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Revista Comunicar 37: La Universidad Red y en Red (Vol. 19 - 2011)

La educación universitaria on-line en el periodismo desde la visión del estudiante

Students’ perspective on on-line college education in the field of journalism

https://doi.org/10.3916/C37-2011-02-07

Gloria Gómez-Escalonilla-Moreno

María Santín-Durán

Gladys Mathieu

Abstract

El avance de las nuevas tecnologías ha cambiado considerablemente el modelo educativo. La formación on-line ha aterrizado con fuerza en las universidades y las carreras vinculadas al mundo de la comunicación se han incorporado a ese modelo de enseñanza. En pocos años la oferta en las titulaciones de comunicación se ha multiplicado y parece que esta tendencia se pronuncie en un futuro ante la demanda que tienen las titulaciones de comunicación, por un lado, y las enseñanzas virtuales, por otro. En este artículo se da a conocer la perspectiva que los estudiantes on-line de Periodismo de la Universidad Rey Juan Carlos de Madrid tienen sobre sus estudios. Los resultados de una encuesta a los alumnos de los diferentes cursos que engloban la titulación nos permite ofrecer una perspectiva de sus experiencias al inicio y al final de la carrera. El cuestionario indaga sobre aspectos socio-demográficos a partir de los cuales se traza un perfil sociológico del estudiante de periodismo on-line. Asimismo, se profundiza en las motivaciones y expectativas que rodean la decisión de matricularse en esta modalidad y en su valoración tanto en términos de aprendizaje como de la relación con compañeros y profesores. Algunas de las conclusiones apuntan una actitud positiva de los estudiantes y una valoración satisfactoria de la enseñanza por parte del alumnado.

The advance in new technologies has changed the educational model considerably. On-line education has arrived with a bang at university and those degree courses linked to the field of communication have adopted this type of technologies. In just a few years, the number of courses available in the communication field that include on-line subjects has multiplied. It seems that this tendency of proliferation will continue due to a high demand for degrees in the communication field as well as the possibility of completing these degrees on-line. This paper shows the perspective that on-line journalism students at the Rey Juan Carlos University in Madrid have on their studies. The results of a survey of students of the different courses that include the qualification allow us to gain a perspective of their experiences at the beginning and end of the studies. The questionnaire asks about socio-demographic traits from which we draw a sociological profile of on-line journalism student. It also delves into the motivations and expectations surrounding the decision to enrol in this mode and in its assessment both in terms of learning and the relationship between peers and teachers. Some of the conclusions point to the positive attitude of students and a satisfactory evaluation by the students.

Keywords

Educación en línea, e-learning, periodismo, estudiantes, estudio de caso, enseñanza virtual, universidad

Education on-line, e-learning, journalism, student, case study, virtual classrooms, university

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1. Introducción

La era de las tecnologías ha supuesto una gran transformación en el ámbito de la educación y en la enseñanza superior. Cada día es más frecuente que los centros oferten la posibilidad de estudiar sus cursos mediante un sistema de aprendizaje virtual. La educación a distancia a través de Internet (on-line) lleva tiempo implantada en España y prueba de ello es que la primera universidad exclusivamente virtual, la Universitat Oberta de Catalunya (UOC), vio la luz en 1995 y su modelo ha sido imitado por otras instituciones de reciente creación. Si a ello añadimos que son ya numerosas las universidades presenciales que han ampliado su oferta con la enseñanza on-line no hacemos más que constatar, a tenor de la oferta, el éxito de los programas de aprendizaje en línea, adaptados a la filosofía de la sociedad de la información.

Ahora bien, si los programas de aprendizaje on-line llevan tiempo desarrollándose tanto en España como en el extranjero, lo cierto es que los estudios de periodismo han llegado con cierto retraso a este modelo de enseñanza, pues el contenido práctico de muchas asignaturas y la manipulación de herramientas tecnológicas hacía difícil trasladar los planes de estudio de estas carreras a modelos de enseñanza a distancia y/o virtuales. Sin embargo, la experiencia en otros campos del conocimiento, el desarrollo de programas piloto de los que dan cuenta algunas investigaciones (Palomo, 2008), el avance tecnológico y la demanda existente en estas materias ha permitido a las universidades poner en marcha estudios de comunicación on-line.

Pionera en este campo es la experiencia desarrollada en la madrileña Universidad Rey Juan Carlos (URJC), que en 2006 ofertó por primera vez los estudios de Periodismo bajo la modalidad «blended learning» (b-learning). Un año más tarde, se amplía esta oferta con la titulación de Publicidad y Relaciones Públicas ante el éxito conseguido.

A esta experiencia se han ido añadiendo otras ofertas de estudios de comunicación on-line, coincidiendo con la implantación del Espacio Europeo de Educación Superior que pretende mejorar la competitividad internacional de las universidades europeas. De este modo, en el curso académico 2009/10 tres universidades exclusivamente virtuales ofrecieron también la posibilidad de estudiar bajo la modalidad «e-learning» estudios de comunicación. Concretamente la Universitat Oberta de Catalunya ofertó el Grado en Comunicación y el Grado en Información y Documentación; la Universidad a Distancia de La Rioja (UNIR) el Grado en Documentación y la Universidad a Distancia de Madrid (UDIMA), una universidad autonómica privada, el Grado en Periodismo.

Así pues, en pocos años la oferta en las titulaciones de grado en este campo de la comunicación se ha multiplicado y parece que esta tendencia se pronuncie en un futuro ante la demanda que tienen las titulaciones de comunicación, por un lado, y las enseñanzas virtuales, por otro. Por ello, ahora que se está iniciando un camino poco explorado pero que ya está dando sus frutos, de hecho este curso académico 2010/11 saldrá la primera promoción de periodistas formados on-line por la Universidad Rey Juan Carlos, parece oportuno realizar un alto en el camino y reflexionar sobre esta experiencia novedosa tanto en el campo de la educación como en el de la propia comunicación. Aprovechando, pues, la experiencia personal en la Universidad Rey Juan Carlos, pionera en este ámbito, y tratando de aportar conocimiento sobre este fenómeno, se propone una investigación, de carácter necesariamente exploratorio, que trata de conocer cómo son los alumnos, primeros estudiantes, que están realizando la carrera de Periodismo on-line en la Universidad Rey Juan Carlos y cuál es su opinión y valoración de su experiencia de aprendizaje on-line.

A este respecto hay que señalar que a pesar de que la enseñanza on-line es un fenómeno novedoso, hay numerosos estudios que se han realizado ya, tanto desde el ámbito teórico como empírico, y desde diferentes espacios disciplinares, ya sea privilegiando la perspectiva tecnológica (Marcelo, Puente & otros, 2003; Baggetun, 2006) o, más frecuentemente, desde el marco pedagógico y educativo (Castaño, Duart & Sancho, 2010; Lara & Duart, 2005). Incluso hay estudios puntuales que se han realizado sobre el perfil y valoración del alumnado, como aquí se plantea, como los realizados por Cabrero, Llorente & Puentes (2010) sobre los estudios de Filosofía y Física en República Dominicana o sobre los alumnos de los másters virtuales (Justel, Lado & Martes, 2004). Sin embargo, no se ha constatado ningún análisis sobre los estudios de comunicación on-line, y concretamente de periodismo, y sobre la caracterización y opinión de su alumnado. Desde este punto de vista este informe puede iniciar una línea de investigación en la que se lleva tiempo trabajando (Santín, 2009), que trata no solo de reflexionar sobre las prácticas docentes desarrolladas, sino también de los retos y desafíos de la enseñanza de la comunicación en el siglo XXI, una educación que pasa necesariamente por las nuevas tecnologías.

Ahora bien, no todo el uso educativo de la tecnología es igual. A este respecto resulta pertinente aclarar algunos términos ya que, como apunta Grahame Moore (2001), existe cierta confusión cuando se habla de enseñanza virtual dado que hay muchos modelos de enseñanza englobados en ella. En primer lugar, hay que advertir que el hecho de utilizar las tecnologías no siempre implica hablar de enseñanza on-line. Y es que prácticamente todas las universidades han introducido en su sistema educativo elementos virtuales o participan, con mayor o menor intensidad, en proyectos piloto de e-learning. En un terreno intermedio se sitúa el concepto de «b-learning», entendido como un modelo de enseñanza que permite integrar elementos de la educación virtual con los de la educación presencial (Coaten, 2003); por ejemplo, utilizando en una misma materia sesiones presenciales y tutorías cara a cara con diversas actividades en línea tal como foros, chats, documentos sonoros… propios del «e-learning». Aunque, tal y como señala Llorente (2008), el «b-learning» proporciona «variadas posibilidades de implementación a través de un diseño virtual y presencial, y multitud de contextos en los que el modelo puede ser aplicado». De este modo no será lo mismo optar por el b-learning para el diseño de una asignatura en el desarrollo de una carrera presencial que hacerlo en el marco de una carrera on-line. La situación de partida es totalmente distinta y la posibilidad de relación entre los pares y el profesor y alumno es radicalmente diferente.

En los estudios de grado de Periodismo hay oferta en los diferentes modelos de enseñanza descritos, pero el adoptado por la Universidad Rey Juan Carlos, y en el que se centra este trabajo, adopta el modelo b-learning en el se reduce significativamente el tiempo de contacto cara a cara con el fin de desarrollar más la expansión de los recursos en línea. Prácticamente todas las actividades se desarrollan en la Red y únicamente aquellas asignaturas de contenido muy práctico o las que requieren el manejo y destreza de tecnologías audiovisuales requieren de alguna sesión presencial. Del mismo modo, el docente puede determinar que se desarrolle o no una prueba de evaluación presencial, de tal manera que en algunas asignaturas en las que se opta por pruebas de evaluación on-line el profesor y el alumno no llegan a contactar cara a cara jamás.

Esta es la principal razón de las críticas a este sistema educativo, tachado de automatizado, o cuanto menos de despersonalizado; en todo caso diferente al modelo de enseñanza tradicional. Sea como fuere ha venido para quedarse y los periodistas pueden ser ya licenciados o graduados por este sistema. Por ello es conveniente favorecer las iniciativas que tratan de conocer cómo son y cómo opinan los propios protagonistas.

2. Material y métodos

En Ciencias Sociales suele ser habitual utilizar el estudio de caso como método de investigación, en la medida en que acotando el campo se concentran los esfuerzos y se permite la realización de investigaciones que aunque sean más modestas que las realizadas con otras estrategias metodológicas permiten la consecución de objetivos concretos en una situación de recursos limitados, como es la actual. Obviamente el estudio de caso se limita al conocimiento del objeto particular, e impide realizar generalizaciones a otros contextos que permitan mayor validez científica. No obstante, es una herramienta eficaz para obtener una aproximación rigurosa de un contexto concreto que se quiere conocer y para detectar tendencias y lógicas que pueden describir y explicar el fenómeno investigado.

En este contexto, el estudio se ha planteado realizar una investigación sobre la enseñanza del periodismo on-line limitado al caso concreto de la Universidad Rey Juan Carlos. Se justifica esta elección obviamente por ser el ámbito donde se realiza la práctica docente, pero también por ser la Universidad que ha sido pionera en la implantación de las titulaciones on-line en el campo de la comunicación y en concreto de periodismo aquí en España, ofertando el título de licenciado en 2006. Hay que decir también que ya se han cubierto los cinco años que comprende la licenciatura y que ya en 2008 realiza la reconversión que implica Bolonia ofertando bajo la modalidad on-line también el grado de periodismo. Aprovechando, pues, el acceso a un alumnado con una inestimable experiencia, puesto que son los primeros estudiantes de periodismo on-line, se ha procedido a realizar una encuesta a todos los estudiantes que están cursando la licenciatura o el grado en este curso académico 2010/11.

El universo de estudio, es decir, los estudiantes de periodismo on-line en la Universidad Rey Juan Carlos son aproximadamente 200 alumnos. Se ha aprovechado la asistencia de los alumnos a los exámenes del primer semestre para garantizar su respuesta. No obstante, la realización de la misma en grupo y en algunos casos vía on-line, sumado al alto índice de no presentados que caracteriza los estudios no presenciales, ha ocasionado numerosos casos de no respuesta, de tal manera que la tasa de participación ha sido del 60% en total. En concreto se han realizado un total de 121 encuestas. La distribución por curso también ha sido desigual, resultando más numerosa la participación de alumnos de los primeros cursos, y ello no solo porque han respondido de manera más óptima, sino también porque en la enseñanza on-line la tasa de abandono suele ser más pronunciada que en la enseñanza presencial, haciendo que los cursos superiores sean considerablemente menos numerosos que los cursos iniciales de la carrera.

El cuestionario ha considerado variables de perfil sociodemográfico y preguntas de valoración de su experiencia docente, las cuales se han operacionalizado con escalas de diferencial semántico. Los datos resultantes se han procesado estadísticamente y se han realizado análisis de frecuencias y porcentajes por cada variable considerada cuando han resultado significativas.

3. Resultados

3.1. El perfil del alumnado

Del estudio de los alumnos de la Universidad Rey Juan Carlos que cursan periodismo en la modalidad on-line se destaca cierta caracterización sociodemográfica, aun sin pretender generalizar a una modelización de estos alumnos. Y en primer lugar se puede decir que hay alumnos y alumnas en parecida proporción, más o menos la mitad del alumnado. Esta relación puede resultar curiosa teniendo en cuenta que en la titulación de periodismo las mujeres representan un porcentaje notablemente superior a los varones, un 64% según los datos del Instituto Nacional de Estadística. En la Universidad Rey Juan Carlos, en las titulaciones on-line, el porcentaje de mujeres frente a hombres es del 57%. Hay más mujeres, como en cualquier licenciatura de periodismo, pero no muchas más.

Otra característica sociodemográfica de los alumnos on-line de la Universidad Rey Juan Carlos, por lo menos en las titulaciones de periodismo, es que la mayoría trabajan, más del 80%. Esta proporción confirma que las titulaciones on-line, obviamente por la flexibilidad de horarios, son un atractivo para los trabajadores que quieren proseguir o iniciar estudios universitarios. Este dato confirma que el público objetivo de estas titulaciones lo constituyen los potenciales estudiantes que forman parte ya del mercado laboral.

De hecho la posibilidad de compatibilizar los estudios con la actividad laboral es la principal motivación que lleva a los estudiantes on-line de periodismo de la Universidad Rey Juan Carlos a elegir esta modalidad educativa frente a la presencial. Efectivamente, no es la nota de corte, hipótesis que se había planteado puesto que en la modalidad on-line es sensiblemente menor que en la titulación convencional. Tampoco lo es, y era otra hipótesis con mayor expectativas, el vivir lejos de Madrid, o de otras ciudades que ofertan periodismo. Efectivamente solo un 30% de los alumnos afirma tener una motivación basada en la lejanía del campus, frente a un 90% de los alumnos que han afirmado que la principal motivación de matricularse en un curso on-line es la de compatibilizar los estudios con otra actividad.

Así pues, y como cabría esperar, muchos trabajan. Pero es relevante y significativo dónde lo hacen, porque los estudiantes que ya están incorporados al mundo profesional de la comunicación representan prácticamente la mitad de los alumnos que trabajan. Esto se explica porque para trabajar en el periodismo no hace falta el requisito previo de la titulación, frente a otros ámbitos laborales más restrictivos. No obstante, muchos de los que ya están incorporados al mundo laboral sin titulación específica tienen interés en conseguirla, y las titulaciones on-line representan un mecanismo privilegiado para sus intereses. Así pues, cerca de la mitad del alumnado de periodismo on-line de la Universidad Rey Juan Carlos ya está en el mundo laboral para el que se le prepara, y quiere conseguir la titulación oficial para seguir progresando en una carrera profesional ya iniciada.

Consecuentemente con lo anterior, otra de las características sociodemográficas que se destacan del alumno de la Universidad Rey Juan Carlos en la rama de Periodismo es la edad. Los estudiantes de cualquier carrera están en un porcentaje muy mayoritario entre los 18 y los 23 años. Es la edad natural. Sin embargo, en este estudio este rango de edad que correspondería a los alumnos que siguen los estudios con su cohorte representa solo la mitad. La otra mitad de los alumnos supera esa edad. Ello significa que la educación on-line representa, para aquella gente que en algún momento de su línea vital salió del sistema educativo, una oportunidad de regresar a las aulas y cursar estudios superiores.

Sin embargo, hay que decir también que esa oportunidad tiene fecha de caducidad, porque este segmento de alumnos mayores no lo son tanto, es decir, que aunque superen la edad natural solo lo hacen en unos cuantos años, pues la inmensa mayoría no pasa de los treinta. Estos datos, sin ser concluyentes, pueden ser útiles para los que se ocupan de la gestión y docencia en la enseñanza on-line pues si bien estos estudios pueden dirigirse a alumnos de cualquier edad y circunstancia vital, hipotética y preferentemente personas mayores si se sigue el modelo de la Universidad Nacional de Educación a Distancia (UNED) con cerca del 40% de sus alumnos mayores de 40 años, en la práctica predomina el perfil juvenil. Los estudiantes on-line son los jóvenes que van a la universidad o los jóvenes que han sufrido fracaso escolar y el mundo laboral les ha convencido de aprovechar la última oportunidad para tener estudios superiores. Sea por la barrera tecnológica o sea por el tipo de titulación, la universidad on-line no se dirige al mismo público objetivo al que se dirige la universidad no presencial por excelencia, la UNED.

3.2. La experiencia de enseñanza on-line

Mucho más interesante que el perfil sociodemográfico de los estudiantes de Periodismo on-line de la Universidad Rey Juan Carlos, datos que han resultado hasta cierto punto esperables, es la información sobre su experiencia educativa, dado que independientemente de las teorizaciones sobre las bondades y desafíos de la educación en línea, y de lo que los docentes investiguemos y experimentemos en el ámbito de la innovación educativa, está la propia percepción de los alumnos, y la opinión de su experiencia.

Pues bien, esa experiencia es, en líneas generales, muy positiva. Positiva en primer lugar porque se han cumplido sus expectativas. Efectivamente tres de cada cuatro alumnos piensan así, y no solo que se han cumplido sus expectativas iniciales, sino que se han cumplido mucho.

Y positiva es también y sobre todo porque interrogados directamente por la valoración global de su experiencia solamente el 3% la valora en términos negativos. Poco más del 30% se posiciona en términos neutrales, pero más de la mitad, cerca del 65%, lo hace en términos positivos. Concretamente la mitad de los alumnos en la escala cuatro del diferencial semántico y un nada despreciable 13% calificando su experiencia de muy satisfactoria.

A esta calificación sobresaliente de su proceso educativo habría que añadir todavía un dato más: la inmensa mayoría repetiría la experiencia. Cerca de un 96% de los que están matriculados se matricularía otra vez.

Pero no todo es tan positivo en la valoración de su práctica educativa. El sondeo ha arrojado otros datos que, interpretados con la cautela necesaria, permiten advertir ciertas deficiencias en el sistema. Y ello porque a pesar de que en su conjunto opinan que la modalidad on-line, por lo menos en periodismo, es igual o más exigente que la presencial, consideran un elemento importante del proceso de enseñanza las clases convencionales, crisol donde se concentran las diferencias del nuevo sistema educativo on-line. Efectivamente ya no hay clases, en el sentido más literal del tema, y es la gran ventaja competitiva porque es lo que permite compatibilizar los estudios con otras actividades al no tener que desplazarse, asistir y poder estudiar al ritmo personal, pero siguen siendo importantes para estos alumnos on-line e inevitablemente las añoran. Todos los recursos educativos de los que se hace gala la clase virtual: los foros, los chats, vídeos, clases virtuales… no han podido con años y siglos de docencia en el aula. Quizá hay que darle tiempo al tiempo, o trabajar en mejorar los sistemas sustitutos de la clase magistral.

Pero hay otro dato quizá más pesimista de la valoración de los alumnos en este estudio de caso: el escaso cumplimiento del objetivo principal de cualquier titulación universitaria de preparar al futuro profesional en su campo de especialidad. Efectivamente, cerca de la mitad del alumnado preguntado considera que la modalidad on-line prepara igual que la titulación presencial para el mundo profesional, pero del resto de respuestas son más los que opinan que prepara peor que los que opinan que prepara mejor. Y es una opinión fundamentada, dado que muchos se dedican a ello.

Y finalmente hay otra cuestión sobre la que el estudio ofrece una tendencia de opinión que puede preocupar por lo que implica, puesto que no tienen una opinión muy favorable del profesorado. Efectivamente es muy minoritaria, cerca del 10%, la respuesta que confirma que los docentes «se dedican más» en la modalidad on-line que en la presencial. Y preocupa porque la enseñanza virtual requiere más dedicación del profesorado. Sin embargo, el alumnado no tiene esa percepción: cerca de un 25% piensa que no hay diferencia, pero cerca de un 65% piensa que los profesores se dedican menos a la docencia on-line que a la educación convencional.

A los datos sobre percepción de dedicación hay que añadir la propia valoración del profesorado. La mitad de los alumnos preguntados no valora a los profesores ni bien ni mal. Esta neutralidad está lejos de ser la deseada, puesto que el proceso de enseñanza y aprendizaje debería centrarse en el docente, y puesto que han valorado tan positivamente su experiencia resulta frustrante que esa valoración no la proyecten en quien la tutela. Pero es que además, de la mitad restante, aun siendo más numerosos los que valoran satisfactoriamente su relación (30%), también es destacable la proporción que la valora negativamente (20%). Ello puede indicar, como hipótesis que se maneja, que la mitad de los docentes pasa sin destacar, con lo que ello implica. Pero también se interpreta que del resto de profesores que imparten Periodismo en la Universidad Rey Juan Carlos hay una proporción nada despreciable que destaca positivamente, que trabaja y que trabaja bien. Pero también hay otros profesores, y no pocos, que suspenden en su valoración docente, y que quizá son los responsables de la percepción que tienen los alumnos de la escasa dedicación que los profesores a la titulación.

4. Discusión

A pesar de que la investigación realizada tiene serias limitaciones, sobre todo por tratarse de un estudio de caso, se advierten ciertas tendencias que arrojan un conocimiento pertinente, útil y provechoso para conocer un fenómeno novedoso en el ámbito educativo y con fuerte proyección puesto que se espera tenga cierto protagonismo en la oferta universitaria española. Conocer un poco más de cómo son y cómo piensan los alumnos que han sido pioneros en la universidad on-line ha sido, pues, el objetivo de este estudio, y los resultados obtenidos, sin querer generalizarlos a otras prácticas educativas distintas de la titulación de Periodismo On-line de la Universidad Rey Juan Carlos, son elocuentes y pueden ser el punto de partida de otras investigaciones que deben realizarse sobre esta nueva modalidad de enseñar comunicación y, sobre todo, pueden hacernos reflexionar sobre lo que estamos haciendo, teniendo en cuenta que quienes formamos parte del sistema universitario y estamos comprometidos con el cambio lo podemos hacer mucho mejor.

Pues bien, uno de los supuestos que hay que tomar en cuenta es que las titulaciones on-line, por lo menos en periodismo, están enfocadas sobre todo a trabajadores que, frente a un sistema cada vez más implantado que exige la asistencia a clase y ante la imposibilidad de compaginar las obligaciones laborales con las docentes, acuden a la oferta on-line como modo más óptimo de compatibilizarlo. Hay que añadir además que muchos de estos estudiantes ya están incorporados al mercado laboral del periodismo, solo que buscan el título para afianzar de alguna manera su relación laboral. Esto implica que existe un nicho de mercado, debido a las características de la profesión periodística, constituida por los profesionales que carecen del título oficial de periodismo, pero también implica que los contenidos y las metodologías docentes deben adaptarse a esta capacitación profesional ya conseguida por los discentes.

Otro de los datos más destacables del perfil del alumnado es que es joven, a pesar de ser un poco más mayor que los alumnos que acuden al aula. Sea por el recurso a las nuevas tecnologías, sea por otras razones, lo cierto es que el alumnado que se matricula en estas carreras on-line no suele superar los treinta años, una edad a tener en cuenta por los profesores para adaptar su práctica docente a lo implica esa edad, sobre todo, un conocimiento y manejo de la comunicación en el entorno de las nuevas tecnologías que exige cierta respuesta por parte del profesorado.

En cuanto a su experiencia docente, los datos de valoración positiva obtenidos en este estudio se pueden interpretar como un acierto y cierta excelencia del sistema educativo implantado en los estudios de Periodismo on-line de la Universidad Rey Juan Carlos. Aunque también existe una explicación más crítica que incide en las escasas expectativas iniciales que suscita la titulación on-line, no solamente derivada por la juventud de su oferta, sino también por la escasa demanda en relación a las titulaciones presenciales. Se cumplen las expectativas, sí, pero quizá es porque no se tenían muchas, no se confiaba demasiado en esta modalidad novedosa y distante de obtener la titulación. Sea como fuere, con o sin expectativas iniciales, lo cierto es que la experiencia resulta positiva, satisfactoria y provechosa para los alumnos. Ello es positivo, en todos los sentidos, también como elemento de promoción en un producto, como es la enseñanza on-line, todavía sin mucha tradición ni buena prensa. Aquí, como en la mejor publicidad, lo que funcionaría es el «pasen y vean», lo que ya están implantando muchas universidades con la oferta de algunas asignaturas on-line que permiten conocer las bondades del sistema. Pero ese sistema también hay que perfeccionarlo. Y en este sentido hay que hacer una crítica al cuerpo docente que no ha sabido adaptarse a estos tiempos de cambio, sobre todo a los que tratan de trasladar, cuanto menos, su práctica convencional al espacio virtual. Los que hemos tenido la experiencia de la enseñanza on-line sabemos que no sirve esa traslación, como también sabemos que es una falacia que se minimiza el trabajo en el entorno on-line; más al contrario, supone mayor esfuerzo, dedicación y constancia, una atención a la que los alumnos son especialmente sensibles y que puede hacer peligrar la propia viabilidad del proceso educativo.

No es para preocuparse pero sí para tomar medidas y quizá ahora que estamos en el comienzo de un cambio de paradigma habría que tomar nota y prever futuros problemas. Hay cosas importantes en la enseñanza virtual, obviamente la plataforma, la adecuación de la oferta y la demanda, la buena planificación y programación, pero lo fundamental, como en cualquier proceso de enseñanza, es el docente. Y no solo hacen falta buenos profesores. Habría que pensar en profesionales de las tecnologías virtuales, en docentes que tanto por su capacidad como por su tiempo y disponibilidad puedan dedicarse de lleno a su actividad. Y no solo la responsabilidad es del docente. La universidad tiene que ser consciente y facilitar esa tarea, bien sea reduciendo la ratio de alumnos o bien de ser generosos con la carga docente asignada a este tipo de docencia.

La enseñanza on-line puede suponer un ahorro de costes en otros ámbitos y un valor añadido para captar otros públicos objetivos, clave en un horizonte de escasos alumnos, pero no puede ser sin coste alguno. Las universidades deben ser conscientes de lo que se juegan y apostar por ofrecer un servicio de calidad, y eso pasa obviamente por seleccionar al profesorado y facilitarle la tarea de enseñar. Solo así las titulaciones on-line lograrán llegar al nivel de excelencia que todos queremos conseguir y podrán ser competitivas frente al sistema convencional.

Referencias

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