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Revista Comunicar 39: La formación de profesores en educación en medios (Vol. 20 - 2012)

Alfabetización mediática e informacional: Proyecciones didácticas

Media and information literacy: Pedagogy and possibilities

https://doi.org/10.3916/C39-2012-02-01

Carolyn Wilson

Abstract

Este artículo presenta una visión general del Currículum UNESCO de Alfabetización Mediática e Informacional (MIL) para profesores, mostrando las áreas clave y temas relevantes del programa, así como las competencias necesarias para desarrollar estrategias didácticas de alfabetización mediática. Las áreas incluyen: un marco conceptual y organizativo; producción y uso de la información; textos mediáticos y fuentes de información; su evaluación y análisis; audiencias mediáticas; debate y participación social; los modelos de adaptación del currículum, y los modelos pedagógicos a utilizar en el aula (análisis de texto, análisis del contexto, estudios de caso, traducción, simulación y producción). Una vez presentadas las áreas clave del programa, se presenta una serie de recomendaciones para el desarrollo, adaptación e implementación del Currículum UNESCO con éxito. Así se destaca que la importancia de la formación de los líderes; la importancia de los soportes y el asesoramiento; la promoción de redes de profesores implicados; inclusión de la alfabetización en los documentos oficiales educativos; el análisis de las necesidades de los estudiantes antes de la implementación de los módulos en el currículum; la urgencia de facilitar recursos on-line al profesorado; de profesionalizar el profesorado; de promover la colaboración entre los miembros de la comunidad (familias, profesorado, estudiantes, y otros agentes), y finalmente promover la investigación en alfabetización mediática para identificar las mejores prácticas y las nuevas tendencias en el campo de estudio.

This paper will present an overview of UNESCO’s Media and Information Literacy (MIL) Curriculum for Teachers. This overview includes an exploration of key program areas for trainers in order to teach key issues related to MIL and the competences needed for developing programs. These program areas include: a conceptual and organizational framework; production and use of information; media texts and information sources; evaluation and analysis; media audiences; democratic discourse and social participation; approaches for curriculum adaptation, and pedagogical approaches for the classroom (textual analysis, contextual analysis, case study, translation, simulation and production). After introducing these key areas of the program, the paper will conclude by offering recommendations for the successful development, adaptation and implementation of MIL Programs. Main recommendations are: curriculums leaders have to be available for training, support and consultation, promotion of teachers network who are implementing MIL initiatives, inclusion in official papers of educational curriculums, analyzing needs of the students before implementing modules of the curriculum, facilitating online resources for teachers, professionalizing MIL teachers, promoting collaboration between community members (family, teachers, students, other stakeholders), and finally research to identify best practices and new trends to be developed.

Keywords

Alfabetización mediática, información, pedagogía, democracia, tecnología, crítico, currículum

Media literacy, information, pedagogy, democracy, technology, critical, curriculum

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1. Introducción

En 2007, la Conferencia General de la UNESCO, en su 34ª sesión, invitó a su Director General a explorar nuevas iniciativas para otorgarle un apoyo adicional a la alfabetización mediática e informacional (MIL) (Media and Information Literacy), con el objetivo general de otorgar a los usuarios la oportunidad de realizar juicios informados sobre las fuentes mediáticas y de información y de ampliar su participación cívica en los medios de comunicación. En 2011, la UNESCO dio un paso significativo en esa dirección: la introducción de un currículum en MIL para profesores lo que permitiría a los docentes desarrollar una mayor comprensión del papel de los medios de comunicación, y de las tecnologías de la información, en sus propias vidas y en las vidas de sus estudiantes.

La alfabetización mediática e informacional es definida como «las competencias esenciales –habilidades y actitudes– que permiten a los ciudadanos interactuar con los medios de comunicación y otros proveedores de información de manera eficaz y desarrollar el pensamiento crítico y las aptitudes para el aprendizaje a lo largo de la vida para la socialización y la puesta en práctica de la ciudadanía activa». La MIL está relacionada con el proceso de entendimiento y uso de los medios de comunicación y otros proveedores de información, así como con las tecnologías de la información y la comunicación. Está vinculada con la ayuda a los profesores y a los estudiantes para el desarrollo de una comprensión crítica e informada sobre cómo operan diferentes medios de comunicación y las tecnologías, sobre cómo pueden los actores educativos hacer uso de ellos, sobre cómo se organiza la información y se crean significados en los medios de comunicación, y sobre cómo evaluar la información que ellos transmiten. La alfabetización mediática e informacional también involucra el uso ético de los medios, de la información y de la tecnología, así como la participación democrática y el diálogo intercultural. Es, a la vez, un área de contenido y una forma de enseñar y aprender; no se trata solo de la adquisición de habilidades técnicas, sino que comprende también el desarrollo de marcos y acercamientos de sentido crítico.

Está claro que en la era de la información necesitamos adoptar una definición más amplia de la alfabetización, que incluya a los medios y a la información impresa, a las comunicaciones basadas y mediadas por pantallas y a los medios electrónicos. La alfabetización mediática e informacional faculta a los estudiantes, en palabras de Freire y Macedo (1987) para «leer la palabra y el mundo»: para entender la palabra en la página y la imagen en la pantalla, y para ser capaces de analizar y evaluar la información y sus representaciones del mundo, transmitidas a través de los medios de comunicación. Para muchos educadores, el acceso a la alfabetización mediática e informacional es una cuestión de justicia, ya que reconocen que la alfabetización clásica, basada en la lectura y comprensión de textos e información escrita, ya no proporciona a los estudiantes las competencias necesarias para la vida y el trabajo del siglo XXI. Muchos educadores reconocen que no tener acceso a la formación en alfabetización mediática e informacional significa una desventaja significativa y una disminución de poder para el individuo. En las palabras de un educador de Namibia: «No queremos que nuestros maestros y estudiantes estén un paso por detrás».

Existen varios factores que apoyan la necesidad de un estudio crítico y coherente del estudio de la alfabetización mediática e informacional como parte de la formación del profesorado. Estos factores incluyen:

• La proliferación de las telecomunicaciones globales, así como una concentración de la propiedad y el control de los medios de comunicación (Karppinen, 2009).

• Estudios realizados en muchos países industrializados indican que los jóvenes pasan más tiempo en los medios de comunicación que lo que pasan realizando cualquier otra actividad, con la excepción de dormir (Roberts & Foehr, 2008).

• La necesidad de crear una igualdad de condiciones entre quienes producen la información con sus propios intereses, y aquellos que la consumen inocentemente, como noticias o entretenimiento (Livingstone, 2002).

• La necesidad de saber cómo los jóvenes están interactuando con y creando proyectos a través de los medios de comunicación para adaptar la alfabetización mediática e informacional a sus necesidades cotidianas (Dezuanni & Monroy, 2012).

• El aumento exponencial consecuente de los textos y de los mensajes de los medios de comunicación (procedentes de múltiples autores, con valores, precisión y propósitos muy diferentes) (Wilson & al., 2011).

• Los controles (evidentes y/o encubiertos) que se ejercen sobre el acceso a, y a la disponibilidad de, los textos y mensajes dirigidos a los ciudadanos (Wilson & al., 2011).

• El reconocimiento de los derechos comunicativos como tercera generación de los derechos humanos, que incluyen el derecho al acceso y al intercambio de información, así como el acceso a aquellas habilidades y debates que permiten a los ciudadanos interpretar, expresar y producir sus propios mensajes y comunicaciones (Abbott & Masterman, 1997).

El currículum de UNESCO en alfabetización mediática e informacional está diseñado para apoyar a profesores en el desarrollo de cuestiones críticas y aproximaciones relacionadas con el diseño, la implementación y la evaluación de los programas de alfabetización mediática e informacional de estudiantes de secundaria. El currículum ofrece un plan de estudios introductorio y flexible para su uso en la formación del profesorado, desde el cual se ofertan diferentes componentes del programa de la alfabetización mediática e informacional que pueden ser seleccionados, desarrollados y adaptados para responder a las necesidades y capacidades de cada situación individual. Los módulos del currículum se centran en asuntos como los medios de comunicación nuevos y tradicionales, la representación, los lenguajes mediáticos, la audiencia, las noticias y la ética de la información, la publicidad y la alfabetización informacional y habilidades bibliotecarias. En cada módulo, los profesores disponen de objetivos de aprendizaje, aproximaciones pedagógicas y actividades de ejemplo para trabajar con estudiantes de secundaria.

El currículum de la UNESCO se centra en la teoría y la práctica de la alfabetización mediática e informacional y ofrece una variedad de puntos de partida para profesores y alumnos. El plan de estudios también plantea un número de objetivos de la alfabetización mediática e informacional relacionados con las competencias de los profesores en áreas específicas: desarrollo de políticas, currículum y evaluación, pedagogía y desarrollo profesional de los profesores. Varias competencias clave relacionadas con la pedagogía y el currículum, incluyen:

• Los profesores deben entender cómo la alfabetización mediática e informacional puede ser utilizada en el currículum escolar.

• Los profesores deben ser capaces de evaluar críticamente los textos mediáticos y las fuentes de información a la luz de las funciones atribuidas a los medios y a otras fuentes particulares de información.

• Los profesores deben adquirir las capacidades pedagógicas necesarias para enseñar la alfabetización mediática e informacional a los estudiantes.

• Los profesores deben adquirir el conocimiento sobre las interacciones de los estudiantes con y las respuestas a los medios de comunicación como el primer paso para generar el soporte a su proceso de alfabetización mediática e informacional.

• Los profesores deben comprender los conceptos centrales, las herramientas de investigación y las estructuras de la disciplina para crear experiencias de aprendizaje que ayuden a construir un aprendizaje significativo para los estudiantes y los prepare para el desempeño de su rol como ciudadanos (Wilson, Grizzle & al., 2011: 29).

Estas competencias apoyan los módulos, las unidades y las temáticas específicas del currículum, tanto como los acercamientos pedagógicos sugeridos y las actividades encontradas en cada uno de los módulos.

2. Las competencias centrales y el currículum

La adquisición de las competencias en alfabetización mediática e informacional para profesores está ligada al conocimiento y la comprensión de varias áreas clave que vale la pena explorar en detalle. Estas áreas incluyen un marco conceptual u organizacional, posibles perspectivas para la adaptación del currículum, acercamientos pedagógicos para el aula y recomendaciones para el éxito del programa de planificación. Estas áreas clave se describen a continuación.

2.1. Marco conceptual u organizacional

En la utilización del currículum en alfabetización mediática e informacional las competencias de los profesores y el desarrollo del plan de estudios pueden ser organizados en torno a tres grandes programas que, en efecto, representan cada uno de los lados del «triángulo» de la alfabetización mediática. Este triángulo de la MIL (cuyos orígenes pueden ser encontrados en Eddie Dick y en el Scottish Film Council) incluye las áreas de producción, texto y mensaje. El triángulo puede ofrecer a los profesores tanto un marco conceptual para el desarrollo de la planificación del currículum (identificando qué puede ser enseñado), como ciertas orientaciones pedagógicas (señalando cómo puede ser enseñado).

2.1.1. Producción y uso de los medios de comunicación

Esta área del programa involucra múltiples vías a través de las cuales los medios y la información textual son producidos, y el contexto político, económico y social de esa producción. Dentro de ella se incluyen las formas en las que los medios de comunicación y las tecnologías de la información pueden ser utilizados, y los roles y responsabilidades de los medios y de los proveedores de información.

Las competencias en alfabetización mediática e informacional capacitan a los individuos para acceder, organizar y evaluar la información, y para producir medios y textos informativos. Cuando se considera cómo han sido producidos los textos informativos, se reconoce que cada medio o fuente de información crea una significación diferente utilizando para ello cierto vocabulario, ciertas técnicas y estilos, o determinados códigos o convenciones. El desarrollo de las habilidades en alfabetización permite a los individuos no solamente la decodificación y la comprensión de los textos producidos por los medios, sino también apreciar sus características estéticas, y la comprensión de que cada medio, o forma de representación informativa, puede influir y delinear el contenido y la información emitida.

Examinar el contexto político, económico y social implica una exploración sobre la propiedad y el control de los medios de comunicación, tanto como determinar el rol y las funciones de los medios y demás proveedores de información en las sociedades democráticas. La alfabetización mediática e informacional también incluye una concienciación sobre el derecho al acceso a la información, así como la importancia del uso ético de las tecnologías de la información para comunicarse con los otros. Hoy la tecnología permite a los individuos participar en el diálogo intercultural como miembros de la «aldea global». En esta «aldea», las posibilidades para una ciudadanía global pueden ser exploradas, a partir del uso responsable de los medios y de la tecnología que desplaza a los usuarios desde la autonomía crítica a la solidaridad crítica, en la medida en que los usuarios se conectan con otras personas en todo el mundo.

2.1.2. Textos mediáticos y fuentes de información: evaluación y análisis

Esta área del programa se centra en la información, los mensajes y los valores que se transmiten a través de los diferentes medios de comunicación y de las fuentes informativas. Se reconoce en ella el papel de la agencia humana en la producción de los textos mediáticos y en el hecho de que los productores –tanto aficionados como profesionales– tienen sus propias prioridades y creencias que pueden moldear los mensajes y la información que se emite. Una parte de ser alfabetizado mediática e informacionalmente significa que los profesores y los estudiantes pueden evaluar qué información –y cuál no– está incluida en los mensajes mediáticos, qué voces son escuchadas y cuáles silenciadas, y quién es –y de qué manera– está representado en los medios. El currículum en alfabetización mediática e informacional ofrece acercamientos al análisis de una importante variedad de medios de comunicación y de mensajes mediáticos, examinando cómo son producidos, por quién y con qué propósito.

Cuando el currículum reconoce las necesidades de desarrollar competencias para identificar y acceder a la información, también reconoce la importancia de analizar el amplio contexto en el que la información –o el texto mediático singular– existe. Por ejemplo, una noticia es examinada por la información y el mensaje que es transmitido, pero también debe analizarse en términos del contexto del emisor de la noticia y del contexto en el que la noticia aparece. El contexto es examinado desde su propia construcción, desde los mensajes y los valores transmitidos a través de éste, y desde las maneras en las que los significados pueden ser alterados si el contexto, o sus elementos básicos, cambian.

2.1.3. Audiencias mediáticas: debate democrático y participación social

Esta área del programa se dirige hacia los potenciales efectos políticos y sociales que pueden darse como resultado de la información transmitida a través de los medios de comunicación y de otras fuentes de información, incluyendo la legitimización de las ideologías políticas, de los valores sociales y del dominio cultural. Hace énfasis también en la ciudadanía activa: el derecho al acceso a la información y la participación en debates democráticos. Lo anterior se refiere a la importancia de vincular las normas internacionales dentro de los contextos locales, incluyendo entre ellos la Declaración Universal de los Derechos Humanos (DUDH) y las garantías constitucionales a la libertad de expresión, así como sus limitaciones (por ejemplo, el discurso del odio, la difamación y los derechos de privacidad).

También reconoce la importancia de examinar y entender a los individuos y grupos como públicos objetivo y como audiencias activas. Se trata de comprender las formas en que la audiencia es segmentada en públicos objetivo, cómo es posicionada en mensajes mediáticos y cómo el contenido de los medios de comunicación puede organizar a la audiencia en grupos comerciales. El hecho se refiere a la comprensión de las formas de comunicación utilizadas con una audiencia prevista para el cumplimiento de un propósito particular, y el conocimiento de que las audiencias pueden hacer uso de estrategias de interpretación para responder a los medios de comunicación y a la información. La alfabetización mediática e informacional reconoce que cada individuo interpreta o negocia mensajes e información de modo diferente, sustentados en la edad, la cultura, las experiencias de vida, los valores y creencias, y reconoce que las audiencias son capaces de aceptar ciertos mensajes y de rechazar otros sobre la base de sus conocimientos, experiencias y bagaje personal.

2.2. Adaptación curricular

Existen varios acercamientos para la enseñanza de la alfabetización mediática e informacional y para organizar los contenidos de programas que son apoyados por el currículum de la UNESCO. El currículum en MIL tiene aplicaciones transversales sobre un número variado de disciplinas temáticas, y puede contribuir al diseño y al desarrollo de un programa independiente o integrado. Los profesores pueden querer hacer uso de más de una variante de apropiación dependiendo de las necesidades y de los intereses de sus estudiantes, así como de las circunstancias locales. Varias aproximaciones que pueden ser utilizadas en el trabajo con el currículum en MIL están enunciadas de la siguiente manera:

• El enfoque basado en el medio implica el estudio de un medio de comunicación en particular, tales como Internet, la televisión o el cine. Los principales elementos y las características del medio de comunicación son explorados, incluyendo las formas en las que el propio medio puede influir o determinar el contenido y la información que se transmite. Este enfoque también incluye una exploración del papel y de la función de los medios de comunicación y de las tecnologías en determinados contextos sociales o históricos.

• El enfoque temático consiste en la exploración de un tema o de un asunto particular a través de varios medios de comunicación. Un tema como la ciudadanía global o la representación de género puede ser examinado en función de la eficacia con que se representa en una variedad de mensajes mediáticos y de fuentes de información, y por su potencial impacto en las audiencias.

• Las unidades pueden ser módulos independientes dentro de un curso. Los profesores seleccionan un módulo, tema o contenido y los estudiantes lo exploran intensivamente durante dos o tres semanas.

• La integración en otras áreas del currículum configura el enfoque holístico que puede crear una experiencia auténtica de aprendizaje para los estudiantes. Debido a la omnipresencia de los medios de comunicación, de la información y de la tecnología en nuestra sociedad, es difícil explorar la alfabetización mediática e informacional de forma aislada: el análisis de las películas documentales se necesita en Historia, así como los medios de comunicación y la representación de género deben ser parte de los cursos de Sociología. El punto clave es que las temáticas de aprendizaje pueden beneficiarse tanto de la enseñanza «sobre» los medios de comunicación como del aprendizaje «a través» de los medios de comunicación. En caso contrario, los educadores estarían descuidando el uso de importantes herramientas críticas (Wilson & Duncan, 2009: 134).

2.3. Enfoques pedagógicos

Una recomendación esencial para la enseñanza de la alfabetización mediática e informacional es que los profesores no la vean como una forma de protección, sino como una oportunidad para preparar a los estudiantes para su participación como ciudadanos y consumidores, y para la participación efectiva de ellos en las acciones democráticas. La experiencia de la alfabetización mediática e informacional debe involucrar a los estudiantes en un proceso de análisis crítico, de producción y de diálogo, en lugar de un proceso cuyo resultado e interpretación es controlado por el profesor. En el desarrollo de competencias de los profesores y los estudiantes es también importante comenzar a partir del conocimiento que los actores ya tienen. Conocer el tipo de comprensión y uso que los estudiantes tienen y hacen de los medios de comunicación y de las tecnologías de la información es un importante punto de partida que ayudará a determinar el enfoque pedagógico más adecuado para cada aula.

Dentro de cada enfoque pedagógico, las actividades en cada uno de los módulos deben incluir un adecuado andamiaje, de modo que el aprendizaje se introduzca paso a paso, con actividades que aumentan paulatinamente su grado de dificultad a medida que los estudiantes adquieran las habilidades y conocimientos necesarios para cada etapa del proceso de aprendizaje. Cada módulo debe también incluir oportunidades para la meta-cognición, en las que los profesores y los estudiantes identifiquen y reflexionen sobre las capacidades utilizadas en cada módulo. Así, las estrategias efectivas pueden ser aplicadas intencionalmente a otras situaciones. Se supone que para cada módulo las estrategias y actividades que involucran al alumno en el análisis y la producción también serán desarrolladas. El currículum identifica una serie de enfoques pedagógicos para la enseñanza de la MIL. Ejemplos específicos de estos enfoques, así como las estrategias para el análisis y la producción, se describen a continuación.

2.3.1. Análisis textual

Esta estrategia está basada en el análisis detallado de un medio individual o del texto informativo e involucra una detallada descripción de los elementos clave del texto, tales como imágenes, sonidos, fuentes, vocabulario, tipos y ángulos de cámara, colores, etc. (Rayner, Wall & Kruger, 2004). Los estudiantes determinan el significado de un texto a partir de las connotaciones y de las asociaciones invocadas por varios elementos configuradores del texto. Basados en el análisis de los «ingredientes clave» –técnicos y simbólicos– y en los mensajes transmitidos, los juicios son también producidos sobre el texto como conjunto.

2.3.2. Análisis contextual

Esta estrategia se sustenta en el examen del contexto de un medio de comunicación o de un texto informativo particular. Por ejemplo, los estudiantes pueden examinar el contexto de una página web, así como el texto de una noticia sencilla presente en ese sitio web, o pueden analizar el contexto de una campaña política tanto como la información transmitida a través de un único anuncio publicitario relacionado con la campaña política. Estudiar el contexto también requiere la consideración de la recepción del mensaje por la audiencia, así como la observación de las personas responsables de producir los textos informativos. La estrategia evalúa la importancia del contexto para la creación de significados: los estudiantes exploran cómo los significados cambian cuando una imagen o una parte de información es sacada de su contexto. La investigación de los estudiantes puede involucrar ciertos asuntos como quién produce el texto informativo, el negocio o la industria comprometida en su distribución, las diversas funciones de producción que intervienen en el proceso, así como el marketing y la distribución de un texto particular. El trabajo de los estudiantes también implica la búsqueda y la identificación de las audiencias objetivas, y la clarificación de cómo y por qué las audiencias pueden aceptar o rechazar determinados textos informativos o mediáticos.

2.3.3. Estudio de caso

Las estrategias usadas en este caso pueden variar: los estudiantes se pueden centrar en la producción, en el marketing y en el consumo de un medio de comunicación particular o en un texto informativo –a menudo como una extensión del análisis contextual–; los estudiantes pueden también adelantar un análisis de varios medios de comunicación sobre un hecho o tema de interés particular y sobre la presentación que hacen los medios o diferentes proveedores de información del mismo suceso; los estudiantes pueden centrarse en el análisis de la audiencia a través de cuestionarios, encuestas, etc. sobre un tema particular. El estudio de caso puede también incluir la investigación de una única compañía mediática o de un proveedor de información (como el caso de una compañía global, de una pequeña empresa independiente o de una organización local), el estreno de una película, el lanzamiento de una nueva campaña de publicidad, la ubicación y presentación de información en una biblioteca o un museo, o el papel de los medios y de la tecnología de la información en el activismo producido en Internet.

2.3.4. Traducción

Esta estrategia implica la exploración de un hecho o temática particular y la representación o forma de presentación que éste adquiere en diferentes formatos mediáticos. La modalidad puede ser realizada a través del análisis o de la producción y ayuda a los estudiantes a darse cuenta de las posibilidades y limitaciones de los diferentes medios de comunicación y de las fuentes de información en la transmisión de la profundidad y de la amplitud de un tema o problema complejo. El enfoque, en este caso es tanto textual como contextual.

2.3.5. Simulación

La simulación es un enfoque pedagógico efectivo para el aprendizaje (Adcock & al., 2011). Esta estrategia sitúa a los estudiantes en el papel de los productores de los medios. Es particularmente útil para formular preguntas sobre la producción –roles y procesos de las industrias mediáticas– y cómo los productores logran equilibrar las limitaciones éticas, financieras, técnicas e institucionales en su trabajo. Por ejemplo, los estudiantes pueden ser requeridos para seleccionar las fuentes de información más apropiadas para un propósito particular y para acceder, recuperar y almacenar la información obtenida de dichas fuentes. Ellos pueden, también, desarrollar búsquedas y estrategias de interrogación en la medida en que efectúan los procesos de investigación y de recopilación de información. Asimismo, pueden ser requeridos para desarrollar un esquema del uso de los medios de comunicación para transmitir información a una audiencia determinada.

2.3.6. Producción

Los estudiantes, trabajando individualmente o en grupos, pueden producir un medio de comunicación o un texto informativo original. Las asignaciones deben ser, inicialmente, a una escala pequeña y manejable –por ejemplo, el Public Service Announcement (PSA) o un folleto informativo–. Los estudiantes son requeridos para identificar, acceder y sintetizar la información y, posteriormente, para seleccionar el medio a través del cual serán capaces de comunicar su información y sus mensajes de forma efectiva. La construcción de la decisión por parte de los estudiantes les ayudará a reflexionar sobre sus audiencias y propósitos y sobre la representación de grupos, individuos o eventos que, en una estrategia única de análisis textual, puede resultar demasiado abstracta. El «lenguaje» de un medio particular y su impacto en el significado puede llegar también a ser más explícito dentro de esta estrategia. La producción puede relacionarse con el análisis y la meta-cognición, de manera que los estudiantes reciben un incentivo para desarrollar la conciencia crítica sobre las decisiones de producción que toman y de sus impactos. La estrategia otorga la oportunidad de explorar la relación entre la intención y los resultados, así como el significado que es construido cuando se unen varios elementos de producción (y, algunas veces, en formas que los estudiantes no han anticipado) (Buckingham, 2003).

3. Alfabetización mediática e informacional, instrucción diferenciada y evaluación

Como se ha mencionado anteriormente, la MIL es tanto un área de contenido como una forma de enseñar y de aprender. Lo que es significativo sobre los diferentes enfoques pedagógicos descritos es que ilustran la forma en que la alfabetización mediática e informacional contribuye a la instrucción diferenciada. La enseñanza diferenciada está sustentada en la idea de que, en razón a que los estudiantes difieren significativamente en sus intereses, estilos de aprendizaje, habilidades y experiencias, los enfoques pedagógicos y los recursos deben ser, igualmente, variados y diversificados (Ministerio de Educación, 2005). La enseñanza diferenciada y el currículum en MIL facilitan todo tipo de aprendizaje. Esto significa que los profesores ofrecen estrategias variadas de instrucción/evaluación, desafían a los estudiantes sobre un nivel apropiado, y usan una gran variedad de agrupaciones de estudiantes para encontrar las necesidades de los alumnos (trabajo individual, en pareja, en grandes y pequeños grupos). La instrucción diferenciada está siempre alineada con la voluntad del estudiante (conocimiento actual, nivel de habilidad y experiencia), sus intereses (temas, materias y proyectos) y sus perfiles de aprendizaje (estilo de aprendizaje, preferencias, género y cultura) (Ministerio de Educación, 2005).

Los enfoques pedagógicos en el currículum en alfabetización mediática e informacional reconocen que los perfiles de aprendizaje de los estudiantes varían constantemente. Los estudiantes prefieren modos de interiorizar, procesar y comunicar información de carácter visual, táctil o quinesiológico. Los enfoques también reconocen que la diferenciación puede ocurrir en términos de las formas en las que los contenidos son presentados a los estudiantes, en el proceso en el que los alumnos se involucran y en cómo son motivados para producir como un método de comprobación del aprendizaje.

Los enfoques pedagógicos y las competencias de los profesores relacionadas con la alfabetización mediática e informacional también se apoyan sobre diferentes formas de evaluación: de diagnóstico, formativa y acumulativa. En pocas palabras, la evaluación de diagnóstico o evaluación para el aprendizaje ofrece a los maestros información acerca de las habilidades de los estudiantes y del conocimiento previo al comienzo de la instrucción. La evaluación formativa, también conocida como la evaluación como aprendizaje, ofrece a los estudiantes y profesores información sobre el aprendizaje mientras se encuentra en progreso. Los estudiantes y los profesores pueden poner en práctica cualquier retroalimentación proporcionada para modificar o ajustar su aprendizaje y las estrategias de enseñanza cuando sea necesario. La evaluación final, acumulativa, o evaluación del aprendizaje, se utiliza para resumir el aprendizaje en un momento determinado, y proporciona a los profesores y a los estudiantes información sobre un producto final, o sobre lo que los estudiantes han edificado para demostrar su aprendizaje (Ministerio de Educación, 2010). El currículum ofrece oportunidades para que los estudiantes demuestren sus conocimientos y su grado de comprensión, su pensamiento y su investigación, sus habilidades de comunicación, y para que manifiesten la aplicación de la teoría y práctica de la MIL.

4. Recomendaciones

El hecho de que los programas de alfabetización mediática e informacional hayan permanecido fuera de la formación del profesorado y los programas de capacitación, al mismo tiempo en que los medios de comunicación y las fuentes de información han llegado a dominar muchos aspectos de la vida de los profesores y de los estudiantes, habla de los desafíos de la transformación de la formación de los profesores en el presente y de su posicionamiento para el futuro. Mientras el currículum de la alfabetización mediática e informacional de la UNESCO marca un hito importante en la identificación y el desarrollo de un programa que es esencial para la educación de los profesores en la actualidad, hay varios factores que deben considerarse a fin de garantizar su éxito y maximizar su impacto.

1) Los líderes del currículum deben estar disponibles para la capacitación, apoyo y consulta, en cuanto que las instituciones comienzan a adaptar e implementar el currículum.

2) Una asociación o red para los profesores (local, nacional o internacional) debe ser establecida para que los maestros que han estado trabajando puedan seguir colaborando y los nuevos profesores puedan encontrar apoyo para su trabajo.

3) Debe haber un enfoque en el desarrollo de documentos de políticas pertinentes que formalizarán la inclusión de la MIL en la educación para profesores y estudiantes y apoyo continuo en el currículum y el desarrollo de la profesión docente.

4) Los educadores que participen en la formación del profesorado tendrán que dar prioridad a las áreas del currículum que ayudarán a desarrollar las competencias necesarias para los profesores. La identificación de estas competencias debe ser hecha tanto por los educadores como por los profesores que reciben la formación, ya que los profesores serán capaces de reconocer sus propias necesidades en relación con sus situaciones individuales. Los profesores en nivel secundario también serán capaces de identificar aquellas áreas de conocimientos, habilidades y actitudes necesarias para sus estudiantes. En otras palabras, las decisiones sobre la implementación del currículum tendrá que hacerse consultando con los profesores que trabajan en la MIL en una base cotidiana, y con los estudiantes de secundaria.

5) Los profesores necesitan acceso a los recursos que sean pertinentes y los derechos de autor autorizados para uso en el aula, incluyendo las tecnologías relevantes y materiales del currículum, como libros de texto (en línea o en papel), acceso a Internet y los materiales audiovisuales.

6) El desarrollo profesional continuo será esencial para hacer frente a los cambios y desarrollos en el campo y para responder con adecuadas estrategias pedagógicas.

7) La colaboración entre padres, estudiantes, maestros, administradores y profesionales de los medios es esencial para que los profesores que han sido entrenados en alfabetización mediática e informacional puedan compartir sus conocimientos y experiencias con la comunidad en general. La diversidad de los asociados interesados ??puede proporcionar el respaldo necesario y los recursos para el programa.

8) Es necesario realizar investigaciones en la alfabetización mediática e informacional, que se centren en las mejores prácticas, modelos de evaluación y evaluación del modelo de currículum y el éxito del estudiante.

Es encomiable que la UNESCO haya ofrecido este currículum como punto de partida para la formación del profesorado en la alfabetización mediática e informacional. La educación debe ser vista como un componente esencial de los programas de formación del profesorado. Así vincula el desarrollo de competencias de los docentes en ayudar a los estudiantes a explorar sus experiencias con los medios y a abordar sus necesidades de información de manera significativa y auténtica.

Está claro que para los profesores y estudiantes la alfabetización mediática e informacional es una necesidad básica que es fundamental para tomar decisiones informadas, influir en el cambio y ejercer un cierto grado de poder sobre las decisiones que se toman en la vida cotidiana. Es, quizás, en las áreas de ciudadanía activa y el debate democrático, la participación social y el empoderamiento, donde la alfabetización mediática e informacional puede hacer los aportes más significativos.

El documento curricular de alfabetización mediática e informacional es un paso importante para garantizar un enfoque sistemático para la educación en las escuelas. Idealmente, la adaptación e implementación exitosa del currículum se traducirá en un efecto «multiplicador», ya que los profesores capacitados trabajarán y educarán a colegas mediante programas e instituciones.

Con el fin de que esto tenga lugar, el currículum de la MIL tiene que ser reconocido como un comienzo, no como un final; como un conjunto de ideas y de aproximaciones que perfilan las posibilidades para dirigir la MIL, pero que no agotan el campo de actuación. El currículum es el primer paso para introducir un programa esencial, pertinente para las instituciones de formación del profesorado y para los responsables políticos, de quienes se espera que tomen las necesarias decisiones para asegurar que el importante trabajo de la alfabetización mediática e informacional no se detenga.

Referencias

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