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Revista Comunicar 29: La enseñanza del cine en la era multipantallas (Vol. 15 - 2007)

La enseñanza de cine en el sistema educativo británico

Film teaching in the British Educational System

https://doi.org/10.3916/C29-2007-03

Peter William-Evans

Abstract

Este artículo examina la evolución de la enseñanza del cine en la educación secundaria y universitaria en el Reino Unido, considerando aquellas teorías de cine que más impacto han tenido en el sistema, y ofreciendo una descripción de los exámenes de «A level» (entre los 17 y los 18 años). Describe, pues, la trayectoria de los estudios de cine y pone en evidencia su creciente popularidad en el sistema educativo británico.

This article explores the teaching of film in secondary and higher education in the UK. It traces the popularity of the subject in higher and secondary education. It discusses the influence of the most important tendencies of film theory on ways in which film is taught in the UK. A description of the content of the A level syllabus for film is added.

Keywords

Cine, teoría de cine, educación secundaria y cine, cine en la universidad

Film, film theory, secondary education film currículo, higher education and film

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Aunque el cine se incorporó como asignatura o componente de otras asignaturas en alguna universidad británica ya hacia los años cincuenta, fue la disponibilidad de películas en vídeo lo que facilitó su expansión en el sistema educativo universitario, primero en las llamadas «politécnicas» y en las universidades, y después en los colegios e institutos. Tradicionalmente los círculos académicos británicos habían mantenido una actitud bastante negativa hacia la enseñanza del cine (aunque no tanto las politécnicas, normalmente menos elitistas que las universidades tradicionales). El motivo era que se consideraba un arte popular que no podía remplazar como asignatura obligatoria a la literatura, arte que, según teóricos como el famoso F.R. Leavis en los años cincuenta, se distinguía no solamente por una estética compleja sino por unos valores morales edificantes. Para él, como para los teóricos del Siglo de Oro español, la mejor literatura es una forma de «deleitar enseñando». Sin embargo, en los años sesenta el British Film Institute decidió combatir esta actitud, y subvencionó plazas de profesor, por un periodo de cinco años, en un número reducido de universidades (por ejemplo, East Anglia, Warwick, Kent).

En aquella época también, el BFI desempeñó un papel importantísimo impulsando, mediante su Departamento de Educación, una serie de iniciativas paralelas para promocionar la enseñanza del cine. Una de éstas fue la nueva orientación de la revista «Screen», que empezó a publicar artículos que reflejaban las teorías estructuralistas, mayoritariamente basadas en las obras de Derrida, Althusser, además del psicoanálisis y el feminismo. Los escritos sobre cine, que en su mayor parte habían sido lastrados por criterios literarios –por ejemplo en los artículos de Robin Wood o de Raymond Durgnat para Movie (en sí mismos de gran calidad académica)– empezaron en las páginas de «Screen» a seguir otras normas, aprovechándose de las nuevas ideas en circulación en aquel entonces, distanciándose del concepto del ‘autor’ y problematizando la relación entre el espectador y la película. Los escritos de estudiosos como, por ejemplo, Peter Wollen, Laura Mulvey y Stephen Heath entre otros abrieron nuevos caminos para el análisis del cine.

Significativamente, las ideas de éstos y el uso de las teorías estructuralistas, tuvieron impacto no sólo en el campo de los estudios de cine sino también en el análisis de la literatura. La crítica literaria fue de repente alumna de la crítica fílmica. En palabras de Christian Metz, se acostumbraba tanto en ésta como en aquélla, no solamente a «amar» el texto sino también a «no amarlo». Mientras se difundían estas ideas –en literatura y en cine– las politécnicas y, poco a poco, las universidades también empezaron a desarrollar los programas de cine. Además de los departamentos autónomos de cine en, por ejemplo, las universidades de Glasgow, Warwick, Kent, y East Anglia, en los que se podía obtener una licenciatura de cine (Film Studies) otros departamentos –de Filología Inglesa o Americana (Nottingham, Exeter), Historia (Lancaster), y Lenguas Modernas (Newcastle)– comenzaron a ofrecer programas y asignaturas optativas de cine. En la mayoría de estos casos, se trataba de cursos sobre la historia y estética del cine, que a menudo se dedicaban a «autores » como Buñuel o Hitchcock, a géneros como el musical o el melodrama, a las «estrellas» cinematográficas, a movimientos como el surrealismo o el expresionismo, a la «Nouvelle vague» en Francia, o al «Free cinema» inglés, entre otros.

Estaba claro que el cine era una asignatura muy popular, que atraía a los estudiantes, y que, sobre todo en aquellos casos con problemas de matriculación podía asegurar la vigencia del departamento. Este ha sido el caso sobre todo en los departamentos de lenguas europeas, cuyo número de estudiantes ha ido disminuyendo progresivamente, en gran parte por la falta de apoyo de los sucesivos Ministros de Educación (de cualquier signo político). Esta crisis es especialmente intensa en la enseñanza del alemán, algo que, en parte, ha promocionado la creación de cursos optativos en cine alemán. Pero, aparte de los departamentos ya mencionados –los de cine como los de las lenguas inglesa o extranjeras– donde se estudian los textos cinematográficos así como la historia y estética del cine, hay otros, por ejemplo en algunos «collèges» de la Universidad de Londres (Queen Mary, Royal Holloway, Goldsmiths), así como en la Universidad de Roehampton, que ofrecen cursos más prácticos de dirección, fotografía, montaje, guión y todos los demás aspectos de la realización cinematográfica.

Para acceder a los programas universitarios de cine, los estudiantes tienen que haber obtenido sus «Alevel » (la titulación más elevada de la enseñanza secundaria) en asignaturas de cine u otras como historia, historia del arte, literatura inglesa o lenguas europeas. El «A-level» en cine lo ofrece sólo el tribunal del WJEC (Gales). En palabras de este tribunal: «The AS/AL specification in Film Studies is designed to deepen students’ understanding, appreciation and enjoyment of film, the major art form of the twentieth century, and a cultural form still of great significance at the beginning of the new millennium […]. They will study cinema as a medium, as an art form and as a social and economic institution». They will also engage with a wide range of different kinds of films, developing skills of observation, critical analysis and personal reflection »1. (La asignatura de cine de nivel AS/AL está diseñada para que los estudiantes profundicen en su comprensión, apreciación y disfrute del cine, la manifestación artística de mayor relevancia en el siglo XX, y una expresión cultural todavía de enorme importancia al comienzo del nuevo milenio […]. Estudiarán el cine como medio de comunicación, como manifestación artística y como institución social y económica. Abordarán también el estudio de una variedad de estilos cinematográficos, desarrollando sus destrezas de observación, análisis crítico y reflexión personal).

Además de ser examinados sobre varios aspectos de la forma fílmica, estos alumnos tienen que elaborar proyectos prácticos: o bien un «story board» (fotografiado o dibujado) de entre 10 y 25 planos diferentes, con instrucciones acerca de la composición, acción, diálogos (si los hay), música, sonido, y duración de la secuencia; o bien un guión de entre 500 y 800 palabras; o una secuencia en video de entre 1 y 2 minutos, y de entre 10 y 25 planos.

La creciente popularidad del «A-level» en cine ha supuesto que los estudiantes que hoy en día se matriculan en programas universitarios de cine que traen consigo unos ciertos conocimientos no sólo sobre cómo analizar sino también sobre cómo realizar películas. Las carreras de cine en las universidades británicas se encuentran ahora entre las más competitivas, y numerosos departamentos de Lenguas Modernas, Historia, etc. incluyen asignaturas de cine en sus programas, con objeto de incrementar su popularidad. La disciplina de cine –en sus aspectos críticos, teóricos y prácticos– se encuentra ya firmemente asentada en la educación secundaria y universitaria británica.

Notas

1 www.wjec.co.uk/film.html; 9.