Índice de volúmenes - Índice de revistas - Índice de artículos - Mapa ---- Atrás


Revista Comunicar 25: Televisión de calidad (Vol. 13 - 2005)

De los analfabetismos a la telebasura: indagación sobre sus procesos de transición

From the illiteracies to the telerubbish: investigation on transition's processes

https://doi.org/10.3916/C25-2005-140

Dolores Rodríguez-Mateos

Abstract

La sociedad actual, por lo tanto, se ha televisado. Casi todos los acontecimientos son vistos con una óptica televisiva. Pero ese ángulo no siempre ha existido, y en la actualidad ha cobrado unos matices insospechados. Los profesores de Educación de Adultos vemos muchos de esos lamentables resultados: adultos apáticos, narcotizados delante del televisor, que se lo tragan todo, sin imaginación ni creatividad... y todo ello, apretando un botón, sin el menor esfuerzo. En una palabra dosificar su cantidad y calidad enseñando y aprendiendo a discernir los programas buenos de aquellos otros negativos, degradantes y que propagan modelos aberrantes de comportamientos. Analizar varias cosas: Que efectos tienen en la conducta de la persona la presencia de los medios masivos de comunicación; Que grado de conciencia existe en el momento en que la persona acude al uso de estos medios; el grado en el que las personas absorben las informaciones que estos medios aportan, tanto de forma consciente como inconsciente, directa o indirecta. La televisión puede ser nefasta, deseducadora, apagadora de la voluntad y pone en primer plano la ley del mínimo esfuerzo. He aquí cómo hemos de dar un paso a la educación audiovisual que, según Enzensberger (citado por Maceda 1994: 21): debería seguir una estrategia que tienda a la eliminación del aislamiento de los participantes individuales en el proceso de aprendizaje y producción a través de la autoorganización de los interesados para que dejen de ser sujetos pasivos y se conviertan en protagonistas de estas técnicas. Es así como afrontamos uno de los grandes retos de nuestro tiempo. El estar con los medios de comunicación. Cuando se profundiza sobre este trabajo y se buscan referencias bibliográficas nos damos cuenta que Enzensberger y su Elogio del Analfabeto son referencias de numerosos textos, incluso lo hemos empleado como material de formación para los profesores de Educación de Adultos de la Junta de Andalucía. La introducción del vídeo, del DVD, del ordenador y de Internet se está realizando a una gran velocidad sin una preparación social. Si la alfabetización se plantea como dominio de la realidad cultural, incluye también el de todos estos nuevos ámbitos. La introducción de las nuevas tecnologías de la información no está contribuyendo a un aumento de la actividad creativa en el campo de la cultura, sino más bien, al contrario (Ramón Flecha, 1990: 62). Prima por tanto la estructura frente a la función. Es incuestionable que nos encontramos inmersos en una sociedad, en la cual, los Medios de Comunicación, forman parte ineludible y necesaria en la vida de los ciudadanos. El auge de éstos conlleva determinados cambios conceptuales, determinadas formas de recibir la información, determinadas pautas de comunicarse. La finalidad de la televisión debería ir más allá de entretener al auditorio.

I´m a teacher in the Adults Education Centre. I consider all the media we work are very stimulating for pupils. I think the media can be the best choice to participate avoiding our pasivity. The Media help learn new social ways of living. There are new forms of oral comunication experienced by teenagers, especially chat in internet. Media make oral language rich and adapt themselves to people changing circunstance in order to improve their own language. A web site should give a series of contents suitable for on line Media. Emotion is one of the most used resources for getting and maintening the viewer´s attention in audiovisual context. In the future, we will all be working from home, using computers, mobile phones, the internet, TV with NICAM digital stereo. I think we´ll be watching TV in the mobile phone. I can imagine having 500 television channels trasmitting into my home. We will be thinking about the new technology on our society.

Keywords

Alfabetización, realidad cultural, televisión educativa, dosificar, pautas

Literacy, reality culture, educative television, proportion, guides

Archivo PDF español

Es incuestionable que nos encontramos inmersos en una sociedad, en la cual los Medios de Comunicación, forman parte ineludible y necesaria en la vida de los ciudadanos. El auge de los diversos medios conlleva a determinados cambios conceptuales, a determinadas formas de recibir la información, a determinadas pautas de comunicarse. La finalidad debe ir más allá de entretener al auditorio.

Las personas están, de alguna forma, habituadas a recibir mensajes que sirven siempre para aprender, aunque no de una forma intencionada. Lograr que los medios se integren firmemente en los hogares de los ciudadanos, es uno de sus muchos propósitos.

Desde la perspectiva de los Medios de Comunicación nos interesa cómo se reciben dichos mensajes, nos interesa la recepción; por ejemplo, en el juego que se entra. La Dialógica de la Comunicación sería nuestro foco principal de estudio. Si reconocemos la comunicación como un intercambio de signos, comunicación es lenguaje, intervienen símbolos con mensajes capaces de cambiar conductas. Si existe comunicación tiene que darse un vínculo entre emisor y receptor. La forma de expresar el significado de los programas proyecta cambios de conducta, influyen y captan el interés del receptor e incluso motiva su memoria e incide en la memoria colectiva. Pero, como diría Wittgenstein, lo importante es el uso del significado. El mensaje se transmite y ¿cuál es el uso del significado? ¿Influye también de manera concisa la función narrativa, la forma de cómo se cuenta? En este mundo buscamos la dialógica de la comunicación, cómo son creados los distintos estados de opiniones.

Si queremos establecer una relación entre el uso del significado y la dialógica de la comunicación, vendría por la percepción de las distintas oraciones dichas con intencionalidad, es decir, de los distintos enunciados y la actitud que los diversos grupos adquieren. La emisión es importante, la forma de contar también, pero un buen estudio tendría que analizar la recepción de los grupos; la actitud de estos grupos, ver sus intereses, ver sus implicaciones con los medios. Es interesante detectar cómo pueden afectar a las conductas, cómo influyen en distintos grupos y permiten crear pautas de comportamientos con fines parecidos. Tendremos en cuenta en una comunidad los grupos de opresión y de opinión. Es lo que llamamos la dialógica de la comunicación. Son los ecos dialógicos.

Hay una figura que domina la esfera social que es el analfabeto secundario. Pero veamos los distintos tipos de analfabetismo, aunque en el lenguaje coloquial utilizamos la palabra unívocamente. El programa de Educación de Adultos de la Junta de Andalucía considera tres tipos de analfabetismo: Analfabetismo Absoluto Residual, Analfabetismo de Retroceso y Analfabetismo Funcional. Todas las personas involucradas en algún tipo, son consumidoras de la famosa telebasura. Por supuesto, en el tipo intermedio está el tránsito del analfabeto primario al secundario. Pero definamos los perfiles de los tres tipos.

1. Analfabeto absoluto residual

Son aquellas personas que no han tenido nunca atención educativa y que, por lo tanto, no han podido llegar a dominar los conocimientos instrumentales de la lecto-escritura. En este sentido, el pensador alemán Hans Mahnus Enzensberger manifiesta: Los analfabetos fueron los que inventaron la literatura. Sus formas elementales, desde el mito a las rimas infantiles, desde el cuento a la canción, desde la plegaria al acertijo, son todas ellas más antiguas que la escritura. Sin la tradición oral no habría poesía, sin los analfabetos no existirían los libros.

Los analfabetos absolutos tienen una inteligencia adulta más cristalizada, es decir, incluye habilidad creativa para construir y entender un número indefinido de nuevas frases, pueden y tienen habilidades para construir sus pasados a partir de innumerables versiones por ellos construibles.

Las actividades culturales son llamadas en algunos casos instrumentales (importa la forma) y en otras expresivas, simbólicas, rituales, importa la función. Los analfabetos absolutos y, en general, todas las personas adultas valoran y aprenden lo que está relacionado con sus experiencias personales. La función es más importante en ellos que la estructura (forma).

Los que no saben leer ni escribir está acostumbrados de alguna forma a recibir mensajes. Recurren muchas veces al único aparato que, en apariencia, está siempre dispuesto a revelarles el mundo, a hablarles y contarles algún cuento encantado, a venderles unos granos de sentido. Conviene saber su lenguaje para defenderse.

2. Analfabetismo de retroceso

Se produce como consecuencia de la erosión de los conocimientos y el consiguiente olvido de los mismos. Ser un espectador pasivo y teleadicto es perfecto. Claro que este tipo de analfabetismo se extiende cada vez a capas más amplias de nuestra sociedad. Es un analfabeto a caballo entre el primer y el tercer tipo, conoce técnicas instrumentales pero no tiene conciencia crítica para discernir. Se tragan todo. Son frágiles, pero ellos consideran que saben como aprender mejor. Para ellos el mejor mundo es la utilización de los mass medias, del tipo de la telebasura, de la prensa amarilla, de las revistas del corazón. Más cantidad de medios de comunicación no elimina el analfabetismo, pues entonces, en Málaga o Alicante debería existir menos analfabetos que en León o Zaragoza.

Son analfabetos en tránsito, analfabetos que fracasan en sus intentos de dominar técnicas de lecto-escritura, analfabetos que no tienen capacidad de discernir los programas buenos de aquellos otros negativos, degradantes y que propagan modelos aberrantes de comportamientos. La televisión puede ser nefasta: apaga la voluntad y pone en primer plano la ley del último esfuerzo. Pero, ¿podremos realmente integrarnos en una sociedad dominada por la comunicación audiovisual?

3. Analfabetismo funcional

Afecta a aquellas personas que conociendo y dominando los instrumentos y capacidades mínimas de lecto-escritura y cálculo, no alcanzan el nivel medio deseado que se necesita en el entorno en el que se desenvuelven, y no entienden ni comprenden los continuos cambios que se dan en la sociedad actual, como consecuencia, sobre todo, de la aparición de nuevas macrotendencias sociales.

Como ya hemos insistido, si antes lo más importante era leer, hoy se puede decir que siguen siendo analfabetos aquellas personas que no son capaces de comprender y juzgar el contenido de un sencillo mensaje relacionado con los problemas de su vida diaria.

Enzensberger manifiesta en su artículo periodístico, de forma radical que: El analfabeto europeo ya sabe leer y escribir.

Este tipo de analfabeto muestra unas actitudes de acusado individualismo, ya que está acostumbrado a moverse en entornos y ambientes sociales, consumidores. Utiliza la actividad instrumental y esto le impide socializarse plenamente. Tiene un complejo de inferioridad que se traduce igualmente en el mantenimiento de una actitud acrítica ante los problemas de la comunidad, ante los medios de comunicación, su actitud es pasiva y no participativa (la misma que se necesita para ver un programa telebasura); la falta de sentido crítico da lugar a que acepten fácilmente cualquier idea u opinión sin someterla a una reflexión personal.

Enzensberger les llama analfabetos secundarios. Él nos habla (Enzensberger, 1986) de que el analfabeto secundario es producto de una nueva fase de industrialización: Una economía cuyo problema ya no es la producción sino la forma de darle salida, no necesita ya ningún ejercicio de reserva disciplinado, lo que necesita son consumidores cualificados. Al mismo tiempo que el obrero productor y el empleado clásico, se ha vuelto superflua la preparación rígida a que se sometían a éstos, y el analfabetismo se convierte en una traba que conviene quitar de en medio lo antes posible. Nuestra tecnología ha desarrollado la solución adecuada a la vez que planteaba el problema. El medio ideal para el analfabeto secundario es la televisión. Nosotros no diríamos no a la televisión, sino que sería el no, para la telebasura, programas del tipo Tómbola, Gran Hermano, Aquí hay tomate, La Granja... En este último programa el mismo productor, José María Mainat, realizó unas declaraciones en El Correo de Andalucía el 29 de marzo de 2005 diciendo: El éxito de los reality show es que generan voyeurismo, un interés por el comportamiento de un grupo de personas que se mueven en una realidad manipulada. Si bien es cierto que programas como Palabra por Palabra con el doble objetivo de entretener y, a la vez, reflexionar y analizar problemas lingüísticos hacen un esfuerzo por comunicar contenidos divulgativos, como curiosidades, etimología, normas, usos y diferentes aspectos de la cultura popular que afloran en el mundo de las palabras. Este programa está en colaboración con el Instituto Cervantes y ha sustituido a Al Habla aunque La 2 mantiene su mismo esquema divulgativo: jugar con las palabras a partir del uso del diccionario.

La enorme competencia que existe entre las cadenas públicas y privadas ha provocado un aumento de la telebasura. Primero se han comprimido los bloques de publicidad en estos espacios y desde principio de este año los programas quieren retener a la audiencia para evitar el zapeo poniendo noticiones en medio de la publicidad intentando evitar que el público caiga en la tentación de cambiar de cadena. Los programas de cotilleos sobre famosos y famosillos, los concursos y los reality show donde escarban sobre la vida privada de personas anónimas y no anónimas, concentran la mayoría de los programas de telebasura. Es importante medir al minuto las audiencias, esta histeria posibilita el aumento de la agresividad de algunos programas basura. Esto último permite que la calidad de las programaciones empeore a pasos agigantados. Cada año peor que el anterior. Pero es curioso como los televidentes no se sienten satisfechos de la oferta de los canales e incluso los canales públicos han entrado en el juego de programas basura por competir con las cadenas privadas. En las mismas franjas horarias hay un exceso de programas sin contenido educativo y cultural, que atentan contra la dignidad de la persona. Al principio se pensaba que la audiencia acabaría cansándose de estos espacios y que le daría la espalda, pero vemos el aumento de estos tipos de programas, vemos que las televisiones privadas compiten por hacer el programa más chabacano, aireando las vidas de personas que no nos interesan, pero de tanto repetir sus vidas acaban enganchando a la audiencia, entreteniéndola. Este gran pesimismo permite añorar series como El Quijote o Cañas y Barro, donde se combinan perfectamente la calidad con la audiencia.

Existen programas que pueden ser entretenidos pero no se deben emitir en las televisiones públicas. No quiere decir que éstas sólo ofrezcan rollos o programas aburridos. La calidad es de todos y todos tenemos derecho a lo mejor. ¿Una televisión pública tiene que ser pública y tener público? Lo que sí debe es de responder al interés general de los ciudadanos y no es tan importante que atiendan a criterios de audiencia.

FUNDAMENTACIÓN NORMATIVA

La Ley 4/1980 de 10 de enero, aprueba El Estatuto de Radio y Televisión y califica ambos medios como servicios públicos de titularidad estatal, cuya gestión directa se encomienda al Ente Público. Los principios de esta actividad deben plasmar el precepto constitucional (Art. 20 Constitución Española ) de objetividad, veracidad, imparcialidad, separación de opiniones e informaciones y respeto al pluralismo. La Ley 10/1998 de 3 de mayo de televisión privada dice en su preámbulo: la finalidad de la televisión como tal servicio público ha de ser ante todo, la de satisfacer el interés de los ciudadanos y la de contribuir al pluralismo informativo, a la formación de una opinión pública libre y a la extensión de la cultura.

Al final siguen una lógica común: maximizar el beneficio económico y, como esto siga así, la programación estará limitada a razones de mercado y por lo tanto la calidad tenderá a degradarse. Es una lacra donde no se informa ni se forma ni tampoco entretiene... La parcialidad negativa de los informativos... el responsable es siempre el emisor, ¡dejen de echarle la culpa al receptor!.

FUNDAMENTACIÓN NORMATIVA

El termino televisión basura viene dando nombre, desde la pasada década, a una forma de hacer televisión caracterizada por explotar el morbo, el sensacionalismo y el escándalo como palancas de atracción de la audiencia. Especialmente grave es el desprecio por derechos fundamentales recogidos en nuestra Constitución Española; Arts 18 y ss, como el honor, la intimidad familiar y personal, el respeto, la veracidad o la presunción de inocencia, cuya conculcación no puede defenderse en ningún caso apelando a la libertad de expresión.

La sociedad actual, por lo tanto, se ha televisado. Casi todos los acontecimientos son vistos con una óptica televisiva. Pero ese ángulo no siempre ha existido, y en la actualidad ha cobrado unos matices insospechados.

Los profesores de Educación de Adultos vemos muchos de esos lamentables resultados: adultos apáticos, narcotizados delante del televisor, que se lo tragan todo, sin imaginación ni creatividad... y todo ello, apretando un botón, sin el menor esfuerzo.

En una palabra: hay que dosificar su cantidad y calidad enseñando y aprendiendo a discernir los programas buenos de aquellos otros negativos, degradantes y que propagan modelos aberrantes de comportamientos. Analizar varias cosas: Qué efectos tienen en la conducta de la persona la presencia de los medios masivos de comunicación; Qué grado de conciencia existe en el momento en que la persona acude al uso de estos medios; el grado en el que las personas absorben las informaciones que estos medios aportan, tanto de forma consciente como inconsciente, directa o indirecta.

La televisión puede ser nefasta, deseducadora, apagadora de la voluntad y pone en primer plano la ley del mínimo esfuerzo. He aquí como hemos de dar un paso a la educación audiovisual que, según Enzensberger (citado por Maceda 1994: 21): debería seguir una estrategia que tienda a la eliminación del aislamiento de los participantes individuales en el proceso de aprendizaje y producción a través de la autoorganización de los interesados para que dejen de ser sujetos pasivos y se conviertan en protagonistas de estas técnicas. Es así como afrontamos uno de los grandes retos de nuestro tiempo: el estar con los medios de comunicación. Cuando se profundiza sobre este trabajo y se buscan referencias bibliográficas nos damos cuenta que Enzensberger y su Elogio del Analfabeto son referencias de numerosos textos, incluso lo hemos empleado como material de formación para los profesores de Educación de Adultos de la Junta de Andalucía.

La introducción del vídeo, del DVD, del ordenador y de Internet se está realizando a una gran velocidad sin una preparación social. Si la alfabetización se plantea como dominio de la realidad cultural, incluye también el de todos estos nuevos ámbitos. La introducción de las nuevas tecnologías de la información no está contribuyendo a un aumento de la actividad creativa en el campo de la cultura, sino más bien, al contrario (Ramón Flecha, 1990: 62). Prima por tanto la estructura frente a la función. Es incuestionable que nos encontramos inmersos en una sociedad en la cual, los Medios de Comunicación forman parte ineludible y necesaria en la vida de los ciudadanos. El auge de éstos conlleva a determinados cambios conceptuales, a determinadas formas de recibir la información, a determinadas pautas de comunicarse. La finalidad de la televisión debería ir más allá de entretener al auditorio. La información nos llega por diversos canales... El saber ya no le viene al adulto a través del profesor única y exclusivamente; el adulto recibe la información por su familia, sus compañeros, sus amigos, sus profesores y también por los medios de comunicación. Lo importante es el poder de comunicar captando la atención de los receptores, afectando en su memoria e influyendo en su conducta.

Referencias

ENZENSBERGER, H.M.(1985): Elogio del analfabeto, en El País, nº 3231, 8 de Febrero, pp. 20-22. Madrid. Prisa.

FLECHA, R. (1990): Educación de las Personas Adultas. Barcelona, El Roure.

FLECHA, R. (1990): La nueva desigualdad cultural. Barcelona, El Roure.

MARTÍN BARBERO, J. (1987): De los medios a las mediaciones. México, Gustavo Gil.

RODRÍGUEZ, D. (2001): Radioescuela, una apasionante aventura de comunicación y educación, en La comunicación de hoy. Crisol de nuevos lenguajes. Revista Comunicar nº 17, Pp.144-147. Huelva, Grupo Comunicar.

UNESCO (1979): Alfabetización 1972-1979. UNESCO.

VARIOS (2005): El éxito de los reality show es que generan voyeurismo, en El Correo de Andalucía, 29 de marzo. Pp. 62.

VARIOS (2005): Un día 10 sin ver la televisión. A favor de una televisión de calidad. Concerning Europe, 10 de Mayo. Fundamentación Normativa.

VELASCO, H.; GARCÍA CASTAÑO, F.J. y DIAZ DE RADA, A. (1939): Lecturas de Antropología para educadores. Madrid, Trotta.

WITTGENSTEIN, L. (1953/1988): Investigaciones filosóficas. Barcelona, Crítica.