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Revista Comunicar 16: Educación y comunicación para la cooperación y el desarrollo (Vol. 8 - 2001)

A la izquierda de Internet: las redes ciudadanas y las nuevas formas de organización civil

https://doi.org/10.3916/C16-2001-10

David Llistar

Abstract

Dentro de las posibilidades de las nuevas tecnologías de la comunicación, Internet adquiere un papel protagonista por las posibilidades que ofrece. A partir de algunas experiencias, como las que se presentan en este artículo, hoy es posible considerar este medio de comunicación global e interactivo como uno de los recursos de comunicación con mayor potencial para la formación y fortalecimiento de la cultura democrática, la educación para el desarrollo y la movilización ciudadana.

Keywords

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A finales del XX y a principios del XXI la coyuntura es clara. En primer lugar, de Norte a Sur, desde América Latina hasta África, pasando por Asia, Europa y los Estados Unidos, los gobiernos que no aplican las llamadas medidas neoliberales son como canguros en Europa, en cualquier caso difíciles de hallar, y cuando los hubiera (como es el caso de Cuba, Irak, Corea del Norte, Libia o Afganistán, por ejemplo) son sistemáticamente presionados para que se integren al modus operandi hegemónico. Por lo tanto, será apropiado hablar de globalización. Pero no de cualquier globalización, sino de globalización neoliberal. En la percepción del ciudadano o ciudadana, su Estado aparece – especialmente en los países endeudados del Sur– dedicado prioritariamente a facilitar los negocios de una reducida elite ya de por sí engordada, de suerte que se deja en manos de nadie la educación, la salud y otros deberes en principio gubernamentales vinculados a la supervivencia de la población más desfavorecida, que en estos países es la gran mayoría.

La percepción, tanto para un habitante medianamente ilustrado del Estado español como para otro de Guatemala, es que existe toda la libertad para multinacionales, mercaderías, inversiones, conciudadanos estadounidenses, japoneses o europeos, por ejemplo (los aviones del mundo se llenan de ellos), mientras que para el 80% restante de coetáneos y vecinos, el liberalismo les da la espalda cuando no les constriñe.

En segundo lugar, el progreso tecnológico que hace posible cualquiera que sea el tipo de globalización llega a su fase quizás más interesante. Si una vez nos imaginamos en el fin de año del 2000 al lado de un robot doméstico que nos preparara una exquisita cena, la realidad nos ha dejado más bien a la par de una computadora, enviando algún e-mail a algún hijo fuera del país o pegado al televisor mirando los anuncios de la Coca Cola. Así, tanto la creciente influencia de los mass-media como la facilidad de entrar en contacto con espacios distintos y alejados, por ejemplo Internet, abre toda suerte de nuevas circunstancias. Esas nuevas circunstancias comunicacionales no sólo dan mayor juego al sector privado con ánimo de lucro, sino también a la reorganización del llamado tercer sector en el que incluiré a las ONG, colectivos de solidaridad, y a la mayor parte de los nuevos movimientos sociales (NNMS) surgidos en Europa, Japón, Canadá, EUA y los polos desarrollados en general en la década de los 90. El centro de gravedad de este artículo se situará en el análisis de una última generación de personas, ONG, sindicatos y hasta grupos insurgentes, situados dentro de la esfera de los movimientos antiglobalización1, que empieza a darse cuenta de las posibilidades de los medios de comunicación y de las virtudes organizativas y globalizadoras de la tecnología de Internet.

1. Guerrillas mediáticas, México (conflicto abierto entre comunidades indígenas y Gobierno, desde 1994 hasta la fecha)

Conflicto en el Estado Chiapas, sudeste mexicano, determinado por el ninguneo de gobierno y terratenientes a las comunidades indígenas mexicanas (mayoría en Chiapas). El 1 de enero de 1994, el mismo día en el que México entra en el «Primer Mundo», vía Tratado de Libre Comercio junto a Canadá y los Estados Unidos, el Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN), abre y cierra una ofensiva armada de 12 días en la que destacan dos aspectos: un minimizado nivel de violencia y un claro grado de simbolismo en cualquiera de sus acciones. La estrategia del EZLN no fue matar a los terratenientes explotadores, paramilitares asesinos o corruptelas vinculadas al PRI, sino destapar dentro y fuera de México la pauperización indígena que se inició con la llegada de los españoles, y que sigue en términos parecidos en la actualidad.

Los tres vértices del triángulo que les ha llevado a ser conocidos en todo el planeta y a que la presión nacional e internacional haya coartado al ejército y al gobierno mexicano son: Por un lado, el apoyo de uno de los periódicos más leídos y seguramente progresistas de México (La Jornada). Por el otro, la apertura del territorio para que colectivos de todo el mundo vivieran la tensión in situ de suerte que al volver a sus ciudades de origen pudieran tejer una red de apoyo a la causa zapatista. Y por el tercer lado del triángulo, la elaboración de un discurso alternativo, coherente y especialmente estético y original, lleno de referencias a la sabiduría indígena, y con los narradores más sencillos (como un escarabajo, Durito, o un anciano don Antonio) a través de la pluma del portavoz del EZLN, el subcomandante Marcos. Este mismo discurso es el que ha generado frases tan extendidas como «en un mundo donde quepan todos los mundos»2, o «mandar obedeciendo »3, o «todo para todos, nada para nosotros»4.

En definitiva, dicha estrategia tuvo como resultados la creación de una red ciudadana y de colectivos de solidaridad, regada por todo el mundo, la red de apoyo a la causa zapatista, que desde que estalló el conflicto, lo observa y reacciona eventualmente presionando a sus propios países y a los intereses del gobierno mexicano cuando éste transgrede los derechos de los indígenas5.

A este tipo de nuevas guerrillas, es decir, a las que evitan el enfrentamiento directo armado por la presión de la opinión internacional que surge de la utilización estratégica de los mass media y de la difusión vía Internet, la literatura politológica las ha denominado guerrillas de tercera generación.

2. Las contracumbres: el caso de Seattle; Estados Unidos, 20 de noviembre de 1999

Tal vez ha sido el evento alternativo con mayor repercusión y que ha suscitado mayores reflexiones en todo el mundo. No me extenderé en la descripción de los factores de éxito, dado que la estrategia tomada es parecida a la de la Red Ciudadana para la Abolición de la Deuda Externa y será desarrollada en el siguiente punto. Hagamos, eso sí, un repaso a lo sucedido.

¿Por qué la contraconferencia? La reunión en Seattle (la ciudad-madre de las poderosas Microsoft, McDouglas y Amazon, entre otras), es la de la famosa Organización Mundial del Comercio, una de las organizaciones internacionales más criticadas por su habilidad en forzar a países y políticos para que regulen el comercio internacional al gusto del lucro de las grandes corporaciones.

El objetivo de la llegada de hasta 100.000 activistas norteamericanos y del resto del globo, era boicotear mediante diversas técnicas de desobediencia civil la realización de la reunión oficial, que juntaría a presidentes y ministros de economía con los hombres más ricos del planeta. En definitiva, desde la percepción poco equivocada de un ente que decide a instancias del control ciudadano los términos de las relaciones comerciales mundiales.

Sindicalistas, ecologistas, campesinos, pacifistas, anarquistas, feministas, activistas de ONG de desarrollo, grupos anticapitalistas... se reunieron y se ensañaron en mostrar múltiples símbolos de rechazo ante las cámaras de los medios internacionales. Se constituía en un aparentemente dispar y poco organizado fluido de personas a las que algunos medios dieron el nombre, un tanto ambiguo, por cierto, de «movimientos antiglobalización».

El boicot, mayoritariamente no violento aun cuando las mismas imágenes podían mostrar la virulencia de los atareados y robocopizados agentes de la policía gringa, produjo grandes retrasos y desajustes en la apretada agenda de los ministros e ilustres directivos. Es obvio que no fue esa la única causa del fracaso de la cumbre Seattle, pero contra todo lo aparente, fue toda una sacudida en la espalda a todos y todas aquellas que durante meses, bien por medio de Internet, bien mediante largas asambleas, charlas y reuniones logísticas, estuvieron pacientemente organizando la red de resistencia.

3. La consulta social sobre la deuda externa: Estado español, 12 marzo del 2000

El 12 de marzo del presente año, coincidiendo con las elecciones generales al ejecutivo español y al legislativo, se organizó paralelamente en 458 ciudades y desde la sociedad civil, un plebiscito de ámbito estatal acerca de la deuda externa que tienen los países más pobres del mundo con el Estado español y que participa en conservarlos en un estado de miseria y dependencia política respecto a sus acreedores desde hace ya más de 20 años. El resultado de la Consulta fue obviamente favorable en un 98% a la cancelación de la deuda, dada las campañas hechas por la Red Ciudadana para la Abolición de la Deuda Externa y la Plataforma Deuda Externa-Deuda Eterna.

Posiblemente movilizar a los 1.080.000 votantes escrutados y a los 20.000 activistas de esos distintos municipios justo cuando la Junta Electoral Central prohibiera la consulta, a tres días de su celebración, no fue el principal de los éxitos. Más acertado sería decir que uno de los puntos efectivamente más positivos fue que durante unos días se vieron trabajando juntos en los distintos nodos (grupos operativos) a okupas con grupos de parroquia, a abuelas con sin papeles subsaharianos, a gente de Canarias con gente de Girona y de Lugo. Es decir, se tejió una red que cooperó ilusionada y que hoy reposa latente. Tal vez pueda volverse a activar.

Por otro lado, previa realización de la consulta, se desarrollaron cientos de charlas y seminarios acerca de cómo se está construyendo la aldea global, sobre el «más allá» de lo que sucede en el país. Eso es educación masiva al desarrollo y creación de masa crítica. Finalmente y como tercer aspecto positivo, la campaña de presión política a los centros de decisión a la que más adelante haremos referencia.

Demos un repaso al proceso organizativo. En las elecciones municipales y autonómicas del octubre del 1999, en Lleida la Plataforma «0’7 y más» (famosa por las acampadas de 1992 por toda España) se inspira en la experiencia zapatista en México en marzo del 1998 para realizar una consulta en la ciudad de Lleida, acerca de la deuda externa. La repercusión en la ciudadanía y la respuesta de los medios de comunicación locales es tal, que deciden lanzar una propuesta a otras redes sensibles para organizar una gran consulta en todo el Estado y por supuesto desde el voluntariado y las aportaciones materiales que cada cual pudiera aportar.

Otra plataforma de personas y ONG (ADEU) ya buscando una oportunidad para realizar un acción de escala mucho mayor a las que suelen poder hacerse desde el ciertamente limitado trabajo local de las ONG, asume la propuesta y junto a los y las activistas de la Plataforma 0’7, empiezan a diseñar la estrategia para extender una propuesta.

¿Cómo logra un colectivo de unas 30 personas, en menos de nueve meses y con un presupuesto oficial de unos 3.000.000 de pesetas, movilizar y convencer a 20.000 personas para que participaran en la organización de la consulta? ¿Qué tiene que ver el éxito de la consulta con una nueva relación para con los medios de comunicación de masas y con la utilización de Internet?

En primer lugar, un supuesto trivial, pero no siempre utilizado por la sociedad civil cuando se organiza. Nadie va a asumir ninguna propuesta de un grupo ajeno, sobreponiéndolo a las prioridades de agenda propia:

1) Si no llega la propuesta; es decir, sea por boca-oreja, noticia en televisión, radio, periódico o por Internet.

2) Si no es integradora y flexible. Si no se adapta al savoir faire local y viniera demasiado definida.

3) Si no se considera una vía mínimamente real de transformación.

4) Si no puede formularse de forma muy sencilla y gráfica, de modo que pueda explicarse en un espacio de dos minutos de radio, por ejemplo.

5) Si no es anónima o aparece capitalizada a un partido político, ONG o persona. De manera que nadie se pueda sentir excluido o excluida simbólicamente. El centro es la persona, el ciudadano y la ciudadana, y no la entidad.

6) Si no se logra construir un discurso en el que el problema por el que se va a actuar en red y la problemática a la cual está ligado un determinado individuo, se visualicen como parte de un mismo espacio. En definitiva, «ecumenismo» activo e inclusión.

4. Y se formó la Red Ciudadana, espejo de Internet

Hablemos de física, de física social. Una Red de incidencia de ciudadanos que viven en un espacio geográfico superior al tamaño de una comunidad autónoma, o incluso de una provincia, difícilmente podrán reunirse físicamente con la suficiente frecuencia como para ser operativos.

Luego, pocas veces un grupo no profesionalizado podrá tener dimensiones estatales o globales, si no es que está suficientemente profesionalizado y a su vez institucionalizado (con lo que ello comporta). Y en una estructura institucionalizada, la independencia ideológica, la inclusión y la horizontalidad suelen quedar relegadas a otros aspectos. Internet soluciona todo ello, permite crear interesantes efectos de discusión, debate y toma de decisión baratos y en entornos macro; como el español o incluso el mundial. Además es posible tomar decisiones urgentes mediante protocolos de decisión vía listas de distribución.

En la Red Ciudadana, por ejemplo, las grandes decisiones orgánicas, se toman en grandes asambleas físicas una vez cada cuatro meses aproximadamente, sin embargo existe un protocolo en el que cuando se debe decidir urgentemente sobre algún esquema de opciones, se lanzan propuestas formuladas desde algunos puntos de la Red que se revocan o se aceptan virtualmente por los distintos nodos regionales de trabajo, en un periodo de 72 horas.

La Red Ciudadana para la Abolición de la Deuda Externa (RCADE), la encargada de organizar la Consulta, se vertebró a imagen y semejanza de la estructura en red telemática que toman en Internet los distintos servidores. Personas de institutos, ONG, Universidades, asociaciones de vecinos, casas okupadas, parroquias y/o residencias de ancianos, se agruparon en núcleos operativos de trabajo. Eso es, los «nodos», los nodos locales. Ellos eran quienes organizarían toda la Consulta en su pueblo o barrio, quienes organizarían charlas y seminarios, quienes actualmente negociarían con los políticos locales y propondrían a sus ayuntamientos y gobiernos locales la adopción de mociones a favor de la cancelación de la deuda, de la apertura de canales de participación ciudadana en los centros de decisión política locales, o el compromiso de éstos a poner los medios para la realización de nuevas acciones. Esos mismos nodos son los encargados de buscar la complicidad de los medios de comunicación locales para filtrar cuando fuera necesaria información sobre irregularidades y déficits democráticos de ayuntamientos, gobiernos y empresas locales, o para invitar a la movilización ciudadana.

Hasta aquí trabajo local, tampoco nada demasiado nuevo. Pero... ¿cómo superar la fase local sin perder las virtudes antes citadas? ¿Cómo hacer frente a decisiones, gobiernos y prensa regionales? He aquí la necesidad, bajo idéntico concepto, de la creación de los «nodos regionales». Cada uno con su propia estrategia de comunicación y toma de decisiones. Estos nodos surgen de la interconexión de nodos locales, y suelen tener ya sus listas de distribución propias, comisiones de prensa de acciones y de presión política, y hasta sus páginas web, como es el caso del nodo Al Andalus o el de Cataluña.

Siguiendo la trama, en lo que respecta a la interconexión y coordinación de los nodos locales para producir efectos red a escala estatal, se crean principalmente dos instrumentos de Internet básicos: las listas de distribución6, por un lado, y una web centralizadora de toda la información por el otro (con material, guías de recomendación y de experiencia acumulada por cualquiera de los 458 nodos locales o regionales). Todo ello facilita a la Red la adscripción y estimulación de nuevos activistas sólo mediante la siguiente álgebra: charla, intervención en radio-televisiónprensa y dirección web-lista de distribución de la RCADE. Por lo tanto, no se hace necesario que por cada uno de los nuevos activistas se tengan que repetir las infinitas instrucciones que describen todo el proceso de participación.

5. Acciones llamada y búsqueda de adhesiones de VIPs

Finalmente y dejando atrás los «buenos usos» asociativos de Internet, y sabiendo de la fuerte presencia de los medios de comunicación de masas, ¿cómo utilizarlos para bien de las iniciativas, denuncias y propuestas de la sociedad civil, si ésta además suele tener fuertes problemas de financiación?

Cuando la iniciativa de organizar una consulta se fue extendiendo desde Cataluña hacia todo el Estado a través de distintas redes sectoriales y por las diversas arterias asociativas de España, hubo un momento en que la velocidad de expansión no parecía ser lo suficientemente rápida como para que el día de las elecciones llegara a tomar cuerpo susceptible de ser considerado acción global. La RCADE se planteó entonces que la presión convencional a los medios a través de la interlocución con periodistas y profesionales sensibles a la problemática del desarrollo y de la solidaridad internacional, no sería suficiente como para salir de esa clandestinidad mediática. Por ello se tomaron dos estrategias que dieron fantásticos frutos en Cataluña (donde el proceso tenía más tiempo de haber empezado) y Navarra y moderado en el resto del Estado.

La primera de las estrategias consistía en llegar al público que queda fuera del tejido asociativo, es decir a la mayoría: amas de casa, empresarios, políticos, tenderos, obreros... Y se trataba de hacerlo de manera llamativa y fresca, a la vez que reivindicativa y llena de contenido simbólico.

Es por ello que se empezaron a desarrollar las primeras acciones «estilo Greenpeace», que produjeron la atracción natural de los grandes y pequeños medios. En primer lugar y sin voluntad de ser exhaustivo, en las cuatro capitales catalanas se organizó simultáneamente una marcha en triángulo en la que en tres puntos emblemáticos se realizaban lecturas describiendo tres de los ejes de creación de la llamada deuda odiosa: la deuda histórica, la deuda pública y la deuda privada. En ella se contactó con diversas personalidades mediáticas como el obispo brasilero-catalán Pere Casaldáliga, el premio Nobel de la paz Adolfo Pérez Esquivel, el escritor Eduardo Galeano, la periodista Shalima Guetsali, el analista Noam Chomsky, y hasta con el Subcomandante Marcos. De la mayoría de ellos y mediante radios, se pudieron grabar pequeños parlamentos vivos dedicados a la ciudadanía que llegaron a emocionar al público asistente.

En ese mismo concepto se encuentran tres acciones más que también tuvieron su eco en los medios de comunicación a pesar de tener que competir con la campaña electoral.

La subida de un grupo de teatro leridano que se trasladó con una grúa clandestinamente al Arco de Triunfo en plena Barcelona a las 12 horas, y que se soltó una vez convocados los medios de comunicación, colgadas las pancartas con el mensaje www.consultadeuda.org, con gomas elásticas y vestidos de payasos botando e invitando a votar en la Consulta7.

La colgadura de una hamaca y de un activista desde lo alto de las dos torres de la Sagrada Familia de Barcelona, salvando al equipo de seguridad, o la subida a las torres KIO en Madrid, en la que fue reprendido por la policía uno de los dos escaladores, también tuvieron su repercusión mediática. Ambas con miras a anunciar a todos los públicos la realización pacífica de la Consulta Social y la denuncia de la extorsión de los países ricos respecto a los empobrecidos. Por supuesto, en su diseño, no sólo suelen estar estudiados los detalles técnicos de ascensión, seguridad y legalidad, sino que también suelen considerarse los aspectos simbólicos que son los que van a llegar al público. Este tipo de acciones, en consecuencia, suelen ser absolutamente pacíficas, evitando cualquier deterioro físico del espacio que se «toma», y en las que se negocia con la policía y bomberos un rápido descenso siempre y cuando se hayan hecho las declaraciones y tomas gráficas pertinentes en los medios de comunicación.

6. Futuro próximo: La contracumbre de Praga (República Checa, 26 de septiembre) y la consulta intergaláctica (Planeta Tierra, 2001- 2003)

Para concluir, una propuesta desafiadora en esta misma línea de estrecha relación con Internet y los medios de masas. Se trata de dar a luz a un plebiscito a escala mundial organizado por la propia ciudadanía. Nada más lejos de una propuesta modesta. La RCADE ya la ha empezado a lanzar hacia el universo de la sociedad civil internacional y a las redes hermanas como a la Red Zapatista (México), al Movimiento Sin Tierra (Brasil), a ATTAC (Francia), a la CONAIE (Ecuador) y al KRRS (India), entre otras. Este desafío organizativo está basado en el éxito y experiencia acumulada en las respectivas Consultas Sociales Zapatista en México sobre la Deuda Externa. Pretende ser una de aquellas actuaciones claramente aglutinadoras de los tan variopintos y alejados sectores que sufren o son sensibles a ese malfuncionamiento sistémico.

¿Para qué? Según la Red Ciudadana, la propuesta se erige y justifica en el proceso torcido de globalización y en el deplorable reparto que ésta produce en la población mundial. Ganadores y perdedores, que se gestan bajo un mecanismo de producción dirigido por unas instituciones lejanas a la ciudadanía y controladas por la presión transnacional.

La RCADE constata que la libertad que emana de la actual corriente hegemónica mundial, el neoliberalismo, sólo lo es para transnacionales, mercaderías, inversiones y cualquier flujo de capital con ánimo de lucro. Pero para nada tiene que ver con la libertad de circulación de los seres humanos, de las leyes, o del capital social.

Es en ese sentido con el que la consulta mundial pretende sacar la democracia del marco del estado-nación, y abrir la discusión sobre los problemas comunes al Planeta (desarrollo sostenible, reforma de las instituciones internacionales –entre ellas la ONU–, tasa Tobin, etc.); es decir, proponerle a la sociedad civil organizada que globalice la democracia y el concepto de ciudadanía.

7. Conclusión

Igual que de los descubrimientos e inventos civiles se hicieron carros de combate, aviones de guerra y bombas fratricidas, hagamos de un invento pensado para la guerra, Internet, un contraartefacto para buenos usos democráticos, críticos, justos y de paz. Bienvenidas si para ello son las nuevas formas organizativas, las redes ciudadanas.

No tiene ningún sentido perder la oportunidad de utilizar ni Internet, ni de conocer con mayor profundidad los puntos de sinergia ubicados dentro de los medios de comunicación de masas. Internet, aún herramienta de unos pocos y mal ubicados, podría ser el hilo que cosa un mismo vestido planetario, aquel vestido que no dejará ninguna piel descubierta al frío del espacio.

Todo ello, por supuesto, mientras Internet sea todavía libre; los medios ya «casi» no lo son. Por último, no hay forma de equilibrar a actores globales con esfuerzos y actuaciones locales, si estas acciones locales no se coordinan. Éste es el principal de los inconvenientes del trabajo atomizado de las ONG. Es necesario emprender acciones en orquesta y sin director; y para ello en ocasiones será necesario, en primer lugar, aprender a trabajar y respetar al distinto, y en segundo lugar, aprovechar los medios y la tecnología, con precaución, pero hasta el fondo.

Notas

1 Aunque los movimientos antiglobalización no se oponen a la globalización en general, sino a la globalización tal y como se está llevando a cabo.

2 Refiriéndose a la necesidad y derecho a la convivencia en la diversidad, entre grupos que piensan y viven distinto pero que se respetan, opuesto al pensamiento único.

3 Referente a la falta de la democracia y al ejercicio corrupto y desentendido de los gobernantes.

4 Relativo a su desinterés por tomar el poder, y a que el motivo principal debe ser el bien colectivo respetando a otras colectividades.

5 Se propone al interesado ver las webs: www.ezln.org y www.citizen.org.

6 Las listas de distribución son mayordomías virtuales a las que un determinado colectivo o grupo de trabajo compuesto por cibernautas, se autosuscribe mediante su dirección electrónica, de modo que cuando cualquiera de los que forman la lista de distribución envía un correo a la mayordomía, esta distribuye automáticamente ese correo entre todos los componentes de la susodicha lista de distribución. Véase, la lista rcade@egroups.com.

7 Y que apareció en Antena 3, TV3 y TVE-Cataluña.