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Revista Comunicar 25: Televisión de calidad (Vol. 13 - 2005)

Los jóvenes ante la telebasura: estudio de caso

Youngsters in front of the telerubbish: case study

https://doi.org/10.3916/C25-2005-069

Emilio Fuentes-Romero

Abstract

Durante el curso escolar 2004-2005, el debate sobre lo que habitualmente denominamos telebasura ha alcanzado momentos de gran intensidad. Buena prueba de ello es lo que periodísticamente se bautizó como cumbre contra la telebasura en la que la actual vicepresidenta del Gobierno, Mª Teresa Fernández de la Vega, se reunió el día 25 de octubre de 2004, en la Moncloa, con el Defensor del Pueblo (Enrique Múgica), el Defensor del Menor de la Comunidad de Madrid (Pedro Núñez Morgades), representantes de UNICEF España, el Observatorio Europeo de la Televisión Infantil, la Asociación de Usuarios de la comunicación, Save The Children, la Liga por la Cultura Popular, la Plataforma por la Infancia y la Confederación Nacional de Padres de Familia y Padres de Alumnos. Los medios de comunicación y, especialmente, la prensa venido recogiendo en los meses siguientes, declaraciones de todas estas instituciones y organizaciones así como las respuestas, más o menos afortunadas, de representantes del mundo empresarial audiovisual. Sin embargo, preciso es subrayarlo, conocemos muy poco de las actitudes de los jóvenes ante este fenómeno social y los medios de comunicación no facilitan su comprensión. El propósito de nuestra comunicación reside, precisamente, en indagar acerca de las actitudes de los jóvenes ante la telebasura en un espacio concreto: el IES Monterroso de Estepona (Málaga). Se trata de analizar los resultados de una encuesta (realizada el 29-3-2005) a un grupo de alumnos de 4º de ESO que han elegido la asignatura optativa de Información y Comunicación y a los que se les ha ido ofreciendo, aunque no de forma exhaustiva, informaciones relativas a dicho fenómeno que, posteriormente, se han debatido en clase. El análisis de los resultados podría mostrar cuál es el grado de conocimiento y cuáles son las actitudes de los alumnos al finalizar la Enseñanza Secundaria Obligatoria y trataríamos de evaluar cuál es el bagaje con el que muchos alumnos que finalizan su estancia en el sistema educativo se enfrentan a la telebasura.

Our communication - after stating that not in the information that the mass media emit on trash TV, not in the big agreements that are taking the youth movements are present-, it tries to investigate on the opinions and the attitudes a certain group of pupils of an Institute of Secondary Education. For it, we have realized a questionnaire, have analyzed the results and present a few conclusions that, though we do not claim extrapolar, can have interest for this Congress from Communication and Education and for the social debate on trash TV.

Keywords

Televisión, jóvenes, educación

Television, youngs, education

Archivo PDF español

Durante el curso escolar 2004-2005, el debate sobre lo que habitualmente se denomina telebasura ha alcanzado momentos de gran intensidad. Buena prueba de ello es lo que periodísticamente se bautizó como cumbre contra la telebasura en la cual, la actual vicepresidenta del Gobierno, María Teresa Fernández de la Vega, se reunió el día 25 de octubre de 2004, en La Moncloa, con el Defensor del Pueblo (Enrique Múgica), el Defensor del Menor de la Comunidad de Madrid (Pedro Núñez Morgades), representantes de UNICEF España, el Observatorio Europeo de la Televisión Infantil, la Asociación de Usuarios de la Comunicación (AUC), Save The Children, la Liga por la Cultura Popular, la Plataforma por la Infancia y la Confederación Nacional de Padres de Familia y Padres de Alumnos.

Al día siguiente, 26 de octubre de 2004, una representación del Gobierno integrada por su Vicepresidenta, el Ministro de Industria, Comercio y Turismo (José Montilla), el secretario de Estado de Telecomunicaciones (Francisco Ros) y el secretario de Estado de Comunicación (Miguel Barroso) se reunió con directivos de los canales públicos (Carmen Caffarel, directora general de RTVE) y privados (Alejandro Echeverría, Presidente de Tele 5; José Manuel Lara, Presidente de Antena 3; Carlos Abad, Director general de Sogecable).

Los medios de comunicación y, especialmente la prensa, han venido recogiendo durante estos meses declaraciones de todas estas instituciones y organizaciones así como las respuestas, más o menos afortunadas, de representantes del mundo empresarial audiovisual. El día 9 de diciembre de 2004, se firmaba en Madrid, un «Acuerdo para el fomento de la autorregulación sobre los contenidos televisivos e infancia», en la que, entre otras cosas se afirma: «...la mejor protección a la infancia y a la juventud exige un comportamiento activo de los padres y educadores, a quienes de forma más directa atañe la responsabilidad de la educación de los niños y jóvenes». El día 9 de febrero de 2005, se presentaba la Declaración de Madrid «La Bahía de los Cinco Vientos» nos recuerda que «...las niñas y los niños tienen fácil acceso a contenidos inadecuados; a la vez que existe una carencia de ofertas infantiles atractivas, de calidad, variadas en géneros, tal como señala la convención del Derecho del Niño de 1989...».

Para algunos observadores, los progresos en el control de la telebasura han sido de tal calibre que, el 27 de enero de 2005, Javier Pérez de Albéniz proclamaba: «Cae Sardá y con él la bandera de la telebasura» , mientras que Isabel Gallo, en febrero de 2005, podía afirmar con satisfacción que «el imperio de la telebasura en horario infantil expira».

No sólo no podemos compartir tal optimismo sino que, un somero análisis de contenido de estas informaciones, pone de relieve otra dimensión del problema que pretendemos abordar en nuestra comunicación: Tanto en la relación de actores de la cumbre contra la telebasura que, de forma intencionada hemos enumerado más arriba, como en las informaciones posteriores, las opiniones de los jóvenes están escasamente representadas por no decir ausentes. Dicho en otras palabras: conocemos muy poco de las actitudes de los jóvenes ante la telebasura, un fenómeno social difícil de definir.

Para Enrique Bustamante, catedrático de Comunicación Audiovisual de la UCM, «telebasura es ciertamente un concepto ambiguo que abarca desde la avalancha de programas del corazón, de sucesos o de reality show, con derivaciones perversas como el crecimiento incontrolado de los insultos o los valores inconstitucionales o insolidarios, hasta unos telediarios de espectáculo que van perdiendo su carácter de información para la participación democrática». La Asociación de Usuarios de la Comunicación (AUC) da una definición similar: «...se prima el mal gusto, lo escandaloso, el enfrentamiento personal, el insulto, y la denigración de los participantes y la agresión a / de la intimidad...».

Esta línea de definición no es compartida por José María Mainat, director general de la productora Gestmusic–Endemol, para quien, sencillamente, «la telebasura no existe». De la misma opinión participa Jorge del Corral, secretario de UTECA (Unión de Televisiones Comerciales Asociadas), el cual sostiene que «El término telebasura es un hallazgo de la actual sociedad mediática que ha anidado con firmeza. Lo que entendemos por telebasura está instalado en la sociedad y en la mayoría de las actividades del hombre. Yo prefiero hablar de buena y mala televisión y ahora son tiempos en los que hay demasiada televisión mala. La mejor manera de controlar la mala televisión es no verla y utilizar el mando del televisor. Para los niños, lo más eficaz es que los padres les eduquen y ejerzan su responsabilidad de padres».

Es normal que la opinión de un Catedrático de Comunicación no coincida o incluso sea opuesta a la opinión del Director General de Gestmusic o de un representante de UTECA. Sin embargo, no todo el mundo académico comulga, en todos su términos, con la opinión del profesor Bustamante. Por ejemplo, Carlos Elías Pérez, en Telebasura y Periodismo, insiste una y otra vez en que no es posible denominar telebasura a un informativo: «A lo largo de este libro se ha aclarado suficientemente que un informativo no puede considerarse telebasura aunque se haya matizado muchas veces que su contenido no pueda considerarse periodismo». En cambio, para Javier Sardá, periodista de prestigio hasta que aceptó Crónicas Marcianas, «telebasura es lo que hizo Antena 3 con sus informativos».

En definitiva, intentamos realizar una primera aproximación hacia las actitudes de los jóvenes ante la telebasura, un fenómeno difícil de definir, donde encontramos definiciones sesgadas y contrapuestas. En este contexto, ¿cuál es la relación de los jóvenes con la telebasura? ¿están tan imbuidos en ella que la aceptan acríticamente? ¿piensan que es un problema grave que hay que resolver con urgencia? ¿saben diferenciar dónde empieza y dónde termina la telebasura? ¿saben identificar cuáles son los programas y las cadenas más representativas?

2. Diseño de la Investigación

El propósito de nuestra comunicación, siguiendo las recomendaciones del profesor Cabero Almenara , reside en indagar acerca del grado de conocimiento y las actitudes de los jóvenes ante la telebasura en unas coordenadas espacio-temporales muy concretas: en un Instituto de Enseñanza Secundaria (IES) durante el curso escolar 2004-2005. El análisis de los resultados podría indicarnos cuál es el grado de conocimiento y cuáles son las actitudes de nuestros alumnos al finalizar la Enseñanza Secundaria Obligatoria y trataríamos de evaluar cuál es el bagaje con el que muchos alumnos que finalizan su estancia en el sistema educativo se enfrentan a la telebasura. Partimos de la hipótesis de que nuestros alumnos no han recibido la formación necesaria, al finalizar la ESO, para afrontar el fenómeno de la telebasura.

Para ello, realizamos una encuesta -adaptación de la Encuesta sobre «Telebasura» realizada por el portal VERTELE.COM, con la que intentamos marcar semejanzas y diferencias - a un grupo de alumnos de 4º de ESO que han elegido la asignatura optativa de Información y Comunicación y a los que se les ha ido ofreciendo, aunque no de forma exhaustiva, informaciones relativas a dicho fenómeno que, posteriormente, se han debatido en clase. Nuestra prueba consta de diez apartados que pueden agruparse en tres bloques:

a) Sobre la definición de telebasura y si se trata de un problema real sobre el que se deberían tomar medidas urgentes; b) cuáles son las cadenas y los programas que más se aproximan a dicho paradigma; c) existencia, en la oferta televisiva actual, de una alternativa a la «telebasura».

De las diez preguntas de las que consta nuestro cuestionario, ocho son cerradas ya que «se ofrecen al alumno todas las alternativas posibles o al menos todas aquellas que mejor responden a la situación que queremos estudiar» y dos abiertas en las que no ofrecíamos ninguna opción a elegir. La muestra está formada por 22 alumnos de 4º de ESO del IES Monterroso de Estepona (Málaga) matriculados en la asignatura optativa Información y Comunicación. Del total de alumnos, que han cumplido a lo largo del curso dieciséis años, 13 son chicas (59,09%) y 9 chicos (40,91%).

La aplicación de la encuesta se llevó a cabo el día 29-3-2005 en la hora de clase correspondiente a la asignatura Información y Comunicación. Los alumnos no recibieron ninguna explicación ad hoc para responder a esta encuesta, pero sí es cierto que, a lo largo del curso y al hilo de la programación, se habían comentado algunos textos periodísticos.

Nuestra encuesta se realiza en Estepona, localidad malagueña situada en el sector occidental de la Costa del Sol, a medio camino entre Algeciras y Málaga, con una población censada de 47.697 habitantes, de los que 7.487 son residentes extranjeros. La actividad económica, hasta hace no tantos años volcada hacia la agricultura, la ganadería, la pesca y actividades relacionadas con un turismo estacional, ha experimentado un fuerte impulso en la segunda mitad de los años noventa en relación con el turismo residencial y más concretamente con la actividad inmobiliaria. Síntoma de este auge, el Alcalde de Estepona ha anunciado recientemente que «el nuevo PGOU reservará suelo para la construcción de 50.000 nuevas viviendas».

Estos factores han actuado como motor de atracción de una población joven -un 23% es menor de 20 años- y ha impulsado el desarrollo de infraestructuras y la demanda de servicios en general y educativos en particular, todo lo cual no deja de suscitar ciertos temores, ya que «la Costa del sol comienza a mostrar síntomas preocupantes (...) que advierten que su desarrollo y crecimiento es insostenible». En la actualidad hay en Estepona tres Institutos de Enseñanza Secundaria, de los cuales el Monterroso, con una plantilla de 73 profesores y 987 alumnos es el más veterano y, en mi opinión, el más dinámico. Buena muestra de ello, el IES Monterroso ha sido el primero de nuestra localidad en obtener el certificado Centro DIG (Digital), otorgado por la Junta de Andalucía, distintivo que en ese momento sólo poseían 50 centros educativos (de Primaria y Secundaria) de toda Andalucía.

En cuanto a los alumnos encuestados, hemos tratado de acercarnos a su situación socioeconómica familiar. No hemos localizado, en el grupo estudiado, alumnos cuyos padres trabajen en la agricultura, pesca o ganadería. Tampoco en actividades propiamente industriales. Las actividades predominantes corresponden a la construcción (31,82%), y al sector terciario (68,18%). Dentro del sector servicios, las actividades relacionadas con el sector público -trabajadores del Ayuntamiento, maestros, policías, etc. – dan empleo al 46,66% de los padres y en el sector privado -pequeño comercio, hostelería, transporte, etc- están empleados el 53,34%. En cuanto a las madres, predominan las amas de casa (54,54%), sobre las que trabajan fuera de casa (45,46%), principalmente en la hostelería y el comercio.

Para completar esta breve descripción, parece oportuno señalar que el 49,7% de la población de Estepona carece de estudios , factor que hay que tener presente a la hora de analizar los resultados escolares de nuestros alumnos. Aunque la encuesta se llevó a cabo en marzo, a la hora de redactar estas líneas disponemos de los resultados que nuestros alumnos han obtenido en la Evaluación de Junio. Los resultados son los siguientes: De los 22 alumnos encuestados, 11 promocionan directamente a Primer Curso de Bachillerato (50%). El resto de los alumnos, con tres o más suspensos, deberá esperar –novedad introducida durante este Curso- a los resultados de los exámenes de septiembre.

3. Resultados de la investigación

- Sobre la definición de telebasura y si se trata de un problema real sobre el que se deberían tomar medidas urgentes.

La primera pregunta del cuestionario se formulaba en los siguientes términos: «¿Qué opinas sobre el debate de la «telebasura»? ¿Crees que es un problema real o imaginario?».

Se ofrecían a los alumnos cuatro respuestas con las que tratábamos de calibrar si la denominada «telebasura» es un problema real para nuestros alumnos, ante el cual hay que tomar medidas urgentes o, por el contrario, nuestros alumnos no creen que la telebasura sea un problema. Concretamente, las respuestas que se les ofrecían eran las siguientes:

- Creo que la telebasura existe, es un problema real y deberían tomarse medidas urgentes para acabar con ella

- No creo que exista la «telebasura» ni que, en cualquier caso, constituya un problema real. Simplemente hay buenos y malos programas

- Indiferente

- Tengo otra opinión (Si lo deseas, explica cuál)

La mayoría de los alumnos (68,18%) respondió que se trata de un problema real, mientras que las demás respuestas fueron muy minoritarias: un 13,63% expresó su indiferencia y sólo un 9,09% considera que la telebasura no es un problema. Estos porcentajes son trece puntos más elevados que los obtenidos en la encuesta de Vertele, en la que las opciones más votadas ponían de relieve que sólo un 55% cree es un problema real, mientras que el 28% no cree que exista la telebasura.

Por géneros, el debate de la telebasura parece preocupar más a los alumnos ya que el porcentaje de éstos que creen que se trata de un problema real y «quieren acabar con ella» se eleva al 66,66%, ligeramente superior 61, 53% de alumnas que han votado esta opción. En cambio los resultados de Vertele muestran que las mujeres (60%) están más preocupadas que los hombres (53%) por este problema.

La segunda pregunta, «Defina brevemente su concepto de telebasura (Opcional)», era una de las dos cuestiones abiertas que formulábamos. A pesar de la dificultad para definir este concepto y de que su respuesta se planteaba como opcional, la mayoría de los encuestados (68,18%) decidieron responder a ella, mientras que el 31,82% dejó la respuesta en blanco. De los 15 alumnos que decidieron responder, más de la mitad (53,33%) se referían a programas que «no tienen nada que aportar» -expresión que seguramente habría sido pronunciada en clase en el debate de algún texto periodístico antes mencionado- mientras que un 33,33% se refería a los programas que incitan a «cotilleos, disputas o insultos»; uno (6,66%) dijo que «se trata de un problema que afecta a la juventud», y otro (6,66%) «se trata de programas en los que todo es entretenimiento y nada cultura».

La tercera pregunta, «¿Cuál de los siguientes conceptos identificas con tu idea de telebasura (marque todas las opciones que desee)», es una pregunta cerrada en la que se ofrecía un amplio abanico de respuestas (15) que el encuestado podía jerarquizar, anteponiendo una numeración a sus respuestas. De esta manera, era posible realizar una doble lectura de las respuestas a esta pregunta: una lectura «cualitativa» y «cuantitativa».

Con «lectura cualitativa» nos referimos a aquellos programas que han sido señalados en primer lugar por los encuestados: de los 15 alumnos que decidieron enumerar o jerarquizar sus respuestas, un 40% identifica telebasura con los programas que fomentan los enfrentamientos y/o insultos, el 26,67% señalan los programas de corazón que acosan a los famosos, el 20% señala los programas de corazón en general y el 6,68% señala los reality shows de encierro y vida en directo. Los resultados de esta lectura cualitativa ponen de manifiesto que conceptos como la manipulación informativa, el sexo, los programas de bajo presupuesto o ínfima calidad e incluso reality de encierro y los programas de testimonios no son percibidos como telebasura.

Una «lectura cuantitativa», entendiendo como tal la suma total de votos que obtuvo una respuesta sin atender a su jerarquización, señala los mismos programas anteriores, pero en un orden distinto: los programas del corazón que acosan a los famosos fueron los más mencionados (90,90%), le siguen los programas que fomentan los enfrentamientos y/o insultos (86,36%), los programas del corazón en general (59,09) y los reality shows de encierro (59,09%).

Los resultados de VERTELE fueron, por orden de votación, los siguientes: Programas que fomentan los enfrentamientos y/o insultos (10%), Concursos telefónicos de emisoras locales que engañan a los espectadores (10%), la manipulación informativa (9%), los programas del corazón que acosan a los famosos (9%), los programas que fomentan el ansia de fama y dinero fácil (7%), los programas de testimonios (7%), la violencia (6%), programas del corazón en general (5%), reality de encierro y vida en directo (5%), sexo (3%).

Los resultados de nuestra encuesta presentan semejanzas y diferencias con los resultados de Vertele. Las semejanzas residen en que, en ambos casos, los encuestados identifican como conceptos más relacionados con telebasura los programas que fomentan los enfrentamientos e insultos, los programas del corazón que acosan a los famosos. Las diferencias estriban en la importancia otorgada a la manipulación informativa, los programas que fomentan el ansia de fama y dinero fácil, los programas de testimonios (cuadro 2).

La cuarta pregunta dice: «¿Por qué criterios te riges para calificar un programa de basura?». Teniendo en cuenta que era posible marcar varias respuestas, la mitad de los alumnos encuestados (50%) se refiere a criterios morales para medir la calidad de un programa. A continuación, el 45% citó a los criterios culturales. En tercer lugar, el 36% se guía por criterios estéticos. Le siguen, a gran distancia, los criterios legales y, en último lugar, los criterios religiosos.

En la encuesta de Vertele, la dispersión de criterios es mucho mayor ya que, siendo el más importante el criterio moral, apenas es votado por uno de cada cuatro encuestados (26%), presentándose muy igualadas las opciones estéticas, culturales y legales, aunque ésta última ocupa la segunda posición.

- Cuáles son las cadenas y los programas que más se aproximan a dicho paradigma

El enunciado de la quinta pregunta era el siguiente: «El problema de la telebasura afecta a:

a) sólo a la televisión pública; b) A la televisión en abierto, ya sea pública o privada; c) También afecta a la televisión de pago; d) Es indiferente».

Para la mayoría de nuestros alumnos encuestados (68,18%) se trata de un problema que afecta a la TV pública y privada. A mucha distancia, un 9,09% señala que afecta a la TV de pago. Idéntico porcentaje señala que es indiferente, es decir lo que en este caso se ha especificado, es un problema que afecta a todas las cadenas: públicas, privadas, en abierto o de pago. Sólo para un 4,54% se trata de un problema que afecta a la TV Pública.

Resultados similares se han obtenido en VERTELE, ya que la opción más votada (72%) es aquella que señala en igualdad de condiciones a la televisión pública y privada.

Ante la sexta pregunta, «Qué cadena cree que emite más telebasura?», los alumnos encuestados identifican a las cadenas privadas Telecinco (68,18%) y Antena 3 (63,63%) como las cadenas que emiten más telebasura. Mejor imagen tienen las televisiones públicas (TVE1, TVE 2 y Autonómicas), aunque nos llama la atención que el 9,09% cite a TVE 2 por delante de la TV Local (4,54%) y de Canal Plus (4,54%).

La mayoría de los encuestados (59%) de Vertele identifica a Tele 5 como la cadena que más telebasura emite. Le sigue, a gran distancia, Antena 3 (20%). El resto de las cadenas muestra porcentajes pequeños: TV Local (9%), TVE1 y las Autonómicas (3%). Para los encuestados de Vertele, la mejor imagen la poseen TVE2 y Canal Plus.

La pregunta número siete, «Nombra entre 1 y 5 programas que estén en antena actualmente y a los que consideres telebasura (si dejas en blanco esta opción se entenderá que no consideras ‘basura’ ningún programa actual)», constituía nuestra segunda pregunta «abierta» ya que no se apuntaban posible soluciones. Ello ha debido influir en el hecho de que, entre los diez programas más votados, aparezcan dos (La selva de los famosos y Latrelevisión) que no estaban en antena en el momento de realizar la encuesta y, por lo tanto, no encuentra correspondencia en la encuesta de Vertele.

Al analizar los resultados a esta cuestión, no se han producido sorpresas ya que, en consonancia con el concepto que nuestros alumnos tiene de la telebasura –programas que fomentan los enfrentamientos y/o insultos y programas del corazón que acosan a los famosos-, los programas más votados por nuestros alumnos son Salsa rosa (68%) y Aquí hay tomate (50%), empatado éste con Gran Hermano (50%). Le sigue La Granja de los famosos (40%), Crónicas marcianas (36%), Dónde estás corazón (31%). En sexta posición, empatados, se encuentran Diario de Patricia y A tu lado (22%).

Para Veretele, los programas citados anteriormente son asimismo los más votados, aunque podemos encontrar ligeras variaciones respecto al orden que ocupan en el ranking de los diez primeros.

- Existencia, en la oferta televisiva actual, de una alternativa a la «telebasura».

En la pregunta número ocho, ¿Crees que la oferta televisiva actual alternativa a la «telebasura» es suficiente?, se ofrecía la posibilidad de elegir entre tres respuestas: a) Sí, creo que existe una buena alternativa, aunque no la vemos; b) No, hay una excesiva saturación de programas «basura» en las parrillas; c) Indiferente.

Nuestros alumnos tienen, al respecto, las ideas bien claras ya que el 68% afirma que, hoy por hoy, no existe una alternativa suficiente a la telebasura. Esta opción es votada con mayor contundencia por nuestros alumnos que en Vertele (57%)

Respecto a la novena pregunta, ¿Crees que la televisión va a peor?, la mayoría de nuestros alumnos cree que nuestra televisión va a peor, pero en esta ocasión los porcentajes (59%) no muestran tanta contundencia como en la pregunta anterior. El motivo puede estar relacionado con la falta de perspectiva y el desconocimiento de lo que ha podido ser la televisión anterior a 1990. Por otra parte, hay que señalar que, en esta ocasión, las respuestas son muy similares a las de Vertele. Las diferencias entre ambas encuestas las hallamos entre aquellos que opinan que la televisión de hoy es igual que la de antes: 35% en Vertele y 18% en nuestra encuesta.

Ante la décima y última pregunta, ¿Crees que los programas que algunos consideran «telebasura» son nocivos para la sociedad?, de nuevo una amplia mayoría de nuestros alumnos (63%) opina que los programas de telebasura son perjudiciales. Sin embargo, hay que destacar que la suma de los que dejan la respuesta en blanco y los «indiferentes» suman más del 25%.

Los votantes de Vertele se encuentran bastante más divididos ya que, mientras el 55% cree que estos programas son nocivos para la sociedad, el 45% es indiferente o piensa que no hacen ningún daño.

Conclusiones

Antes de exponer las conclusiones de nuestra encuesta parece conveniente realizar dos observaciones previas:

- Los resultados de esta encuesta son sólo aplicables a los alumnos del IES Monterroso y no pretendemos extrapolarlos a otros alumnos que terminan la ESO, ni siquiera a todos los alumnos de 4º de ESO matriculados en la optativa Información y Comunicación. Dicha extrapolación sólo sería posible con una muestra más amplia. En próximos trabajos pretendemos abordar este reto y realizar una comparación entre los alumnos de ESO que han seguido la optativa Información y comunicación y aquellos que se han matriculado en otras optativas.

- Es preciso hacer una lectura de los resultados teniendo presente la existencia de una paradoja entre lo que los españoles dicen en las encuestas y la medición de los audímetros. Según las encuestas del CIS , el 55% de los españoles considera que la programación de las distintas cadenas de televisión es «vulgar y de mal gusto». Dicho en otros términos, según las encuestas, los españoles sólo vemos los documentales de La 2 y nadie ve Crónicas Marcianas o Gran Hermano.

Realizadas estas dos observaciones, pasamos a exponer las conclusiones:

- Para la mayoría de los alumnos (68%) la telebasura es un problema real y «deberían tomarse medidas urgentes para acabar con ella».

- El 30% no se atreve a formular una definición de telebasura. Del restante 70% que sí se atreve a definirla, la mayoría (53%) relaciona la telebasura con «programas que tiene nada que aportar» y, en menor medida (33%) con programas que incitan a «cotilleos, disputas o insultos».

- Los alumnos identifican telebasura con programas de corazón que acosan a los famosos y programas que fomentan los enfrentamientos e insultos, pero pasan desapercibidos los programas de testimonios, los programas de ínfima calidad, los concursos que fomentan el ansia de fama y dinero fácil, etc.

- Predominan los criterios morales sobre los criterios culturales, quedando en último lugar los criterios religiosos.

- Para la mayoría de nuestros alumnos encuestados (68,18%) se trata de un problema que afecta a la TV pública y privada.

- Los alumnos encuestados identifican a las cadenas privadas Telecinco (68,18%) y Antena 3 (63,63%) como las cadenas que emiten más telebasura.

- Los programas más votados por nuestros alumnos son Salsa rosa (68%) y Aquí hay tomate (50%), empatado éste con Gran Hermano (50%). Le sigue La Granja de los famosos (40%), Crónicas marcianas (36%), Dónde estás corazón (31%). En sexta posición, empatados, se encuentran Diario de Patricia y A tu lado (22%).

- El 68% afirma que, hoy por hoy, no existe una alternativa suficiente a la telebasura.

- La mayoría de nuestros alumnos cree que nuestra televisión va a peor, pero en esta ocasión los porcentajes (59%) no muestran tanta contundencia como en la pregunta anterior.

- Una amplia mayoría de nuestros alumnos (63%) opina que los programas de telebasura son perjudiciales.

En definitiva, frente a la dispersión de opiniones que muestran los resultados de Vertele, los resultados de nuestra encuesta son mucho más compactos y, aunque nuestros alumnos no saben definir científicamente qué es «telebasura», en cambio una importante mayoría (68%) tiene una idea bastante ajustada –contrastada en nuestra revisión bibliográfica- de este fenómeno social ya que lo percibe como un problema real, que afecta a las cadenas públicas y privadas, identifica con claridad las cadenas que emiten más telebasura, reconoce en buena medida los programas, afirma que no existe una programación alternativa y, en menor medida (63%), considera que estos programas son nocivos para la sociedad.

Pero las conclusiones no sólo atañen al alumnado. Para el profesor de Información y Comunicación, los resultados de la encuesta muestran al menos dos aspectos que será necesario tener en cuenta para el próximo Curso. El primero es un reto de gran calado ya que se trata de interesar al resto del alumnado (32%) en el problema de la telebasura. El segundo es más específico: según la distinción establecida por Lorenzo Díaz entre telebasura light y hard, nuestro alumnado identifica la primera -buena parte de los programas del corazón-, pero tiene dificultad en reconocer, en gran medida, la segunda -programas de telerrealidad, testimonios, programas de ínfima calidad, incluso cierto tipo de telenovelas que diseminan contravalores como la violencia o el machismo, etc-. Este planteamiento requiere, a su vez, la búsqueda de nuevas estrategias para desvelar con nuestro alumnado la amplia gama de recursos –ideológicos, económicos, políticos y mediáticos- utilizados por los gestores de la telebasura.