Índice de volúmenes - Índice de revistas - Índice de artículos - Mapa ---- Atrás


Revista Comunicar 24: Educación en comunicación (Vol. 12 - 2005)

«FoundMedia»: postgrados de calidad en educación en mediosº

FoundMedia: high quality further programmes on media education

https://doi.org/10.3916/C24-2005-08

María-del-Mar de-Fontcuberta-Balaguer

Abstract

Un estudio de la CEPAL señala que el porcentaje de población altamente calificada en los países desarrollados, es decir, aquélla que cursó educación técnica terciaria o profesional universitaria, casi duplica el de la región latinoamericana. La formación en el nivel de postgrado tiene sentido en la medida que contribuya a la creación de capital humano y para ello debe ser de calidad. La asociación internacional «FoundMedia» propone la creación de una asociación internacional de estudios de postgrado en educación en medios como plataforma de cooperación entre universidades que impartan la docencia y desarrollen investigaciones de calidad en ese campo.

A survey carried out by CEPAL shows that the percentage of high qualified people in the developed countries, those who finished university and technical studies, almost doubles the percentage in Latin America. Further programmes make sense because they contribute to the creation of a human capital of high quality. The International FoundMedia Association is promoting the creation of an international association of high quality further programmes on media education, a platform for cooperation between universities that teach and develop qualified researches on that field.

Keywords

Postgrado, educación en medios, plataforma de cooperación, asociación internacional

Further programmes, media education, international association, high quality programmes

Archivo PDF español

Los estudios de postgrado han sufrido grandes transformaciones en los últimos años. El aumento de programas de diplomatura, magíster (maestría, master) y doctorado en el mundo es síntoma de la aparición de nuevas necesidades de formación en la sociedad, que exigen una oferta más plural, con objetivos y diseños más ajustados a los nuevos tiempos. Entre los factores que configuran esta situación se encuentran:

• Los continuos cambios que se producen en el ámbito de los conocimientos y el crecimiento enorme del volumen de información disponible.

• La necesidad de especialización y profundización en un campo específico por parte de personas que desarrollan su actividad en el mundo profesional y que requieren una continua puesta al día de conocimientos aplicados.

• El aumento de la demanda de formación en nuevas disciplinas en el ámbito académico y profesional.

• Finalmente, la necesidad creciente de establecer objetos de estudio desde una perspectiva multidimensional y, por lo tanto, transdisciplinaria.

A lo anterior pueden sumarse dos factores más:

• La progresiva globalización que afecta de modo significativo a la universidad y que se traduce en un intercambio académico que rebasa las fronteras en el campo de la docencia y la investigación.

• Y, por otra parte, la introducción de las nuevas tecnologías que posibilitan la enseñanza y el aprendizaje a través de las redes.

La respuesta académica a todos esos desafíos ha sido desigual. Un problema bastante extendido es que la universidad no siempre ha reconocido el hecho de que actualmente los postgrados, en especial en el campo de las ciencias sociales, no deben orientarse en forma prioritaria al desarrollo de la carrera académica y que es necesario flexibilizar la tipología de la oferta. La progresiva complejidad de la sociedad obliga a coexistir a dos procesos aparentemente –sólo aparentemente– contradictorios: la profundización en un campo concreto (especialización) y la referencia de ese campo a un contexto más amplio que lo abarca y lo explica (transdisciplinariedad). El primero supone la aparición de estudios de magíster de carácter profesional muy especializado; el segundo, la creación de postgrados interdisciplinarios como nuevos ámbitos de estudio (un ejemplo lo constituye la bioética).

Las características de unos y otros son distintas. Hay universidades que se han querido poner a la vanguardia ofreciendo programas nuevos con una actitud que responde más al concepto de mercadeo que al de la excelencia académica; ello ha dado lugar a una proliferación de la oferta de postgrados de muy baja calidad. En algunos casos las innovaciones han sido reales, pero se han puesto en marcha sin la necesaria reflexión y, sobre todo, evaluación del seguimiento de los resultados. En otros, no se ha considerado que los nuevos conocimientos exigen también cambios en la metodología docente. Ello se ha producido, por ejemplo, cuando se han introducido las nuevas tecnologías en la educación sin tener en cuenta que los nuevos soportes han reconfigurado la figura del alumno, del profesor y de todo el proceso de acceso al conocimiento. En otros casos más, finalmente, se han implementado las necesarias modificaciones en los programas tradicionales o se han creado nuevos programas con la reflexión, el desarrollo y el debido rigor académico1.

En los últimos años se ha producido una explosión de postgrados en América Latina, pero como afirma un estudio de la Universidad de Buenos Aires, dicha explosión ha carecido del impacto esperado respecto a la producción de conocimiento innovador y la capacitación de quienes se dedican a la ciencia y la tecnología2. En la mayoría de los postgrados latinoamericanos se genera una tensión entre las actividades de formación en investigación y el entrenamiento profesional en áreas especializadas. El estudio señala que esta falsa oposición da por resultado la explosión tanto en la relevancia institucional como en la matricula de estos alumnos. Entre los factores que contribuyen al desarrollo del mercado de los postgrados profesionales es posible señalar:

• La carencia de una política científica sostenida por parte de los estados nacionales de la región.

• La ausencia de un sector empresarial que demande resultados del campo científico para aplicarlos a la producción.

• Un contexto internacional en el que las grandes corporaciones importan no sólo el saber sino, además, la tecnología y el personal jerárquico. Sin embargo, resulta importante señalar que una parte considerable de esa investigación científica y tecnológica en la región se realiza de modo preponderante en el sector público, en las universidades y, especialmente, en el nivel de los doctorados.

La formación en el nivel de postgrado tiene sentido en la medida que contribuya a la creación de capital humano. En América Latina la CEPAL hizo un estudio en el 2002 en el que advirtió que había una diferencia importante entre la disponibilidad de recursos humanos calificados en la región con respecto al grupo de los países desarrollados pertenecientes a la Organización de Cooperación y Desarrollo Económico (OCDE). El estudio señalaba que «la inversión continua en capital humano es hoy en día un elemento clave de las estrategias de los países de la OCDE para promover el desarrollo económico, el pleno empleo y la cohesión social» y que «se reconoce progresivamente que la adquisición de nuevos conocimientos, habilidades y competencias es esencial para el crecimiento de largo plazo en la economía globalizada»3. El estudio señalaba que el porcentaje de población altamente calificada en los países desarrollados, es decir, aquélla que cursó educación técnica terciaria o profesional universitaria, casi duplica el de la región latinoamericana.

En un informe comparativo de los estudios de postgrado entre Argentina, Brasil y México realizado en 1998, la profesora titular de la UNAM de México, Giovana Valenti Nigrini, afirma que los programas de postgrado juegan un papel medular y estratégico por varias razones:

• Son los espacios propicios para la vinculación directa entre la investigación y los procesos de formación profesional avanzada, y por ello son el mecanismo principal de reproducción ampliada de las diversas comunidades gremiales y académicas de las elites científicas y profesionales.

• Son un mecanismo estratégico para la absorción creativa del proceso científico y tecnológico mundial y juegan un papel importante en la dotación de los saberes y habilidades a los estudiantes de manera que ellos estén en posibilidades de atender y coordinar en sus ámbitos de trabajo las necesidades que impone el desarrollo nacional y, por ende, contribuir al potenciamiento de la cultura nacional.

• Los postgrados juegan un papel importante como detonadores de los saberes generados. Por tanto, son una pieza clave en la competitividad internacional .

• Son también un mecanismo decisivo en la reproducción del capital humano, a la vez que son un elemento clave en la valoración cualitativa de los sistemas de educación superior, y de ciencia y tecnología.

• Los postgrados son un sector importante de confluencias, exportación e intercambio de saberes científicos y tecnológicos, principalmente a través de sus egresados y de los programas interinstitucionales en la medida en que éstos se consoliden4.

Parece clara, pues, la necesidad de implementar programas y actividades de formación continua. Se consideran como tales los doctorados, los magísteres, los masters de especialización profesional, las diplomaturas, los postítulos, los seminarios y las jornadas. Sin embargo, la formación de alto nivel se debe dar en los postgrados, es decir, en los estudios que otorgan grado de doctor, master o magíster. Y para que exista dicha formación de alto nivel es indispensable que esos programas tengan una calidad reconocida. «El cumplimiento de estándares de calidad de los programas de postgrado es crucial para obtener y mantener la confianza de los empleadores sobre los recursos humanos que allí se gradúan. Empresarios, directores de servicio, decanos de universidades distintas a las de los postgraduados y otros posibles empleadores deben contar con los antecedentes de calidad suficientes sobre los programas de postgrado encargados de la formación de los recursos humanos que contratan. Por lo tanto, «categorizar» la oferta de programas, de manera de poder discriminar en términos de calidad, es esencial»5. En ese sentido, en Europa y en América Latina se han creado diversas instancias evaluadoras que establecen las normas que fijan los criterios para la evaluación de los programas de postgrados. Es el caso por ejemplo de la Comisión Nacional de Acreditación de Postgrado (CONAP) fundada en 1999 como Comisión de Evaluación de Programas de Postgrado de las universidades chilenas, la Comisión Nacional de Evaluación y Acreditación Universitaria de Argentina (CONEAU), la CAPES de Brasil, la CONACYT de México, y la Agencia Nacional de Evaluación de la Calidad y Acreditación de España (ANECA).

1. El proyecto «FoundMedia»

El proyecto nace al amparo de la asociación internacional «Mentor» y fue aprobado en el seminario celebrado en Barcelona en mayo de 2004. Propone la creación de una asociación internacional de estudios de postgrado en educación en medios como plataforma de cooperación entre universidades que impartan la docencia y desarrollen investigaciones de calidad y actividades de acuerdo a los parámetros establecidos en el seminario organizado por la Unesco en Sevilla en 2002. La asociación tendrá los siguientes objetivos específicos: establecer normas y estándares de calidad para la educación en medios en sus diferentes niveles; promover la cooperación de sus miembros, y desarrollar proyectos relacionados con la educación en medios. Establecerá su actuación en cuatro ámbitos:

la docencia, la investigación, las actividades y las publicaciones.

1.1. La docencia

Las tareas específicas en este campo serán las siguientes:

• Desarrollar normas y estándares de calidad aplicables a los diferentes sistemas y modalidades de educación en medios en el ámbito de los estudios de postgrado. Para ello se tendrán en cuenta los criterios que suelen aplicar las distintas instancias evaluadoras de los programas universitarios como son la trayectoria histórica, los contenidos del programa, la carga horaria, la investigación desarrollada, el currículum, la calidad y dedicación de los profesores, la relación ingresados/egresados, las publicaciones, el desarrollo de la «masa crítica», etc.

• Realizar un mapa internacional de las universidades que imparten estudios de calidad de postgrado en educación en medios. En ese sentido el área de comunicación y educación de la Pontificia Universidad Católica de Chile llevó a cabo un primer estudio tentativo el primer cuatrimestre del año 2004. Envió un cuestionario/encuesta de catorce preguntas a trece universidades europeas y latinoamericana, de las cuales nueve respondieron6. Las preguntas estuvieron centradas en:

a) La oferta educativa de postgrado existente en la institución (presencia o ausencia).

b) Facultad o unidad de la que depende el programa .

c) Público al está dirigido el programa.

d) Orientación del programa respecto a los medios.

e) Líneas de investigación asociadas.

f) Habilidades específicas entregadas mediante el programa.

g) Interés en la existencia y posible participación de una plataforma de cooperación internacional.

De las nueve universidades sólo tres contaban con programas de postgrados relacionados con ese ámbito: el Master Internacional de Comunicación y Educación ofrecido por la Universidad Autónoma de Barcelona; el Magíster en Comunicación Social con mención en comunicación y educación, impartido por la Pontificia Universidad Católica de Chile y el Magíster en Ciencias de la Comunicación, con especialización en comunicación, ciudadanía y educación de la Universidade do Minho de Portugal.

Del resto, aunque todas tenían alguna actividad en educación en medios, sólo la Universidad de Huelva las realizaba de forma permanente .

• Conocer y difundir las características de cada uno de los programas de postgrado y sus líneas de investigación. Hay que señalar que los tres programas de postgrados analizados tenían muchos puntos en común y, de hecho, hay dos que poseen una titulación compartida: el de la Autónoma de Barcelona y el de la Pontificia Universidad Católica de Chile.

Con respecto a la investigación, cuatro de las universidades declararon que no estaban relacionadas con alguna línea de investigación en educación en medios. Las cinco restantes destacaron las siguientes líneas: a) comunicación de calidad de los medios audiovisuales y multimedia aplicada a contextos audiovisuales; b) currículum de educación en medios; c) medios y valores; d) sujetos, educación y su entorno audiovisual, con énfasis en televisión educativa; e) prensa y escuela; y f) tecnología de las comunicaciones e inclusión digital.

• Establecer programas de perfeccionamiento docente para los profesores de las universidades: la mayoría de los encuestados consideran absolutamente necesaria la formación específica de los profesores en educación en medios. Consideran éstos que deberían tener una formación específica y continua en educación en medios con una especialización a nivel de postgrado.

• Organizar un plan de intercambio, tanto de profesores como de alumnos, entre los distintos programas. Todas las universidades consultadas coinciden en la necesidad de crear una plataforma de cooperación internacional que implique el intercambio de docentes, la puesta en marcha de investigaciones conjuntas y la realización de diversos programas y actividades.

• Realizar los trámites necesarios para la creación de una Cátedra Unesco itinerante en educación en medios.

Para ello se iniciarán los contactos con los responsables de este organismo internacional para poder tener una respuesta positiva.

1.2. La investigación

Las tareas específicas en este ámbito serán las siguientes:

• Definir líneas prioritarias de investigación en dos ámbitos: el local, de cada país, y el global.

• Crear equipos de investigación internacionales en educación en medios.

• Estimular la creación de equipos de investigación locales en ese mismo campo.

• Intercambio e información de experiencias.

• Intercambio de bibliografía y materiales.

• Creación de un banco de datos y experiencias.

• Dirección de tesis de postgrado.

1.3. Actividades

Las tareas específicas en este ámbito serán:

• Desarrollo de proyectos de educación en medios de alcance internacional.

• Promover encuentros, talleres y seminarios entre sus miembros.

• Desarrollar relaciones con la industria para la producción de programas televisivos, proyectos multimedia, guías didácticas, etc.

• Establecer relaciones con distintas instituciones oficiales (gobiernos, municipios, fundaciones, etc.) tanto en el ámbito local como internacional para promover la educación en medios.

• Creación de un sitio para la asociación internacional

de estudios de postgrados y educación en

medios en el web de «Mentor».

1.4. Publicaciones

Las tareas en este ámbito serán: incentivar la publicación de libros y/o artículos en revistas internacionales; estimular las traducciones de artículos y libros de interés a las distintas lenguas de las universidades que formen parte de «FoundMedia».

La asociación se constituirá a partir de la creación de un comité de fundación que establecerá los fines y estatutos de la sociedad. Dado que se integrará en la asociación internacional «Mentor», el comité fundacional estará formado por las universidades que dieron origen a la asociación, quienes en un plazo próximo establecerán una primera normativa para su funcionamiento y pondrán en marcha los mecanismos de adhesión.

Notas

1 DE FONTCUBERTA, M. (2003): «Nuevas estrategias educativas en el área de las comunicaciones», en Calidad en la Educación, 18. Chile, Consejo Superior de Educación de Chile. Extraordinario sobre «Estudios de postgrado. Perspectivas y desafíos; 173-188.

2 JAIM ETCHEVERRY, G. y MOLLIS, M. (2003): «Postgrados universitarios: ¿actividad académica o servicio al cliente?: el caso de la Universidad de Buenos Aires», en Calidad en la educación. Chile, Consejo Superior de Educación de Chile. Extraordinario sobre «Estudios de postgrado. Perspectivas y desafíos; 261-277.

3 COMISIÓN ECONÓMICA PARA AMÉRICA LATINA Y EL CARIBE (CEPAL) (2002): Panorama social de América Latina. Santiago de Chile, citado por RODRÍGUEZ, C. y VIO, C.P.: «Necesidad de postgraduados en Chile», en Calidad en la Educación. Chile, Consejo Superior de Educación de Chile. Extraordinario sobre «Estudios de postgrado. Perspectivas y desafíos; 23.

4 VALENTÍ, G. (1998): Desarrollo y acreditación de los postgrados en Argentina, Brasil y México. Textos para una mirada comparativa. Buenos Aires, Ministerio de Cultura y Educación de Argentina; 67-68.

5 RODRIGUEZ, C. y VIO, C. (2003): «Necesidad de postgraduados en Chile», en Calidad en la Educación. Chile, Consejo Superior de Educación de Chile. Extraordinario sobre «Estudios de postgrado. Perspectivas y desafíos; 30.

6 La encuesta se envió a las siguientes universidades: Universidade do Minho (Portugal), Universidad de Huelva (España), Universitat Autónoma de Barcelona (España), Universidad de El Cairo (Egipto), Universidad Austral (Argentina), Universidad de La Plata (Argentina), Universidad Católica (Uruguay), Pontificia Universidad Católica (Chile), Universidad de Guadalajara (México), Universitá Della Svizzera Italiana (Suiza), Universidad de París VIII (Francia), Universidad de São Paulo (Brasil), Universidad Central de Colombia (Colombia), Universidad Católica Andrés Bello (Venezuela), Instituto Latinoamericano de la Comunicación Educativa (ILCE) (México). No respondieron: Universidad Central de Colombia, Universidad Católica Andrés Bello de Venezuela, Universidad de São Paulo (Brasil).

Referencias

COMISIÓN ECONÓMICA PARA AMÉRICA LATINA Y EL CARIBE (CEPAL) (2002): Panorama social de América Latina. Santiago de Chile, citado por RODRÍGUEZ, C. y VIO, C.P.: «Necesidad de postgraduados en Chile», en Calidad en la Educación. Chile, Consejo Superior de Educación de Chile. Extraordinario sobre «Estudios de postgrado. Perspectivas y desafíos; 23.

DE FONTCUBERTA, M. (2003): «Nuevas estrategias educativas en el área de las comunicaciones», en Calidad en la Educación, 18. Chile, Consejo Superior de Educación de Chile. Extraordinario sobre «Estudios de postgrado. Perspectivas y desafíos; 173-188.

JAIM ETCHEVERRY, G. y MOLLIS, M. (2003): «Postgrados universitarios: ¿actividad académica o servicio al cliente?: el caso de la Universidad de Buenos Aires», en Calidad en la educación. Chile, Consejo Superior de Educación de Chile. Extraordinario sobre «Estudios de postgrado. Perspectivas y desafíos; 261-277.

RODRIGUEZ, C. y VIO, C. (2003): «Necesidad de postgraduados en Chile», en Calidad en la Educación. Chile, Consejo Superior de Educación de Chile. Extraordinario sobre «Estudios de postgrado. Perspectivas y desafíos; 30.

VALENTÍ, G. (1998): Desarrollo y acreditación de los postgrados en Argentina, Brasil y México. Textos para una mirada comparativa. Buenos Aires, Ministerio de Cultura y Educación de Argentina; 67-68.