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Revista Comunicar 20: Orientación y medios de comunicación (Vol. 10 - 2003)

Educación audiovisual en educación infantil

Audiovisual education for childhood education

https://doi.org/10.3916/C20-2003-22

Manuel Granado-Palma

Abstract

Conscientes de la importancia de la educación audiovisual en el sistema educativo, y sensibilizados por las repercusiones sociales y personales que supone la carencia o déficit de la misma, en la Escuela Infantil Municipal de Cádiz se lleva a cabo un Programa con el objetivo de que los medios audiovisuales sean utilizados de una manera racional y crítica. La imagen es manipulable, la personalidad no debe serlo.

The author is worried about audiovisual education at school, especially because of its social and personal influence on in our pupils´way of life. This paper describes the audiovisual educational program developed by a local primary school in Cádiz in order to obtain a critical use of mass media because, as the author thinks, «image can be manipulated, personality shouldn´t».

Keywords

Educación, infantil, audiovisual, imagen, cine, televisión, comunicación

Education, childhood, audiovisual, image, cinema, television, communication

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En la cultura occidental, la televisión ocupa una gran parte de nuestro tiempo, convirtiéndose, especialmente entre los más jóvenes, en una de sus principales fuentes de información. No hay que olvidar que «el primer contacto con la mayoría de los objetos, de los paisajes e incluso de las situaciones, se producen a través de la imagen televisiva» (Requena, 1985: 5). Sin embargo, «las nuevas generaciones de alumnos salen de la escuela sin ninguna preparación para realizar de forma reflexiva y crítica aquella actividad a la que más horas dedican» (Iglesias y Raposo, 1998: 142). No parece haber aún una concienciación y sensibilización clara para enseñar a leer la imagen audiovisual, lo que deriva en una población con un alto índice de analfabetismo audiovisual (Ortega, 1982). Esto conlleva el riesgo de crear personalidades pasivas y fácilmente manipulables, llegándose a condicionar la propia esencia de la civilización democrática (Ferrés, 1993).

En la Escuela Infantil Municipal de Cádiz, conscientes de esta realidad social, venimos aplicando un programa de educación audiovisual, con el objetivo de ofrecer a nuestros alumnos y alumnas (entre 1 y 4 años) la posibilidad de desarrollar los mecanismos necesarios para procesar y decodificar la información que les llega a través de los medios audiovisuales desde una perspectiva plena, racional y crítica, procurando con ello evitar que se conviertan en candidatos a la persuasión colectiva operada desde los medios.

El programa se incluye en el proyecto curricular, a tendiendo, fundamentalmente, a dos finalidades educativas: que el alumnado desarrolle la capacidad socializadora necesaria para adaptarse y comunicarse en su medio; y que el alumnado desarrolle una personalidad positiva basada en la autoestima, lo que le permitirá actuar con autonomía personal, creatividad, responsabilidad y actitud crítica, tomando conciencia de sí mismo y de los demás.

Teniendo en cuenta la edad de nuestro alumnado (de 1 a 4 años), utilizamos el cuento como el elemen to principal con el que trabajamos, ya que todas las imágenes que utilizamos vienen siempre puestas al servicio de una historia, ya sea a través de una narración oral, de viñetas o de imágenes propiamente audiovisuales (vídeos). De esta manera nos aseguramos el interés y motivación del alumnado, a la vez que tenemos la posibilidad de realizar y ofrecer contrastes más claros entre la ficción y la realidad. A partir de aquí el programa se estructura en tres fases, cada uno de las cuales sirve de base a la siguiente:

1. Primera fase: realidad y ficción

Muchas veces ha preocupado saber hasta qué punto los niños y niñas, y principalmente los más pe queños y pequeñas, llegan a confundir la realidad con la ficción, lo que es auténtico y lógico, de lo que no, etc., ya que si el problema es importante a todas las escalas, aún lo es más en las edades más tempranas, donde los niños y niñas son mucho más vulnerables debido a que los mecanismos de decodificación son menores, por lo que la manipulación es más factible y directa (Brown, 1991).

En esta fase se trata de trabajar la imagen en toda su dimensión, utilizando todos los medios que, de una u otra manera, la utilizan como representación de una realidad, aceptando que la imagen siempre viene cargada de subjetividad y determinada por unos gustos e intereses concretos. Así se trabajan las narraciones orales (información y cuentos), dramatizaciones (teatro, marionetas, etc.), fotografías, dibujos, objetos tridimensionales (juguetes), imágenes audiovisuales y combinación de imágenes.

Todo este trabajo y experiencia con imágenes se realiza posibilitando al alumnado el contacto directo con objetos y elementos de su realidad más cercana, para experimentar con ellos y contrastarlos con las imágenes que los representan. Pero no sólo la realidad se concibe a través de objetos, sino también a través de experimentar situaciones que posiblemente sólo conozcan a través de imágenes: excursiones al campo, al estadio de fútbol, al teatro, a una pequeña fábrica, etc.

En los alumnos más pequeños (1-2 años) esta fase ocupa todo el programa, trabajándose a niveles muy básicos. Los alumnos de 2-3 años trabajan esta fase durante los dos primeros trimestres del curso. Los alumnos de 3-4 años trabajan la fase 1 durante el primer trimestre. Los objetivos de esta fase son:

• Comprender que la imagen no es la realidad.

• Descubrir las diferencias físicas entre la realidad y la imagen.

• Comprender que la imagen es una interpretación de la realidad.

• Conocer las técnicas de manipulación de la imagen.

Las actividades-tipo se centran en los siguientes

aspectos:

• Identificación de imágenes bidimensionales (dibujos y fotografías): reconocerlas, nombrarlas y comentarlas.

• Comparación de imágenes bidimensionales con la realidad. Por ejemplo, ver el dibujo o fotografía de una manzana y compararlo con una manzana de verdad.

• Identificación de imágenes tridimensionales (objetos representativos de la realidad): reconocerlos, nombrarlos y comentarlos.

• Comparación de imágenes tridimensionales con la realidad. Por ejemplo, coger un cochecito o animal de juguete y compararlo con uno de verdad. Experiencias: salida al zoo, paseo por la ciudad, campo de fútbol, etc.

• Seguimiento de historias (muy cortas y sencillas) expresadas a través de teatro, marionetas, títeres, sombras, etc. y comprobar luego la ficción y manipulación de los objetos utilizados.

• Grabación de las historias anteriores en vídeo.

• Visionado de las grabaciones realizadas.

• Identificación de imágenes televisivas: reconocerlas, nombrarlas y comentarlas.

• Comparación de imágenes televisivas con la realidad. Por ejemplo, visualizar un corto animado sobre animales y ver esos animales y su tratamiento en la realidad (no hablan, no se visten, son diferentes... Experiencias: contacto directo con animales de su entorno (mascotas).

• Identificación de secuencias televisivas: reconocerlas, nombrarlas y comentarlas.

• Comparación de imágenes secuencias televisivas con la realidad. Por ejemplo, ver una secuencia y hacer posteriormente su representación teatral, viendo y comentando las diferencias. Experiencias: teatro.

2. Segunda fase: comprensión de la secuencia fílmica

El componente icónico desempeña un papel estelar en los procesos de comunicación. Los «mass media» lo saben y utilizan con un notable nivel de eficacia la interacción de las imágenes con los textos verbales en todos los mensajes que transmiten. En muchas ocasiones los más pequeños y pequeñas se dejan persuadir por la fuerza de imagen, centrando todo el proceso en lo puramente sensorial, sin dársele la oportunidad de pensar y seguir un acontecimiento, historia o relato narrativo.

Durante esta fase se trabaja el seguimiento de una secuencia con conocimiento y entendimiento suficiente de la misma, de tal manera que sean capaces de dominar el contenido de la historia que se les cuenta.

Los alumnos de 2-3 años trabajan esta fase durante el último trimestre de curso y los de 3-4 durante el segundo. Los objetivos de esta fase son:

• Ser capaz de seguir y comprender la trama argumental de un relato transmitido a través de imágenes y de imágenes complementadas con sonidos.

• Expresarse a través de imágenes (dibujos).

• Completar una escena o secuencia con su propia imaginación.

• Comentar los hechos de una secuencia fílmica.

Las actividades-tipo se centran en aspectos:

• Seguimiento de una historia a través de secuencias (dibujos tipo viñetas) comentadas.

• Visionado comentado de cortos animados. Previamente se cuenta la historia.

• Participación libre y desinhibida en los comentarios.

• Visionado de películas de mayor metraje, comentando siempre las mismas y atendiendo a sus inquietudes, dudas, etc.

3. Tercera fase: Análisis crítico de la imagen

Hace ya más de treinta años, Umberto Eco (1987) anunciaba que nuestra civilización, la civilización de la imagen, sólo se salvaría si se hace del lenguaje una provocación a la reflexión crítica y no una invitación a la hipnosis. Es necesario apostar decididamente por una educación crítica y creativa, para permitir actuar de forma libre y juiciosa en una sociedad cada vez más dominada por las máquinas y las tecnologías (Aguaded, 1998).

Evidentemente se trata de una análisis crítico adaptado a las posibilidades psico-evolutivas propias de la edad de los alumnos. Es una fase de culminación del Programa, pues una vez captada la subjetividad de la imagen y la comprensión de su contenido, se puede llegar a hacer valoraciones al respecto, al igual que se hacen valoraciones de cualquier aspecto de la realidad. Es posible tener una opinión propia determinada por un proceso de reflexión crítica. Esta fase se realiza sólo con los alumnos de 3-4 años durante el tercer trimestre de curso. Los objetivos son:

• Plantear una actitud crítica respecto a un personaje, según sus propias interpretaciones.

• Plantear una actitud crítica respecto a un hecho o acción, según sus propias interpretaciones.

Las actividades-tipo se centran en:

• Tras el visionado de una película o corto, organizar un pequeño debate donde se incite a los alumnos a hablar sobre lo que han visto, provocando las opiniones enfrentadas y el razonamiento de cada una de ellas: actitudes de los personajes, acciones que se producen, partes de la trama, etc.

• Parar la proyección en un momento determinado de la acción para que entre todos continúen el argumento de forma original.

• Parar la proyección en un momento determinado de la acción para, de acuerdo al conocimiento que tenemos sobre los personajes, adivinar su acción.

• Utilización de la cámara de vídeo para grabar secuencias cotidianas y luego comentarlas.

• Organizar una representación teatral para grabarla y luego verla y comentarla.

• Realizar una historia a través de viñetas dibujadas para grabarla y comentarla.

El proceso de evaluación se realiza de forma continuada, teniendo como base de este proceso la observación directa y las anotaciones en fichas de observación y seguimiento, donde se va viendo la evolución individualizada de cada uno de los alumnos.

Referencias

AGUADED, I. (1998): «Educar en los medios: apostando por la ciudadanía», en Comunicar 11; 6.

BROWN, L.K. (1991): Cómo utilizar bien los medios de comunicación. Manual para padres y maestros . Madrid, Visor.

ECO, U. (1987): Apocalípticos e integrados. Barcelona, Lumen.

FERRES I PRATS, J. (1993): «La educación audiovisual, asignatura pendiente en la reforma», en www.doe.d5.ub.es/te/any93/ferres. cp2.

IGLESIAS, M.L. y RAPOSO, M. (1998): «El papel del profesor ante la influencia de la televisión», en Comunicar 11; 142-148.

ORTEGA, I. (1982): El cine en la escuela. Jaén, Diputación Provincial de Jaén.

REQUENA, J. (1985): «El discurso televisivo», en Contratiempo 39; 5.