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Revista Comunicar 25: Televisión de calidad (Vol. 13 - 2005)

Enseñemos a discriminar estereotipos sexistas en la televisión

Let us teach to discriminate stereotypes sexist on television

https://doi.org/10.3916/C25-2005-200

Luisa Torres-Barzabal

Antonio-Salvador Jiménez-Hernández

Abstract

A lo largo de la historia se van reproduciendo estereotipos sexistas de generación en generación a través de la repetición de pautas de conductas, actitudes y formas de entender las situaciones que nos rodean, estableciendo dichos modelos como los adecuados para que los tome una sociedad, lo cual hace que las mujeres y niñas estén sometidas a los roles establecidos por una cultura androcéntrica. Esta situación no ha cambiado en la actualidad y la transmisión de pautas y valores sexistas se sigue potenciando desde diferentes ámbitos, entre otros por los medios de comunicación de masas, entre los cuales la televisión no sólo transmite una cultura, sino que participa en la creación, presenta modelos, potencia ciertos valores y devalúa otros..., reproduce y crea estereotipos sexistas que discriminan a la mujer. La televisión es tan cercana a la realidad cotidiana de todas las personas que consideramos tiene también una cuota de responsabilidad. A raíz de ir advirtiendo la influencia que tiene la televisión en nuestra sociedad, quisimos conocer las formas y maneras en que se refleja el sexismo en ella. Para ello realizamos junto con los alumnos/as de la asignatura «Bases para una educación no sexista» de la Universidad de Huelva durante el curso 2004/2005 un estudio sobre el contenido televisivo en relación con el sexismo, una vez habíamos tratado las nociones básicas sobre la temática. El estudio pretendía el análisis reflexivo de la discriminación hacia la mujer generada por la televisión. Lo acometimos a través de la observación sistemática, una observación realizada de forma intencionada, con el propósito de identificar estereotipos sexistas y realizar una valoración de los mismos. Se realizó durante cinco semanas, en cualquier cadena de televisión y sobre todo tipo de programas: concursos, debates, informativos, películas, dibujos animados, publicidad, etc., de los cuales, se extraían aquellos aspectos que eran considerados discriminatorios hacia la mujer, recogiéndolos en un registro de hechos significativos, fichas personalizadas para cada observación, que presenta en primer lugar los datos generales (observador/a, fecha, hora, cadena de TV y espacio televisivo) y a continuación el contexto de la observación, la descripción del incidente y la valoración. En este trabajo se identificaron múltiples mensajes discriminatorios para la mujer indistintamente de la cadena o del espacio televisivo, e incluso, los observadores manifestaban que con anterioridad no habían reparado en ellos, por ser considerado un aspecto, una actitud, una situación... normalizada en nuestra cultura, justificando que en muchas ocasiones se siguen transmitiendo debido a su desconocimiento. Dicho estudio nos ha hecho tomar conciencia y valorar la discriminación proyectada a través de la televisión y, por tanto, nos ha llevado a considerar la importancia de aprender y enseñar a verla, pues del mismo modo que se educa para desarrollar aquellas capacidades que hacen que las personas puedan desenvolverse en la sociedad, también es conveniente una formación que aporte las actitudes necesarias para valorar de manera inteligente los mensajes expresados en la televisión y ser así receptores críticos y reflexivos sobre la equidad para todas las personas.

Throughout history sexistas stereotypes are reproduced of generation in generation through the repetition of guidelines of conducts, attitudes and forms to understand the situations that surround to us, establishing these models like adapted so a society them takes, which causes that the women and children are put under the rolls settled down by a androcéntrica culture. This situation has not changed at the present time and the transmission of guidelines and sexistas values is continued harnessing from different scopes, among others by mass media of masses, between which the television not only transmits a culture, but that participates in the creation, offers certain models, power values and devaluates others... it reproduces and creates sexistas stereotypes that discriminate against the woman. The television is so near the daily reality of all the people who we considered also has a quota of responsibility. As a result of being noticing the influence that has the television in our society, we wanted to know the forms and ways in which the sexism is reflected in her. For it we along with made alumnos/as of the subjet «Bases for a nonsexista education» of the University of Huelva during course 2004/2005 a study on the content television in relation to the sexism, once we had treated the basic slight knowledge on the thematic one. The study tried the reflective analysis of the discrimination towards the woman generated by the television. We undertook it through the systematic observation, a made observation of deliberate form, in order to identify sexistas stereotypes and to make a valuation of such. It was made during five weeks, in any television network and mainly type of programs: aids, debates, news, films, cartoons, publicity, etc..., of which, those aspects were extracted that were considered discriminatory towards the woman, they we gathered in a registry of significant facts, customized cards for each observation, offers in the first place the general performances (observer, date, hour, chain of TV and televising space) and next the context of the observation, the description of the incident and the valuation. In this work manifold indifferently discriminatory messages for the woman were identified of the chain or the televising space, and even, the observers declared that previously they had not repaired in them, by being considered an aspect, an attitude, a situation... standardized in our culture, justifying that in many occasions they are transmitting still because of their ignorance. This study has made us become aware and to value the discrimination projected through the television and, therefore, it has taken to us to consider the importance of learning and of teaching to see it, because in the same way that we are educated to develop those capacities that cause that the people can develop in the society, also it is advisable a formation that contributes the attitudes necessary to value of intelligent way the messages expressed in the television and thus being receiving critical and reflexives on the fairness for all the people.

Keywords

Sexismo, televisión, educación.

Sexism, television, education.

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Vivimos en una sociedad en que el nacimiento determina el porvenir. En nuestra cultura ser mujer no significa una diferenciación respecto al hombre únicamente biológica o física, sino que expresa un continuo de distinciones en cuanto a las posibilidades, imposiciones y limitaciones.

Nuestra cultura continua siendo sexista, entendiendo por sexismo cuando se designan actitudes que causan la desigualdad, la jerarquización en el trato que reciben las personas sobre la base de la diferenciación sexual (Espín y Rodríguez, 1996).

Dicha concepciones jerárquicas de los sexos se mantiene en nuestra sociedad de generación en generación, situación en la que cabría plantearse al igual que Camps (1998: 65) la siguiente pregunta: «¿Cómo se explica que, estando la educación, en especial la infantil, casi exclusivamente en manos de mujeres, sus efectos sigan siendo el reflejo de esa sociedad masculinizada de la que las mujeres quieren librarse?»

La respuesta no es simple, y es que el androcentrismo, «que considera al ser humano de sexo masculino como el centro del universo, como la medida de todas las cosas, como el único observador válido de cuanto sucede en nuestro mundo, como el único capaz de dictar leyes, de imponer la justicia, de gobernar el mundo» (Moreno, 1986), usa diversos mecanismos para permanecer en nuestra cultura, cuyos métodos pueden plantearse de forma explícita o subliminales, ocultas, como por ejemplo, invisibilizar e ignorar todo lo relativo a las aportaciones de las mujeres o poner en bocas femeninas planteamientos masculinos con el fin de normalizarlos.

Se crean estereotipos, un conjunto de rasgos típicos que se suponen inherentes a los miembros de un grupo, que se transmiten a través de la repetición de normas de comportamientos y formas de entender las situaciones que nos rodean, considerando estas actitudes las óptimas en la sociedad, con el fin de ajustarse a los intereses y necesidades de los grupos dominantes.

La transmisión de estereotipos sucede a través de las diversas influencias comunicativas existentes en la sociedad, donde el contenido televisivo puede ser y son canales importantes de transmisión de estereotipos. La televisión es tan cercana a la realidad cotidiana de todas las personas que consideramos tiene también una cuota de responsabilidad.

Concretamente en la publicidad se utilizan estereotipos por un doble motivo según Correa, Guzmán y Aguaded (2000), en primer lugar por motivos económicos, pues el tiempo de la televisión para emitir el anuncio es muy limitado y por tanto hay que recurrir a imágenes convencionales que sean decodificadas sin ningún tipo de dificultad por las audiencias (un mundo dominado a un precio por minuto) y en segundo lugar por utilizar los estereotipos como estrategia para que las audiencias reconozcan la información registrada anteriormente a nivel del inconsciente.

Los contenidos televisivos con el afán de llegar al mayor número de espectadores utilizan imágenes mayoritarias, que a su vez son las más reaccionarias. Esta situación hace que se perpetúen las pautas y valores sexistas, no sólo transmitiendo una cultura, sino participando en su desarrollo. Y es que, como opina Camps (1998) en la televisión se fabrican estereotipos, pues su mismo carácter y finalidad la obliga a exagerar unos aspectos en perjuicio de otros. «Los medios de comunicación han dejado de ser un instrumento de representación del mundo para convertirse en los grandes aparatos de construcción de la realidad social» (Vázquez, 1999: 91-92).

En base a la percepción de la influencia que tiene la televisión en nuestro contexto social hemos considerado justo dedicar un espacio de tiempo a reflexionar sobre el contenido sexista en la televisión que consumimos hoy día, con el objetivo principal de conocer aquellas cuestiones que deben ser consideradas en el proceso de enseñar y aprender a ver la televisión.

2. Análisis de la televisión de hoy

Los principales objetivos que pretendíamos conseguir con el desarrollo de esta actividad eran los siguientes:

- Contribuir a que se discriminen estereotipos sexistas reproducidos a través de la televisión.

- Analizar de qué manera se discrimina a la mujer mediante la televisión.

- Promover en los/as futuros/as maestros/as un perfil profesional que valore y dé respuestas reflexivas al sexismo televisivo.

- Potenciar que se tome conciencia de la importancia de una educación no sexista sobre el contenido televisivo.

- Difundir los resultados obtenidos en este pequeño estudio, de manera que pueda contribuir a la concienciación del resto de profesionales.

La muestra de este estudio ha sido las televisiones, ya fueran públicas o privadas, internacionales, nacionales, autonómicas o locales, así como todo tipo de programas: concursos, debates, informativos, películas, dibujos animados, publicidad, etc... y en cualquier franja horaria.

La técnica de recogida de información:

Para analizar el contenido sexista en televisión, la metodología utilizada ha sido de carácter cualitativo por considerar que nos permitiría describir y explicar los comportamientos humanos, obteniendo datos adecuados y fiables sobre conductas, eventos y/o situaciones perfectamente identificadas e insertas en contextos concretos.

En esta línea, hemos utilizado la técnica de observación, por ser una de las más utilizadas en la evaluación de determinados hechos significativos y por el convencimiento de que de ésta forma obtendríamos la información que nos proponíamos estudiar, pues la observación constituye la técnica más elemental de recogida de información en este nivel. Los datos se obtienen directamente de las manifestaciones que reflejan la forma de ser y de actuar en distintos contextos.

Tuvimos que decidir entre la observación asistemática, que recogería información de situaciones puntuales significativas, así como percepciones que tuviésemos de diferentes momentos sobre determinados hechos, o sistemática, una observación intencionada.

Nos decantamos por ésta última, y para ello, realizaríamos una observación durante un tiempo determinado de forma intencionada, con el propósito establecido y concreto de obtener los datos que queríamos recoger (qué se va a observar, cómo y en qué condiciones se va a realizar la observación, etc.), siguiendo un plan para obtener la información que necesitamos conocer y usando los instrumentos que mejor pudieran adaptarse al hecho, pues así, su posterior análisis nos ofrecería información de las acciones de forma contextualizada.

Los instrumentos más habituales para la recogida de datos son la lista de control, que se utiliza para comprobar diferentes comportamientos, conductas..., aspectos concretos. Son listas descriptivas, generalmente en una Tabla donde se recoge un listado de enunciados que indican los distintos componentes de una conducta, pero sólo registra si se da la conducta o no, por ello elegimos otro instrumento, el registro de hechos significativos, se trata de fichas personalizadas para cada observador/a en las que se anoten diversos aspectos que pueden ser significativos en la temática a estudiar.

Para este estudio construimos el siguiente registro de hechos significativos o anecdóticos (ver figura 1: Registro anecdótico usado en el estudio).

2.1. Sujetos

Los/as observadores/as han sido los/as alumnos/as de tercero de educación infantil del turno de mañana y de tarde, 53 alumnas y 1 alumno, mientras estaban cursando la asignatura «Bases para una educación no sexista» en la Universidad de Huelva durante el curso académico 2004/2005.

Las orientaciones que se le dieron a los/as observadores/as fueron bastante abiertas... Se le proporcionaron indicaciones para recoger información de cualquier cadena de televisión, no nos interesaba ninguna en particular, tampoco pusimos franjas horarias, mañanas, tardes o noches, cualquier momento resultaría válido, de igual forma, consideramos interesante analizar la televisión cualquier día de la semana, de lunes a domingo.

No tendrían que consumir espacios televisivos que antes no viesen, se trataba de recoger datos de aquellos espacios observados por ellos/as normalmente y en el momento que lo hiciesen. Registrando todos los incidentes que a su juicio considerasen sexista y aportando una valoración propia al incidente.

El periodo de observación fue aproximadamente de cinco semanas desde abril hasta el mes de mayo.

2.2. Análisis y resultados

De los criterios planteados previamente y las indicaciones acordadas con los/as observadores/as para el desarrollo de la actividad, se han obtenido una serie de resultados los cuales se desglosan a continuación.

En primer lugar, las cadenas de televisión de las que se han recogido datos han sido las siguientes (ver logotipos de televisiones nacionales, autonómicas, locales e internacionales).

Y en segundo lugar, los géneros y los espacios televisivos de las cuales se han recogido información han sido los siguientes:

1. Anuncios publicitarios

2. Cine:

Durmiendo con mi enemigo

La teniente O´neil

Mamás en huelga

Solas

Un padre de cuidado

3. Dibujos animados:

Doraimon

Los simpson

Shin Chan

4. Informativos:

Antena 3

Canal Sur

Doñana TV

Tele 5

Telecondado

TV1

5. Programas de entretenimiento:

A tu lado

Andalucía directo

Crónicas marcianas

El diario de Patricia

Flash nosolomúsica

Pecado original

Punto y medio

6. Programa de cine:

Megacine

7. Programas de entrevistas:

Las cerezas

Lo + Plus

Tertulia recreativista

8. Vídeos musicales

9. Programas de corazón:

Aquí hay tomate

10. Programas de humor:

Homo Zapping

Moranquíssimos

11. Reality Show:

La casa de tu vida

La granja de los famosos

12. Series:

Aída

Ana y los siete

Aquí no hay quien viva

Cuéntame

Hospital central

Los serranos

Mis adorables vecinos

Siete vidas

Vivir con Mister Cooper

13. Sorteo:

El cupón de la once

14. Telenovelas:

Amor real

Arrayán

De cada uno de los programas televisivos antes mostrados se han extraído diversas consideraciones sexistas las cuales presentaban matices diferentes. Todas estas reflexiones las hemos analizado, determinando de ellas una serie de categorías capaces de reducir la información y determinar unidades de significado.

El sistema de categorías quedó formado como podemos ver en la siguiente Tabla (ver Tabla 1. Sistema categorial).

A continuación y a modo de ejemplo presentamos algunas de las observaciones de cada una de las categorías establecidas (ver Tablas 2, 3, 4, 6, 7, 8, 9, 10, 11 y 12).

2.3. Conclusiones

Acercándonos a las conclusiones de nuestro estudio, tenemos que decir que se han confirmado las ideas previas que teníamos en cuanto al sexismo en el contenido televisivo, pudiendo comprobar que se continúan transmitiendo comportamiento y estereotipos sexistas en cualquier cadena televisiva, en cualquier género de programa y en cualquier franja horaria.

Así pues, a través del análisis realizado, hemos podido ver que el contenido televisivo discrimina a la mujer mediante imágenes, actitudes, decisiones, expresiones, omisiones... En las que se puede reconocer diferentes modos de transmitir estereotipos sexistas que habrían de ser tomados en consideración, como son:

- Se transmite inferioridad intelectual de las mujeres respecto a los hombres.

- Se produce en numerosas ocasiones el desplazamiento de la mujer a un segundo plano.

- Se manifiesta la dependencia de la mujer hacia el hombre.

- Se invisibiliza a la mujer en parcelas de nuestra cultura, dándole el monopolio al hombre.

- Se exponen agresiones físicas o psicológicas hacia la mujer.

- Se difunde la necesidad de que la mujer se ajuste a un físico establecido.

- Se utiliza a la mujer como reclamo sexual, como mujer objeto.

- Se atribuye a la mujer el cuidado de los demás (hijos, marido, mayores, enfermos,...) y la realización de las tareas del hogar como labores propias del sexo.

- Se continúan haciendo distinción entre los trabajos de mujeres y hombres.

- Se transmite comportamientos diferentes para hombres y mujeres, representaciones sociales de lo que significa ser hombre o ser mujer.

En definitiva se reproducen modelos patriarcales donde la mujer se infravalora, se hace dependiente al hombre, se anula o se obliga a través del miedo con el propósito de que esté al servicio del hombre como el sexo bello y al servicio del hogar.

3. Aprendamos y enseñemos a ver la televisión

Si la televisión nos muestra todas estas discriminaciones hacia la mujer y nos consta que tiene un gran poder persuasor en los telespectadores, podríamos afirmar que influirá en el mantenimiento de estereotipos androcéntricos. ¿Qué podemos hacer para paliar esta situación? Podríamos luchar por cambiar la televisión, así como aprender y enseñar a verla. Quizás esta última opción sea más factible y al mismo tiempo más beneficiosa por entender que, aludiendo al proverbio chino de la pesca del pez, más que dar un pez conviene aprender y enseñar a pescar.

Para formar a la audiencia a hacer un uso racional de la televisión y a ser telespectadores críticos es indispensable la implicación de la escuela y de la familia. Y el primer inconveniente que nos podemos encontrar es que los padres y educadores pueden no apreciar discriminación por razón de sexo en ámbitos televisivos y creer que no contribuyen al aprendizaje de estereotipos, producto de su propia educación y de la consolidación de unos hábitos de conducta socialmente aceptados, sin recapacitar sobre su significado desde el punto de vista de la equidad para todas las personas. Es por ello, que, el primer paso a dar es hacer que las familias y los educadores tomen conciencia de la relevancia de aprender y enseñar a ver la televisión.

Una vez sensibilizados con la imperiosa necesidad de promover un consumo inteligente de la televisión habremos de conocer y desarrollar diferentes hábitos que pretendan una educación integral. Para ello, recomendamos la lectura del trabajo de Aguaded (2004) donde se esbozan una serie de recomendaciones dirigidas a las administraciones educativas, a las familias y a los padres, a los medios de comunicación y a los centros escolares y profesores. Asimismo, otro documento de interés sobre esta temática son los 27 consejos para ver la televisión que aporta Fedepadres (2002).

Figura nº 1: Registro anecdótico usado en el estudio

Tabla 1. Sistema categorial

Tabla 2. Capacidad intelectual

Tabla 3. Cuidado de los demás

Tabla 4. Dependencia

Tabla 5. Desplazar a un segundo plano

Tabla 6. Físico

Tabla 7. Invisibilidad

Tabla 8. Labores del hogar

Tabla 9. Mujer objeto

Tabla 10. Profesionalización del género

Tabla 11. Roles de género

Tabla 12. Violencia machista

Referencias

AGUADED, J.I. (2004): «¿Es posible enseñar a ver la tele? Utopías y realidades», en Educación y Comunicación, 69. https://www.educaweb.com/esp/servicios/ monografico/educacomunica/educacomunica.htm (Consulta 13 de junio 2005).

CABERO, J. (1995): «Televisión: usos didácticos convencionales», en RODRÍGUEZ DIÉGUEZ, J.L. y SÁENZ, O.: Tecnología educativa. Nuevas tecnologías aplicadas a la educación. Alcoy, Marfil.

CAMPS, V. (1998): El siglo de las mujeres. Madrid, Cátedra.

CORREA, R.I.; GUZMÁN, M.D. y AGUADED, J.I. (2000): La mujer invisible. Huelva, Grupo Comunicar.

ESPÍN LÓPEZ, J. V. y RODRÍGUEZ MORENO, M. L. (Eds.) (1996): Análisis de recursos educativos desde la perspectiva no sexista. Barcelona, Editorial Laertes.

FEDEPADRES (2002): «27 Consejos para ver la televisión», en Valores humanos, 13. https://www.valoreshumanos.info/informativos/informativo13.htm (Consulta 13 de junio 2005).

MORENO, M. (1986): Como se enseña a ser niña: el sexismo en la escuela. Barcelona, Icaria.

VÁZQUEZ MENDEL, M.Á. (1999): Mujer, Ecología y Comunicación. Sevilla, Mergablum.