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Revista Comunicar 31: Educar la mirada. Aprender a ver TV (Vol. 16 - 2008)

TV de proximidad y alfabetización audiovisual

Television of proximity and audiovisual literacy

https://doi.org/10.3916/c31-2008-03-040

Ciro-Nestor Novelli-Osorio

Cecilia Pincolini

Abstract

El artículo propone, además de los métodos clásicos de educación en imágenes, otras estrategias para completar una alfabetización audiovisual global y una ciudadanía plena. La lectura crítica se complementa con una producción audiovisual sistemática de calidad que aborda temas cercanos y una concienciación sobre el rol de los medios públicos en una democratización cultural y una sociedad más justa. No hay educación, cultura ni televisión de calidad sin participación ciudadana consciente y democracia plena.

Building and expanding from the classic methods of audiovisual education, this article proposes strategies to achieve a global audiovisual literacy and a full citizenship. Critical reading is supplemented with a high-quality systematic audiovisual production on ordinary subjects and raises awareness of the role the media play in a cultural democratization and in a more equalitarian society. In a genuine democracy there is no education, culture, or high-quality television without the full participation of the citizens.

Keywords

Alfabetización global, producción televisiva, participación, medios públicos, ciudadanía plena

Audiovisual literacy, audiovisual production, television, mass media, citizenship

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Frente a una educación en imágenes avanzada, un conocimiento cada vez mayor del medio audiovisual, sus técnicas y proceso de producción, las estrategias de la industria televisiva para vender y captar espectadores, debe ampliarse la dimensión actual del análisis crítico de las imágenes. Así como trabajamos con las nuevas generaciones una educación en medios, desde la «lectura» de las imágenes televisivas –sus intenciones y significaciones–, también debemos comenzar a trabajar «el hacer con imágenes» al mismo tiempo que podamos exigirle a esa pantalla la difusión de éstas, todas y cada una de las diversas expresiones culturales y humanas.

La posibilidad de una educación ciudadana no sólo pasa por apuntalar una mirada reflexiva y crítica sobre la televisión, sino también por asegurar un «espacio» en el que la diversidad y pluralidad temática de enfoques den visibilidad a cientos de miles de historias cotidianas de cada región que nos contiene y trasparentar nuestros contextos históricos, culturales y sociales.

Es fundamental que el aprendizaje sobre la televisión incorpore una alfabetización visual global y compleja, leer y hacer, analizar y producir. Reflexionar sobre el fenómeno televisivo no sólo con una mirada crítica, sino también con un hacer crítico; lo que Mario Kaplún, allá por los 70, definía como el proceso dinámico de acción, reflexión, acción. Un proceso dialéctico y de retroalimentación entre el mirar/analizar, diseñar/producir dentro de la tensión global/local.

Es importante entender que el aprender a mirar y reflexionar sobre lo que vemos, es un suministro básico, no sólo para obtener una ciudadanía plena, sino también para reutilizar y resignificar los recursos aprehendidos, lo que nos permite diariamente, y aún más, desmitificar el medio audiovisual. También implica comprender y cambiar, en algunos casos, la realidad que nos contiene o nos desborda, comprometernos con la producción y difusión de una televisión local, regional de calidad, complementaria, asegurando las mismas condiciones de emisión de la televisión perteneciente a grandes cadenas. Siendo esto testimonio cotidiano de nuestra cultura y nuestro devenir para dibujar un mapa cultural y social completo que nos permita tanto conocer el mundo global como nuestra aldea.

Frente a la cultura global cada vez más extendida, con sentido hegemónico y en una sola dirección, asimilándose cada vez más a lo que Ignacio Ramonet llamó el discurso único, es fundamental producir, difundir, conocer y trabajar una televisión de la cercanía.

Si el objetivo fundamental del enseñar a ver televisión es educar y estimular una mirada crítica y reflexiva sobre el medio y sus diversas expresiones, el objetivo fundamental de la producción televisiva, por lo menos en nuestros países, debería ser dar el de visibilidad a gentes, lugares y sucesos cercanos.

A partir de esto proponemos dos acciones concretas que profundizan las metodologías y estrategias de alfabetización visual o análisis crítico de los medios masivos:

• Incorporar decidida y fuertemente la producción y realización de imágenes de sus espacios e historias vitales, tanto desde el punto de vista estético, narrativo y técnico, como un elemento fundamental para completar una alfabetización audiovisual completa. Aprender a escribir adecuadamente es la complementación del aprender a leer, en todo proceso de alfabetización; por qué sería diferente con las imágenes.

Planteamos también que, en este proceso de alfabetización visual, deberían tenerse en cuenta los mismos elementos, recursos y procesos que se tiene en cuenta en la alfabetización lingüística. No conformarse con una producción mediocre de imágenes, potenciar también lo creativo, lo visualmente atractivo, lo bien «escrito». No pedimos que alguien que aprende a leer y escribir se convierta en poeta, pero en todos está latente la posibilidad de narrar en forma ordenada, coherente y bella palabras e imágenes. No pensamos aquí en la figura del escritor o realizador como fenómeno, sino la de cualquier persona que posea una alfabetización completa y rica, que le permita comprender, producir textos y discursos diversos, pero también que posea para ese hacer y ese comprender, sensibilidades y narrativas particulares y propias.

El aprender a mirar va de la mano con el aprender a hacer, el que puede descubrir y contar sus espacios vitales, puede también entender más sobre el espacio de los otros. Comprender y disfrutar más de la rica diversidad que lo rodea.

Queremos mencionar aquí dos experiencias latinoamericanas, rescatadas entre muchas otras, que van en esta dirección y nos parecen sumamente interesantes: «Puntos de contacto» (Brasil). El canal educativo, con sede en Río de Janeiro y dependiente del Ministerio de Cultura de Brasil ha desarrollado un proyecto que consiste en la distribución de equipos de grabación y edición en más de 600 pueblos y ciudades de todo el país y esperan llegar a 1.500 lugares. Estos equipos son distribuidos a la comunidad, que es capacitada para luego producir una serie de cortos culturales, en soporte profesional, que rescata personajes e historias de cada lugar. Por último y ligado a la difusión de esos materiales es la señal estatal la que emite para todo el país estos productos que visibilizan y rescatan la memoria colectiva del país.

«Programa Escuela y Medios» (Mendoza-Argentina). La Dirección General de Escuelas de la provincia de Mendoza (Argentina), junto al Centro de Documentación Audiovisual de la Universidad Nacional de Cuyo, organizó e invitó a participar del concurso «Cuidemos el ambiente» por medio de la capacitación de 102 docentes en la «Producción de vídeos en el aula» a escuelas de educación media de toda la provincia. Participando en este proyecto 105 trabajos, 70 escuelas y 660 alumnos de la escuela secundaria. La consigna fue la realización de un cortometraje de hasta cuatro minutos que buscara generar conciencia respecto a esa temática. Los géneros propuestos fueron documental, ficción, vídeo-clip, propaganda, animación y vídeo sin diálogo; y los cortos presentados reflejaron todas las modalidades. Los alumnos mendocinos no enfocaron su preocupación en las problemáticas ambientales mundiales, mostraron la preocupación que sienten por lo que afecta a su barrio y a su gente: la pérdida del agua de consumo, la basura en las calles, la contaminación visual y sonora.

Exigir y trabajar por el desarrollo de una televisión pública (y un sistema público de medios) de calidad.

El Comité de cultura, ciencia y educación del Consejo Europeo, en el año 2004, señala que la democracia y la radiodifusión pública se fortalecen mutuamente. Un sistema democrático requiere para su buen funcionamiento, el libre flujo de la información e ideas y el progreso educativo y cultural de la población, lo cual posibilita una participación ciudadana activa y responsable en la gestión de los asuntos públicos. Durante el mes de julio del 2007, se realizó en la ciudad de Santiago de Chile un seminario internacional sobre periodismo cultural televisivo, organizado por la Fundación para el Nuevo Periodismo, con sede en Cartagena. Allí periodistas culturales, realizadores, programadores y directores de canales de arte, educación y cultura señalaron algunas fortalezas y oportunidad para la televisión de calidad en el tiempo que nos toca transitar, entre las que destacamos:

• La transición hacia la televisión digital. Esto ofrece una oportunidad extraordinaria a las sociedades de los países iberoamericanos para generar pluralismo en las ofertas de programación de las televisiones, que debe ser aprovechada para que ellas trabajen movidas por un propósito de servicio público, puedan atender los intereses y necesidades de distintos segmentos de la audiencia con nuevos temas y formatos, periodísticos y no periodísticos.

• Es necesario integrar las preocupaciones de la ciudadanía al diseño de estos contenidos, de modo que sientan reflejados en ellos sus vivencias y demandas, brindando al mismo tiempo un espacio de reconocimiento a las minorías. En este sentido, aceptamos que junto a un periodismo cultural que se ocupa de las manifestaciones artísticas tradicionales (literatura, artes visuales, cine) hay un periodismo que tiene la capacidad para ver cultura en manifestaciones populares como la música, la danza, la fiesta y otras prácticas de sociabilidad cotidiana.

• En cuanto a los formatos, la búsqueda de una nueva televisión cultural con lenguajes propios, encuentran cabida géneros como el periodismo de investigación y la crónica, de gran flexibilidad formal y posibilidad expresiva. Aprendiendo de experiencias en televisiones públicas y privadas, queda en evidencia la necesidad urgente de elaborar formatos nuevos y atractivos para ampliar las audiencias, aceptando que el entretenimiento debe ser una herramienta fundamental en esta tarea, pero no su meta.

• Es importante promover un debate de la televisión pública en cada país y en referentes interregionales para que los gobiernos y actores políticos adquieran conciencia sobre la relevancia de los cambios tecnológicos en curso, así como también respecto de la necesidad de garantizar la existencia de televisiones culturales y educativas.

• Con el mismo énfasis, resulta indispensable buscar puentes entre la televisión pública y las televisiones comerciales. Experiencias recientes comprueban que, más allá de prejuicios y encasillamientos, hay enriquecedores espacios de intercambio, diálogo, acercamiento y colaboración entre el periodismo cultural y los medios masivos.

El derecho a la información, no es sólo el derecho a estar informado y contar con una pluralidad de voces y enfoques, es también el derecho a expresarse de cada habitante. Este derecho inalienable, definido así desde la década de los 70 en el Informe Mc Bride, solicitado y apoyado por Naciones Unidas, en relación con otros derechos de primera generación –como el derecho a una nación y a un nombre–, los nuevos derechos –los referidos medio ambiente y derechos humanos– y los derechos inalienables y básicos como educación, salud y seguridad; conforman y coadyuvan a la constitución de una ciudadanía plena.

El valor y objetivos de los medios de comunicación públicos se profundizan en esta América Latina. Aunque en muchos casos no poseen grandes audiencias son un reaseguro de acceso a información para una mayor cantidad de población, de pluralismo democracia informativa, de un ámbito serio y verosímil para transferir el conocimiento, asegurando también un modelo de inclusión comunicacional y educativa para todos.

En nuestro caso en particular, la sociedad argentina pretende y trabaja por regresar al «estado de bienestar» que

alguna vez caracterizó este país, donde todos y cada uno, pero sobre todo el Estado esté presente en las decisiones

y destinos colectivos. Sin descuidar la participación de organizaciones e instituciones políticas-sociales y del ámbito

privado. Si hoy, el Estado argentino ha recuperado áreas sensibles de infraestructura y comunicaciones, como son

el correo, la política satelital, el reparto de ondas electromagnéticas o las vías y ferrocarriles urbanos, es posible pensar

que se puede profundizar, aún mucho más, el compromiso y la gestión pública con los medios de comunicación,

las telecomunicaciones y lo audiovisual.

El compromiso y mejora de Canal 7 Argentina, la inauguración y emisión del Canal Encuentro –Ministerio de Cultura y Educación–, otras experiencias interesantes como el Canal de la Ciudad de Buenos Aires o a nivel latinoamericano: TAL, TV Cultura en San Pablo y Televisión Educativa (Brasil), Telesur (Venezuela) y la televisión universitaria de Colombia o México, nos demuestran que el compromiso con una identidad nacional e Iberoamericana, con imágenes locales de calidad, con posibilidades de expresión y presencia de cada regional, es cada vez más presente y está cada vez más cerca. Esto es posible, debido no sólo a un nuevo auge de los estamentos y experiencias «de lo público» en nuestro país y América, sino también con un avance tecnológico de enorme importancia para el nuevo trabajo y los medios masivos de comunicación, que es la digitalización.

La Asociación de Derechos Civiles, en Argentina, ha presentado un proyecto sobre Radiodifusión pública para la democracia donde se destacan una serie de puntos que entendemos fundamentales para asegurar una televisión y una educación de calidad, pero sobre todo para profundizar el pluralismo democrático y la participación ciudadana en las decisiones estratégicas de cualquier sociedad:

• El derecho a la libertad de expresión de información, a través de medios públicos independientes, proveedores y generadores de contenidos de calidad puede ser considerado un derecho de la ciudadanía. En este sentido, el Estado puede y debe cumplir un rol activo, promoviendo la construcción y fortalecimiento de medios de comunicación que actúen como espacios informativos pluralistas y foros de intercambio abiertos para toda la comunidad.

• Un sistema de radiodifusión pública en interés de la comunidad. El Estado debe adoptar una política activa de inclusión que tienda a la reducción de las desigualdades existentes en la población respecto al acceso a los medios de comunicación. Debe procurar, asimismo, expandir las posibilidades de información y expresión de la ciudadanía, lo que implica no sólo proporcionar una mayor cantidad, variedad y calidad de programación, sino también una mayor posibilidad de producción y generación de contenidos.

• Universalidad en el acceso al sistema de radiodifusión pública. La importancia de que el sistema de medios públicos emita programación en todo el territorio geográfico es, sin embargo, un imperativo para garantizar los derechos de libertad de expresión y acceso a la información de todos los habitantes.

• Federalización del sistema de radiodifusión pública. La universalidad en el acceso a los medios estatales no debe ser confundida con la idea de federalización. Mientras lo primero implica la exigencia de que la programación llegue a toda la población, lo segundo significa el respeto por la diversidad regional en relación con los contenidos de la programación.

Conclusiones

Los ciudadanos necesitan acceder a un medio capaz de proporcionarles información confiable, tanto en relación con los temas de relevancia pública como en otros tipos de cuestiones ligadas a actividades culturales y de entretenimiento, aportando a una construcción de un sentido de identidad cultural.

Entendemos y creemos significativo el papel del análisis crítico de medios y la lectura reflexiva de las imágenes televisivas, pero pensamos que proyectos de producción, alfabetización global y el desarrollo de medios públicos que aseguren una televisión de calidad y democrática, son básicos para el desarrollo individual y colectivo de las personas, no sólo en su etapa educativa escolar, sino también en el desarrollo de su ciudadanía y su educación, que no finaliza nunca.

Todas estas acciones y estrategias complementarias que generan una propuesta global de educación en medios deben tener el objetivo fundamental de dar visibilidad a gentes, lugares y sucesos que construyan todos los días una memoria del pasado, del presente y un camino hacia el futuro. Buscar lo cercano, sin escapar de las lejanías que nos acercan, trasparentar lo diverso, para conocer perdiendo el miedo a lo desconocido.

Leer, reflexionar, producir y difundir con nuestra realidad técnica y humana historias con estéticas y narrativas locales que rescaten y presenten nuestra propia y rica mirada, a través no sólo de los medios privados que se acercan y sobreviven con una lógica de mercado, sino potenciando también el desarrollo de una televisión pública, plural y democrática política y culturalmente, es invertir en educación, en ciudadanía en independencia. En definitiva, la libertad debería ser y entendemos que es así el objetivo fundamental de cualquier proceso alfabetizador.

Referencias

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Moreno, M. y OTROS (2003): Cómo se hace una entrevista cultural. Buenos Aires, Libros del rojo, Universidad de Buenos Aires

Morín, E. (1999.): Los siete saberes necesarios para la educación del futuro. España, Nueva visión.

Pérez Tornero, J.M. (1994): El desafío educativo de la televisión. Para comprender y usar al medio. Barcelona, Paidós.

Seminario Internacional De Periodismo Cultural Para TELEVISIÓN (2007): Conclusiones. Santiago de Chile.