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Revista Comunicar 20: Orientación y medios de comunicación (Vol. 10 - 2003)

Tecnologías al servicio de la orientación y de apoyo al aprendizaje

New techmologies for university guidance: proposals to aim learning

https://doi.org/10.3916/C20-2003-13

Javier Rodríguez-Santero

Andrés Valverde-Macías

Abstract

En el presente artículo encontraremos una breve justificación de la necesidad de orientación en el nivel más alto del sistema educativo, para pasar, posteriormente, a explicar dos programas de orientación universitaria, «Magallanes» y «Simus», desarrollados por el Grupo de Investigación MIDO de la Universidad de Sevilla, los cuales, se engloban dentro del modelo tecnológico de la orientación, es decir, toman como formato las nuevas tecnologías para desarrollar la acción orientadora.

In the present paper we will find a brief justification of the necessity of guidance in the highest level of the educational system followed by an explanation of two programmes of university guidance, «Magallanes» and «Simus», which are developed by the research Group MIDO of University of Sevilla. Both programmes are included in the technological model of guidance; that is to say, they take new technologies as a format to develop the guidance action.

Keywords

Orientación Universitaria, modelo tecnológico, estudiantes universitarios

University guidance, technological model, university students

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1. Orientación en la Universidad: una necesidad constatada

Podemos observar cómo cada año se vienen repitiendo entre el alumnado universitario situaciones problemáticas relacionadas con dificultades de integración y adaptación al medio, falta de criterios al elegir asignaturas optativas, escasas expectativas de desarrollo profesional, carencia de habilidades intelectuales y sociales... (Álvarez y Cabrera, 1997).

La entrada en la Universidad sitúa al alumno ante una encrucijada difícil de resolver, que actualmente aún se complica más con el sistema de créditos, la opcionalidad, la distribución cuatrimestral de materias y la movilidad de estudiantes por Europa (Rodríguez Espinar, 1989). Todo este conjunto de necesidades justifican la existencia de servicios y programas de orientación para el alumnado que han venido desarrollándose fundamentalmente desde finales de los ochenta en las Universidades españolas, tras un largo período en el que la acción orientadora había quedado relegada a los niveles no universitarios (Ríos, 1991; Rodríguez Espinar, 1989), pese a la presencia de necesidades manifiestas en el nivel superior.

Desde finales de los ochenta y durante toda la última década, encontramos, junto al desarrollo de programas y servicios, un importante auge en cuanto al número de conferencias, symposiums y congresos nacionales e internacionales en torno a la orientación universitaria (Lobato, 1997). Un ejemplo claro de este tipo de encuentros son los organizados por el Forum Europeo de Orientación Académica (FEDORA), asociación de profesionales de la orientación universitaria que se han venido reuniendo para exponer y compartir preocupaciones y experiencias, elaborar teorías y modelos de intervención y diseñar programas y metodologías de trabajo.

Hoy en día, podemos afirmar que la orientación universitaria en el contexto nacional, pese a no encontrarse regulada ni en la L.R.U. de 1983, ni en la actual L.O.U., es un hecho consumado en muchas Universidades, en otras, comienza a desarrollarse y en las que todavía no se ha desencadenado, existe, sin duda, el proyecto o, cuando menos, la ilusión de desarrollarla, por parte de los profesores de los Departamentos de Métodos de Investigación y Diagnóstico en Educación (Valdivia, 1997).

Pese al desarrollo que empezamos a notar en el ámbito nacional, nos encontramos tras la estela vanguardista de contextos como el norteamericano, cuyo proceso de desarrollo en la materia que nos ocupa, podría muy bien fijarse en la primera mitad de siglo XX (Rodríguez Espinar, 1989).

La orientación universitaria ha sido analizada por multitud de autores (Díaz Allué, 1991; Castellano, 1991; Valdivia, 1997; Valiente, 1991), resumiéndose, a grandes rasgos, en actuaciones de índole vocacional, académico, profesional, personal y asistencial. Siguiendo a Díaz Allué (1991), podríamos afirmar que «la orientación universitaria se propone ofrecer al alumno la ayuda precisa para el desarrollo de su personalidad, el aprovechamiento óptimo de sus estudios y la elección del tipo de profesión más apropiada a sus intereses y aptitudes teniendo en cuenta el mercado laboral». Se constituye como un servicio procesual y continuo en el que el estudiante juega un papel activo y participativo (Lobato, 1997; Sanz Oro, 1991), al tiempo que se confirma como de obligado cumplimiento, al declararse como un derecho fundamental de los estudiantes (Cabrera y Álvarez, 1997). Supone, por lo tanto, no sólo una necesidad dentro de la institución universitaria, sino también, un instrumento al servicio de la mejora de la misma (Torres, 2000). Pese a su carácter procesual y continuo, son varios los autores (Rodríguez Espinar, 1989; García, 1999; Gallego, 1997) que identifican tres momentos de actuación diferenciados:

• Antes de iniciar la carrera: El alumno necesita información sobre las distintas carreras universitarias, pues es un hecho constatado que una inmensa mayoría no tiene claro qué desea estudiar. Por otro lado, en algunos casos necesitan distinto tipo de atención y adaptaciones durante el periodo de la selectividad.

• Durante la carrera: Necesitarán atención con respecto a cada uno de los planos comentados anteriormente, pero en especial, y sobre todo, durante los primeros cursos, necesitarán un asesoramiento académico. Por otro lado, los alumnos con algún tipo de discapacidad necesitarán en gran medida un servicio asistencial en pos de la, tan ansiada, igualdad de oportunidades.

• Al finalizarla: Dada la escasa información del alumnado sobre cuestiones relacionadas con la ayuda a graduados, la situación del mercado de trabajo, y los requisitos y procesos a seguir para la búsqueda del primer empleo, durante los últimos cursos de carrera y al finalizar la misma, los estudiantes necesitan, especialmente, un asesoramiento profesional.

Los dos programas que pretendemos presentar en estas líneas se encontrarían en ese grupo de propuestas «durante la carrera», centradas en la atención del alumnado universitario de los primeros cursos. Concretamente, se trata de programas de orientación académica que usan como soporte las nuevas tecnologías.

Estas dos propuestas se encuentran enmarcadas en el modelo tecnológico, el cual, en opinión de algunos autores (Bisquerra y Álvarez, 1996: 345), se encuentra a la vanguardia de las acciones emprendidas en el ámbito de la orientación.

Acciones orientadoras similares, en cuanto a la utilización del soporte informático, han sido presentadas, tanto en el ámbito estadounidense (Sigi, Discover I y II, Microskills, Choices, etc.), como en el europeo (Cascaid, Prospect, Compas). En España también han comenzado a desarrollarse (SIOP, PIP, SIFO, Inserpro, etc.), aunque al igual que en EEUU y el resto de Europa, la mayoría de las intervenciones se enfocan, por lo general, al ámbito vocacional-profesional. Podemos considerar a los programas Magallanes y Simus, como unas de las primeras iniciativas informatizadas de orientación en España, centradas en el ámbito académico universitario.

2. El programa Magallanes

El programa Magallanes es una propuesta informatizada, multimedia, de orientación universitaria, que engloba dos subprogramas con temáticas, objetivos y destinatarios diferentes. El primero de ellos, el programa «Atando cabos», es una propuesta de orientación académica, destinada preferentemente a los alumnos de nuevo ingreso de cualquiera de los estudios universitarios que comprende la Universidad de Sevilla. El segundo, denominado «Manejando el timón», es una propuesta de orientación profesional, destinada preferentemente a los alumnos de segundo ciclo.

Ha sido denominado «Magallanes» con objeto de identificar el periplo de este navegante portugués ( desconocimiento de la ruta y de las vicisitudes que debía afrontar, planificación del viaje, manejo de situaciones problemáticas y asunción de riesgos, etc.) con el que sufren los estudiantes universitarios. Actualmente, sólo se ha desarrollado la primera vertiente del programa, «Atando cabos», que es la que aquí se presenta. Podemos considerar el programa «Magallanes-Atando cabos» como una de las primeras iniciativas informatizadas de orientación en España, centradas en el ámbito académico universitario. Sale a la luz en torno a septiembre del año 2000 como una creación del Grupo de Investigación M.I.D.O, perteneciente a la Universidad de Sevilla, el cual cuenta con una dilatada experiencia en el ámbito de la orientación y la evaluación.

Básicamente, el programa «Magallanes-Atando cabos» es un sistema informatizado de autodiagnóstico de los métodos de trabajo para alumnos universitarios de nuevo ingreso. La finalidad que persigue no es otra que concienciar a los estudiantes universitarios en general, y a los de nuevo ingreso en particular, de que existen una serie de variables que influyen determinantemente en su rendimiento académico, así como fomentar el autoanálisis del tipo de relación que el sujeto guarda con cada una de ellas. Estos objetivos generales se plasman en la realidad en dos objetivos específicos, aumentar el «conocimiento» de los alumnos con respecto a las variables que más influyen en el trabajo y el estudio en la Universidad, y mejorar su «predisposición o actitud» con respecto a las mismas. Los diseñadores del programa persiguen en última instancia, mediante la consecución de estos objetivos, contribuir a la disminución del fracaso académico en la Universidad, aspecto que desencadenó el desarrollo de este programa.

La selección de las variables relacionadas con el rendimiento académico, o lo que es lo mismo, con el trabajo y el estudio en la Universidad, se efectuó tomando en consideración los resultados obtenidos en una investigación precedente del Grupo MIDO, sobre «el éxito académico según los profesores y alumnos de la Universidad de Sevilla» (Álvarez y otros, 2000: 69- 191).

Antes de adentrarnos en las características de funcionamiento propias del programa, comentar que el alumno, antes de someterse a éste, debe responder a una escala sobre el trabajo y el estudio en la Universidad, anexa a la carátula del programa, cuyos resultados le facilitarán una puntuación en cada una de las variables responsables del rendimiento académico, seleccionadas que, como es lógico, se corresponden con los distintos contenidos del programa.

A continuación, el sujeto las compara con las puntuaciones medias referentes a su área de conocimientos, lo que le permite identificar en cuáles presenta una puntuación inferior a la media y, por tanto, qué contenidos deben ser «visitados» preferentemente. Se trata, pues de un autodiagnóstico del alumno con respecto a los contenidos que va a encontrar en el programa.

Los módulos de contenidos que engloba el «Magallanes-Atando cabos» son los siguientes: 1) Autoconcepto; 2) Metas de aprendizaje; 3) Integración en la Universidad; 4) Manejo de la información; 5) Capacidad de expresión; 6) Capacidad de adaptación; 7) Habilidades de planificación; 8) Estilos de aprendizaje; 9) Enseñanza del profesor; 10) Orientación y apoyo de la Universidad; y 11) Orientación y apoyo del profesorado.

Debido a que el módulo «Estilos de aprendizaje» es considerado, por los diseñadores, como de vital importancia, se le ha atribuido un carácter de visualización obligatoria, de ahí su no inclusión en la escala previa sobre el trabajo y el estudio en la Universidad, la cual, como acabamos de comentar, permitía al sujeto diferenciar qué contenidos debía «abordar» obligatoriamente.

Tras el análisis de las puntuaciones derivadas de la escala sobre el trabajo y el estudio en la Universidad, y la consecuente selección de los módulos de contenido a realizar, comienza verdaderamente el programa, el cual incluye una estructura de funcionamiento que aglutina, en orden jerárquico, tres niveles:

• Nivel 1: El alumno introduce el cd-rom en el ordenador, tras unos segundos, se inicia la presentación del programa, la cual termina conduciéndole a la pantalla principal (nivel 1), donde aparecen todas las los temas o módulos de contenido que engloba el programa. Todos ellos, en concordancia con el nombre del programa, se presentan en forma de islas que el sujeto tendrá que «conquistar». El usuario deberá visitar la isla con carácter obligatorio, «estilos de aprendizaje», así como, todas aquéllas en las que la puntuación obtenida en la escala autodiagnóstica, haya sido inferior a la media del área de conocimientos a la que pertenece.

• Nivel 2: Implica el acceso al índice de apartados concretos que incluye el tema o módulo de contenido que hemos seleccionado tras hacer clic en la isla que lo representa.

• Nivel 3: Supone el acceso al contenido y actividades concretas del apartado que hemos seleccionado tras un clic en el «amarre» que lo representa. El sujeto debe retroceder al nivel anterior cuando termine de consultar un apartado, para poder así, seleccionar el siguiente. Así hasta que todos hayan sido consultados.

Una vez se han visitado los distintos apartados del módulo de contenido (isla) seleccionado, el sujeto ha de volver al primer nivel, para poder seleccionar otro y seguir nuevamente el proceso descrito.

Todos los componentes del programa están inspirados en el ambiente marinero, por ello, los distintos temas o módulos de contenido son representados como islotes pertenecientes a un mismo archipiélago (el conocimiento) que el marinero (estudiante) debe conquistar (tomar conciencia de las enseñanzas que le transmitían). Los distintos iconos presentes en el programa informático (ayuda, atrás, salir, etc.), también adoptan formas asociadas a esta idea, encontrándonos con anclas, hélices, salvavidas, etc. Lo mismo ocurre con el apartado de las animaciones y el sonido, así, el canto de las gaviotas es una de las notas singulares que acompaña al programa.

Aunque la versión definitiva del programa sale a la luz en torno en el mes de septiembre del año 2000. La versión beta (de prueba), o lo que es lo mismo, el prototipo del Magallanes-Atando cabos, surge a finales de marzo del 2000. Dicha versión fue aplicada en abril del mismo año, dando lugar a una serie de resultados, los cuales son presentados, de forma resumida, a continuación.

Se contó con una muestra de 108 alumnos, de los que 51 eran hombres y 57 mujeres. Todos ellos pertenecientes a alguna de las cinco áreas de conocimiento de la Universidad de Sevilla. El 52% utilizaban ordenadores habitualmente, mientras que el 48% no solía utilizarlos.

Entre los resultados más significativos, cabría destacar las diferencias encontradas en función del sexo. Parece ser que las mujeres tienen valoraciones más positivas hacia el programa que los hombres. Estas diferencias llegan a ser significativas (alfa = 0.05) en el aspecto motivacional y en la funcionalidad del programa. Por otro lado, destacar la no existencia de diferencias significativas en cuanto a las valoraciones sobre el programa entre aquéllos que tenían experiencia con ordenadores y los que no, salvo en el apartado de funcionalidad del programa, en el que los segundos hacen valoraciones más positivas (casi más de medio punto) que los primeros. Resaltar igualmente las diferencias significativas encontradas entre las valoraciones de los sujetos pertenecientes a distintas áreas. Las valoraciones más positivas sobre utilidad, accesibilidad y facilidad de uso han sido realizadas por los alumnos de Ciencias de la Salud. Las mejores valoraciones sobre la calidad del contenido corresponde al área de Ingenierías y Tecnologías. Los alumnos de Ciencias Exactas y Naturales son los que mejor han valorado la motivación del programa. Cabe destacar que las peores valoraciones en todas las dimensiones pertenecen a las áreas de Humanidades y Social-Jurídicas.

En líneas generales, las valoraciones realizadas por los alumnos sobre el programa podrían concretarse en: Una «alta capacidad para motivar al estudiante», «entusiasmo por trabajar con un programa basado en las nuevas tecnologías», «agrado general al trabajar con él», «facilidad para manejarlo aunque no se tengan conocimientos de informática» y contar con una información «abundante» y «clara». Como aspecto menos positivo, destacar aquellas manifestaciones de los alumnos que nos apuntan que puede llegar a producir «cansancio» si se aplica de una sola vez.

Actualmente nos encontramos realizando una evaluación en profundidad de la versión «definitiva» del programa «Magallanes-Atando cabos», cuyos resultados saldrán a la luz a principios del año 2003.

3. El sistema de mentoría de la Universidad de Sevilla «Simus»

Se trata un proyecto cuya finalidad es que los estudiantes que se incorporan a la Universidad de Sevilla tengan un tránsito menos problemático desde las enseñanzas preuniversitarias a la educación superior, haciendo que su incorporación a dicha institución se desarrolle de un modo efectivo.

Dicho sistema, parte de principios de orientación basados en la mentorización o tutorización entre iguales, desarrollados con gran tradición y satisfacción en la mayoría de las Universidades de habla anglosajona (mentoring students program); apoyándose en la figura del alumno mentor, estudiante que se encuentra en el tramo final de sus estudios (3º de Diplomatura, o en segundo ciclo de Licenciatura o Ingeniería) que ha atesorado los conocimientos, habilidades y actitudes que se necesitan para ayudar a otros (los recién llegados) en su paso por la Universidad.

El SIMUS crece desde un proyecto innovador, que ha comenzado con un plan que se ha aplicado en el curso 2001-2002 en ocho titulaciones de la Universidad de Sevilla (Licenciaturas de Psicopedagogía, Pedagogía, Administración y Dirección de Empresas, e Informática de Sistemas; en las Diplomaturas de Educación Infantil, Educación Especial y Empresariales; y en la Ingeniería Técnica Superior en Telecomunicaciones), hasta desarrollarse en los próximos cursos en un formato extensible a todas las titulaciones. Lo que desarrollamos en este curso académico supone la experiencia piloto para el futuro. La estructura de este sistema consta de un formato ramificado de orientación universitaria en torno a tres nudos fundamentales: tres profesores tutores, treinta alumnos mentores y unos ciento ochenta alumnos de primer curso.

El sostén del sistema es la asignatura de libre configuración titulada «Orientación en la Universidad: Formación de estudiantes tutores (Simus)», de nueve créditos, impartida por profesores del área de Métodos de Investigación y Diagnóstico en Educación de la Universidad de Sevilla. Los alumnos mentores se matriculan libremente en dicha asignatura, recibiendo en las primeras semanas de la misma un curso de formación para el desarrollo de su labor como mentor o tutor de seis compañeros de primero a lo largo del presente curso.

La ayuda que le proporcionan a los alumnos de primero de las ocho titulaciones implicadas, se centra en la superación de las exigencias académicas (asesoramiento sobre el currículo, estrategias de examen, superación del estrés, planificación académica incluyendo temporalización y priorización, técnicas de estudio, estilos docentes y de aprendizaje) y el refuerzo académico (habilidades básicas para el progreso dentro de la especialidad tales como informática, composición escrita, Internet, lectura comprensiva, tomar apuntes, presentaciones orales, habilidades de investigación, lenguas extranjeras, etc.).

Igualmente, se proporciona ayuda a los alumnos de primero para que su adaptación a la Universidad resulte más sencilla (búsqueda de recursos de cualquier tipo, oportunidades de ocio, eventos organizados en la comunidad universitaria, actividades deportivas y culturales...), se les proporciona orientación sobre diferentes situaciones personales derivadas del estatus como estudiante, sobre aspectos económicos relacionados con la financiación de los estudios, destinadas a clarificar las aspiraciones profesionales y hacer planes de carrera, a la búsqueda de empleo e incluso a la atención a la diversidad.

En síntesis, los objetivos que persigue el «Simus» son:

• Facilitar a los estudiantes de primer curso, su incorporación a la Universidad de Sevilla.

• Proporcionarles refuerzo académico: habilidades básicas para el progreso dentro de la carrera: tomar apuntes, buscar información, composición escrita, habilidades de investigación, etc.

• Ayudarles a superar las exigencias académicas: Planificación académica; estrategias de exámenes; estilos docentes y de aprendizaje, etc.

• Facilitarles su desarrollo personal y social: mejora de su autoestima, desarrollo de sus competencias sociales y participativas, etc.

• Ofrecerles claves para su futuro desempeño profesional: desarrollo de un plan de carrera, currículum vitae, elección de optativas...

Internet, a través de la plataforma «La Universidad orienta» (www.mediafora.net/mido), es el recurso utilizado para que tutores (los tres docentes del curso), mentores (los treinta de las ocho titulaciones), y alumnos mentorizados (ciento ochenta en total) mantengan un sistema de consulta, formación y seguimiento «on line» entre ellos.

El desarrollo de un sistema de este tipo permite a alumnos, mentores y tutores de diferentes centros de la Universidad de Sevilla, hacer consultas, recibir asesoramiento, proporcionar y obtener información relativa a las necesidades que el alumno mentorizado (alumno de primer curso que es asesorado por los mentores) va teniendo a lo largo de su primer año académico. Con todo ello, se genera un recurso eficaz de orientación universitaria, ante las necesidades que presentan los alumnos de nuevo ingreso; necesidades que serán atendidas por los propios estudiantes de cursos superiores, quienes mejor que nadie conocen la realidad y problemática por la que se pasa en el primer año académico.

A su vez, los profesores tutores, se encargan de la formación del mentor en dinámicas y técnicas basadas en la mentoría, como metodología de trabajo (habilidades que con frecuencia podrán transferir a otras áreas en su desarrollo personal y profesional), y de la supervisión y evaluación de todo el sistema a lo largo del curso.

Profundicemos, pues, en la plataforma de orientación universitaria desarrollada para dar soporte al Simus: «La Universidad orienta», que sirve de base a cuatro asignaturas de libre configuración (una de ellas es la que da soporte al Simus), además de proporcionar enlaces y direcciones de interés, así como un servicio de asesoramiento «on-line».

Centrándonos ahora en la parte dedicada al «Simus», cada estudiante mentor dispone en dicho apartado web, de una serie de servicios: servicios generales y de libre acceso (Campus) y servicios exclusivos que necesitan de clave individualizada de acceso (Mi Campus). Nos centraremos en esta última, ya que es en ella donde se encuentran los recursos más utilizados por el sistema.

Concretamente, cada alumno, tras introducir su nombre y clave, accederá a los servicios de:

• Charlas: semanalmente se realizan diversos chats para profundizar en aspectos de actualidad e interés en torno a la mentoría: desarrollo de las sesio nes, dudas y sugerencias, nuevos aspectos a incluir...

• Estudiar: apartado que contiene los diversos temas que componen el curso de formación de los mentores, previo a su trabajo de mentorización con los alumnos de primero. Además, contiene diversos materiales complementarios para dicho proceso, como hojas de registro, cuestionarios, actividades, técnicas y dinámicas, etc.

• Agenda: espacio donde se recogen las diversas actividades entorno al «Simus», y que tendrán lugar en las próximas semanas (entrega de actividades, chats, reuniones presenciales, etc).

• Correo: herramienta de vital importancia, ya que permite la intercomunicación entre los diversos agentes implicados en el «Simus». es

• Foros: apartado donde se da cabida a debates en torno a distintos aspectos de la mentoría. Existiendo una gran variedad de foros, a través del cual, los mentores, los mentorizados y los profesores, exponen sus preocupaciones, puntos de vista y necesidades. Algunos de los foros que contiene el portal son: aspectos generales sobre el «Simus»; sesiones de formación del mentor; sesiones de mentoría; etc.

• Noticias: herramienta donde se publican diversas noticias de interés para los diversos agentes implicados en el sistema. Noticias no sólo del ámbito de los procesos de trabajo mentorización que se realizan a lo largo del presente curso, sino de distintos actos, servicios, o noticias de prensa, que afecten o puedan interesar al alumnado.

En síntesis, las diversas herramientas ofertadas a través de dicho portal web, junto a otras actuaciones presenciales que se desarrollan a través del presente curso, suponen un importante avance en materia de orientación al estudiante de nuevo ingreso en la Universidad, ya que dispone de las nuevas tecnologías, y las herramientas que éstas posibilitan, al servicio del estudiante, en un momento tan crítico, como la entrada en los estudios universitarios.

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