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Revista Comunicar 38: Alfabetización mediática en contextos múltiples (Vol. 19 - 2012)

El papel educativo de la prensa digital ante la integración de los inmigrantes en España: El mundo.es y El pais.com

The educational role of the digital media in the integration of immigrants in Spain: El mundo.es and El pais.com

https://doi.org/10.3916/C38-2012-03-05

Vicente Llorent-Bedmar

Abstract

El objetivo del presente estudio consiste en poner de relieve la importancia de la prensa digital en la formación de opinión que tienen los ciudadanos, detectando si fomenta actitudes positivas o negativas en torno al hecho migratorio y coadyuvando a una mayor toma de conciencia sobre la incidencia educativa y formativa de la misma. Con esta pretensión se ha realizado un estudio comparado de las ediciones digitales de los dos diarios generalistas de pago con mayor tirada en España (elmundo.es y elpais.com), utilizando la metodología propia de la Educación Comparada y el análisis de contenido de los artículos publicados entre enero de 2009 y junio de 2010. Aunque son numerosas las similitudes halladas entre ambos diarios y coinciden en su apoyo al proceso de integración de los inmigrantes en la sociedad española, difieren en las estrategias a seguir para alcanzar la deseada convivencia. «El Mundo» se muestra más bien partidario de la adopción de estrategias que pasen por una adaptación de éstos a las normas y pautas establecidas en la sociedad de llegada. Mientras que en los artículos de «El País», esta adaptación no se contempla como un requisito imprescindible. Sin embargo, las diversas líneas ideológicas puestas de manifiesto en los artículos analizados nos permite inferir que no muestran un significativo grado de coincidencia con la línea ideológica del diario que los publica.

The objective of the present study is to highlight the importance of online newspapers in the formation of public opinion, by discovering whether they promote positive or negative attitudes towards immigration or contribute to increasing awareness about the impact of the digital press in educational and developmental terms. With this in mind, we carried out a comparative study of the digital versions of the two widest selling, broad-based daily newspapers in Spain: el mundo.es and el pais.com. We used the same methodology as that used in Comparative Education, analyzing the content of articles published between January 2009 and June 2010. Although there are many similarities between the two newspapers and both coincide in supporting the process of integrating immigrants into Spanish society, they differ in the strategies to be followed for achieving the sought-after goal of peaceful coexistence between migrants and the host community. «El Mundo» tends to favour adopting strategies that encourage immigrants to adapt to the established norms and guidelines of the host society; in the articles of «El País», on the other hand, the requirement for them to adapt is not regarded as necessary. However, the various ideological lines expressed in the articles that we analyzed enable us to draw the conclusion that they do not coincide to a significant degree with the editorial line of the newspaper publishing them.

Keywords

Educación informal, estereotipos, lectores, prensa digital, inmigración, medios, sociedad de la información

Informal education, stereotypes, training readers, media education, digital press, immigration, social media, information society

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1. Introducción

Actualmente, la importancia y repercusión de la educación informal, que bien se podría calificar como acción difusa que se produce sin que su objetivo o intención sean meramente didácticos aunque sí parte de sus consecuencias, se encuentran fuera de toda duda. Su magnitud y potencial son tales que debe ser estudiada y valorada adecuadamente. Realizada la pertinente concienciación y transcendiendo del ámbito estricto de los sistemas escolares, podría utilizarse como medio coadyuvante y complementario de otros tipos de educación, de modo que nos permita conformar una sociedad más justa y equitativa, superando de este modo el reduccionismo inherente a los tradicionales sistemas escolares, excesivamente centrados en la educación de carácter meramente formal.

La transmisión de valores, la formación de opiniones, así como la divulgación de actitudes e intereses, que se realizan a través de la prensa y demás medios de comunicación exceden a su papel informativo, incluso al potencial formativo de las instituciones escolares. Carpenter y McLuhan (1974: 236) ya advertían sobre la fuerza de este caudal informativo de los medios de comunicación, que ha derribado los propios muros de las aulas: «hoy empezamos a darnos cuenta de que los nuevos medios no son simplemente una gimnasia mecánica para crear mundos de ilusión, sino nuevos lenguajes con un nuevo y único poder de expresión». Si en la década de los sesenta, cuando el desarrollo de los medios de comunicación distaba mucho de alcanzar los actuales niveles, muchos concordaban con tal afirmación, en estos momentos, cuando se está en el pleno apogeo de la denominada «sociedad del conocimiento», no cabe sino reiterarse con más fuerza en tal afirmación.

En efecto, sin pretender ahondar aún más en las consabidas diferencias entre «sistema escolar» y «sistema educativo», sí se quiere resaltar la cada vez mayor relevancia que están adquiriendo la ingente cantidad de factores educativos no incluidos en los sistemas escolares y en la formación que todos reciben, tanto las generaciones más jóvenes como los más adultos. Entre estos factores los medios de comunicación ocupan un primordial lugar. Éstos han adquirido un papel tan capital que, en ocasiones, ponen en evidencia el pretendido monopolio educativo de las instituciones escolares. En palabras de García Galindo (1999: 10): «En los últimos años la educomunicación ha surgido como un nuevo espacio científico, que no es sino un cruce de caminos entre la educación y la comunicación... pero que cada vez más se vislumbra como un espacio diferente, desgajado de sus troncos comunes, y que tiene que ver con la transferencia de la información y del conocimiento».

En las últimas décadas, las actuales sociedades de Europa Occidental, en general, y la española, en particular, se caracterizan por su cada vez mayor multiculturalidad. Como receptoras de inmigrantes, han estado adoptando importantes medidas para una mejor integración del colectivo inmigrante. Con el Tratado de Lisboa, que entró en vigor el 1 de diciembre de 2009, se reforzó el compromiso adquirido por la UE para el diseño de una política común de inmigración. En él se indica taxativamente que ofrecerá medidas adecuadas en materia de inmigración y que «respetará la riqueza de su diversidad cultural y lingüística (…) (Diario Oficial de la Unión Europea, 2010: 17). A pesar de esta política común, cada país está llevando a cabo sus propias estrategias, provocando una heterogeneidad de medidas de carácter nacional, estatal, autonómico, local, etc. No obstante, existe un extendido denominador común: apenas se han preocupado por adoptar medidas destinadas a la población receptora, verdadero caldo de cultivo con el que han de convivir los ciudadanos foráneos. Y precisamente es en este punto donde la acción formativa de la prensa adquiere una enorme importancia.

Conjugar las culturas de origen con la que llega no siempre es fácil, sobre todo cuando se trata de aspectos esenciales. Se han de plantear y promover estrategias que salven el indeseado aislamiento de colectivos y culturas foráneas, sin que tal actitud nos lleve a olvidar inocentemente que cada cultura va a velar por preservar su propia identidad.

Como no podía ser de otra forma, el papel de los medios de comunicación en la construcción del pensamiento en torno al inmigrante y al hecho migratorio, constituye un elemento de indudable importancia en la creación y modelación de formas de pensar, actitudes y opiniones de la población receptora, ayudando o dificultando la integración de los colectivos foráneos. Una vez concluidos sus estudios iniciales, la más importante fuente de información para la inmensa mayoría de los ciudadanos españoles está constituida por los medios de comunicación, entre los que la prensa adquiere una importante relevancia.

La educación que cada individuo recibe juega un papel fundamental en su desarrollo como persona, en su concepto de sociedad y en su relación con los demás. Ahora más que nunca se encuentra vigente el concepto de educación permanente. En efecto, la formación que a lo largo de nuestras vidas adquieren unos y otros, incide directamente en la forma de concebir al otro, al «distinto». Los medios de comunicación tienen un importante papel que desempeñar en la formación del ciudadano, sobre todo en la actualidad, cuando su influjo ha adquirido enormes dimensiones. Aún más, dada la gratuidad y el fácil acceso a la inmensa mayoría de la prensa digital, su ya de por sí gran influjo no cesa de aumentar.

Desde el 1 de abril de 1995, cuando el diario «Avuí» puso en marcha su versión digital, la prensa española inició una nueva andadura. Paulatinamente, se fueron sumando periódicos impresos junto con otros que solo contaban con edición on-line, encabezados por su pionero «La Estrella Digital». Con los albores del s. XXI, en plena crisis del sector, se produjo un fuerte crecimiento de los diarios digitales a la vez que se redefinían sus estrategias empresariales tendiendo a buscar una eficaz rentabilidad de las ediciones digitales.

El objetivo del presente estudio consiste en poner de relieve la importancia de la prensa digital en la formación de opinión que tienen los ciudadanos, detectando si fomenta actitudes positivas o negativas en torno al hecho migratorio. Con esta pretensión se ha realizado un estudio comparado de las ediciones digitales de los dos diarios generalistas de pago con mayor tirada en España (elmundo.es y el pais.com), donde el análisis de contenido ha tenido una especial relevancia. Poniendo de manifiesto la creciente importancia que tiene este tipo de prensa y coadyuvando a una mayor toma de conciencia sobre la incidencia educativa y formativa de la misma.

2. Material y métodos

Tras realizar una selección de la temática objeto de estudio, artículos sobre inmigración, y delimitar las unidades de comparación, circunscritas a las ediciones digitales de los diarios «El Mundo» y «El País», se han analizado los artículos aparecidos sobre el tema en las mencionadas ediciones desde el 1 de enero de 2009 hasta el 30 de junio de 2010, comprendiendo un periodo total de año y medio. Se han seleccionado todos los artículos incluidos en este espacio temporal que incluyeran los vocablos «educación» e «inmigrantes».

El número de artículos que reúnen estas condiciones se eleva a 344 en el caso de elpais.com y a 133 en elmundo.es.

A través del análisis de contenido se han examinado de forma objetiva y sistemática los artículos objeto de estudio. Se ha realizado una selección de las categorías utilizadas, de las unidades de análisis y del sistema de recuento de la información obtenida. Esta técnica, con características cualitativas que no defenestran en absoluto a las cuantitativas1, nos ha permitido codificar distintas partes del mensaje emitido y nos ha facilitado su transformación en datos analizables, a través de la elaboración de categorías excluyentes.

Una vez efectuado el pertinente análisis de contenido, se ha llevado a cabo un estudio comparado empleando la metodología propia de la Educación Comparada. Con tal objeto se ha partido de los planteamientos conceptuales de los profesores García Garrido y Llorent Bedmar, quienes conciben la Educación Comparada como ciencia de la educación que se caracteriza por estudiar los sistemas educativos utilizando la metodología comparada.

Dadas las características de esta investigación, de claro sesgo social, se ha de remarcar el carácter interdisciplinar de la misma. En consonancia con las líneas metodológicas expuestas por los profesores García Garrido (García, 1991: 150-162) y Ferrer Julià (Ferrer, 2002: 95-104), se han seguido las fases para la realización de una investigación comparada propuestas por el prof. Llorent Bedmar (Llorent, 2002).

En el último Estudio General de Medios, publicado el 7 de abril de 2011, se indica con meridiana claridad que en la lista de diarios generalistas de pago, «El País» ocupa el primer lugar con 1.997.000 lectores de media diaria, seguido de «El Mundo» con 1.245.000 (prnoticias, 2011). En efecto, «El Mundo» y «El País» son los dos diarios generalistas de mayor venta y tirada en España. Aunque «El País» tiene cierta ventaja en su edición impresa, no ocurre lo mismo en su versión digital. Así pues, elmundo.es es el diario digital en lengua española que más visitas recibe. Se sitúa en el undécimo lugar de los sitios web más visitados en España y en el primer lugar de los diarios generalistas de nuestro país. Por otro lado, elpais.com ocupa respectivamente los puestos 12 y 2 (Alexa, 2011).

En 1990 «El País» fue el segundo periódico español en ofrecer una edición electrónica. Este novedoso sistema de pago, que se impuso el 18 de noviembre de 2002, propició un fuerte descenso en el número de visitas. De tal modo fue así que, en junio de 2005, retornó al sistema de visitas gratuitas. Sin embargo, desde entonces, y hasta el momento, fue «El Mundo», cuya edición electrónica se puso en marcha en octubre de 1995 con acceso gratuito que se ha mantenido a través del tiempo, quien tomó el liderazgo de la prensa digital española (Delgado, 2009) distanciándose de su principal rival, elpais.com. En definitiva, las ediciones digitales de ambos periódicos tienen un gran impacto mediático.

3. Resultados

Para el análisis de los resultados se han establecido una serie de categorías que serán de ayuda para una mejor comprensión del estudio comparado llevado a cabo. En primer lugar, nos detenemos en uno de los aspectos que capta la atención del lector desde el primer momento, nos referimos a las imágenes. El uso de representaciones pictóricas que ilustren el contenido de los artículos constituye un potente instrumento de transmisión de información y, por tanto, un medio educativo de gran interés. Éstas ilustran el 46,6% de los artículos analizados de «El Mundo» y el 33,4% de «El País». En este último diario, son las imágenes de inmigrantes (27%) y de personajes políticos (23,5%) las que aparecen con mayor frecuencia. Del mismo modo, en «El Mundo» se reitera esta preponderancia, pero adquiriendo mayor relevancia los políticos (41,9%) en detrimento de las imágenes de los propios inmigrantes (24,2%). En esta misma sintonía de carácter político se observa como en los textos de ambos diarios se nombran o intervienen algún partido o personalidad política de forma prolífica, es decir, en el 72,9% y en el 71,5% de los casos respectivos de «El Mundo» y «El País». Datos que nos llevan a reflexionar sobre cierta politización del hecho migratorio.

Al analizar las imágenes que ilustran los artículos, puede observarse que más de la mitad de las imágenes estudiadas aportan una visión neutra del hecho migratorio (54,9% en «El Mundo» y 56,6% en El País). Aunque no son nada desdeñables los porcentajes de casos que reflejan una situación positiva (32,2% y 30,4%) y negativa (12,9% y 13%), respectivamente.

En segundo lugar, nos centramos en la visión que del fenómeno migratorio se transmite a través de ambos portales de prensa digital. De forma mayoritaria, en los artículos existe algún colectivo, ya pertenezca a la sociedad de origen o de llegada, afectado directamente por la noticia que se narra: 65,4% en «El Mundo» y 72,1% en «El País».

Profundizando en la existencia de términos o adjetivos que vinculen al colectivo inmigrante con valores negativos se constató cómo esta circunstancia concurre en una minoría de casos, tanto en elmundo.es (8,3%) como en elpaís.com (13,1%).

En la sociedad del bienestar española, donde la economía del país se conforma como una de las primeras preocupaciones de los ciudadanos, sorprende observar cómo los diarios analizados apenas relacionan el hecho migratorio con la actual crisis económica, tan solo se produce en el 22,6% y en el 24,1% de los casos, respectivamente de «El Mundo» y «El País». No obstante, sí encontramos vinculación de la inmigración con el bienestar de la población. En este sentido, hallamos que la mayoría de los artículos analizados hacen mayor hincapié en la bonanza de la población autóctona por encima del colectivo inmigrante, diferencia más pronunciada en el caso de elpais.com.

En numerosas ocasiones surgen temas donde se relacionan religión con inmigración. Entre otros, los relacionados con el uso de signos religiosos en centros escolares y lugares públicos, su vestimenta, la construcción de edificios para el culto... En efecto, han sido fuente de controversias de gran impacto en la opinión pública. Así pues, comprobamos cómo, tanto en «El Mundo» (96,2%) como en «El País» (84%), la mayoría de los artículos analizados no se centran en este ámbito, y cuando se refieren a él no lo hacen de forma negativa en El Mundo, y esporádicamente en «El País» (solo en 27 artículos).

El último de los indicadores analizados en esta categoría es el tratamiento diferenciado entre hombres y mujeres inmigrantes. Diferencia que no se produce en el 94,7% de los artículos de «El Mundo» y en el 94,8% de los de «El País». En los exiguos casos que sí se efectúa esta distinción casi siempre es a favor de la mujer (85,7% y 72,2% respectivamente).

Con la tercera categoría de análisis nos detenemos en el proceso de integración del colectivo inmigrante en la sociedad de llegada. Los datos obtenidos reflejan que en el 69,2% de los artículos analizados en elmundo.es apoyan dicho proceso, mientras que en elpais.com lo hacen en un 50,6%. No obstante, al indagar sobre el procedimiento a través del cual se ha de efectuar dicha integración se constata que, en aquellos artículos en los que se comenta el tema en cuestión (98 artículos en el caso de «El Mundo» y 171 en El País), el 84,7% de los publicados en «El Mundo» expresan que para alcanzarse la deseada convivencia entre inmigrantes y autóctonos, los primeros deben adaptarse a las normas y pautas establecidas en la sociedad de llegada. Por el contrario, el 53,8% de los artículos de «El País» que se refieren a este tema no lo entienden como un requisito imprescindible.

En la visión que ofrecen sobre la convivencia entre el colectivo inmigrante y la sociedad receptora, hallamos nuevamente diferencias entre ambos diarios. En la versión digital de «El Mundo» la perspectiva es mayoritariamente positiva en los artículos estudiados, mientras que en «El País» el mayor porcentaje corresponde a los que ofrecen una visión negativa. En esta línea argumental, destacamos que aunque en un altísimo porcentaje no se relaciona la inmigración con la delincuencia (91,7% y 87,2%), hallamos una proporción baja, pero no por ello baladí, en los que sí se lleva a cabo esta analogía.

Por último, indicaremos que en ambos diarios los artículos están basados en fuentes oficiales en similares porcentajes (39,8% y 43%, respectivamente en «El Mundo» y El País).

Tabla 1. Otros resultados de interés

4. Discusión

El rancio pero inacabado debate sobre si el periodismo puede o no ser objetivo, comienza a ser superado por el concepto cada vez más extendido de «responsabilidad social». Es del todo inviable aislar una noticia de su contexto evitando su dimensión interpretativa y valorativa. Aún más, ni siquiera nos atreveríamos a defender nuestra absoluta neutralidad en el planteamiento, desarrollo y posterior análisis, que hemos seguido en la presente investigación. Simplemente, la objetividad pura es imposible. No obstante, el periodista ha de ser lo más fiel posible a los hechos, evitando en todo momento su tergiversación, mientras que, por otro lado, la libertad de opinión jamás debe ser puesta en entredicho.

La necesaria utopía de un periodismo objetivo donde exista una completa transparencia informativa debe constituir la brújula que guíe la actividad periodística. Pero esta imprescindible guía no nos puede hacer olvidar que, difícilmente, se pueden llegar a describir los hechos reales, crudos, tal y como han sucedido.

Siguiendo los planteamientos relativistas de Protágoras e interpretativos de Nietzsche, quien ya nos decía «No hay hechos, solo interpretaciones» (Nietzsche, 1980: 315) pasando por el Talmud cuando afirma «No vemos las cosas tal como son, sino tal como somos», no nos cabe la menor duda al afirmar que cada observador percibe la realidad de un modo diferente. Incluso las palabras que se utilizan al comunicar una noticia, el enfoque que se le concede, la intencionalidad del autor, la posición que la noticia tenga en el periódico, etc. constituyen imponderables difíciles de neutralizar. Si bien la ausencia de una objetividad pura no debe alejarnos de la deseada imparcialidad informativa, que además no tiene por qué estar reñida con un periodismo comprometido.

Pero aún más, no solo cada periodista posee una perspectiva distinta, sino que su estructura cognitiva, construida a través de las experiencias y conocimientos adquiridos a lo largo de su vida, constituye un soporte mental neurofisiológico al que constantemente se le suma nueva información, sufriendo un continuo proceso de asimilación y acomodación2 que implicará una subjetivización única y personal de la noticia. Similar hecho se repetirá cuando el lector lea la noticia. Así pues, el lector no debe esperar que le exponga la verdadera y única realidad, y aunque así fuere, él mismo se encargaría de darle su personal e inevitable interpretación. Para que una persona adquiera conocimiento se ha de producir un proceso interpretativo que impide la existencia de una realidad óntica alejada del ser-aquí-ahora del hombre: «La objetividad es la ilusión de que las observaciones pueden hacerse sin un observador» (Heinz von Foerster en Watzlawick & Krieg, 1994: 19). En cualquier caso, desde hace tiempo, la ontología hermenéutica disolvió cualquier atisbo que nos permitiera considerar seriamente el principio objetivista de la realidad.

Todo esto no es óbice para que el periodista, consciente de esta realidad y ante la dificultad de eliminar matices e ingredientes ideológicos, respete un código ético de mínimos dejando que sea el propio lector el que, en la medida de lo posible y en uso de su libertad, sea quien procese la información recibida. Estimamos que, aunque conseguir una completa objetividad constituya una tarea prácticamente imposible, la subjetividad del periodista no debe ser excusa para deformar una noticia. Por otro lado, no es menos cierto que la mayoría de nosotros, cuando leemos un periódico, esperamos encontrarnos determinadas posiciones ideológicas entre sus líneas.

La construcción de la realidad social es responsabilidad de todos. No obstante, la influencia de algunos agentes sociales y medios de comunicación es más que notable. La prensa tiene una buena parte de la cuota. Entre los diarios españoles de mayor influencia en la opinión pública española se encuentran «El País» y «El Mundo». Ambos inciden fuertemente en la conformación de una opinión publicada y pública acerca de la actitud a tomar ante los nuevos colectivos que integran nuestra sociedad pluricultural. Aún más si coincidimos con Montesquieu (2010) cuando afirma: «Hoy recibimos tres educaciones diferentes o contrarias: la de nuestros padres, la de nuestros maestros, la del mundo. Lo que nos enseña la última destruye todas las ideas aprendidas en las otras dos».

La cuestión de la inmigración no es algo baladí ni una cuestión menor, sino una realidad que atañe a un ingente número de personas. El informe sobre migración y desarrollo de la ONU de 6 de junio de 2006 (ONU, 2006) ya señalaba que en nuestro planeta existían 191 millones de ciudadanos inmigrantes, de los que 64 millones se encontraban en Europa. Por tanto, para construir de forma realista una Unión Europea y una España, se hace imprescindible tener en cuenta a este importante colectivo de personas inmigrantes que en estos momentos conviven en ambos territorios y, por qué no, los que llegarán en un futuro próximo.

Figura 1: Extranjeros en España con certificado de registro o tarjeta de residencia en vigor.

(Ministerio de Trabajo e Inmigración, 2010)

En las sociedades europeas –y en la española– caracterizadas cada vez por su multiculturalidad, se precisa aprender a con-vivir con el «otro», con el «distinto». Para conseguirlo se ha de partir de la situación real. Así pues, nada mejor para detectar la opinión de los españoles al respecto que utilizar la encuesta realizada por el Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) sobre las actitudes ante la inmigración realizada en 2009, de la que se pueden resaltar algunas respuestas (CIS, 2009):

• En la primera pregunta, ¿cuál es, a su juicio, el principal problema que existe actualmente en España?, ¿y el segundo?, ¿y el tercero? Tras el paro y los problemas de índole económicos, la inmigración se sitúa en un tercer lugar con un 19,1%.

• En la pregunta 9 se le solicita que indique la importancia de determinados aspectos que se deberían tener en cuenta para permitir a una persona extranjera venir a vivir a España. En primer lugar contestaron que esté dispuesto a adoptar el modo de vida del país.

• Ante la pregunta 36 donde se les decía: ¿A su parecer, en las opiniones que tiene la gente sobre la inmigración influye fundamentalmente? Tras señalar la propia experiencia se inclinaron en segundo lugar por las noticias de los medios de comunicación (19,8%).

• ¿Cree que la imagen que transmiten los medios de comunicación sobre los inmigrantes es...? La mayoría respondieron que más bien negativa (46,3%), mientras que solo el 21% contestaron más bien positiva (Pregunta 37).

• La importancia que en los últimos años está adquiriendo el uso de Internet en España se encuentra fuera de toda duda. Por este motivo con solo resaltar escuetamente unos datos del 2010 es suficiente:

• El total de viviendas que disponen de un acceso a Internet en España se eleva a 9.039.764 (Instituto Nacional de Estadística, 2010a).

• El 57,4% de los hogares españoles (casi 8,8 millones de viviendas) dispone de conexión de banda ancha a Internet, lo que supone un incremento de más de novecientos mil hogares respecto al año anterior (Instituto Nacional de Estadística, 2010b).

• El número de internautas creció un 7,1% en el último año, superando los 22,2 millones de personas (Instituto Nacional de Estadística, 2010b).

La considerable diferencia existente entre los dos diarios en cuanto al número de artículos investigados –344 en el elpais.com y 133 en elmundo.es– se puede deber a la distinta importancia que le conceden a dicho fenómeno.

Teniendo en cuenta que frecuentemente los acontecimientos noticiables tienen un carácter negativo, al analizar las imágenes que ilustran los artículos, nos llama profundamente la atención cómo tanto en «El Mundo» como en «El País» la visión que se ofrece de la inmigración sea claramente positiva. Esta circunstancia junto a los demás resultados nos indica toda una tendencia en la línea editorial de estos periódicos.

Al indagar si los artículos analizados se derivan de una causa/motivo enraizado en las sociedades originarias de los colectivos inmigrantes, se halla una diferencia ciertamente significativa entre ambos diarios. En elmundo.es se observa una connotación positiva muy superior a la negativa, mientras que en elpaís.com ocurre al contrario, el carácter positivo alcanza cotas inferiores al negativo. Similar circunstancia se reitera al comprobar si suponen una causa o motivo para la sociedad receptora; en el diario «El Mundo» prepondera el carácter positivo frente al negativo, mientras que en «El País» los porcentajes cambian significativamente de signo, elevándose este último al 52,3%.

Son preocupantes los parcos, pero reales, porcentajes de artículos donde se relaciona la delincuencia con la inmigración. Sin dudar en absoluto de la veracidad de dicha correlación puntual, se debería ser cuidadoso en evitar que cierta parte de los lectores pudieran extrapolar la información, coadyuvando quizás innecesariamente a formar opiniones indeseadas.

Coinciden en su apoyo al proceso de integración de los inmigrantes en la sociedad de llegada, pero no tanto en las estrategias a seguir para alcanzar la deseada convivencia. «El Mundo» se muestra más bien partidario de la adopción de estrategias que pasen por una adaptación de éstos a las normas y pautas ya establecidas en la sociedad de llegada. Mientras que en los artículos de «El País» no se contempla como un requisito imprescindible. Aún más, existen considerables diferencias en cuanto a la visión que ofrecen sobre la convivencia entre el colectivo inmigrante y la sociedad receptora, mucho más negativa en «El País» que en «El Mundo».

Son numerosas las similitudes halladas entre ambos diarios, viniendo a coincidir tanto en los porcentajes con los que utilizan fuentes oficiales como a la escasez de connotaciones negativas en torno al colectivo inmigrante, la influencia de este colectivo en el bienestar de la población autóctona, su poca vinculación con la crisis económica, sus escasas referencias al hecho religioso, etc.

Aunque es del todo evidente que la selección de acontecimientos noticiables no solo está íntimamente relacionada con la objetividad de los hechos, sino también con sus distintos puntos de vista e intereses de los editores, en este caso, las variopintas líneas ideológicas puestas de manifiesto en los artículos analizados nos permiten inferir que no muestran un significativo grado de coincidencia con la línea ideológica del diario que los publica. Una información veraz que no esté tergiversada por intereses económicos y políticos debe constituirse en el eje motriz de una sociedad que pretenda contar con unos ciudadanos libres y respetuosos con culturas distintas a la suya. Una educación basada en la igualdad y en la pluralidad ha de ser el pilar sobre el que se sustente toda sociedad que pretenda ser justa y democrática (Ruiz Echeondo; Medina & García, 2001).

En nuestro análisis de los discursos informativos volvemos a constatar distintas contextualizaciones, interpretaciones y valoraciones de la realidad, que ponen en evidencia la imposibilidad de una pretendida neutralidad. Los acontecimientos aislados dejan de existir al ponerse en contacto con los sentidos y las mentes tanto del periodista como del lector, sus interpretaciones nos sitúan en pleno ámbito hermenéutico.

Notas

1 Aunque Berelson, fundador del análisis de contenido, afirmara que ésta es «una técnica de investigación para la descripción objetiva, sistemática y cuantitativa del contenido manifiesto de la comunicación» (Berelson, 1952: 18).

2 Coincidimos con Jean Piaget cuando nos indica cómo nuestra inteligencia se construye sobre la base de una herencia biológica, que limita y a la vez hace posible su existencia. En ella se desarrolla un continuo proceso de adaptación, donde se producen simultáneamente dos procesos complementarios: A. Asimilación de lo externo a nuestra estructura mental B. Acomodación de nuestra mente a los nuevos conocimientos. Ambos implican una continua reestructuración cognitiva, a través de la cual se va construyendo nuestra mente y conformando nuestros pensamientos.

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