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Revista Comunicar 25: Televisión de calidad (Vol. 13 - 2005)

La realidad televisiva como modelo de comportamiento social: una propuesta didáctica

TV as a way of social behaviour: a pedagogical proposal

https://doi.org/10.3916/C25-2005-196

Francisco Casado-Mestre

Abstract

Inmersos en un mundo en continua evolución, los avances tecnológicos y científicos se dirigen hacia una sociedad en la que impera la globalización, en la cual la mayoría de sus miembros se rigen por pautas de comportamiento comunes, ignorando las hábitos individuales o personales de cada uno de sus miembros. Uno de los factores que ayuda a difundir esta globalización son los medios de comunicación de masas, y dentro de estos medios queda patente que el más cercano a todos sus miembros es la televisión. La televisión es un medio que llega hasta el más pequeño rincón de la sociedad y va impregnando con su realidad sesgada todas las vidas, reflejándo formas de vida y pautas de comportamiento en muchos casos ajenas y a una forma de concebir los hábitos de actuación de las personas. El progreso del medio televisivo es evidente, la persona se encuentra ante un medio de comunicación que está en una continua evolución tecnológica, conviviendo la televisión por ondas, todavía en muchos hogares, con la televisión por cable o vía satélite, y en un futuro inmediato aparecerá la televisión terrestre y la televisión digital. A toda esta evolución se tiene que añadirle el abaratamiento de estos receptores de televisión con respecto a años atrás. Toda esta evolución, no le afecta por igual a todos los sectores de nuestra sociedad. En el caso de este estudio los alumnos pertenecen a un barrio de clase media-baja, donde predominan aspectos como el desempleo, marginalidad, drogodependencia... A pesar de estas características existe la paradoja de que en cada uno de los domicilios de este barrio, tienen de dos a tres receptores de televisión, y en más de uno, por no decir en la mayoría tienen acceso a la televisión por cable o de vía satélite, con sus distintos canales temáticos. Estos adolescentes están expuestos, durante la mayor parte de su tiempo libre, a los efectos de la televisión, superando la tres horas al día, en la mayoría de los casos sin ningún control, a una programación en la que la mayoría de su parrilla es de corte sensacionalista, donde los valores brillan por su ausencia, a través de reality-show, programas como «Gran Hermano», o similares, en los cuales aparte del sensacionalismo, la falta de intimidad... todo vale para conseguir el objetivo deseado, que casi siempre es un premio en metálico, rompiendo con todos los valores básicos que deben regir la conducta humana, al seguir estos patrones establecidos por esta realidad virtual y televisiva. En esta comunicación se quiere exponer una propuesta de trabajo con alumnos de segundo ciclo de enseñanza secundaria pertenecientes a un centro de Huelva, en la asignatura de Educación Plástica y Visual, desarrollando unidades didácticas, en las cuales se pretende que estos adolescentes analicen la realidad televisiva a la que están expuestos diariamente, y que detecten las influencias que inciden en sus comportamientos diarios derivados de esta exposición. En definitiva se quiere conseguir que la actitud de estos alumnos ante esta programación deje de ser completamente pasiva y consigan ser críticos ante esta realidad televisiva, y así conseguir valorar todos los aspectos positivos o valores que pueda ofrecerles la televisión y poder rechazar los aspectos negativos o contravalores de ésta. Estas unidades se desarrollarán, comenzando con una captación de ideas previas, sobre las cuales se definirán los objetivos y finalidades a conseguir. A través del apoyo en unos contenidos necesarios, basados en el lenguaje televisivo, se expondrán las razones para realizar el conjunto de actividades para la consecución de los objetivos previstos. Y se concluirá las unidades con una autoevaluación y una reflexión, donde se pondrá de manifiesto el carácter motivador del trabajo realizado.

The problematic existing nowadays in the classroom by lots of students of Secondary Education, consisting in a lack of motivation and interest for their studies, and emphasizing the growing consumption of mass media, in particular the television, this convert the young people in mere vulnerable and passive consumers to the power of the TV messages, copying models and roles of unreal behaviour unconsciously. With this pedagogical proposal we try to work in the classroom with an instrument that is very familiar, obtaining with motivational activities introduce the students in the TV language and detecting the negative and positive aspects of this instrument in a conscious way, in final aim of getting critical students of TV of their favourite programs.

Keywords

Realidad televisiva, teleadicción, audiencia.

Television reality, teleaddiction, audience.

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Formamos parte de una sociedad en la que a diario vivimos un continuo bombardeo de mensajes audiovisuales. Los medios de comunicación se convierten en verdaderos agentes transmisores de pautas de comportamientos y modelos de vida a seguir, los cuales adquirimos como patrones de una globalización encubierta y la mayoría de las veces inconsciente.

Dentro de estos medios de comunicación destacamos la Televisión, como medio más cercano a la mayoría de nuestra sociedad, y por tanto se convierte en el mayor agente transmisor de valores y contravalores, después de la propia vida, que en algunos momentos hasta la supera. La parrilla televisiva en sus distintos canales genera en nosotros profundos procesos de identificación que nos hacen muy permeables a su intencionalidad, tanto si es evidente como oculta, a través de programas de corte sensacionalista. Asimismo la televisión crea y transmite modelos estéticos que alcanzan un impacto social muy notable, llegando a todos los niveles de nuestra sociedad, pero sobre todo a las más inferiores, creando necesidades encubiertas de una globalización social, a través de estos programas.

Partiendo que la Televisión es el medio más cercano a nuestros alumnos, superando en cada uno de sus hogares los dos receptores televisivos, y sabiendo que la mayoría de éstos tienen una en su dormitorio, nos tenemos que plantear como educadores que toda esta información que le llega a estos chicos y chicas sin apenas control tiene que regularizarse a través de unos filtros que tendrán que aplicar ellos mismos, y con nuestra ayuda.

También tenemos que considerar que hoy día, y cada vez más, nos encontramos con el hecho de la apatía y falta de interés de algunos de nuestro alumnos, sobre todo en este contexto social desfavorecido. Nosotros como profesores ante estos hechos y con el conocimiento de las motivaciones y predisposiciones de nuestros alumnos trabajaremos con programas televisivos que le sean bastante comunes, para conseguir llegar a observarlos desde otra perspectiva, y en definitiva alcanzar una visión crítica hacia lo que ven en su televisor.

Con todo lo expuesto anteriormente y vista la necesidad de dar respuesta a esta cuestiones sociales como derecho a una información integradora, y al mismo tiempo individualista, y noglobalizadora, hemos creído en la propuesta de trabajar en el aula con ciertos programas televisivos de corte sensacionalista, por ser éstos algunos de los más influyentes en los modelos de comportamientos de nuestros jóvenes. Así ayudamos a nuestros alumnos a formarse como personas libres y autónomas capaces de construir conscientemente su sistema de valores, llegando a descubrir por sí mismo los motivos en que se fundamentan estos programas y que objetivos persiguen. Todo esto se desarrollará a través de un trabajo colaborativo y por tanto quedará asegurado el trabajo individual y crecerá la motivación por aprender.

1. Descripción de la propuesta

Observando la procedencia de los alumnos de nuestro centro, IES La Marisma de Huelva, con chicos provenientes de barrios de clase media baja y en gran parte de población desfavorecida y marginal, con un alta desmotivación hacia los estudios, y por lo tanto encaminados hacia unprevisible fracaso escolar, y además que estos mismos alumnos son los que más siguen estos tipos de programas sensacionalistas de televisión, los que cursan tercero y cuarto de secundaria obligatoria. Desde la asignatura de Educación Plástica y Visual, proponemos dos unidades didácticas, una encaminada al análisis de estos programas de televisión a través de la iniciación al lenguaje televisivo, intentando descubrir las razones que nos llevan al gran poder de audiencia que consiguen éstos programas, y la segunda trabajar, a través del análisis y la creación, distintos valores y contravalores que podemos obtener a través de estos programas, así como dar respuesta a este tipo de televisión a través de la creatividad de nuestros alumnos.

Con esta propuesta queremos que nuestros alumnos consigan acercarse al lenguaje televisivo, y que no acepten sin más esta realidad televisiva por el hecho de que ésta aparezca en la pantalla de su televisor; no dándole validez a todo lo que se emite, que en la mayoría de sus programas son contenidos carentes de valores sociales fundamentales, pero que sin embargo parte de la juventud inconscientemente toman como modelos de comportamientos estos hechos, donde vale todo o casi todo para conseguir un determinado fin.

2. Justificación

Partiendo de la necesidad vital de comunicarnos con los demás, tenemos que estar capacitados y formados para saber comunicarnos. Ante la lluvia de mensajes audiovisuales que percibimos a diario a través de los distintos medios de comunicación, también tenemos que estar capacitados para poder comprender los distintos lenguajes y códigos de expresión que utilizan éstos, para que no se nos vayan imponiendo conductas sociales, y que consigan modelar nuestras actitudes y comportamientos.

El medio de comunicación más común y más cercano a todos nosotros es la televisión, el cual está en una continua evolución tecnológica, a los televisores por ondas, se les va agregando poco a poco la televisión por cable o vía satélite, y a la vuelta de la esquina, en un corto período de tiempo, tendremos a nuestro alcance la televisión terrestre y la televisión digital. Toda esta evolución lleva implícito el abaratamiento de los receptores de televisión.

Nuestros alumnos pertenecen a un sector de la población, donde predominan aspectos como el desempleo, marginalidad y drogodependencia, el control sobre este medio de comunicación es mínimo, por no decir casi nulo. Esto unido a la paradoja de que en los domicilios de este barrio tienen más de dos televisores, incluso con acceso a televisión por cable, y en más de un caso, por no decir en la mayoría nuestros alumnos tienen una televisión en sus dormitorios, conlleva a que nuestros alumnos están expuestos al medio televisivo, y sobre todo a estos programas de televisión de corte sensacionalista, sin ningún tipo de control.

En estos tipos de programas los valores quedan reducidos a la mínima expresión, a través de programas como Gran Hermano, o similares, los reality-show, en los cuales a través del sensacionalismo se llega hasta la falta de intimidad, el acoso informativo, los insultos..., cualquier procedimiento es valido para conseguir el fin deseado, dejando de lado valores básicos que deben regir cualquier conducta humana, para una buena convivencia entre iguales en nuestra sociedad.

Por todo esto la televisión se convierte en un buen recurso para el trabajo de los temas transversales que recogía la LOGSE, y en general para todos los referentes a cuestiones morales cívicas o éticas, como son; educación para la paz, diálogo y no-violencia, fomento de actitudes de tolerancia y respeto a la diversidad y a la diferencia, divulgación de los Derechos Humanos, igualdad de derechos y oportunidades entre sexos, defensa del entorno y del medio ambiente, educación para el consumo responsable y crítico, fomento de una conciencia humanista, no discriminatoria y solidaria, educación para la salud, educación sexual, educación vial...

Nuestra sociedad exige de la escuela una responsabilidad en una Educación en Valores que no se manifiesta en casi ningún otro ámbito público, fomentándose en la mayoría de los medios de comunicación, la violencia, las injusticias... Tampoco los adultos practicamos de forma mayoritaria valores como la no-discriminación o el consumo responsable. Ni los poderes públicos fomentan valores como la defensa del medio ambiente, resolución dialogadas de conflictos o posturas de paz mundial.

Los programas de televisión de corte sensacionalista, representa realidades bastante sesgadas y parciales de una realidad televisiva, donde predominan casi siempre un mundo masculino, abusándose de la violencia física o verbal para resolver conflictos, falta de respeto..., representando un mundo consumista y urbano, en definitiva un mundo con una mirada globalizadora y occidental. Nosotros como educadores tenemos que ser conscientes y hacerles ver a nuestros alumnos que alcanzando una actitud crítica, conseguirán ser conscientes de las influencias poderosas que tiene este medio a la hora de crear falsos modelos sociales y no dejarse influir por esta realidad televisiva y copiar inconscientemente estos modelos de conductas social, y lo que es aún peor darle valor a estos comportamientos antisociales.

Tras esta justificación pasamos a continuación a desarrollar dicha propuesta a través de la estructura de las unidades.

3. Estructura de las unidades

El planteamiento de este trabajo con el medio televisivo en sus dos unidades didácticas que la constituyen comenzará con una pequeña introducción a dichas unidades. A continuación en el apartado«¿Qué pretendemos?» se recogerá una breve descripción de cuales son los objetivos a conseguir en cada unidad. Seguimos con el tercer apartado«¿Qué sabemos?», con un pequeño cuestionario se pretende recoger las ideas previas que tienen estos jóvenes ante el medio televisivo y estos tipos de programas. En el apartado«¿Qué vamos a aprender?» se desarrollará el bloque de contenidos necesarios para cada unidad, subdividiéndolo en contenidos conceptuales, procedimentales y actitudinales. En quinto lugar «Investigamos y aprendemos» se proponen una serie amplia de actividades con el fin de que se puedan elegir, adaptándola así al tiempo disponible. Con «Vamos a conocer», se complementa los contenidos anteriores con una descripción detallada de cada uno de ellos. Y llegamos al último apartado «Concluimos», donde el alumno se hace protagonista al reflexionar sobre el trabajo realizado y evalúa dicha experiencia. A continuación pasamos a desarrollar algunos de los apartados anteriores.

3.1. ¿Qué pretendemos? Objetivos de nuestra propuesta

Nuestra propuesta de trabajo en el aula tiene como fin último que nuestros alumnos tomen conciencia del auge que adquiere ciertos programas de televisión, y al mismo tiempo pueden influir éstos en sus hábitos de comportamiento, creando modelos sociales de conducta globalizadores a los que tenemos que seguir inconscientemente. A través del acercamiento a este medio televisivo pretendemos analizar y trabajar su lenguaje, dando respuesta a más de una cuestión sobre éstos, y lo que en definitiva es más importante conseguir que sean críticos ante estas imágenes televisivas. Los objetivos que pretendemos serán los siguientes:

Investigar el alto porcentaje de estos programas de corte sensacionalista en las parrillas de programación de cualquier canal, horario de emisión, duración, público al cual va dirigido...

Reflexionar sobre el mundo idílico que nos representa estos programas televisivos, desde un punto de vista homogeneizador, descartando cualquier otro que no sea de corte individualista.

Reflexionar sobre las consecuencias que estos tipos de programas tienen sobre nuestras hábitos de comportamiento.

Analizar la programación televisiva en función de sus valores y contravalores.

Comprender los códigos que se emplean en el lenguaje televisivo, y descubrir cuales son más acentuado en estos tipos de programas.

Descubrir el proceso de realización de estos programas televisivos.

Valorar y estimar los espacios televisivos que aporten facetas positivas para la educación de las personas, y especialmente de los jóvenes.

Valorar y criticar los espacios televisivos que aportan efectos negativos para la educación de las personas, y especialmente de los jóvenes.

Descubrir los efectos perniciosos que un consumo televisivo irracional provoca en las personas.

Reflexionar sobre la visión deformada y violenta de la realidad que ofrecen algunos programas televisivos.

Conocer algunas técnicas manipulativas del medio televisivo.

Implicar, a través del trabajo en grupo, a nuestros alumnos en la realización de una contraprogramación, creando ellos mismos a través de un pequeño guión su programa de televisión.

3.2. ¿Qué sabemos? Captación de las ideas previas de las que partimos

Con la participación en grupo o a través del conocimiento individual, antes de comenzar a ejecutar nuestra propuesta en el aula necesitamos saber que ideas o pensamientos tienen nuestros alumnos sobre estos programas televisivos, con la ayuda de cuestionarios donde se les pueden lanzar preguntas como:

¿Qué tipo de programas ven más en televisión?

¿Qué tiempo le dedican a ver televisión y en que horario?

¿Tenéis una televisión en tu dormitorio?

¿Veis la televisión habitualmente solo?

¿Por qué os gusta estos tipos de programas?

¿Qué aspectos positivos y negativos tienen estos tipos de programas?

¿Creéis que estos tipos de programas son recomendables para vosotros?

¿Alguna vez te has parado a pensar cómo se realiza estos tipos de programa?

¿Creéis que os puede influir estos programas en vuestros hábitos de conducta?

Etc.

Las respuestas a estas cuestiones pasarán por una puesta en común en pequeños grupos, dando lugar a continuación a un pequeño debate donde se unificará unas conclusiones que resumiendo la opinión de la mayoría nos indicará nuestro punto de partida para el comienzo de nuestra propuesta en el aula, sin que existan prejuicios que nos vayan a afectar negativamente en el desarrollo de ésta.

3.3. ¿Qué vamos a aprender? Bloque de contenidos

Antes de comenzar cualquier trabajo es importante que conozcamos lo que podemos aprender, por eso en este apartado de la propuesta se les presenta a nuestros alumnos en cada una de sus unidades un listado de conceptos, los cuales deberán conocer, una serie de procedimientos o estrategias que tendrán que utilizar y las actitudes que se espera que se consigan al desarrollarse las actividades propuestas.

En la primera unidad, donde se va a realizar el análisis de los programas televisivos y su poder de audiencia, nos servirán de base conceptos como:

La empresa televisiva, su estructura y funcionamiento.

Finalidades del medio televisivo.

El lenguaje televisivo, un lenguaje audiovisual y sus códigos.

Estructura lineal de un programa televisivo, desde el guión a la postproducción o montaje.

Valores interpretativos de la imagen y el sonido en la comunicación audiovisual, tipos de planos, angulaciones, movimientos de cámara, ritmo visual, y el componente sonoro, combinación diálogos música, solapamientos en intervenciones verbales...

La audiencia televisiva. Segmentación de la audiencia televisiva en función de los distintos estilos de programas.

Los efectos de la televisión, valores y contravalores.

Modelos de comportamientos televisivos.

Etc.

A la hora de utilizar los conceptos anteriores tenemos que fijar unos procedimientos o estrategias que pueden estar dentro de la línea siguiente:

Análisis de la organización empresarial televisiva.

Reflexión sobre la distintas funciones que tiene la televisión como medio de comunicación.

Análisis de mensajes televisivos para descubrir sus códigos.

Visionado de fragmentos de programas televisivos para descubrir planos, angulaciones, movimientos..., comparándolo con otros tipos de programas.

Comparar estilos comunicativos de distintos programas.

Búsqueda de información de niveles de audiencia de programas televisivos.

Relacionar estilos comunicativos con éxito de audiencia de distintos programas similares.

Reconocimiento de las aportaciones que la televisión puede conllevar a nuestros alumnos.

Reflexión sobre las consecuencias del consumo irracional de la televisión.

Descubrimiento de distintas formas de conductas televisivas perjudiciales.

Desarrollar la expresión creativa mediante pequeños guiones de mensajes audiovisuales para sus propios programas televisivos.

Etc.

Después de realizadas las actividades propuesta pretendemos que nuestros alumnos utilizando los conceptos planteados a través de algunas de las estrategias sugeridas, consigan actitudes como:

Ser conscientes de sus propios hábitos a la hora de ver televisión.

Obtener actitud crítica ante los distintos estilos y ofertas comunicativas de las cadenas televisivas.

Valoración de las finalidades de la televisión en cuanto a su índice de audiencia.

Ser consciente de las posibilidades manipulativas del mensaje audiovisual, empobreciendo y realzando una misma realidad.

Toma de conciencia de los aspectos positivos y negativos que la televisión puede tener en nuestros jóvenes.

Conseguir una concienciación crítica ante la teleadicción, y no tomar los modelos sociales televisivos como nuestros.

Ser consciente de los valores expresivos y artísticos del mensaje audiovisual, entendiéndolos y llegar a saber utilizarlos.

Etc.

Después de esta descripción de algunos de los posibles contenidos, este apartado se puede complementar con mapas conceptuales, como es el que recoge Aguaded J.I. (1998) (Ver gráfico 1).

3.4. Investigamos y aprendemos. Actividades propuestas

En este apartado es donde se propondrán una serie amplia de actividades, para poder más tarde ajustarnos al tiempo de que dispongamos, eligiendo aquellas que creamos más idóneas para conseguir nuestros objetivos, siempre con la idea de que nuestros alumnos consigan ver la televisión desde otro punto de vista, que ser simples espectadores pasivos, convirtiéndose en receptores de estos mensajes con una actitud crítica, a través del acercamiento al lenguaje audiovisual de la televisión, trabajando individualmente o en grupo, con la utilización de una metodología investigativa y participativa, y por supuesto exponer sus reflexiones y resultados al propio grupo, y, porque no al propio centro, sacando sus propias conclusiones.

Los objetivos de la primera unidad didáctica son conseguir, a través del análisis del lenguaje audiovisual de estos programas de corte sensacionalista, descubrir algunas de las razones del éxito de audiencia de éstos. Con esta idea podemos realizar trabajos de investigación en grupo sobre las parrillas televisivas, de canales tanto público como privados, de los programas de corte sensacionalista recogiendo datos como; cuantía y porcentaje de estos programas en el conjunto de la parrilla diaria, horario, duración, público al cual van dirigido, publicidad que incluyen, estilos... Otro tipo de investigación puede ir encaminada a la Televisión como empresa, adentrándonos y descubriendo su funcionamiento, la estructura de un programa televisivo, y dentro de las finalidades de este medio descubrir la principal que rige estos tipos de programas. Al mismo tiempo que se realizan estos trabajos investigativos también se pueden realizar una encuesta a nivel individual, tanto de alumnos del grupo como ajenos a éste, averiguando que programas de este tipo, programas de reality-show, o programas tipo Gran Hermano..., son los que habitualmente ven nuestros jóvenes, a que horario los ven, ¿por qué los suelen ver?, ¿qué es lo que más le atrae?... Toda esta información se puede recoger sobre un cuadrante donde quedará reflejada las preferencias por edades, niveles educativos, horarios de visionado... Con estos datos se hará una exposición de los resultados dando lugar a una puesta en común, en la cual se elegirá el programa más vistos por todos para pasar a continuación a su análisis.

Con esta elección el análisis se centrará ya en dos aspectos uno que irá sobre su contenido y otro, más acorde con la asignatura, que se adentrará en su lenguaje audiovisual con sus códigos, destacando el valor interpretativo de la imagen, con tipos de planos, angulaciones, movimientos de cámara, ritmo visual, y el componente sonoro y el sonido en la comunicación audiovisual, diálogos, silencios...

Después de estas actividades de investigación y análisis nos encontramos que nuestros alumnos han conseguido alcanzar un conocimiento básico del funcionamiento de un programa televisivo de estas características, que poder de audiencia tiene y en las razones que pueden llevar a estos resultados de emisión, y sobre todo descubrir por qué las empresas televisivas apuestan en su mayoría por estos tipos de programa, por tanto podemos pasar a planificar las actividades de la segunda parte. En esta segunda unidad nos planteamos la reflexión de estos tipos de programas en los cuales descubramos los aspectos negativos y positivos que nos puedan aportar, o dicho de otra forma los valores y contravalores que nos pueden afectar positivamente o negativamente. Aquí toma importancia el descubrir estereotipos como pueden ser la ostentación, el lujo, el sexismo y el erotismo, el poder..., para que nuestros jóvenes no imiten modelos sociales que no le van aportan ningún beneficio en nuestra sociedad. Para este análisis-reflexión sobre los valores de estos tipos de programas podemos seguir la ficha didáctica que nos sugiere Martínez, E. (1996) (Ver gráfico 2).

Para concluir esta propuesta de actividades el alumno puede pasar a producir un pequeño guión, donde en grupo, y con todos los conocimientos adquiridos, de una forma divertida y amena se aventurarán a realizar un contraprograma donde puede quedar reflejada su creatividad y originalidad.

3.5. Vamos a conocer. Desarrollo de la propuesta de contenidos

Partiendo de la propuestas de actividades, tendremos que pasar a desarrollar los contenidos definidos con anterioridad, para poder trabajar con este medio tenemos que introducir a nuestros alumnos en el lenguaje televisivo. Como cualquier lenguaje para comprenderlo tenemos que conocer sus códigos, reglas y vocabulario, siendo evidente que mejor lo manejaremos cuanto más alto sea el conocimiento de este lenguaje. Aunque más de una vez nos encontramos que cualquiera puede tener opinión por ser simplemente espectadores de cualquier programa de televisión, por eso el objetivo principal de nuestra propuesta es conseguir una actitud crítica, intentando descubrir las finalidades que persiguen los responsables de cada cadena, el lenguaje audiovisual que emplean, y por supuesto los valores y contravalores que nos transmiten.

Comenzamos introduciendo a nuestros alumnos en la empresa televisiva, dando unos pequeños conocimientos de su estructura, funcionamiento y las finalidades del medio televisivo, de una forma general, para llegar a la producción de un programa televisivo donde nos puede servir como ejemplo el gráfico que nos plantea Aguaded, J.I. (1998), en Descubriendo la caja mágica, cuaderno de clase. Huelva. Grupo Comunicar. pág. 40, basado en: Soler, L. (1988) (Ver gráfico 3).

Al mismo tiempo que vamos entrando en la empresa televisiva, tendremos que ir manejando su propia terminología. Aunque resulte un poco engorroso nos será de mucha ayuda manejar un vocabulario básico que les servirá para enriquecer su léxico, así como para ayudarles a entender con mayor claridad términos como; angulación, campo, corte, cuadro, encuadre, escenario, fuera de campo, fundido, gag, grúa, guión, montaje, panorámica, plano, productor, travelling, voz en off...

Siguiendo con las reglas del lenguaje audiovisual con una breve exposición se describirán los distintos códigos que se utilizan básicamente como son; tipos de planos, angulaciones, movimientos de cámara, ritmo visual, música, intervenciones verbales, utilización de silencios, montaje, estilos de programas...

Llegado este punto y tras el trabajo con estos conocimientos básicos pasaríamos a desarrollar las características que nos diferencian los tipos de audiencia televisiva segmentándola en función de los distintos estilos de programas.

Conocemos hasta ahora como funciona esencialmente la Televisión y el lenguaje audiovisual que utiliza, por lo tanto ya podemos estudiar como nos influye ésta con sus aspectos positivos y negativos en nuestros hábitos de comportamiento, a través de la realización de una descripción de aportaciones positivas que nos trae la televisión; la tele nos divierte y entretiene, es una ventana abierta al mundo y al conocimiento, nos puede llevar a mundos de fantasía, nos puede enseñar a convivir, vende los valores de la comunidad... En otro sentido, también se recogerán las aportaciones negativas, como; nos puede convertir en seres más pasivos, nos presentan realidades manipuladas, nos aísla y nos insensibiliza, nos incita a la vida fácil, nos exporta modelos sociales y nos uniformiza, nos manipula... Y ya para finalizar este apartado nuestros alumnos estarán mínimamente capacitados para realizar propuestas de programas originales y creativos, donde puedan plasmar sus inquietudes e iniciativas que ellos plantearían para combatir la pasividad y manipulación televisiva en la cual la mayoría de la sociedad esta inmersa.

3.6. Concluimos. La evaluación de la propuesta

Es interesante que el propio alumno se cuestione si se han conseguido los objetivos que nos habíamos planteado desde un principio, para este fin nos bastará que éstos respondan a un cuestionario individual, pero no debe quedarse sólo en dar respuesta a unas cuestiones, sino que el trabajo de clase tanto individual como en grupo puede ser objeto de exposición a los demás grupos del centro dejando constancia de los resultados obtenidos en la aplicación de las actividades en el aula, abriendo éstas en un futuro a los grupos que lo deseen, fomentando su curiosidad, convirtiéndose ellos mismos en asesores de sus propios compañeros.

Como conclusión de esta propuesta no quería terminar sin reflejar que la televisión es un invento fantástico, en la cual podemos ver programas informativos, documentales educativos, películas, series entretenidas, programas de reality-show... Por esta gran variedad en su programación es el medio que más nos gusta a la mayoría de nosotros, pero eso sí, la televisión debe ser un servicio público, y como tal debemos saber utilizarlo cuando realmente lo necesitamos. Nos podemos permitirnos hacer un uso de la televisión abusivo, sino como ocurre con cualquier servicio público solamente requerirlo cuando tengamos una necesidad real.

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