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Revista Comunicar 13: Comunicación, educación y democracia (Vol. 7 - 1999)

Carteles en libertad: ¿cómo se llega al pueblo con un cartel?

https://doi.org/10.3916/C13-1999-23

Pedro-A. López-Yera

Abstract

El autor nos presenta en este trabajo una aproximación a la época de la Transición política en España, el nacimiento de la Constitución de 1978 y al conocimiento de nuestra historia reciente a través del estudio de uno de los elementos visuales más definidores de nuestra sociedad: las imágenes presentes en los carteles de los grupos y partidos políticos del momento, realizados como estrategia de propaganda electoral y política. De esta forma política, historia y medios de comunicación se fusionan en una misma realidad para el aprendizaje, deparándonos su análisis interesantes sorpresas.

Keywords

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Aprovechando las celebraciones del Día de la Constitución y aunando los trabajos que en el campo de la lectura de la imagen se desarrollan en el Centro, pensamos incidir de una manera particular e intensa en el conocimiento que de ella, de nuestra Constitución, y de su época, tienen nuestros alumnos y alumnas, y también sus padres, madres y todos cuantos forman la comunidad escolar, contando para ello con el rico e inmenso material que nos ofrecen los carteles de la época.

Coincidiendo con el vigésimo cumpleaños de nuestra Carta Magna, y aprovechando esta fiesta que en cualquier persona puede significar el paso, casi, de una juventud más o menos irresponsable a una etapa de «asentamiento », de asunción de unos sentimientos adultos que ya le acompañarán en su andadura por la vida, pensamos que sería una idea interesante mostrar aquel período de la historia cercana de este país, en que acabábamos de dejar un tiempo triste, sin libertades, y nos disponíamos a jugar en el tablero de un futuro democrático y abierto a todos, sin distinciones, no sólo con el soporte físico que supone el cartel, sino también con sus lenguajes más o menos ocultos o manipulables.

Para ello nada mejor que recorrer aquellos meses desde finales de 1975 hasta diciembre de 1978 a través de la historia viva que nos miraba desde las paredes en aquellos días: los carteles.

El material que ilustra estos años –una colección personal de quien esta crónica escribe– fue creciendo visita tras visita a las distintas sedes de los grupos y partidos políticos que florecieron en nuestra transición. Unas veces los encargados se mostraban encantados de proporcionármelos. En otras ocasiones tuve que cogerlos –arrancarlos literalmente– de los muros en que estaban pegados, despertando la curiosidad de los viandantes. (Alguna palabra más alta que otra tuve que soportar por ello). Algunas campañas fueron especialmente difíciles de conseguir dado el éxito que obtuvieron. Tal es el caso de los dibujos de José Ramón Sánchez para el Partido Socialista Obrero Español. Otras fueron como un relámpago en una tormenta y duraron el tiempo que faltaba para las elecciones. Es el caso del «Frente Democrático de Izquierdas» o la «Democracia Cristiana». Ya en el terreno local recuerdo una campaña enigmática en que sólo aparecían unas huellas azules y amarillas. Era el «Partido Liberal Independiente», del que nunca más oí hablar.

Fue una gran fiesta democrática. Los mítines se sucedían todos los fines de semana. Todos los días quizás. Derechas e Izquierdas se turnaban en los mismos escenarios, si bien es cierto que las primeras tendían más a los lugares cerrados –los cines o teatros– y las segundas se bañaban en las masas de la Plaza de Toros o los estadios. Son meros recuerdos, así que también pudo pasar al contrario en ocasiones.

Los programas electorales, los gritos de los líderes, los mismos carteles, todo era nuevo, distinto y motivador. Por entonces no todos decían «lo mismo», sino que parecía que las ideologías tenían su lugar y que tras cuarenta años de sueño obligado despertaban dispuestas a arañar su sitio en la voluntad popular.

Santiago Carrillo en la Plaza de Toros, Manuel Fraga en el ya desaparecido cine «Lis Palace », Felipe González, Adolfo Suárez, Ruiz Jiménez, eran los cómicos de una gran representación a la que asistíamos entusiasmados. Luego, en clase estudiaríamos cómo eran esos carteles y cómo se presentaba cada líder y cada grupo político. Comprobar este tipo de técnicas publicitarias sorprendió mucho a los alumnos/ as.

Ese sentimiento, esa sensación de alcanzar la libertad, de ser un poco más nosotros mismos, es el que ahora queremos transmitir a nuestros alumnos y alumnas. Ellos y ellas no vivieron esa escalada hacia el futuro. Ellos son ese futuro al que hace veinte años aspirábamos.

Cuando les explicábamos, viendo la exposición, que hubo un tiempo en que las personas podían ir a la cárcel por defender una idea, por ser socialistas, comunistas... por escribir una pintada en la pared, se mostraban extrañados. Eso no encajaba con su idea actual de libertad de expresión. Ya han nacido bajo el manto constitucional y por tanto, la discriminación por cualquier motivo –cuánto más la ideológica– les suena por lo menos «rara».

La exposición empieza con un cartel que se distribuyó en todos los centros oficiales. En realidad eran dos, pero la exposición no ha recogido el final de la etapa anterior sino el principio de la siguiente. Nos referimos al famoso «testamento de Franco» –ausente de la muestra– y a las «palabras del Rey Juan Carlos al Pueblo Español». En aquel primer discurso regio a sus nuevos súbditos aparecían las claves de cómo funcionaría después el Régimen que nacía en aquellos instantes.

Continúa con algunas muestras de carteles de grupos más o menos clandestinos que, sin citarlo expresamente, promovían ideas con vistas de futuro y se preguntaban: «Se acabó la clandestinidad, ¿hay amnistía?» o «¿tiene sentido mirar atrás?». Mientras tanto se tanteaba la Reforma Política. Algún cartel recoge el «Vota no» y hasta tenemos una de las papeletas del Referéndum que habría de dar el último paso en el cambio legal.

El sistema avanzaba, pero no estaban todos. Faltaban partidos por legalizar. Uno de nuestros carteles –del Partido del Trabajo de España– aboga por ello: «Todos unidos por la legalización de todos los partidos políticos ».

Finalmente se legaliza el Partido Comunista de España y se ven al final del camino las elecciones generales, una vez aprobada la Ley de la Reforma Política y superados todos los obstáculos del régimen anterior.

Los carteles nos muestran a unos líderes jóvenes y dispuestos a todo. Adolfo Suárez, Felipe González, Manuel Fraga, llenaban con su imagen –gran primer plano– unos carteles inmensos. Se trataba de identificar los mensajes con las personas o con los grupos. Mientras la UCD insistía en ser «lo mejor de la derecha y lo mejor de la izquierda: el centro», otros –Alianza Popular– insistían en que «España es lo único importante», y los socialistas se sacaban de la manga aquel lema tan ilusionante «La libertad está en tus manos». Otro campo de estudio fue identificar los mensajes de acuerdo a la «supuesta» ideología de cada grupo.

Cada cartel, o cada grupo de ellos, va acompañado de un panel explicativo de lo sucedido en cada momento, de los resultados de las elecciones, de las circunstancias en que se legalizaron determinados partidos, de los debates sociales que cada uno de los pasos hacia la democracia iban generando, etc. Estos paneles proporcionan, no sólo información, sino base de discusión y trabajo tanto durante la visita a la exposición como luego en clase.

Pasan las elecciones y se van realizando las gestiones, encuentros, pactos y citas que darían a luz a nuestra Constitución. Una papeleta de la votación del Referéndum Constitucional abre este apartado en que se recogen tanto la publicidad institucional «Habla, pueblo, habla », como las voces a favor –casi todas– y las contrarias. Por ejemplo, Fuerza Nueva tildaba a la Constitución futura de anticatólica entre otras cosas y el Partido Comunista Marxista- Leninista ofrecía un no a una «Constitución monárquica para un pueblo republicano». Estos carteles, por cuanto representan opciones no mayoritarias han resultado curiosos para nuestros alumnos/ as y han generado bastantes preguntas y aclaraciones, no sólo por su contenido, sino también por cómo estaban planteados.

Las fotos ampliadas de los «padres de la Constitución» completan uno de los últimos paneles en el que también se incluyen los artículos más «cercanos» a los niños y niñas, así como un resumen del proceso que dio lugar al nacimiento de la Constitución.

Finalmente se ofrece un breve recorrido a la historia Constitucional de nuestro país, con referencias a todas y cada una de las ocasiones en que España ha intentado dotarse de una gran Ley por encima de ideas, de partidos y de cambios. Ninguna otra hasta ahora lo había conseguido. Por ello, la exposición se cierra con una gran «felicidades» que tiene dos lecturas: felicidades, Constitución por haber cumplido 20 años, y también felicidades a todos y cada uno de nosotros por haber vivido y crecido bajo estos artículos que se han demostrado como imprescindibles para la buena convivencia en armonía de todos los que aquí, en este país, vivimos cada día.

Aparte de la vertiente meramente «histórica » de nuestra exposición, hemos de destacar en segundo lugar la más complicada, la lectura de las imágenes. Los carteles, fuente inagotable de información, como ya hemos indicado, no sólo nos mostraron el mensaje explícito que contenían. Había más. El estudio de este apartado se programó de acuerdo a los siguientes aspectos:

• Identificación de los mensajes.

• Investigación sobre mensajes ocultos.

• Clasificación de los carteles según el grupo socio-político al que pertenecen.

• Estudio de los elementos de las imágenes en los carteles más representativos (con especial incidencia en el color, disposición de las fotos, etc., dada la edad de los alumnos/as.).

La práctica totalidad de alumnos del Centro trabajó la exposición en su aspecto histórico/ democrático. La lectura de imagen y los trabajos de búsqueda de mensajes se desarrollaron en cuarto curso.

Todas estas actividades se han materializado gracias al esfuerzo de todos los maestros y maestras del Centro, que han aportado en sus distintos cursos, niveles y ciclos esa particular manera de hacer, de abrir, de sentir la escuela que ha caracterizado las propuestas de este Centro desde hace bastantes cursos; de nuestros niños y niñas –hijos ya de ese futuro libre, democrático y constitucional que hace 20 años deseábamos– y de sus padres y madres que han podido revivir su juventud cuando, tal vez, pegaban carteles en las paredes de las calles de su pueblo, mientras gritaban proclamas de libertad o de anarquía, ¿quién sabe?, con la alegría, la imprudencia y el arrojo que sólo da la edad. Carteles que ahora pueden ver sus hijos/as –y ellos mismos– mientras se mecen en el dulce baile del recuerdo y en el no menos dulce sentimiento de haber ganado a pulso no ya la libertad, sino el derecho a vivir en paz. No sólo los «carteles» están en libertad, sino todos nosotros. Felicitémonos por ello.

Referencias

APARICI, R. y GARCÍA MATILLA, A. (1989): Lectura de imágenes. Madrid, De la Torre.

BALADA, M. y JUANOLA, R. (1987): La educación visual en la escuela. Barcelona, Paidós.

BARNICOAT, J. (1995): Los carteles, su historia y su lenguaje. Barcelona, Gustavo Gili.

CEREZO, M. (1994): Guía del redactor publicitario. Barcelona, Octaedro.

FERNÁNDEZ, T. (1997): El universo de papel. Huelva, Grupo Comunicar.

GARCÍA MATILLA, E. (1990): Subliminal: escrito en nuestro cerebro. Madrid, Bitácora.

TUBAU, I. (1987): Dibujando carteles. Barcelona, CEAC.

VARIOS (1989): Lectura de imagen. Cádiz, CEP Campo de Gibraltar.