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Revista Comunicar 21: Tecnologías en la era de la comunicación (Vol. 11 - 2003)

Un canal educativo para la enseñanza universitaria a distancia

An educational channel for on line university education

https://doi.org/10.3916/C21-2003-25

María-Almudena Álvarez-Irarreta

Abstract

Conscientes del importante papel que la educación a distancia desempeña como respuesta a las necesidades de un mundo en permanente cambio, se destaca el papel que el medio televisivo puede desempeñar en la misma y se propone la creación de un canal educativo. Estas reflexiones se proyectan en el nivel de enseñanza universitaria a distancia de ámbito nacional.

The author is aware of the important role that on line education plays as an answer to the needs of a world that is constantly changing. In this sense, she considers television is the most important medium in this area and for this reason she proposes the creation of an educational television channel. This paper reflects on the creation of this channel in the context of on line higher education on a national scale.

Keywords

Demandas educativas, educación a distancia, televisión educativa, canal educativo, Universidad TV

Educational requests, on line education, educational television, educational channel, open university

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1. La educación a distancia hoy: el papel de los medios

Todos somos conscientes de vivir en un mundo en constante cambio y de que el momento presente es particularmente complejo y trascendente. Son numerosos los factores, condiciones y agentes de cambio, pero las más importantes teorías sobre el mismo destacan los medios de comunicación como el responsable fundamental de los hechos acaecidos en la época actual.

Pero los medios y las nuevas tecnologías constituyen no sólo un motor de cambio, sino que a la vez se erigen como respuesta a las nuevas demandas, particularmente educativas, tanto a nivel formal como no. La sociedad actual, en constante evolución y con unas necesidades de formación crecientes en diferentes dimensiones, precisa de una apertura educativa a distintos niveles y mediante el empleo de todos los recursos existentes y, por supuesto, de las innovaciones tecnológicas.

También la educación a distancia supone una respuesta a las necesidades surgidas en la sociedad actual. Y es precisamente dentro de esta modalidad educativa donde cobran mayor importancia las innovaciones tecnológicas y los medios, permitiendo una enseñanza flexible fundamentada en gran medida en el autodidactismo.

Son precisamente las nuevas tecnologías las que van a ir aunando las características de la enseñanza presencial con las de la enseñanza a distancia. Pero no basta centrarse en la tecnología. Estamos hablando de «enseñanza». Por tanto será preciso dotar a la oferta tecnológica de contenidos, es decir, no olvidar el «factor humano» cegándonos por el atractivo del factor tecnológico que, a fin de cuentas, ha de ser un instrumento eficaz para ayudarnos al logro de los objetivos educativos propuestos.

2. La televisión educativa

Dentro del conjunto de medios que son susceptibles de ser empleados en el campo de la educación a distancia, no cabe duda que la televisión sigue constituyendo un medio de la mayor importancia.

Y es que la televisión sigue ofreciendo indiscutibles ventajas que justifican su empleo a nivel educativo: facilidad de acceso al medio televisivo por la omnipresencia de la TV en los hogares; la facilidad de manejo frente a la complejidad de otros medios; su poderosa influencia; su capacidad de extensión geográfica; sus posibilidades educativas; su facilidad de difusión de informaciones audiovisuales (aunque también logra abarcar los restantes sentidos); su poder de potenciar la capacidad del alumno de dar sentido a la información que recibe; su atractivo, su magia…; el tratarse de un medio abierto a innovaciones tecnológicas, que vertiginosamente le van permitiendo responder a las nuevas demandas: interactividad, conexión integrada con otros medios... Gradualmente se irá consiguiendo la bidireccionalidad en la relación emisorreceptor y la participación real. La televisión por satélite constituye el punto de arranque y la base de futuros desarrollos tecnológicos del medio.

Es difícil definir el concepto de televisión educativa porque resulta complejo delimitar términos tan próximos entre sí, que se solapan: educativo, cultural, informativo, formativo...

Los estudiosos del tema (Clausse, Deuziede, Pérez Tornero) se han decantado por diferentes posturas, a veces incluso extremistas.

En mi opinión, podemos concluir dos dimensiones en la televisión educativa:

• Un ámbito general con emisiones del tipo cultural, informativo, divulgativo..., que se corresponde con un concepto integral de la educación.

• Un ámbito restringido que abarcaría programas diseñados con intención específicamente didáctica.

Aquí tendrán cabida programas como «La aventura del saber», «That's english!», «El club de las ideas», «Ikusgela»..., y, por supuesto, la televisión educativa de la UNED.

3. La televisión educativa a nivel universitario en España

En España se ha desarrollado la televisión educativa pero con una evolución bastante irregular desde sus comienzos, que podemos situar a finales de los años 40. La dispersión, la falta de continuidad, la escasa o mal entendida colaboración entre profesionales de la enseñanza y profesionales del medio, los desacuerdos surgidos, las reticencias frente al medio en el ámbito educativo, y la falta de voluntad política, lo han dificultado, e incluso, impedido.

A nivel universitario, dos son las importantes experiencias que se han llevado a cabo en la televisión educativa a nivel nacional (a nivel autonómico cabría destacar el programa «Universitat Oberta» emitido por el Canal 33 de Cataluña).

• El programa «Universidad TV». Se emitió desde noviembre de 1959 hasta mayo de 1964. Su duración era de 30, de lunes a jueves, comenzando a las ocho horas. Se trataban normalmente dos temas por programa; luego se aumentó algo el horario. El programa sería posteriormente transmitido por Radio Nacional de España. La dirección se encargó a Luis de Sosa. Sobre el programa diría: «Empezamos con un cursillo dado por un grupo pequeño de profesores. Este año, más de cien profesores, casi todos ellos catedráticos de Universidad, darán sus lecciones sobre un sinfín de temas [...]. España ha triunfado donde han fracasado la mayoría de los países. Y ello, por una razón muy sencilla: ni la emisora, ni tampoco los profesores, han entendido Universidad TV como un negocio sino como un acto de servicio» (Tele-radio, 256; 19 noviembre 1962; 23-24).

Lo que sí podemos afirmar es que tanto la actitud del público general como la del profesorado resultó de interés como demuestran estas palabras publicadas en la Revista Tele-radio, 256 (1962: 24): «La actitud del publico es de gran expectación e interés. Las numerosas cartas que se reciben en Televisión Española así lo demuestran.

Cada carta, cada pregunta, cada consulta es contestada personalmente por el profesor o especialista que trató ante las cámaras la cuestión. El trabajo es ímprobo, puesto que se extiende más allá del horario de las clases. Pero el afán de servicio es mayor aún».

El segundo, de total actualidad, es el programa de televisión educativa de la UNED. Su existencia, desde el curso 91/92, se ha desarrollado en lo que podríamos definir como tres grandes etapas.

Es precisamente en el programa «A saber» donde se inicia el recorrido histórico y evolutivo de la televisión educativa de la Universidad Nacional de Educación a Distancia (UNED), un programa pionero en ofertar una titulación, el Graduado Escolar. Su reposición, esta vez adaptado a las nuevas titulaciones, es muy posible y deseable.

• «La aventura del saber», un programa cultural con intención educativa, como lo define su director Alejandro Cabrero, surge fruto de un proyecto MEC/RTVE en el año 1990. Podemos destacarlo como una de las experiencias de televisión educativa más importantes de la década. Su mayor dificultad, como se ha expresado en diferentes grupos de discusión, radica en el horario de emisiones, muy lejos del deseado prime time. Pero es sin duda la segunda etapa la que se caracteriza por ser la más rica por varias razones: la independencia de sus emisiones; el horario de tarde/- noche, el número de emisiones: uno semanal que permite abarcar todas las áreas temáticas, y la redifusión los sábados. Además durante esta etapa se potenciará el seguimiento del programa en los centros asociados, dotando a éstos de los medios adecuados (antenas, monitores de televisión, vídeos...).

La programación educativa de la UNED se dirige no únicamente a este alumnado, sino a una audiencia más amplia que, interesada por cuestiones culturales, salga beneficiada. El número de títulos emitidos es elevado, así como la variedad y calidad de contenidos tratadas y de invitados con que se ha contado. La participación del profesorado se solicita en convocatorias del Vicerrectorado de Metodología, Medios y Tecnología.

4. Un canal educativo

La televisión no es un medio educativo obsoleto, es un medio vivo, en evolución, abierto al futuro innovador. La interactividad unida a la multimedia está cada día más cercana y al alcance de todos. La educación y la televisión no pueden mostrarse como dos mundos escindidos que pueden prescindir el uno del otro. Es un deber, un imperativo, que los responsables de la educación y de la sociedad y los responsables del mundo televisivo, público en particular y privado en general, se responsabilicen de la necesidad de una cooperación real, bien organizada y eficaz: educación-televisión. Una vez que la responsabilización y la voluntad existan se trataría de «encauzar » la programación educativa. Probablemente, la forma más adecuada sería la creación de un canal educativo. Se trata de dar respuesta a las demandas educativas mediante la potenciación de una televisión educativa de calidad y bien organizada.

La creación de un canal educativo permitiría que todas las clases de programas educativos, a nivel formal o no, tuvieran cabida, dando así respuesta a las numerosas demandas sociales; y que la audiencia se acostumbrara a hábitos de consumo más estables.

Otra posibilidad sería la de aprovechar más las posibilidades que ofrece un canal público considerándolo como el más cultural. De hecho, su cuota de mercado es elevada. Se trataría de una banda todo lo amplia posible de programación educativa de calidad e interés encaminada a captar la máxima audiencia que identificaría TVE 2 con sus aspiraciones culturales y educativas. Por supuesto, una campaña publicitaria a diferentes niveles resultaría absolutamente necesaria en cualquier caso.

Los canales vía satélite y por cable constituyen otra opción. De hecho, tanto la UNED como la ATEI ya han empleado la vía satélite para emitir su programación educativa a través del Canal Clásico. A su vez, la televisión por cable permite la creación de canales temáticos.

Por otra parte, la creación de un canal específicamente educativo o de una importante banda educativa en un canal público no significa que no sigan emitiéndose producciones a través de otros canales nacionales, canales autonómicos y canales locales. De hecho, los canales autonómicos y locales permiten un mayor acercamiento a las necesidades específicas de cada población.

El mayor problema radica en la financiación. Las fuentes de financiación del medio televisivo pueden ser: fondos públicos, fondos privados: cuotas de telespectadores, publicidad, aportaciones de instituciones, fundaciones, empresas... Se propone la utilización de ambos tipos de financiación para facilitar la viabilidad del proyecto.

5. La televisión educativa de la UNED: prospectiva de futuro

La televisión educativa de la UNED gozaría de un espacio propio inserta en un canal educativo o mediante la creación de un canal (por ejemplo, el canal Digital +) específicamente universitario en el que existiera la posibilidad de realizar redifusiones de la programación emitida.

Un canal de estas características permitiría suplir la grave inconveniencia que supone el horario de emisiones. Sólo en un canal propio o educativo se puede aspirar a disponer de un amplio horario (incluido el horario de máxima audiencia que supone una verdadera «guerra de las audiencias» tanto en canales públicos como en privados). Además posibilitaría un incremento del tiempo de emisión a dos niveles: de número de programas y de duración de los mismos. Este incremento, a su vez, posibilitaría dar una respuesta mayor a todas las carreras y estudios, permitiendo abarcar cada área temática con amplitud y acercar la programación a las necesidades del alumnado. A la vez supondría un beneficio a la audiencia en general. No será fácil, sin embargo, una verdadera eficacia que compense el difícil equilibrio coste/beneficio, sin tener presentes distintos factores:

• Imprimir dinamismo a la par que atractivo a los contenidos. Hacer que los programas resulten motivadores y que se incremente el índice de audiencia, tanto de la UNED como en general. Las estrategias y los recursos empleados en los programas deben ser variados y, naturalmente, adaptados a la carrera o estudios a los que se dirigen.

• Fomentar la participación del profesorado atendiendo a tres ámbitos básicos: formación, información y motivación. La participación del alumnado podría constituir una opción interesante y motivadora. Las posibilidades de participación son muy amplias y diversificadas entre formas muy sencillas (algunas ya experimentadas), hasta más complejas pero factibles (aportación de sugerencias, realización de valoraciones, como público en los programas, en colaboraciones diversas, en la producción...).

• La información constituye un factor imprescindible: un despliegue de campaña informativa a todos los niveles posibles sería lo más positivo, personalizándola y motivando. La UNED tiene ante sí un reto de gran magnitud frente a su propia comunidad educativa y a nivel social, que además deberá afrontar en un sistema educativo cada vez más competitivo.

Referencias

CABERO, J. y MARTÍNEZ, M. (1995): Nuevos canales de comunicación en la enseñanza. Madrid, Centro de Estudios Ramón Areces.

GAMONEDA, J. (1980): La educación por televisión: un servicio público desatendido. Madrid, Editorial Nacional; 54.

MEC (1996): Informe marco: la televisión educativa en España. Madrid, Subdirección de Educación Permanente de Adultos.

R.R.L. (1962): «Universidad TV», en Tele-radio, 256; 23-24.

SECCIÓN DE PRODUCCIONES AUDIOVISUALES DE LA UNED (1993-1999): «Programación de la Televisión Educativa», en Boletín Interno de Coordinación Informativa (BICI); 22-36. Madrid, UNED.

SEVILLANO, M.L. (1995): «La producción de medios audiovisuales en la UNED», en Revista a Distancia, primavera; 88-95.