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Revista Comunicar 17: La comunicación de hoy: crisol de nuevos lenguajes (Vol. 9 - 2001)

Apuntes sobre la violencia en los programas de televisión

https://doi.org/10.3916/C17-2001-27

Alexandra Posada-Álvarez

Abstract

La reflexión sobre las posibles consecuencias que puede tener la violencia de los programas que se transmiten en televisión en horarios en que los niños se encuentran, viéndola es ya un tópico recurrente en la literatura científica de Educación en Medios. La autora de este estudio rescata este tema analizando la programación televisiva más interesante para los educandos, para concluir en la necesidad de promover una visión critica sobre lo que la televisión es y significa en nuestras sociedades, sin tópicos ni miedos alarmistas pero con responsabilidad ante sus efectos, asumiendo de antemano que no es solamente la televisión quien tiene las respuestas.

The reflection on the possible effects that television violence may have on children watching it is a commonplace in scientific literacy about media education. The author of this paper analyzes some television programmes and comes to the conclusion that it is necessary to provide a critical vision about what television is and means in our societies avoiding prejudices or fears but with responsability and formation.

Keywords

Medios de comunicación, televisión, violencia, infancia, educación, educación en valores

Media, television, violence, childhood, education, education for tolerance

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1. Metodología de investigación

Para llevar a cabo este trabajo realizamos sondeos mediante encuestas y entrevistas a niños comprendidos en las edades entre 6 y 9 años en zonas de Murcia, Palos de la Frontera (Huelva) y Zaragoza; así como a sus padres y profesores, de forma que pudiéramos saber cuáles eran los programas de televisión que más gustaban a los niños. Como resultado nos centramos en la programación ofrecida por las cadenas nacionales, es decir TVE 1, TVE 2, Antena 3, Tele 5 y Canal+, aunque este último canal tenga parte de su programación codificada, siendo un canal de pago, hallamos que una gran parte de las familias de los niños encuestados estaban abonadas al mismo.

El período de tiempo estudiado fue escogido aleatoriamente, en función de los resultados de encuestas y entrevistas. Este período comprendió desde el 13 al 24 de julio de 1998, del 28 de diciembre de 1998 al 4 de enero de 1999 y del 30 de enero al 8 de febrero de 1999. La programación visionada comprendió los horarios entre las 7:30 hasta las 22:30 horas, para un total de 15 horas diarias en 29 días, lo cual ofrece un por ciento general de 335 horas de visionado.

Entre los factores que tuvimos en cuenta al analizar la programación de televisión cabe destacar la especificación del contexto en que se desarrolla la violencia; ya que los efectos que contribuyen a la aparición de actitudes antisociales o perjudiciales para muchos espectadores, no son uniformes en el caso de todas las representaciones. Las situaciones violentas pueden mostrarse de distinta forma en la televisión, debido a ello no toda manifestación violenta en la televisión tiene el mismo riesgo de perjudicar a los espectadores1.

Este hecho, sumamente importante, permite identificar nueve rasgos contextuales que pueden influir en el aprendizaje de la agresión, el miedo y/o la insensibilidad emocional. Ellos son la naturaleza del agresor, la naturaleza de la víctima, la justificación de la violencia, la presencia de armas, la extensión y carácter gráfico de la violencia, el grado de realismo de la violencia, la recompensa y castigo de la violencia, las consecuencias de la violencia y el humor como acompañante, o no, de la violencia. Basándonos en ello nuestra investigación se centró en las siguientes características:

• Catalogar el tipo de violencia transmitida: violencia realista o no, violencia explícita y gráfica o implícita.

• Teniendo en cuenta si esta violencia es castigada o no (tiempo que transcurre entre la violencia y su castigo), justificada o no, premiada o no.

• Consecuencias de la violencia: dolor, perjuicio, daño, sin consecuencias.

• Naturaleza del agresor: simpático o antipático, femenino o masculino, niño, adolescente, adulto.

• Forma en que es llevada a cabo la violencia: con armas convencionales (armas de fuego, armas blancas), con palabras, con las manos.

• Escenas violentas donde interviene el humor, escenas violentas donde aparece la sangre.

2. Resultados y conclusiones

Del cien por cien de la programación de todas las cadenas encontramos que un 35’40% de ella, exceptuando la publicidad, incluía programas con alguna escena de interacción violenta.

Para llegar a esta conclusión contabilizamos la cantidad de programas emitidos por las diferentes cadenas en los 29 días y extraímos los programas que contenían alguna escena violenta. De este estudio inferimos que:

Cabe señalar que no encontramos en nuestro estudio un porcentaje digno de señalar en cuanto a programas con temáticas exclusivamente violentas. Asimismo tampoco encontramos ningún programa con temática exclusivamente antiviolenta, aunque encontramos que algunos días en la programación de TVE 2 se incluían programas educativos y un noticiario para sordomudos en el horario de la mañana. Para llevar a cabo nuestro objetivo clasificamos las escenas según correspondieran a animados, series, noticiarios y otros programas, como películas de televisión, videográficos, concursos y telenovelas. Con lo cual obtuvimos los resultados que presentamos en la página siguiente.

Cabe señalar que Tele 5 sólo proyectó dibujos animados los viernes y fines de semanas (Programa: Club Disney), mientras que el resto de las cadenas tienen un espacio diario de dibujos animados. Por otra parte el porcentaje de Otros en Canal+ corresponde mayoritariamente a películas y el de TVE 2 al espacio La película de la mañana .

De la Tabla anterior se desprende que el total de escenas violentas entre todas las cadenas es de 5.486 para 29 días, a los cuales les corresponderían, por grupos de programas, los siguientes datos: Animados: 1.211 escenas; Series: 1.438 escenas; Noticiarios: 1.480 escenas; Otros: 1.357 escenas.

Por otra parte, existen un conjunto de rasgos que, asociados, deben aumentar la posibilidad del aprendizaje de la agresión. Estos rasgos contextuales son referidos a una agresión ejecutada por un personaje atractivo, por razones justificadas, bajo un ambiente realista, recompensado por sus actos, usando armas convencionales, en donde las consecuencias de sus actos no son aparentemente visibles en cuanto a dolor o daño y sus acciones están envueltas en cierto sentido del humor.

Por el contrario, una escena que debe reducir o inhibir el riesgo del aprendizaje de la agresión es aquélla en donde la agresión es ejecutada por un personaje carente de atractivo, movido por la codicia o el odio, que comete actos con consecuencias negativas para sus víctimas y que es castigado por sus acciones.

A su vez una escena que contenga acciones violentas reiteradas e impregnadas de humor, acrecienta la posibilidad de insensibilidad ante la violencia; mientras que una escena en donde la violencia no esté justificada, quede sin castigo y se ejerza sobre una víctima atractiva o indefensa, aumenta la posibilidad de in ducir sobre la audiencia el temor o miedo ante la violencia.

Nuestra investigación ha encontrado en la programación analizada que esta combinación de rasgos está presente en ella, aunque varía según el tipo de programa, como lo demuestran las Tablas 1 y 2.

Los resultados que hallamos demuestran que el mayor riesgo de inducir a comportamientos agresivos se encuentra en las series. En las mismas la mayoría de las escenas con interacciones violentas son cometidas por hombres, con consecuencias dañinas, dolorosas o perjudiciales, en donde podemos encontrar además un gran porcentaje de sangre, siendo la violencia explícita, gráfica y reiterada, lo cual favorece el temor o miedo que pueda ejercer este tipo de interacciones violentas en algunos espectadores o el aprendizaje de esta actitud en otros. Existen además un conjunto de series que, haciendo un balance entre las cadenas, abarcan la mayoría de las series transmitidas por televisión, y que son extranjeras, mayormente estadounidenses. Este hecho nos parece notorio, pues consideramos que se debería promover más la producción propia. Asimismo sucede con los dibujos animados que, excepto algunos de TVE, en general son japoneses, sobre todo aquellos que más gustan a los niños.

Dentro de los canales las series en que más escenas con algún tipo de interacción violenta encontramos se hallaron en TVE 1 (Kung Fu; Xena, la princesa guerrera y Hércules), Antena 3 (El coche fantástico; Los vigilantes de la playa; Rex, un policía diferente y Apocalipsis) Tele 5 (Diagnóstico: Asesinato; Walker y Pesadillas) y Canal+ (Superman; Capitán Stark y ¡Mars attacks! ). Es importante hacer notar que series como Vivir con Mr. Cooper de TVE 2, Cosas de casa y La familia Hogan de Antena 3, transmiten una visión racista del mundo. En las dos primeras los personajes protagónicos y de apoyo son negros, mientras los blancos sólo aparecen como personajes negativos o secundarios y extras, mientras que en La familia Hogan ocurre al revés. Este tipo de serie difunde una perspectiva marcada por dos mundos que se relacionan lo menos posible, el de los negros y el de los blancos, emitiendo una visión irreal del entorno donde se desarrollan. Asimismo la mayoría de las series estadounidenses como Blossom (TVE 2), Padres forzosos (Antena 3), Salvados por la campana (Antena 3), El mundo de Dave (Canal+), Friends (Canal+), Garfield (Canal+) y Una chica explosiva (TVE 1) no muestran personajes negros en papeles protagónicos, coprotagónicos o de apoyo, tan presentes en una sociedad multiracial como la de Estados Unidos.

Por otra parte, el alto porcentaje de agresores atractivos pertenece principalmente a los protagonistas de los programas, lo cual es un dato preocupante si tenemos en cuenta que la violencia de los personajes negativos es contrarrestada con una mayor violencia, aparentemente positiva, del personaje protagónico, con lo cual esta violencia es, además de premiada, justificada.

Sobresale que en los dibujos animados la violencia se presente sin muestras aparentes de dolor o daño, aunque se desarrolle con armas convencionales, lo cual puede ser considerado como una muestra de violencia embellecida y saneada. En general, es en los dibujos animados donde encontramos la mayor cantidad de interacciones violentas, los personajes protagónicos eran super-héroes en lucha constante contra el mal, practicando una violencia sin consecuencias aparentemente dolorosas o dañinas, pero siempre venciendo a sus oponentes y envueltos en situaciones de humor. Los dibujos animados ejercen gran influencia en el público infantil, y se debe tener en cuenta que los niños más pequeños -en este caso los de 6 años- tienen dificultades en relacionar escenas que estén temporalmente separadas, con lo cual si el castigo no es inmediatamente después del acto violento, puede no servir para inhibir en ellos la posibilidad del aprendizaje agresivo. Los resultados del análisis de los animados nos permiten señalar que los mayores porcentajes de escenas con contenidos violentos lo ostentaron TVE 2 y Antena 3. En el caso de Antena 3 debido en su mayoría al programa Club Megatrix que proyectó dibujos como Sissi, Goku. Bola de Dragón, Transformers, Spiderman, Power Master, Batman, Capitán N, o Street Shark. Así mismo el dibujo, que consideramos para adultos, Los Simpson, anunciado como serie de animación y que por su horario y diseño goza de gran popularidad entre los niños. TVE 2 alcanzó altos niveles de interacciones violentas debido sobre todo al programa Mucha marcha, en donde se pueden encontrar animados como Gárgolas, Supermán, La pajarería de Transilvania o Reena y Gaudy, y al programa Hyakutake con algunas escenas de La familia crece. No obstante nos parecen interesantes y educativas, series como Aventuras en pañales, del programa Mucha marcha .

Los noticiarios, por su parte, presentan una violencia realista, reiterada y con grandes muestras de sangre, dolor, daño y perjuicio, lo cual favorece el miedo o pavor hacia una realidad mal tratada por la televisión. Hallamos que la mayoría de los canales de televisión transmiten dos telediarios al día. TVE 1, TVE 2, Antena 3 y Tele 5 emiten, además, informativos territoriales. En todas las cadenas se emiten a su vez avances de los telediarios que se verán a continuación, las imágenes que se muestran suelen ser las más impactantes de las noticias que se transmitirán. Hay una similitud entre las imágenes y noticias de los telediarios, aunque pertenezcan a diferentes cadenas. Los telediarios sobresalen como los que mayor cantidad de imágenes violentas muestran, siendo esta violencia en su mayoría realista, explícita y no justificada, además de que no se suele ver el castigo o premio de esa violencia de forma inmediata. Consideramos que los telediarios transmiten escenas con una violencia que tiene el sólo fin del impacto informativo.

La mayoría de los programas que se han analizado en otros se refieren a películas, programas de sobremesa, magazines, telenovelas y videográficos. Entre ellos hallamos que las escenas con mayores interacciones violentas corresponden a programas como Digan lo que digan, Luz María y Vídeos de Primera de TVE 1; La película de la mañana de TVE 2; Impacto TV, La cara divertida y Cine de Antena 3; Día a día y Cine de Tele 5; y la mayoría de las películas codificadas de Canal+. No obstante, nos parece interesante señalar a programas como Waku waku (concurso) de TVE 1 por su contenido educativo en cuanto al valor de la naturaleza, así como los documentales de TVE 2 y Canal+.

Las películas presentan una violencia parecida a la de las series. Esta violencia se encuentra enmascarada y embellecida a través del personaje protagónico que comete tanto o más acciones violentas que su oponente. Encontramos que algunos programas videográficos ofrecen un tipo de violencia que conmueve a la risa, a pesar de que muchas veces tienen consecuencias dolorosas y perjudiciales, con lo cual se puede inducir a la insensibilidad por parte del espectador.

El contexto en que se desarrolla la violencia representada en la Tabla 2 supone la inhibición de las actitudes agresivas, pero al ser tan pequeño el índice de violencia castigada aumenta el riesgo de provocar en el espectador miedo o pavor hacia la realidad. Este hecho marca sobre todo a los noticiarios, donde el peso de la justicia, caso de ser perceptible, es mucho después de haberse cometido el acto.

Canales como Televisión Española 1 y 2 obtuvieron índices de interacciones agresivas muy elevados, y ello es muy significativo si observamos que ambas cadenas son públicas y, por tanto, con un supuesto mayor compromiso social. Por otra parte, hallamos que la cantidad de anuncios publicitarios entre estos canales y las cadenas privadas (Antena 3 y Tele 5) son muy parecidos, lo que implicaría una competencia desleal entre las cadenas, ya que las públicas, además de los beneficios de la publicidad, obtienen su presupuesto del Estado.

La publicidad, no obstante, no está exenta de violencia. Hemos hallado que muchos de los anuncios de juguetes para niños exaltan el belicismo. Asimismo los anuncios no cumplen con los código de publicidad2 al no mostrar nunca el precio de los juguetes, ni las edades a las que esta destinada el mismo. Asimismo se emiten anuncios de series y películas de televisión de los mismos canales no actas para niños, como JAG: Alerta roja (Antena 3), Nikita (Tele 5), Expediente X (Tele 5), Crónicas marcianas (Tele 5) y Marea Roja (Película de TVE 1).

Independientemente de estas normas de publicidad, comunes a todas las cadenas, Televisión Española cuenta con normas de admisión de publicidad propias. Una de ellas comenta que se rechazara toda publicidad relativa a juguetes que impliquen exaltación de belicismo, violencia o que sean reproducciones de armas. No obstante, anuncios de productos como War Planest (planetas que se transforman en guerreros), Extreme Dinosaurs (dinosaurios guerreros) y Air Vectors (autos que se convierten en guerreros voladores)3 contradicen esta normativa.

Existe una crítica que sostiene que media un sesgo conservador en quienes investigan la equidad entre la violencia televisiva y la violencia real, no obstante cada vez más las investigaciones al respecto se hacen categóricas al plantear que si los contenidos violentos no son diferentes del resto de contenidos emitidos por la televisión, debemos suponerles su capacidad de influir en el público, tanto como lo haría en principio un anuncio publicitario 4. De no ser así quienes anuncian sus productos en la televisión pensando en la seducción de estos espacios, estarían perdiendo dinero y por el contrario la práctica del mercado demuestra que aumentan sus ganancias5. Si aceptamos además que los niños desarrollan su capacidad de asociación visual con el tiempo, debemos aceptar que aprenderán tanto de los modelos de la vida real como de las imágenes y palabras que les muestra la televisión.

Es por ello que las conclusiones de este trabajo nos permiten afirmar que existe un índice preocupante de violencia reiterada en los programas de la franja horaria infantil en España. Esta violencia además transmite valores sexistas, racistas, individualistas y de supervivencia, que no tienen castigo inmediato, sino que por el contrario son premiados y cometidos por personajes atractivos, dignos de imitar.

Estimaciones de la UNESCO aseguran que un niño español menor de 13 años ve un promedio de televisión de 3 horas diarias, lo cual implicaría un promedio de 20 horas por semana, 60 horas al mes y 720 horas al año, lo cual según datos de la Secretaría de Estado de Seguridad del Ministerio del Interior, se revierte en que en 1996 un niño español vio a la semana en televisión 887 homicidios, 155 asesinatos, 70 parricidios y 1.308 violaciones.

Nuestras estimaciones nos permiten sostener que entre mediados de 1998 y principios de 1999 un niño español entre 6 y 9 años, vio, en 29 días diferentes en el horario de 7:30 a 22:30 horas, un total de 2.040 homicidios, 845 asesinatos, 230 parricidios y 2.215 violaciones.

Notas

1SANMARTÍN, J.; GRISOLÍA, J. y GRISOLÍA, S. (Eds.) (1998): Violencia, televisión y cine. Barcelona, Ariel. DONNERSTEIN, E.: «¿Qué tipos de violencia hay en los medios de comunicación? El contenido de la televisión en los Estados Unidos» (Estudio de la Universidad de California, auspiciado por el National Television Violence Study. Kunkel y otros (1995), Wilson y otros (1997; 1998); 43 y ss.; realizado por un grupo de investigadores estadounidenses tras tres años consecutivos de estudios longitudinales sobre la cantidad y contexto en que aparecía la violencia en la televisión de Estados Unidos.

2 Código de Ética Publicitaria del Consejo Ejecutivo de la Cámara de Comercio. Nueva Delhi, 10 de febrero de 1987.

3 Resolución de 17 de abril de 1990 de la Dirección General de Medios de Comunicación Social por la que se hacen públicas las normas de admisión de publicidad, aprobadas por el Consejo de Administración del Ente Público de Radio Televisión Española. BOE, 95, 20 de abril de 1990. Anuncios transmitidos por TVE el jueves 16 de julio de 1998.

4 FREEMAN, J. (1986) Television violence and aggression: a rejoinder. Psychological Bulletin, 100. Cit. «Violencia, televisión y cine»; Op. cit.; 20. HARMUT SCHWEITZER (1997) Evaluación de la violencia en los medios de comunicación. Consideraciones metodológicas. Políticas Sociales en Europa; 97. Nota final: Esta investigación pertenece a la Tesis de Maestría e Investigación Doctoral: «Violencia y manipulación en la programación infantil de televisión»; capítulo II: Análisis de Programas; 45-65. Biblioteca Universidad Internacional de Andalucía, Sede Iberoamericana de Santa María de la Rábida. Palos de la Frontera, Huelva.