso?

También, es incorporar la actualidad en las aulas a través del diario; es permitir que entre el aire fresco de la vida en ellas, es propiciar espacios de libre pensamiento, expresión, creación, aprendizaje, crecimiento. Es, para nosotros, una muy buena manera de aprender a ser, a hacer, a pensar...

3. Ahora, ¿por qué los medios en la escuela?

Porque los chicos –y adultos– son –somos– seducidos por este poderoso foco de atracción y aprenden –aprendemos– mucho de ellos. Porque la función de los medios es instalar los temas en la agenda social: la «agenda setting function». La gente habla de lo que los medios proponen y, tal vez, con la óptica que ellos le presentan. Porque lo mediático embelesa y atrapa con efectos dinámicos, creativos, ingeniosos, actualizados, que bien nos vendría emplear en la escuela. Porque los medios se han instalado en la sociedad con su propio lenguaje pleno de significaciones y, si la escuela no enseña a decodificarlo, ¿dónde si no?, porque los medios son una poderosa herramienta para comunicar y expresar ideas, opiniones, sentimientos, a través de la organización del pensamiento.

4. Entonces

¿Cómo no incorporarlos en la escuela para extraer todo lo que ellos nos puedan aportar? ¿Cómo no estudiarlos en sí mismos, sus recursos de reconstrucción de realidad, sus códigos específicos, para que los alumnos produzcan sus propios mensajes? ¿Cómo no reflexionar en la escuela –único ámbito que hoy puede destinar tiempo y espacio a la tarea intelectual– sobre el papel y la influencia de los medios en la configuración de este mundo globalizado, y su impacto en los seres humanos? ¿Cómo no investigar sobre las nuevas formas de conocimiento que está desarrollan do la humanidad a partir de la irrupción de los medios y de la imagen, en particular, para la transmisión de saberes e ideas?

Es tan amplio el panorama que puede abordarse al incorporar los medios en la escuela, como urgente y necesario. Por otro lado, hay distintas maneras de abordar los medios: enseñar los medios o... enseñar con los medios. Nosotros, que queremos ciudadanos libres y comprometidos con su entorno, que participen en la vida democrática, consideramos que la fórmula precisa es la primera.

5. El mundo cambió

«En nuestra época, estudiábamos y sabíamos mucho más que los chicos hoy; no les interesa nada»; «el nivel cultural ha descendido muchísimo; lo único que quieren es divertirse...». Son algunas de las expresiones del mundo adulto sobre los niños y jóvenes. Ellos, como consumidores masivos de medios, seguramente están entendiendo el mundo de otra manera, distinta que los adultos...

Si no ingresamos en esa visión mediatizada de la realidad que están formando los alumnos y la analizamos juntos, muy probablemente no encontraremos puntos de contacto para generar el proceso de enseñanza-aprendizaje y comprender sus actitudes. Por supuesto que no tenemos la verdad. Intentar adentrarnos en esta problemática, todo lo lento y sencillo, pero sistemático y paulatinamente que podamos, es nuestra meta. Sin prisa, sin pausa y con una disposición a la reflexión que trascienda la mera transmisión de palabras o de conocimientos nuevos. Vamos a tratar de educarnos para los medios.

6. Oda

Cuando vemos a un periodista que, entusiasmado, sale a cubrir su nota con papel y lápiz o grabador en mano; cuando interroga a alguna persona o hecho organizando sus preguntas con criterio lógico; cuando regresa a la redacción y, sentado en su computadora, comienza a ordenar lo que escribe sin olvidarse de «enganchar» al lector para que lo lea; cuando escribe; cuando busca las expresiones precisas y las palabras exactas que expresen lo que él quiere decir; cuando lee todo lo que cae en sus manos; cuando apela a sus conocimientos previos y a los de sus colegas sobre tal o cual tema; cuando investiga en distintas fuentes para salir a hacer una entrevista o para hacer más completa la información; cuando, en el calor de la redacción, debate con sus compañeros fundamentando sus ideas y opiniones con criterios ya formados; cuando respeta, en el diálogo, a los demás; cuando lucha por la libertad de prensa; cuando informa sobre lo que sucede en su entorno, poniendo toda su pasión, porque es algo que compete a la mayoría; cuando se compromete por algo y siente la necesidad de comunicarlo a los demás; cuando informa sobre atentados a la democracia, a la convivencia, a la paz...

Es cuando pensamos y optamos: ¿por qué no hacer «como si...», para que los chicos adquieran estas competencias en la escuela, a partir de algo que los motive, movilice y sea, realmente, significativo para ellos?, ¿para qué? Para que se interesen, pregunten, pierdan la indiferencia, participen, dialoguen, se informen, busquen, lean, escriban, se comuniquen, toleren, respeten, se asocien, se solidaricen, opinen, tengan postura tomada, investiguen, aporten, transformen, sean libres, críticos, reflexivos...

7. Y los chicos ¿aprenden?

Según estudios realizados, los alumnos que trabajan con la prensa escrita en el aula aprenden más que los que no lo hacen. Aprenden sobre medios y... aprenden las competencias que solicita la nueva Ley Federal de Educación de nuestro país. ¿Las razones? Creemos que la «fórmula» es que el contenido se resignifica, adquiere sentido para ellos pues «aprenden de lo cercano a lo lejano», siendo lo cercano sus modos de percibir, sentir y de relacionarse con el mundo.

8. El programa de perfeccionamiento

Los Andes es un diario regional, de la provincia de Mendoza, Argentina, que ha cumplido 116 años el pasado mes de octubre. A través de «El diario en la escuela» realiza la capacitación del conocimiento mediático a toda persona interesada, a través de tres niveles de perfeccionamiento:

Primer nivel. Se aborda el conocimiento básico del medio gráfico: Vocabulario técnico; géneros periodísticos y, en especial, género informativo y subgénero noticia; criterios de selección, jerarquización y tratamiento de la información; fuentes de información (sobre todo, agencias de noticias); la imagen periodística (lectura según las categorías de análisis propuestas por Aparici, García Matilla y otros); etc. Números: 1.098 inscritos en toda la provincia; 18.000 ejemplares gratuitos –de devolución– que Los Andes entrega, cada mes, a las escuelas de los inscritos.

Segundo nivel. Se trabaja la teoría de la representación cultural y medios de comunicación: Categorías de análisis de la representación que realizan los medios del mundo y de los otros, según el British Film Institute; teorías según Len Masterman, Robert Ferguson, Robyn Quin; géneros periodísticos y la representación- construcción de la realidad: metodología de análisis; estereotipos, sobre todo mediáticos; la teoría de la «agenda setting function »; etc. Números: 190 inscritos en toda la provincia; 4.000 cantidad de ejemplares gratuitos –de devolución– que Los Andes entrega, cada mes, a estos docentes.

Tercer nivel. Se desarrollan proyectos de investigación, sobre temas propuestos por los docentes: Se trabajó metodología de la investigación; análisis de marcos teóricos; propuesta de los temas; seguimiento de los proyectos de investigación llevados a cabo por los docentes. Números: 60 inscritos en toda la provincia; 3.000 cantidad de ejemplares gratuitos de devolución que Los Andes entrega, cada mes, a estos docentes.

En todos los niveles, los trabajos de los docentes son evaluados para aprobar el curso y recibir la certificación anual del nivel.

Referencias

ADIRA (1996): El mundo de la imagen. Cómo mirar la fotografía periodística. Buenos Aires.

APARICI, R. (1996): La revolución de los medios audiovisuales. Madrid, De la Torre.

APARICI, R. y GARCÍA MATILLA, A. (1989): Lectura de imágenes. Madrid, De la Torre.

BARTHES, R. (1977): Image-music-text. Fontana, Collins.

BAZALGUETE, C. (1992): «La enseñanza de los medios de comunicación en la Enseñanza Primaria y Secundaria», en APARICI, R. (Ed.): La revolución de los medios audiovisuales. Madrid, De la Torre.

BERGER, J. y MOHR, J. (1982): «Another Way of Telling. Writers and Readers», en MASTERMAN, L. (1990): op. cit.

CZARNY, M. (1997): Los chicos y los medios. Buenos Aires, Troquel.

FERGUSON, R. (1997): Seminario de medios de comunicación, educación y representación cultural. Buenos Aires.

MASTERMAN, L. (1990): La enseñanza de los medios de comunicación. Madrid, De la Torre.

MORDUCHOWICZ, R. (1997): La escuela y los medios. Un binomio necesario. Buenos Aires, Aique.

QUIN, R. y MCMAHON, B. (1997): Historias y estereotipos. Madrid, De la Torre.

REYES, M. y MÉNDEZ, A.M. (1993): ¿Cómo analizar los medios de comunicación social? Chile, Universidad de Playa Ancha.