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Revista Comunicar 24: Educación en comunicación (Vol. 12 - 2005)

Temas transversales: una experiencia de aula desde la edu-comunicación

Cross-curricular subjects: a classroom experience in edu-communication

https://doi.org/10.3916/C24-2005-15

Marta Orsini-Puente

Abstract

En este artículo se pretende dar a conocer una experiencia realizada por el proyecto «Educación y comunicación» sobre formación en valores desde la transversalidad, propuesta por la reforma educativa boliviana. Los temas transversales que impregnan el currículum escolar surgen de las problemáticas y necesidades detectadas a niveles local, nacional y mundial. En una segunda parte se señalan algunos puntos básicos para trabajar la transversalidad desde los contenidos de cada asignatura, desde el desarrollo de actitudes, que reflejen los valores elegidos y desde actividades extracurriculares. Por último, se relata la experiencia y se ofrecen algunas guías de trabajo.

This paper relates an experience of the project «Education and communication» concerning values teaching from a cross-curricular perspective, as proposed by the Bolivian Educational Reform. Cross-curricular values in the curriculum arise from local, national and international needs. The second part names several basic points for working cross-curricular topics in each subject, the development of attitudes reflecting the chosen values and extracurricular activities. Finally, it relates the experience and offers some worksheets.

Keywords

Avances tecnológicos, detección de necesidades, formación en valores, transversalidad, guías de trabajo, talleres

Education, communication, cross-curricular perspective, values teaching, tested experience

Archivo PDF español

El fenómeno de la globalización ha llevado a conectarnos de forma inmediata con culturas, modos de vida y valores de realidades diferentes a los de nuestros pueblos. En las comunidades rurales más perdidas del altiplano boliviano o de la selva oriental se baila el rock, el rap, se sigue la moda de la vestimenta occidental, se ha sustituido la celebración religiosa del día de difuntos por el «halloween», se usan celulares y por supuesto, si hay luz eléctrica, la mayoría de los hogares cuentan por lo menos con un televisor. En las ciudades de Bolivia hay dos o tres «cafés Internet», tal vez más que en los países latinoamericanos más grandes y desarrollados. Este fenómeno nos lleva a preguntarnos qué está pasando y qué nos deja la globalización.

1. La formación en valores

Desde nuestra percepción y a partir de pequeños trabajos de investigación realizados por jóvenes de las escuelas en las que se apoya el proyecto «Educación y medios de comunicación», podemos señalar algunos efectos de la expansión vertiginosa de los adelantos tecnológicos de la comunicación: se abre la capacidad de conocimiento del mundo; se está al día de lo que acontece a nivel universal, desde las guerras, los conflictos sociales, políticos hasta las competiciones deportivas y los eventos culturales; sobre todo, los niños/as y jóvenes están cada vez más entrenados en el uso de Internet.

• Como todos/as tendemos a la imitación, sobre todo de aquellas formas culturales que nos vienen del Norte, porque las consideramos superiores, estamos cayendo en la alienación o la pérdida paulatina de la identidad cultural propia.

• A pesar del aumento progresivo de la pobreza, nos dejamos seducir por la publicidad y caemos en el consumismo en detrimento de la satisfacción de las necesidades básicas, lo que produce crisis y rupturas familiares.

• El aumento de la violencia es palpable día a día en las ciudades: robos, asaltos, violaciones, asesinatos debidos no sólo a la pobreza generalizada, sino al deterioro moral –el valor de la vida ya no cuenta– y a la sobredosis de violencia que nos viene a través de la televisión y de los juegos electrónicos, en que los receptores ya nos son pasivos, sino actores que para ganar en el juego tienen que matar, derribar, chocar, pelear, etc.

• El ritmo acelerado al que estamos sometidos/as nos ha hecho más irritables y agresivos/as. Nuestra vida se asemeja a un vídeoclip en el que se superponen planes, acciones, tareas por cumplir, hacemos dos o tres cosas a la vez, tenemos la cabeza llena de pensamientos diversos.

La encuesta que hemos realizado en Cochabamba, a la que hacíamos alusión, nos da resultados alarmantes. Por ejemplo a la pregunta: «¿cuántos días a la semana asistes a los locales de juegos electrónicos?», la respuesta es la siguiente:

A la pregunta: «¿Qué tipo de juegos te gustan más?», responden que les gustan los programas señalados (por orden de frecuencia) porque «son emocionantes», «divertidos», «hay acción, violencia, maniobras», «hay peligro, peleas», «son impactantes», «pienso que soy uno de ellos», «me siento bien jugando»…

En nuestra sociedad, como en todas las latinas, se da un elevado índice de «machismo» que genera la marginación y la exclusión de la mujer y degenera en la violencia doméstica. Sin embargo, es la mujer la que muchas veces sostiene económicamente a la familia con empleos de baja condición laboral. Se asimila el concepto de trabajo al de empleo, por lo que se ve obligada a una doble o triple jornada de trabajo, la remunerada y la del trabajo doméstico. Es un hecho la «feminización de la pobreza» en Latinoamérica. Las mujeres migran para trabajar en la maquila o como obreras en fábricas clandestinas, en venta callejera de ropa usada, de comidas, de artesanías, etc.

En otro trabajo de investigación realizado por nuestra institución sobre la mujer en los medios de comunicación se vio que el tipo de mujer que resalta la televisión es, por orden jerárquico: mujer bella y bonita figura, mujer elegante, mujer ama de casa, mujer profesional. La mujer que aparece más en las telenovelas es la mujer rica, infiel, la mujer intrigante y ociosa; y la que menos aparece es la mujer profesional.

Un 78% de los encuestados señala que se utiliza el cuerpo de la mujer como «gancho publicitario». Muchas mujeres estudian la carrera de Comunicación, pero pocas de ellas acceden a cargos importantes o directivos en los medios.

El hecho generalizado del pre-vandalismo político, la falta de coherencia ideológica en el seno de los partidos, los hechos de corrupción, etc., han llevado a que la ciudadanía esté profundamente desilusionada de una democracia formal o de un sistema económico neoliberal que acrecienta la pobreza y de que las metas del Banco Mundial y del F.M.I. de erradicar la pobreza no se hayan cumplido.

En Bolivia se está dando una grave crisis de institucionalidad. No se cumplen y hacen cumplir las disposiciones de gob i e rno ni las leyes. Todas son protestas sin propuestas. El poder ejecutivo se ocupa casi exclusivamente de resolver conflictos, que en muchos casos no se resuelven, sino que se postergan firmando acuerdos y dando plazos. El poder legislativo está entretenido en disputas partidistas y reparto de cargos.

Mucha gente aún no conoce sus derechos. Los medios de comunicación y las instituciones encargadas de la formación y difusión de los derechos humanos, como los medios de comunicación social, se olvidaron de esta obligación, que muy bien la cumplían en períodos de las dictaduras militares. En democracia se nos ha olvidado trabajar por su vigencia. Las multinacionales explotan irracionalmente nuestros recursos naturales, deteriorando gravemente la biodiversidad y contaminando el medio ambiente. Estos y otros problemas, que no son privativos de nuestro país, sino que se dan en todo el mundo, pero que las consecuencias las sufrimos más los que estamos a la cola del ranking del desarrollo, han llevado a plantearse, a nivel educativo, el rescate de los valores humanos perennes.

2. Principios básicos para trabajar los temas transversales

En muchos países de Europa y América se está profundizando el tema de la transversalidad entendida como el desarrollo de ejes temáticos que atraviesan el currículum escolar. La crisis generalizada de valores que se percibe en nuestras sociedades, reflejada en los problemas, necesidades o carencias señaladas anteriormente y otras, han llevado a incluir en las nuevas reformas educativas los temas transversales como la tolerancia, la cultura de paz, la equidad de género, los derechos y deberes ciudadanos, salud y sexualidad, el cuidado del medio ambiente, etc.

Los elementos a tomar en cuenta cuando se habla de la transversalidad en la educación son:

• Los temas transversales surgen de una necesidad o problema que se detecta a niveles locales, regionales o mundiales, ya sea dentro de la escuela, en el entorno, en la comunidad, que seguramente es reflejo de tendencias generalizadas, como el caso de la violencia, la sexualidad sin control, el deterioro del medio ambiente, el descuido de las responsabilidades democráticas y civiles, la violación de los derechos humanos, etc.

• El tratamiento de temas transversales está necesariamente ligado a la formación en valores éticos, que lleven a solucionar los problemas o necesidades detectados.

• Los temas transversales han de ser trabajados desde el concepto de «interdisciplinariedad», entendida como cruzamiento o interacción entre las diferentes disciplinas, desde los saberes y las competencias de cada una de ellas; abordaje de una problemática en todas las áreas, niveles y ciclos, dentro de los contenidos conceptuales, pero utilizando estrategias que lleven a los contenidos actitudinales y procedimentales.

• Los temas transversales llevan a una educación integral porque están dirigidos a las tres áreas de la personalidad humana: la cognoscitiva, la conativa o afectiva y la biológica. En este sentido, se constituirían en ejes vertebradores de las disciplinas o saberes desde un enfoque holístico.

• Los temas transversales facilitan que el currículum escolar se aproxime a la vida y que se introduzcan en él problemáticas actuales, cotidianas, de interés local, pero también universal; esas que a diario, si no la viven los estudiantes, la conocen por los medios de comunicación social. Son temas problematizadores que generan procesos de reflexión y comprometen a la acción.

• Los temas transversales no sólo han de llevar al cambio de conducta personal, sino a la transformación del entorno, al compromiso con el cambio social, desde el ejercicio de los valores democráticos, conociendo sus derechos y cumpliendo sus deberes dentro de la sociedad civil.

• Los temas transversales no son una asignatura más dentro del currículum. Los programas ya son extensos para querer añadir otros temas; se han de emplear estrategias para que, desde los propios contenidos de cada asignatura, se aborden los temas transversales a través de ejercicios, ejemplificaciones, pequeños trabajos de investigación. Todo hecho humano tiene dimensiones económicas, sociales, geográficas, históricas, biológicas, ideológicas, jurídicas, políticas, culturales, éticas, etc. Por lo tanto, pueden ser tratados desde cada asignatura.

• Otro nivel de trabajo de las problemáticas y los valores es procurando en el aula el cambio de actitudes; y esta tarea es responsabilidad de todo docente. Por ejemplo: dando participación igualitaria a varones y mujeres, corrigiendo el lenguaje sexista e incluso, suprimiendo roles demasiado diferenciados, etc., para lograr avanzar en la equidad de género.

• Un tercer nivel de trabajo será realizar actividades fuera del aula que vayan a reforzar el valor trabajado. Por ejemplo: campañas, concursos, pequeños trabajos de investigación participativa, ferias... que involucren, también, a autoridades comunales y a vecinos.

• Al trabajar los temas transversales hay que evitar los moralismos, el adoctrinamiento. Los niños/as y los jóvenes están cansados de discursos; y más si son correctivos. No es bueno hablar constantemente del valor de forma continua porque no lograremos los resultados esperados.

• En el trabajo de los temas transversales no sólo deben estar implicados todos los profesores y alumnos, sino también los padres y madres de familia para que realmente se dé un cambio cualitativo de la persona y la sociedad. Muchas veces el alumno/a cambia de conducta en el colegio, pero en el ambiente familiar ve actitudes y acciones negativas, por ejemplo en el caso de alcoholismo, maltrato familiar, falta de honestidad, etc. Esta dicotomía no ayuda al cambio profundo de la persona.

• El trabajo de los temas transversales no se puede reducir a la descripción del problema, como en el caso del tema de la salud y la sexualidad, sino sino a que cada sujeto debe vivenciar el problema, reconocerlo no sólo racionalmente, sino afectivamente y sentirse comprometido con el cambio.

• Todos los temas transversales o los valores trabajados tienen una dimensión social, debemos entrenar a las personas, desde que son pequeñas, en el ejercicio de su autonomía, del cumplimiento de sus obligaciones como ciudadanos en la resolución de conflictos de forma civilizada para que cuando lleguen a la adultez sepan ser tolerantes, respetuosos con lo diferente, dialogar y llegar a consensos y no resolver los problemas a través de formas indeseadas de enfrentamiento, de agresividad que degeneren en la violencia o lleven a los resentimientos y a la venganza.

• Es muy importante tomar en cuenta el currículum oculto que transmiten los propios maestros/as con sus actitudes y comportamiento. ¿De qué sirve exigir responsabilidad, puntualidad, honestidad, si ellos no son coherentes o cómo reforzar los deberes cívicos cuando ven que los propios gobernantes, autoridades, partidos políticos no los cumplen. Es necesario el desarrollo de la criticidad para que los estudiantes sean discernidores y sepan conducirse por el camino correcto, aunque los demás no lo hagan. Es la misma sociedad, la calle, los amigos/as, los medios de comunicación los que educan. Cabría preguntarse, entonces: ¿Los estamos preparando para la vida, para el futuro, para el encuentro con la diversidad y la disparidad?

• Los temas transversales deben también atravesar la filosofía del centro educativo, el ideario institucional, que muchas veces queda reducido a una buena declaración de principios registrada solamente en el papel, pero no tomada en cuenta a tiempo de planificar la acción educativa concreta.

3. Una reciente experiencia

La última reforma educativa en Bolivia lleva diez años de su aplicación. Se inició en el nivel primario, en sus tres ciclos que suman ocho años.

Después de un diagnóstico realizado por el Ministerio de Educación, y habiendo detectado una problemática común y generalizada, se propuso el tratamiento de los siguientes temas como ejes transversales: educación para la democracia, educación para la equidad de género, educación para la salud y la sexualidad, educación para el medio ambiente.

El documento de trabajo de la reforma educativa afirma que «el trabajo con temas transversales se orienta a que los niños y jóvenes, hombres y mujeres, adquieran conocimientos, desarrollen valores, actitudes y prácticas que permitan prevenir y resolver algunos de los principales problemas que limitan las posibilidades de desarrollo del país y la mejora de la calidad de vida de la población. Y así, a través de la formación de un nuevo tipo de ciudadano, se podrá avanzar en la construcción de una sociedad más justa, equitativa y sostenible»1.

El proyecto «Educación y medios de comunicación», que viene trabajando en la ciudad de Cochabamba y en algunas otras del país, se propone apoyar a la formación del profesorado abordando temáticas relacionadas con educación-comunicación. Desde 1995 apoya a 22 colegios estatales y privados con la finalidad de desarrollar la conciencia crítica de los docentes y estudiantes ante los medios de comunicación, de partir de los contenidos e información que nos vienen a través de éstos para desarrollar el currículum escolar y utilizarlos en el aula como recursos didácticos.

Desde el 2003 hemos visto la necesidad de abordar el tema de la transversalidad en la educación y para dar un aporte concreto al trabajo en los ejes transversales que propone la «Reforma educativa», estamos escribiendo textos que ayuden al trabajo de estos temas en el aula. Se trata de una serie de cinco libros; cuatro de ellos ya han sido publicados: «Equidad de género y comunicación», «Formación para el ejercicio de la ciudadanía», «Derechos humanos y educación» y «Cultura de la paz», «Cuidado del medio ambiente».

El trabajo de aplicación de estos textos se realizó en los 22 colegios de Cochabamba con talleres para profesores/as. El primer taller se inició con el abordaje de los aspectos teóricos de la transversalidad y la explicación del contenido de los diferentes textos. Cada escuela hizo un diagnóstico de las necesidades y problemas y eligió el valor o valores a trabajar durante el curso escolar. Los temas que más se repitieron fueron: ante la existencia de discriminación por género, trabajar la equidad; ante la violencia detectada en las horas de recreo, trabajar el respeto y tolerancia; ante la discriminación cultural, trabajar la interculturalidad; ante el progresivo deterioro de la responsabilidad en los estudios, trabajar la responsabilidad; ante crecientes pérdidas de objetos, trabajar la honradez y la honestidad; ante la falta de conciencia de la responsabilidad social, trabajar los valores de civismo y civilidad.

Después de haber hecho un seguimiento y una evaluación del trabajo realizado en el aula, se vio que la mayor dificultad de los maestros/as estaba en integrar el tema o valor en el contenido de sus asignaturas. Les era más fácil generar actitudes de cambio en los alumnos/as dentro del aula y realizar actividades extracurriculares que refuercen el valor trabajado, como concursos, ferias escolares, pequeñas campañas, elaboración de pequeños formatos radiales, etc.

Otra de las dificultades detectadas fue la integración de las madres y padres de familia, porque no hay mucha costumbre de involucrarles en el proceso educativo de sus hijos. La relación con ellos se reduce, en la mayoría de los casos, a unas reuniones formales de información. Queda mucho por hacer en este sentido y también en la influencia que se quiere ejercer en el entorno y la participación de las organizaciones vecinales.

Tomando en cuenta estos elementos, se ha planificado otros talleres en los que se ofrece pautas para el trabajo de los valores elegidos en cada escuela a través de guías de trabajo. Estas guías son trabajadas por los maestros/as en los talleres a modo de ejemplo, luego se trabaja en grupos por niveles, ciclos y áreas para que, según los valores elegidos, hagan sus planes siguiendo los cuadros guías.

Actualmente estamos desarrollando estos talleres y haciendo el seguimiento del trabajo de los profesores/as en sus aulas. Creemos que incidirán en el cambio personal y social, aunque los resultados no los podremos ver de inmediato, pues todo accionar educativo es un proceso lento.

Notas

1 Reforma educativa: documento de trabajo; tercer ciclo de nivel primario; 23.

Referencias

BUSQUETS, M.D. y OTROS (1994): Los temas transversales. Claves de la formación integral. Madrid, Santillana.

GONZÁLEZ LUCINI, F. (1996): Temas transversales y áreas curriculares. Madrid, Anaya.

GONZÁLEZ LUCINI, F. (1996): Temas transversales y educación en valores. Madrid, Anaya.

UNIDAD DE DESARROLLO INSTITUCIONAL (Ed.): Nuevo compendio de legislación sobre reforma educativa. La Paz, EDOBOL.

UNRIOSTE, C. y OTROS (Coords.) (2003): Documentos de trabajo. Tercer ciclo del nivel primario. La Paz, Ministerio de Educación.

URIOSTE, C. y OTROS (Coord.) (2003): Diseño curricular para el nivel de educación primaria. La Paz. Ministerio de Educación.

YUS, R. (2001): Temas transversales, hacia una nueva escuela. Barcelona, Graó.