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Revista Comunicar 15: Medios de comunicación y educación para la solidaridad (Vol. 8 - 2000)

Tecnologías avanzadas: nuevos retos de comunicación para los mayores

https://doi.org/10.3916/C15-2000-21

Francisco Pavón-Rabasco

Abstract

Los mayores del siglo XXI tienen planteados nuevos retos que obligan a dar, por parte de todos, nuevas respuestas. Se impone una búsqueda de ideas que puedan realmente llevarse a la práctica y ayuden a conseguir una mayor calidad de vida. Las tecnologías digitales tienen un papel preponderante en la vida cotidiana y no sólo nos ofrecen todo tipo de información o formación sino que nos sirven para comunicarnos con los demás. Presentamos algunas iniciativas para poner en contacto a los que ya peinan canas con las nuevas tecnologías.

Keywords

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Las nuevas tecnologías, por su aptitud para facilitar la comunicación, deben hacerse más humanas. En esto puede radicar uno de los mayores atractivos de las mismas para las personas mayores. Pero, ¿son hoy en día usadas por este colectivo? Existen demasiadas evidencias para afirmar que la utilización de estas tecnologías avanzadas de la información y comunicación (cd-rom, televisión por cable, comunicaciones vía satélite, Internet...) no están al alcance de la totalidad de la población del Planeta (y aunque hay conectados a Internet 179 millones de ordenadores, siguen existiendo «info-ricos e info-pobres»), ni tan siquiera por la inmensa mayoría de la ciudadanía occidental, no digamos de los jubilados. Para tener acceso a esta cultura digitalizada, es necesario contar con un nivel económico que lo permita y poseer los conocimientos adecuados para comprenderlas y manejarlas.

Las personas mayores pueden contar con los dos requisitos expuestos. Primero, constituyen un amplio sector desde el punto de vista cuantitativo (siete millones en España; mil millones en el mundo), desde un punto de vista político (por su inmensa capacidad de voto), económico (porque tiene un considerable poderío en bienes, cuentas corrientes, contribución al erario...), es un tremendo capital humano del que dispone nuestra sociedad (por sus conocimientos y experiencias), y sin embargo es un grupo marginal, excluido. En realidad ellos podrían comprar los equipos necesarios si se les convence de sus posibilidades para la comunicación y se les enseña su manejo y aunque somos conscientes de que a cierta edad, la tecnología, las novedades y los cambios generan incertidumbres, porque alteran los hábitos y estructuras mentales, también defendemos que para la adaptación a la vida es imprescindible un aprendizaje continuo (Pavón, 1998). «Me da reparo tocar las cosas (se refiere a las funciones de televisión, vídeo, etc.) porque me da miedo. Mis nietos cuando vienen me dicen para qué sirven las cosas, pero yo les digo que se estén quietos, por miedo a que las rompan» (María, 71 años).

1. ¿Por qué los mayores han de sentirse integrados en la sociedad?

En el momento presente vivimos rodeados de nuevas tecnologías en la que se denomina sociedad de la información. 1999 fue considerado el año internacional de las personas mayores con el lema «una sociedad para todas las edades» y consideramos que un acercamiento hacia las tecnologías puede suponer una ayuda para la mayor integración.

Pensamos que el mayor tiene derecho a participar en la sociedad y que sólo puede dejar de ser un marginado precisamente gracias a su actividad (García Mínguez y Sánchez García, 1998). Deben exigir el derecho que les asiste a mantener la vida activa de acuerdo con las capacidades de su edad. Creemos que la jubilación es un derecho, no una obligación, incluso en las fechas presentes se plantea por parte del gobierno de nuestra nación la posibilidad de que ese paso no sea obligado y repentino, sino que pueda ser escalonado e incorporando, a veces, tiempos parciales.

Nos parece interesante que los egresados en el mundo laboral y el negocio y para los ingresados en el mundo del ocio crear e imaginar una nueva iniciación a esa realidad nueva, para que no lo hagan desorientados ni deprimidos, para que encuentren un sentido personal a su vida anterior y para el futuro que les queda, para que se entreguen apasionadamente a vivir esta etapa de su vida acompañados y con la sensación de tener una misión que cumplir. Es un momento crítico de la vida, un momento vital de (re)conversión y, aunque en nuestra civilización del bienestar quedan cubiertas más o menos las necesidades básicas, los valores superiores, el prestigio, la autoridad, el reconocimiento, etc. quedan relegadas.

Creemos que en ese trance de la jubilación, en medio de ese desengaño que se sufre, hay que hacer algo para la inclusión social del mayor. Hay que reorientarlo de forma quizás radical. Necesita encontrarse dentro de esa nueva forma, de ese nuevo estilo de vida al que se le empuja; hay que reinicializarlo para el arte de vivir como jubilado.

Debe haber iniciativas comunitarias que les proporcionen a los mayores seguridad emotiva si se sienten desvinculados, hay que fomentar su auto-aceptación, sacar de cada persona sus potencialidades y capacidades. Hacerles ver que tienen mucho que aportar y dar. ¿Y qué granito de arena pueden aportar las llamadas nuevas tecnologías de la información y comunicación?

2. Cómo mejorar la comunicación con las nuevas tecnologías

Estamos acostumbrados a escenarios reales para la expresión. No hay nada como vivir una atmósfera de amistad, ayuda mutua, voluntariado y comunicación cálida y presencial. Pero también es cierto que hay usos de las nuevas tecnologías que son muy válidos para desarrollar la comunicación. No olvidemos que en el pasado, la carta fue el género literario de la guía de espíritus por excelencia (Séneca, Epicuro y San Pablo, por poner tres ejemplos, lo usaron), rodeemos el e-mail de esa misma expectación que tenían las cartas hasta hace poco y en otros sentidos el e-mail le ganará a la carta en frescura, inmediatez de la interacción, falta de pereza para replicar... Quizás no tengamos en nuestros ambientes las personas adecuadas con las que entendernos plenamente, pero con el e-mail podremos compartir nuestras aficiones, por muy específicas que sean, con el mundo entero.

Pronto tendremos tal volumen de mensajes que necesitaremos acudir a las recomendaciones de organización que nos sugiere Barto lomé (1999). «Qué puedo decir sobre el correo electrónico: es maravilloso». ¿Por qué? Creo que la principal ventaja es que nos permite una comunicación muy rápida. Nos acostamos con tristeza, pero con la esperanza de que a la mañana siguiente, sin necesidad de salir de casa, recibiremos respuesta de ese amigo/a que te llenará de aliento y apoyo» (Elsa, 65 años). Quizás personas como Elsa puedan convencer a otras muchas de que gracias al ordenador pueden mantener sus relaciones a distancia con mayor constancia y a mejor precio, que la carta es sustituible (al menos para usos prácticos, no sentimentales) por el correo electrónico y de que provoca respuestas inmediatas. Pero no sólo se pueden mantener mejores y más permanentes relaciones con parientes, amigos, proveedores y bancos, sino que permite ampliar las relaciones sin limitaciones de espacio, ni siquiera de idioma. Un traductor simultáneo te permite descifrar al instante la carta que te mande un alemán/a, que comparta contigo los mismos intereses. Una persona con dificultades de movilidad puede seguir un aprendizaje y sentirse acompañada por sus colegas. Se puede recibir y dar orientación a los problemas personales: problemas de falta o búsqueda de sentido, problemas de relación, necesidades de orientación. Gracias a las nuevas tecnologías se puede recibir ayuda casi instantánea de tipo médico de urgencia a domicilio.

No vamos a detenernos en este artículo en las posibilidades de búsqueda de información con estas tecnologías digitales, pero son muchas (Pavón, 1998). Una persona mayor puede vivir en un pueblo sin privarse de la mejor información, se puede conocer a través de la página web del 061 cómo actuar ante las situaciones de emergencia sanitaria más habituales, conocer más de las materias que pueden llenar nuestra actividad y la vida de los jubilados: Filosofía, Historia, la Historia de la Religión, Literatura...

3. ¿Qué formación se oferta en nuevas tecnologías para mayores?

¿Qué recursos tecnológicos utilizan nuestros mayores? Estamos realizando un trabajo que pronto dará sus resultados en el que se trata de conocer qué tipos de equipos manejan y qué actitud presentan para el aprendizaje y manejo de otros nuevos. Recogemos información sobre los aparatos de que disponen en sus hogares o centros de asistencia, tales como vídeos, ordenadores, teléfonos móviles, máquinas fotográficas etc. Así como el uso que habitualmente le prestan, con el fin de detectar la animosidad que presentan ante los mismos.

¿Qué estrategias de motivación y aprendizaje utilizar?, ¿dónde puede una persona mayor obtener la formación necesaria para ser un usuario de las nuevas tecnologías?En la actualidad esta formación se puede abordar a través de la autoformación o en los lugares que habitualmente visitan los mayores: hogar del jubilado o universidades de la experiencia, aunque por el momento acudan en un porcentaje excesivamente minoritario.

¿Por dónde empezar y a qué dar más relevancia? Los mayores deben reflexionar sobre los aspectos de docencia, creatividad, investigación y orientación personal que necesitan o quieren. Deben retroalimentar con su evaluación la programación. Ellos han de expresar sus demandas e insatisfacciones. Nadie mejor que ellos para proponer las soluciones más adecuadas. Por todo lo expuesto hasta ahora, nos aventuramos a proponer un curso que partiendo de tecnologías más básicas, se vaya desarrollando hacia las digitalizadas.

4. Curso «Utilización de las nuevas tecnologías por personas mayores»

Los actuales esfuerzos que las Universidades están realizando para integrar a las personas mayores, a través fundamentalmente de sus Aulas de la Experiencia, nos animan a reflexionar sobre cómo montar un proyecto de curso de formación para mayores, con las nuevas tecnologías en general y las redes en particular. Siendo conscientes de que la tecnología por sí misma no es creadora de procesos comunicativos, sino que precisan de otro tipo de elementos o acciones que las complementen y den sentido (Cabero y otros, 1999). «Antes de los cursos no sabía nada de nada. Ahora ya le he perdido el miedo» (Jesús, 73 años).

Algunos principios que pensamos tener muy en cuenta serían:

• Que la motivación general sobre el mismo es algo clave a la hora del éxito de la actividad, así como la edad y el momento mental de dicho ser, pues siempre la educación se debe acompasar a la evolución física de nuestro cerebro.

• En la mayoría de los casos los humanos nos movemos por intereses y razones que no coinciden para todos a la misma edad y situación. Aunque es cierto que la experiencia nos dice que es imprescindible un algo que despierte nuestro intelecto para que se produzca aprendizaje.

• Los pensamientos, ideas, inquietudes e intereses de esas personas, serán nuestro punto de arranque que nos servirá de base para colocar los cimientos de lo que pretendemos factible «emocionar y enseñar a las personas mayores con las nuevas tecnologías».

4.1. Actividades con imágenes fijas

Aunque terminaremos trabajando con ordenadores e Internet, pensamos que el comienzo ha de ser una aproximación a tecnologías más sencillas y concretas que nos permitan ir ganando confianza.

• Recreación de la memoria histórica de un pueblo a través de la fotografía. Utilizaremos fotografías antiguas que nos puedan suministrar, nadie mejor que los propios alumnos para tratar de reconstruir la historia de los últimos años de ese pueblo. Todo esto permite además la recuperación de la propia identidad. La autobiografía y la memoria del pasado vivido. Pretendemos la reconstrucción de lo que constituye las representaciones, las obsesiones y proyectos que existan en poblaciones donde el papel de actor recae sobre las personas de la edad provecta.

El resultado será dar a conocer mediante una proyección o exposición en primer lugar el material elaborado para posteriormente reclasificarlo en vista a la custodia en archivo, su publicación y/o su conservación en cd-rom. Nuestros informantes, que serán las propias personas mayores que participen en la actividad, apoyándose en esos soportes, expondrán con más facilidad los recuerdos del pasado al convertirse en guías y acompañantes del discurrir de la mente (Pavón, Ruiz y Castellanos, 1998). Toda esta experiencia de búsqueda acarrea consigo elementos de interacción, participación, relación con otras generaciones, aumento de la autoestima, pues nuestras aportaciones pasan a formar parte de un documento concreto que aumenta el conocimiento sobre nuestro pueblo o ciudad.

4.2. Posibles usos del vídeo

Podríamos aplicar técnicas como la microenseñanza que, tras sufrir las adaptaciones necesarias, servirían para favorecer la capacidad de expresión y diálogo de las personas mayores. El vídeo puede jugar un papel a la par que lúdico, de auto-observación, diagnóstico y de estudio de situaciones desde un punto de vista más sistemático y científico.

Actividades de descripción y narración:

• Conociéndonos: Esta actividad podría tener como objetivo prioritario el lograr un conocimiento más objetivo y real de nosotros mismos. Los componentes del grupo se describen contando historias de vida: orígenes, edad, cómo se vivía entonces, lo que han cambiado los tiempos... Para este objetivo se puede aprovechar, como comentábamos en el apartado anterior, el material fotográfico de que disponga cada uno. Si son diapositivas, se pueden proyectar ante todos y permitir que los comentarios y aportaciones del grupo estén referidas a una misma imagen.

• Describir el mundo tal como lo ven ellos. El soporte fotográfico, vídeos, trozos de película, etc. serán los iniciadores de comentarios y análisis, de situaciones de relaciones humanas, que se dejen interpretar de distintas maneras. Un ejercicio de crítica constructiva en el sentido de que servirá para ajustar nuestros referentes al modo en que los demás ven la realidad. Muy interesante en este apartado sería la utilización del trabajo de Correa, Guzmán y Aguaded (2000).

• Expresar sensaciones subjetivas. Con una cámara en un lugar del recinto donde no afecte para nada el desarrollo de la sesión, se puede plantear como un juego o usar algún procedimiento de adivinanza, para dar pie a contar alguna situación similar a la que ellos puedan estar pasando.

• Describiendo grupos ideológicos: políticos, religiosos, etc. Sobre todo si las situaciones se van complicando: ¿se puede ser comunista y católico?...

• Situaciones de conflicto por no entenderse bien. Estas secuencias pueden ser recogidas de películas y se les proyectan por si se identifican con alguna de ellas.

• Que nos relaten un episodio curioso de sus vidas. En este ejercicio de acercamiento a los medios audiovisuales, se facilita la capacidad de expresión, comunicación y relación. Otra modalidad de la sesión podría hacerse con el relato de un momento simpático o doloroso...

• Ir contándose un suceso de boca en boca, para ver cómo se deforma. La influencia de los rumores suele hacer mucho daño, especialmente en pueblos muy pequeños. Este ejercicio nos permite apreciar cómo evoluciona una idea cuando se transmite de una a otra persona.

• Cambios de rol. Después de ver una película, se les pide que se pongan de parte de uno de los personajes. Irles cambiando de actuante hasta que desarrollen todos los papeles posibles.

Tareas de argumentación, tertulia y diálogo:

Presentar un tema de debate en el que se dé un dilema moral, un caso dudoso de tipo laboral, un caso de reinserción de un toxicómano, cualquier otro tipo de situación que no tenga una sola solución.

• Presentar una situación de negociación. Por ejemplo, de tipo familiar, intergeneracional, de relación con vecinos. Se puede buscar en base a una película que sea estimulante. Ejercitar normas y actitudes que favorecen el diálogo y la flexibilidad de ideas. Se puede tomar un tópico cualquiera, como el de que los tiempos cambian: «Si yo fuera joven hoy día me lo montaría...». Todo ello permite: acostumbrarse a usar su turno de palabra, a presentarse a sí mismo y adoptar papeles dentro del debate, posicionándose. Entrevistas ante los medios: cómo exponer. Ahora se trata de darles la oportunidad de que expongan sus conocimientos profesionales o aficiones, de manera que se sientan en ese campo como expertos. Incluso se puede hacer que la exposición la hagan ante públicos diferentes para que se adapten a receptores diferentes: de otra edad, no tan motivados... Posible mente al familiarizarnos con grabaciones y reproducciones en audio y vídeo los estamos preparando para participar en los medios locales: televisión, radio, etc.

4.3. En la Red

En todo el mundo se están celebrando seminarios sobre temas como educación de las personas mayores en Internet y son muchas las Universidades de la Experiencia extranjeras que tienen página web en la Red.

Un caso concreto es la «Red Senior» que se define como no lucrativa y capaz de proporcionar a los adultos mayores de 50 años un acceso y una educación sobre ordenadores e Internet, para ensalzar sus vidas y capacitarlos para compartir su conocimiento y sabiduría (http://www.- seniornet.org/). «Esta Red Senior está basada en el concepto de que las personas mayores no sientan antipatía a la hora de utilizar nuevas tecnologías, y hacerlos conscientes de que una vez que tengan acceso a las nuevas herramientas y al conocimiento de cómo usarlas, descubrir que la tecnología puede enriquecer sus vidas » (The Washington Post).

Otro ejemplo del interés de este tema lo manifiesta la AIUTA (Asociación Internacional de las Universidades de la Tercera Edad) organizando su XX congreso con el lema «El impacto de las nuevas tecnología en las personas mayores » que se celebrará en Quebec (Canadá) en este año 2000. Hemos deja-do para el final las tareas relacionadas con el ordenador conectado a otros equipos aunque no hemos querido entrar en detalles que pueden consultar en trabajos como el de Marquès (1998), limitándonos aquí a posibilidades más concretas:

• Escribir correos electrónicos a nietos, hijos, familiares y amigos que se encuentren lejos. El e-mail constituye el sistema básico y rápido de comunicación en Internet, siendo muy fácil enviar y recibir mensajes; basta con saber la dirección del destinatario (por ejemplo: la dirección del autor de este artículo:) y disponer de un programa de gestión mediante el cual escribir el mensaje y enviarlo a la red (De la Cruz y Pavón, 1998).

• Chatear permite que dos o más personas puedan comunicarse por escrito en tiempo real independientemente del lugar geográfico en el que se encuentren. Los usuarios de cualquier edad, nacionalidad o raza, comparten una especie de pizarra común donde aparecen todos los mensajes que van escribiendo, es decir, que en el mismo instante en que nosotros escribimos un texto lo reciben las otras personas. Podríamos proponer entrar en chats conocidos y que traten temas de nuestro interés, o crear nuestro propios chats, convirtiéndonos en moderadores de los mismos.

• Buscar información en Internet. Noticias, acontecimientos, diarios digitales, páginas web de «abuelos cibernautas» un interesante modo de utilizar el tiempo: http://www.redmayores.net/indice. htm>.

• Subscribirnos a listas de distribución. Si nos interesa recibir diariamente mensajes de correo que estén relacionados con un tema de nuestro interés. Ya sea sobre psicología, divulgación de los conocimientos médicos, el medio ambiente o el patrimonio artístico y etnológico, historia... Es tan fácil como enviar un e-mail con nuestros datos. Como ejemplo, damos un buscador de listas: http://www.neosoft.com/internet/ paml/.

• Participar en la creación de una página web. Ya que los mayores son portadores de una gran riqueza de conocimiento especialmente a lo que al pasado de nuestro pueblo se refiere, sugerimos que en colaboración con otras personas del mismo, nos animemos a elaborar lo que será la pizarra que al mundo entero hable del pueblo donde vivimos o nacimos.

Todas estas actividades, creemos que pueden servir para fomentar la creatividad, practicar la escritura, mejorar la sociabilidad, ejercitar la memoria y la mente. Mejorar la comunicación interpersonal y complementar los conocimientos no realizados por falta de tiempo, mientras se ha estado entregado a la profesión.

Referencias

BARTOLOMÉ A.R. (1999): Nuevas tecnologías en el aula: guía de supervivencia. Barcelona, Graó.

CABERO, J. y OTROS (1999): Medios audiovisuales y nuevas tecnologías para la formación en el siglo XXI. Murcia, Edutec/Diego Marín.

CORREA, R.; GUZMÁN M. y AGUADED, I. (2000): La mujer invisible. Una lectura disidente de los mensajes publicitarios. Huelva, Grupo Comunicar.

DE LA CRUZ, G. y PAVÓN, F. (1998): «La comunicación a través del correo electrónico en el ámbito de la educación», en PÉREZ, R. (Coord.): Educación y Tecnologías de la Comunicación. Oviedo, Universidad de Oviedo; 357- 361.

GARCÍA MÍNGUEZ, J. y SÁNCHEZ GARCÍA, A. (1998): Un modelo de educación en los mayores: la interactividad. Madrid, Dykinson.

MARQUÈS, P. (1998): «Usos educativos de Internet. ¿La revolución en la enseñanza?», documento en http://www.xtec. es/~pmarques/tecnoedu.htm (14-12-99).

PAVÓN, F. (1998): «Educación en y con las nuevas tecnologías a lo largo de la vida», en BEAS, M.G.; MÍNGUEZ J. y OTROS (Coords.): Atención a los espacios y tiempos extraescolares. Granada, Grupo Editorial Universitario; 261- 266.

PAVÓN, F.; RUIZ, A. y CASTELLANOS, A. (1998): «Educación de los mayores y nuevas tecnologías. Un proyecto de historia viva», en MÍNGUEZ, J. (Ed.): I Jornadas sobre personas mayores y educadores sociales. Granada, Grupo Editorial Universitario; 201-211.