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Revista Comunicar 23: Música y comunicación (Vol. 12 - 2004)

Los medios al servicio de la sociedad civil: algunos proyectos internacionales

The media in the civil society

https://doi.org/10.3916/C23-2004-15

Tomás Pedroso-Herrera

Abstract

Los filósofos de la Ilustración se esforzaron por definir el concepto de «sociedad civil», y llegaron a la conclusión de que ésta estaba compuesta por las asociaciones de ciudadanos que defendían sus intereses fuera de los cauces habituales de la política. Actualmente, la sociedad civil está formada por las organizaciones no gubernamentales (ONG) y por los organismos internacionales (por ejemplo, la ONU), alejados de la ganancia económica que persigue el mercado. Los medios de comunicación tienen la fuerza de cambiar el mundo y, por eso, la ONU y las ONG se esfuerzan por crear programas que consigan poner a los medios de comunicación al servicio de la sociedad civil. Aquí aparecen expuestos los programas IPDC, las acciones PNUD y las campañas NetAid y CRIS.

The philosophers of the Illustration strained for defining the concept of «civil society», and came to the conclusion that this one was composed by the citizens’ associations that defended their interests out of the habitual politics. Nowadays, the civil society is made up by the not governmental organizations (NGO) and by the internationals organizations (for example, UNO), far from the economic profit that the market persecutes. The mass media have the force of changing the world and, because of it, the ONU and the NGO strain for creating programs that manage to put the mass media to the service of the civil society. Here are exposed the programs IPDC, the actions PNUD and the campaigns NetAid and CRIS.

Keywords

Medios de comunicación, sociedad civil, programas internacionales de ayuda

Mass media, civil society, international programs of help

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En «Estado, gobierno y sociedad », el influyente libro de Norberto Bobbio1, podemos hallar una definición aceptable de lo que es la «sociedad civil», concepto sobre el que se han vertido numerosísimas opiniones sin que, hasta el momento, los científicos sociales hayan alcanzado un acuerdo total. Bobbio ofrece una aproximación muy sencilla que se sustenta en que la sociedad civil es el «no estado». Posteriormente desarrolla esta definición negativa exponiendo que la sociedad civil está compuesta por grupos sociales como asociaciones y organizaciones de ciudadanos, los grupos de interés, los movimientos de emancipación de la mujer, las asociaciones de grupos étnicos y juveniles, etc.

La definición de Bobbio contrapone la sociedad política y la sociedad civil porque poseen estructuras y fines diferentes: la primera es la forma tradicional de organización social, se basa en la legitimación en las urnas al elegir los ciudadanos a sus representantes y persigue el consenso entre diferentes modos de entender la organización económica y social; la segunda se fundamenta en el asociacionismo y su finalidad consiste en defender los intereses de grupúsculos de ciudadanos que no sienten colmadas sus aspiraciones mediante la política.

El concepto de sociedad civil puede ya encontrarse en Roma (por ejemplo, en algunos escritos de Cicerón), pero su esencia, tal como aparece formulado en Bobbio, no surge hasta el siglo XVIII con el advenimiento de la Ilustración en Europa. Hegel2 reflexionó sobre este concepto y lo definió como un espacio próximo el estado –pero no perteneciente a él–, en el que los ciudadanos se asocian. En el origen del asociacionismo, y en este punto las enseñanzas de Hegel se han mantenido invariables en todos los filósofos que han tocado este tema, están la propiedad privada, el libre mercado, la burguesía y la libertad.

Sin embargo, el libro y el pensador que más han influido en este campo han sido, sin duda, Adam Ferguson con su obra «Essay on the history of civil society », que escrita en 1767 concita aún el interés de los estudiosos y la réplica de los científicos sociales3.

Ferguson fue uno de los más altos representantes de la escuela de pensamiento escocesa que arrojó luz sobre los espíritus en los años de afianzamiento de los ideales ilustrados (conjuntamente con Hume) y en esta obra está el origen del uso de la expresión «sociedad civil». Para él, la sociedad civil perseguía el bien de los individuos, al permitir que éstos alcanzaran pleno desarrollo de sus personas haciendo uso del mercado y de su libertad. La sociedad civil de este autor se desgaja del concepto de «civilitas» que da lugar al comportamiento y a la forma de vida «civilizados», basados en la «civilidad». El fin último de la sociedad civil es la idea (tan característica de la Ilustración) de progreso: mediante el esfuerzo racional de los hombres, que pueden organizarse de determinadas maneras políticas y sociales, la historia avanza en una dirección que tiene como consecuencia que los hijos vivan en un mundo mejor que el de sus padres. A esto ayudan el desarrollo tecnológico, la división del trabajo, la desaparición de clases sociales que aún practican la explotación y que se aferran a usos feudales, etc.

Pero, a pesar de las aportaciones de tan importantes pensadores, hay que esperar a bien entrado el siglo XX para hallar una demarcación clara de lo que engloba el concepto de «sociedad civil». Gramsci4 la define como la «acción política independiente», es decir, el comportamiento social del ciudadano que resulta ajeno a los usos políticos tradicionales. Otros autores, como Larry Diamond5, ofrecen una muy precisa definición que engloba los siguientes aspectos: la sociedad civil debe presentar una organización determinada, debe estar compuesta por voluntarios y tiene que ser independiente del estado, aunque debe estar sometida al orden legal, siendo, en definitiva, una entidad intermedia entre la esfera de lo privado y lo público. Por si esta delimitación no resultara aún clara, ofrece Diamond ejemplos de lo que la sociedad civil no es: ni es la familia, ni incluye la vida individual, ni tampoco la vida interior, por lo que quedan fuera las instituciones religiosas.

Una definición que compendia todo lo escrito hasta ahora es la que ofrece Kees Biekart6: la sociedad civil es el tejido asociativo intermedio entre el estado y la familia, integrado por organizaciones autónomas y cuyos miembros son voluntarios que buscan proteger o difundir sus valores e intereses. A partir de este momento, los sociólogos y otros intelectuales interesados en este tema comienzan a equiparar la sociedad civil con el «tercer sector», es decir, con aquella parte de los movimientos sociales que no pertenece ni al estado ni tampoco al mercado. Este tercer sector estaría conformado por todas aquellas asociaciones que no tienen un fin en sí mismas, esto es, que no persiguen la ganancia económica sino que desinteresadas de todo lucro defienden sus intereses en la vida pública. El eje de este sector intermedio entre la política más tradicional y el legítimo deseo de ganancia económica son las organizaciones no gubernamentales (ONG), que se han convertido en los canales que recogen los esfuerzos de aquellos ciudadanos que piensan que el estado descuida realidades sociales que deben ser atendidas y que el mercado se despreocupa de todo lo que no suponga un beneficio a corto plazo.

Llegados a este punto resulta obligatoria la aparición de los medios de comunicación, que son, sin duda alguna, agentes capitales en la consecución de una sociedad civil fuerte. Para este fin existen numerosos intentos de organismos internacionales dependientes de la ONU (concretamente programas desarrollados por la UNESCO) y de organizaciones no gubernamentales que persiguen que las sociedades más desfavorecidas consigan un desarrollo de sus medios de comunicación que rescaten valores relacionados con la democracia, la ciudadanía y el diálogo público. Los medios de masas deben perseguir la transparencia del poder para que, mediante el periodismo de información, se promueva el respeto a los derechos humanos. Sin duda, la radio, la prensa y la televisión deben ser el contrapeso que evite la corrupción que puede emanar del poder. Algunos de los esfuerzos internacionales más meritorios son los que siguen:

• El Programa Internacional de Desarrollo de las Comunicaciones (más conocido por sus siglas inglesas IPDC)7 lleva más de 20 años desarrollando proyectos en más de 130 países. Sus metas fundamentales son la promoción de la pluralidad en los medios de comunicación y el apoyo a la libertad de prensa. Para ello centran sus esfuerzos en la educación y la preparación del personal humano necesario y también ayudan a la implantación de las nuevas tecnologías y a la modernización de los medios ya existentes. Sus programas abarcan los siguientes aspectos:

• Partiendo de que la prensa escrita es el fundamento de toda sociedad democrática ya que por medio de ella pueden ser expresadas y conocidas todas las opiniones, el IPCD prepara adecuadamente a las personas que trabajan en los periódicos, al tiempo que proveen de los adelantos técnicos a las redacciones.

• Las agencias de noticias tienen, asimismo, un papel capital en la difusión de la información. No sólo porque pueden atender a intereses muy específicos, sino también porque pueden desatender a sectores desfavorecidos de la población, al centrarse solamente en un determinado tipo de receptor. Para evitar esto, los programas de la UNESCO pretenden la separación entre las agencias de noticias y los poderes políticos para garantizar la independencia editorial. De la misma manera, se tiene como objetivo la descentralización de las agencias para que los segmentos más pobres de la población o la población rural sean también objeto de interés de los medios de comunicación.

• La radiodifusión es, tal vez, el medio más potente para educar a los más desfavorecidos y para que éstos desarrollen su capacidad de autoexpresión. Para ello se desarrollan proyectos que educan a los jóvenes, que animan a los medios a reducir la violencia emitida y que fomentan la pluralidad y la idea de servicio público.

• La educación en medios dirigida a los más jóvenes es otro programa que se lleva a cabo con éxito. Se pretende capacitar críticamente a los jóvenes y ayudarles a aumentar su autoestima mediante la expresión de su interioridad.

• El PNUD (Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo)8 es el programa que se aplica en aquellos países que están en vías de desarrollo y que necesitan la ayuda de la comunidad internacional para alcanzar unas cuotas de crecimiento determinadas (los indicadores de desarrollo son la renta per cápita, la alfabetización, la esperanza de vida y el respeto a los derechos de la mujer, entre otros). Este programa, cuyo encomiable propósito es reducir a la mitad la pobreza en al año 2015, tiene seis esferas de actuación: 1) La gobernabilidad democrática, 2) Reducción de la pobreza, 3) Prevención de crisis y recuperación, 4) Energía y medio ambiente, 5) VIH/SIDA y 6) Tecnología de la información y las comunicaciones.

El PNUD no atiende sólo a criterios económicos para definir cuál es el desarrollo de un país, sino cree que el progreso es, en última instancia, «un proceso de ampliación de la capacidad de elección de las personas », por lo que está interesado en el fomento de los planes académicos y en el uso de datos y de ideas.

En lo referido a la tecnología de la información y de la comunicación (TIC), el programa se centra en ampliar el acceso a las tecnologías de la información y a fomentar su uso, siempre con la finalidad de que los países especialmente pobres no se encuentren en una situación de atraso, ya que las TIC son un instrumento «cada vez más poderoso para poder participar en los mercados, promover la responsabilidad política, mejorar la provisión de servicios básicos y realzar las oportunidades de desarrollo local».

• NetAid9 es una organización no gubernamental con sede en Nueva York que desde 1999 establece un puente entre la empresa privada, concretamente la compañía Cisco Systems y los programas UNDP de la UNESCO. Esta ONG apoya el desarrollo de políticas que ayuden al reparto de la riqueza en aquellos países que están sumidos en la extrema pobreza, es decir, cuyos habitantes viven con menos de un dólar al día. Sus acciones se centran en la concesión de microcréditos, alfabetización de niños y organización de voluntarios, entre otras muchas actividades. Además, NetAid se ocupa especialmente de desarrollar programas referidos a la educación, considerada como la clave para erradicar la pobreza o, al menos, para elevar el nivel de vida de los más desfavorecidos. La atención se centra en la educación de las niñas por dos motivos: porque son las más desfavorecidas y porque su educación supone un cambio radical en las estructuras sociales y culturales.

• CRIS (Communications Rights in the Information Society)10 es una campaña lanzada en 2001 por un g rupo de ONG i n t e rnacionales relacionadas con los medios de comunicación. Ahora que la ONU está organizando la Cumbre Mundial de la Sociedad de la Información (cuya siglas inglesas son WSIS) que se desarrollarán en Ginebra (en diciembre de 2003) y en Túnez (en 2005)11, se presenta esta plataforma que anima a la sociedad civil a tomar el liderazgo en todo lo referido a la información y a la comunicación. La campaña parte de la base de que «el derecho a la comunicación es un medio para afianzar los derechos humanos y fortalecer la vida social, económica y cultural de las gentes y de las comunidades». Para llevar a cabo este compromiso hay que conseguir una sociedad de la información basada en los principios de transparencia, diversidad, participación y justicia social. En definitiva, la campaña persigue colocar los derechos humanos en el centro de la sociedad de la información, lo que supone: 1) Fortalecer el dominio público de la información y que ésta no se circunscriba a dominios privados; 2) Apoyar la inversión pública para que la población tenga un acceso efectivo a las redes electrónicas; 3) Considerar los medios de comunicación como bienes colectivos, lo que impedirá que las telecomunicaciones sean vendidas como bienes privados; 4) Democratizar la sociedad para que la transparencia alcance a todas las clases sociales y 5) Controlar la vigilancia y la censura de los gobiernos y de los empresarios. En definitiva, se trata de generar la conciencia necesaria para debatir, educar a la población y lograr que la sociedad de la información sea respetuosa con los derechos humanos.

Conclusión

El concepto de sociedad civil puede rastrearse desde muy antiguo en la historia del pensamiento, pero su contenido queda definido a partir de las ideas de la Ilustración, de manera que la sociedad civil está compuesta por las asociaciones de ciudadanos que defienden sus intereses por cauces que discurren fuera de la política tradicional. En la actualidad la médula de la sociedad civil está formada por las ONG, que ocupan un espacio equidistante entre el estado y el mercado. Estas organizaciones han surgido ante el descontento de una parte de la población que opina que la acción política está excesivamente determinada por el afán de ganancia del mercado. Surgen así grandes mayorías sociales que son abandonadas por los estados y las grandes empresas. A ellas se dirigen las ONG. Los medios de comunicación tienen, sin duda, gran fuerza para poder cambiar el mundo: por un lado crean opinión de repercusión global y, por otro, son el contrapeso fundamental para corregir los posibles desmanes del poder. Por esto, abundan todo tipo de planes y acciones que persiguen que los medios de comunicación se conviertan en servicios públicos que ayuden a la consecución de la justicia, la democracia, la solidaridad y el desarrollo. En el presente artículo se ha tratado de algunos de ellos: los programas IPDC, las acciones PNUD, la campaña CRIS, etc. Todos ellos son ejemplos de cómo hay un interés creciente en ayudar a los países más desfavorecidos a alcanzar el bien que permite el desarrollo de otros bienes: la información. Pero también hay sombras que se ciernen sobre estas organizaciones: ¿deben suplir al estado? Tal vez sus acciones estén perpetuando que los gobiernos se desentiendan de la cooperación y de la atención a los más desfavorecidos. Tal vez estén ayudando a perpetuar la situación contra la que luchan: ¿la sociedad civil debería presionar a sus gobiernos para que éstos solucionaran los grandes problemas del mundo en lugar de potenciar la solución fragmentaria que suponen las ONG? Difícil cuestión a la que el tiempo dará respuesta.

Notas

1 BOBBIO, N. (1989): Estado, gobierno y sociedad. Por una teoría general de la política. México, Fondo de Cultura Económica.

2 Para los interesados en un profundo desarrollo de las ideas de Hegel sobre la sociedad civil, es muy recomendable el trabajo de Raúl Hernández Vega titulado «La idea de sociedad civil en Hegel». Biblioteca Jurídica Virtual, en www.bibliojuridica.org.

3 FERGUSON, A. (1966): An essay on the history of civil society. Edinburgo, Edingburgh University Press.

4 Para ampliar la bibliografía de este controvertido pensador del siglo pasado, remito al Instituto Gramsci, que puede hallarse en www.- gramsci.it. Lo citado en este artículo aparece en el libro Cuadernos desde la cárcel.

5 DIAMOND, L. (1999): Developing democracy: toward consolidation. Jonh Hopkins University Press. Su artículo más importante referido a la sociedad civil está en la revista Metapolítica en línea; y puede hallarse en www. metapolitica. com. mx/ meta/ metapass/ 2/ dossier. html.

6 Kees Biekart es investigador independiente del TNI, una organización no gubernamental fundada en 1974 que lucha mediante el desarrollo de programas mundiales contra el militarismo, la pobreza y la degradación del medio ambiente. Sus ideas aparecen expuestas en The politics of civil society building. European private aid agencies and democratic transitions in Central America, publicado en 1999 por la mencionada ONG.

7 Para más información sobre el IPDC, www.unesco.org/webworld/ ipdc/.

8 Existen páginas en español donde se relatan todos los fines y las intervenciones del PNUD: en www.undp.org/spanish/.

9 Esta fuerte organización americana tiene su sede web en www.- netaid.org.

10 Para más información sobre esta ONG: www.crisinfo.org.

11 La Cumbre Mundial de la Sociedad de la Información tiene páginas en español en www.itu.int/wsis/.

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