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Revista Comunicar 41: Los agujeros negros de la comunicación (Vol. 21 - 2013)

Tres décadas de investigación española en comunicación: hacia la mayoría de edad

Three decades of spanish communication research: Towards legal age

https://doi.org/10.3916/C41-2013-01

David Fernández-Quijada

Pere Masip-Masip

Abstract

Este artículo analiza la evolución de la investigación española en comunicación publicada en forma de artículos científicos entre 1980 y 2010. Cuantifica este volumen de producción con dos muestras de revistas, una del ámbito nacional que aporta datos originales e inéditos hasta ahora y otra internacional a partir de Web of Science. En total, se analizan más de 6.000 artículos, estudiando las pautas de colaboración en la autoría y las de internacionalidad. Para las primeras, mediante el peso de la autoría múltiple y la evolución de los índices de coautoría. Para las segundas, mediante el peso de los autores españoles en las revistas internacionales, el volumen de colaboraciones internacionales y el idioma empleado en las revistas españolas. Los datos obtenidos muestran un proceso de crecimiento y madurez de la comunicación como disciplina científica que al final del período analizado se debate entre las tendencias crecientes a la colaboración y la internacionalización y los patrones más tradicionales de comunicación científica. A lo largo del período, el crecimiento de las facultades de comunicación y del número de revistas ha retroalimentado el propio incremento en el número de artículos. No obstante, otros elementos como la evaluación científica también han impulsado la internacionalización de los autores. Así, el artículo ofrece una primera imagen de la evolución de la disciplina en España.

This paper analyses the evolution of Spanish communication research published as scientific articles between 1980 and 2010. It quantifies the volume of this production with two different samples: the first sample includes national journals and offers original and unprecedented data; the second one includes international journals, defined as those indexed by the Web of Science. As a whole, more than 6,000 articles were analysed. Additionally, the collaboration patterns in authorship and internationality were also studied. On the one hand, collaboration was measured through indicators of multiple authorship and the evolution of coauthorship indexes. On the other hand, internationality was measured through the share of Spanish authors in international journals, the weight of international collaborations and the language used in national journals. Data obtained illustrate a growth and maturity process of communication as a scientific discipline: at the end of the period analysed, a tension between growing collaboration and internationalization and traditional publication patterns was found. Through the period studied, the birth of new faculties with communication studies and the growing number of journals have feed the own growth of the number of articles. However, other elements such as scientific assessment have also played a role in the internationalization of authors. As a whole, this article offers a first image of the evolution of communication as an academic discipline in Spain.

Keywords

Análisis cuantitativo, comunicación científica, contexto universitario, investigación, revistas

Quantitative analysis, scientific communication, scholarly context, research, journals

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1. Introducción

La comunicación como disciplina científica es ciertamente joven. En España, por ejemplo, apenas hace cuatro décadas que se inauguraron las primeras facultades de comunicación. De ahí que carezcamos de estudios longitudinales sólidos sobre su evolución, una situación agravada por las limitaciones estadísticas oficiales. Hasta ahora, pues, la construcción de la historia de esta disciplina se ha basado en ensayos teóricos (Martínez-Nicolás, 2006, 2008).

El objetivo del presente artículo es contribuir a reducir esta laguna en nuestro conocimiento de la propia disciplina analizando la evolución de los artículos científicos españoles en comunicación. A partir de este objetivo se plantean cuatro preguntas de investigación:

• PI-1: ¿Cuál es el volumen de producción de artículos científicos de los investigadores españoles en comunicación? Para responder a esta pregunta, se cuantificó el número de publicaciones en las que participaron autores adscritos a instituciones españolas a nivel nacional e internacional desde el primer artículo científico publicado. Aunque los resultados de la investigación científica se publican y difunden de formas variadas, las revistas se han convertido en elementos centrales de esta comunicación y así son valoradas por las distintas agencias universitarias de evaluación. Además, a nivel internacional existe disponibilidad de datos de carácter longitudinal a través de bases de datos como Web of Science (WoS), la más empleada en estudios bibliométricos y que cuenta con una categoría «Communication» dentro de su Social Sciences Citation Index (SSCI). Otra parte de la producción en comunicación puede encontrarse en la categoría «Film, Radio, Television» del Arts & Humanities Citation Index (AHCI).

• PI-2: ¿Cómo y en qué medida varía el nivel de colaboración entre autores en la investigación española en comunicación? Con esta pregunta se intenta medir el nivel de colaboración entre los autores españoles para establecer el peso de esta coautoría en el conjunto de la producción, así como su evolución temporal. La razón es que la investigación bibliométrica previa pone de manifiesto que la autoría múltiple tiende a incrementar el impacto de la investigación y, por tanto, se convierte en sinónimo de madurez (Franceschet & Constantini, 2010; Katz & Hicks, 1997; Persson, Glänzel & Danell, 2004; The Royal Society, 2011). En el caso español, sabemos que en un período reciente (2007-10) se ha producido un crecimiento importante de la colaboración en el núcleo de revistas centrales de la disciplina (Fernández-Quijada, 2011a) pero desconocemos si es aplicable a otras revistas ni su extensión a lo largo del período aquí estudiado.

• PI-3: ¿Cómo y en qué medida se internacionaliza la investigación española en comunicación? Los estudios bibliométricos relacionan la internacionalización con un mayor impacto de la investigación (Elsevier, 2011; Katz & Hicks, 1997), de ahí que el carácter internacional de la investigación sea considerado algo positivo. Específicamente en comunicación, la internacionalización se ha aplicado también al estudio de las revistas. Así, Lauf (2005) analizó las revistas del ámbito y trazó una división entre revistas orientadas al ámbito nacional y al internacional a partir de dos factores: una declaración explícita de internacionalidad y un elevado factor de impacto. Para el caso específico de las revistas españolas, Fernández-Quijada (2011b) determinó que su internacionalidad era limitada en cuanto a la atracción de autores foráneos y a la publicación de textos en otras lenguas, mientras que sí se reflejaba en la utilización de referencias bibliográficas. En todo caso, la tendencia a la internacionalización de la investigación muestra las tensiones entre lo local y lo global y plantea cuál es el rol de las revistas nacionales (Schönbach & Lauf, 2006). A partir del resultado obtenido en las tres primeras preguntas de investigación, se plantea una última cuestión con dos variantes:

• PI-4a: ¿Qué factores explican la variación de la producción de artículos científicos de los investigadores españoles en comunicación? PI-4b: ¿Qué factores explican la variación de las colaboraciones y de la internacionalización de la investigación española en comunicación? La ciencia, como sistema social, viene determinada por una serie de factores internos y externos que influyen en el comportamiento productivo de los autores. Partiendo de esta premisa y de la literatura existente, en esta investigación se analizan factores que pudieran explicar el crecimiento y la internacionalización de la investigación en comunicación. Así, Önder, Sevkli, Altinok y Tavukçuoglu (2008) detectaron que la creciente internacionalización de la investigación turca respondía al modelo de promoción académica, el aumento de los fondos destinados a investigación y un objetivo explícito de internacionalización entendido en el sentido occidental (léase anglosajón). En el caso español, el incremento en productividad se explica por las crecientes redes científicas internacionales en las que se integran los científicos, la disponibilidad de nuevos recursos humanos y económicos y una nueva cultura de evaluación (Jiménez, Moya & Delgado, 2003).

2. Material y método

La voluntad longitudinal del presente estudio se manifiesta en el período de análisis elegido, que va de 1980 a 2010. El año de inicio se eligió porque en 1980 se edita el primer número de la que es la primera revista académica de comunicación todavía viva editada en España, «Anàlisi». Finalizar el análisis en 2010 permite trazar su evolución a lo largo de tres décadas completas, un período que se corresponde con el asentamiento de los estudios de esta disciplina en España: en 1980 existían solo tres universidades que ofrecieran estudios de comunicación pero es en esa década cuando empieza su rápida eclosión en múltiples universidades, lo que lleva a que en 2010 las carreras de comunicación se pudieran estudiar en 50 centros de todo el país. La creación de estructuras docentes requiere de la contratación de personal, dedicado por ley en España tanto a labores de docencia como de investigación. La promoción académica de este personal depende en gran medida de su labor investigadora y, dentro de ésta, de la publicación en revistas científicas. De ahí también la relevancia del objeto de estudio elegido.

Para las revistas editadas en España se tomaron aquellas que aparecían en DICE, la base de datos bibliográfica nacional más extensa. Además, DICE es usada por diferentes agencias de evaluación universitaria para determinar la calidad formal de las revistas nacionales. En esta base, el total de revistas indizadas en las áreas de conocimiento de Periodismo y de Comunicación Audiovisual y Publicidad, las dos en que se divide la disciplina de comunicación, ascendía a 45 en fecha 1 de enero de 2013. Para este trabajo se descartaron «Ad comunica» y «Revista de comunicación y salud», ya que empezaron a publicarse en 2011, con posterioridad al período estudiado. El estudio, por tanto, se ciñó a 43 publicaciones1. Estas revistas publicaron 9.240 artículos durante el período de análisis, de los que 5.783 estaban firmados al menos por un autor vinculado a una institución española. Los autores foráneos firmaron 1.907 artículos, mientras que en 1.624 casos no había indicaciones sobre autoría o eran insuficientes para ser asignada a un país concreto. Esta falta de datos se concentra proporcionalmente en el inicio del período analizado, por lo que los resultados para éste son limitados. Las ediciones electrónicas y en papel se asimilaron como una misma publicación a pesar de que contaran con ISSN propio. A los números de revistas correspondientes a meses entre dos años se les asignó el primero de los años. A partir de la estructura general de los artículos, se seleccionaron únicamente aquellos que mínimamente pudieran ser considerados científicos, excluyendo textos que no cumplían esta premisa, como entrevistas, manifiestos o guiones, además de reseñas y editoriales o presentaciones de números o secciones especiales. Una vez hecha la selección de artículos, se procedió a su vaciado a partir de los textos originales en una base de datos creada ad hoc, con variables descriptivas referidas a año de publicación, número de la revista, título, idioma, número de autores, afiliación institucional y país de origen.

La selección de artículos en revistas internacionales se realizó a partir de aquellas incluidas en las categorías «Communication» del SSCI y «Film, Radio, Television» del AHCI; incluían un total 296 artículos con al menos un firmante afiliado a una institución española. De esta lista se excluyeron las revistas españolas que durante este período han formado parte de estos índices («Círculo de lingüística aplicada a la comunicación», «Comunicar», «Comunicación y sociedad», «Estudios sobre el Mensaje Periodístico», «Historia y Comunicación Social» y «L’Atalante»), al estar ya incluidas en la muestra de revistas nacionales, y tener unos patrones de publicación más definidos por la nacionalidad que por la pertenencia a WoS. Así, el tipo de autoría, el número de autores por artículo, la afiliación institucional de estos, el número de referencias por artículo y las revistas citadas muestran un alto grado de coincidencia con el resto de revistas españolas, alejándose de los patrones de las revistas anglosajonas del WoS (Fernández-Quijada, Masip & Bergillos, 2013). Además, históricamente han compartido un mismo contexto como agentes de la disciplina en el país. En este caso, la recuperación de los artículos se hizo de forma automática con las opciones de exportación de Web of Science, normalizándose la base de datos con los mismos parámetros que la base de artículos nacionales.

Para el análisis de la producción científica se aplicaron tres indicadores distintos. Un primer indicador analiza la evolución de los trabajos publicados en revistas internacionales. Un segundo indicador es la medición de las colaboraciones de investigadores españoles con autores de instituciones de otros países, tanto para los artículos publicados en revistas nacionales como internacionales. El tercer indicador se refiere al idioma empleado en las revistas nacionales. El trabajo de González, Valderrama y Aleixandre (2012) presenta un análisis similar al propuesto en este trabajo, aplicado en este caso a la investigación española en ciencia y tecnología. Para ello utiliza el mismo tipo de indicadores que aquí se proponen, como la participación en las publicaciones científicas recogidas por las principales bases de datos internacionales y el análisis de los trabajos firmados en colaboración con otros países.

3. Análisis y resultados

Los resultados se presentan en los grandes bloques a los que se refieren las tres primeras preguntas de investigación: en primer término, el volumen de producción y su autoría; en segundo, los datos relativos a la colaboración; y finalmente, la internacionalización.

3.1. Producción

El volumen de producción española en comunicación publicado en revistas nacionales sufre un progresivo incremento entre 1980 y 2010 (figura 1). En los primeros años las cifras son muy bajas, tanto por ser un período de pocas publicaciones como por no ser habitual la identificación institucional de los autores de los textos. Después, el aumento es progresivo aunque se dan saltos importantes en años concretos como 1998, 2000, 2005 o los tres últimos. El último lustro resulta especialmente significativo, ya que desde 2005 el incremento es constante, incluso acelerándose a partir de 2008. Por ejemplo, tan solo en cuatro años, de 2004 a 2008, la producción prácticamente se dobla. Y en 2010, último año analizado, los datos equivalen a una décima parte de la producción total acumulada en las tres décadas analizadas.

En el ámbito internacional, durante el período analizado los investigadores españoles publicaron un total de 296 artículos en las revistas indizadas en SSCI y AHCI. De ellos, 274 se enmarcan en la sección «Communication» del SSCI y 23 en la «Film, Radio, Television» de AHCI (un artículo aparece en ambas categorías). La primera presencia española en esas bases de datos no se produce hasta 1985. A partir de ese momento la aparición española es permanente (excepto en 1990), aunque con cifras meramente testimoniales. Esta tendencia se ve alterada de manera drástica a partir del último lustro (2006-2010), que concentra hasta casi el 60% de la producción española y culmina una evolución al alza iniciada ya en los primeros años de los dos mil.

Aunque la incorporación de nuevos títulos en la categoría «Communication» podría explicar este incremento, el análisis de las cifras permite descartar tal efecto. El aumento de la producción española se acelera por encima del promedio a partir de 2005, intensificándose su desarrollo y su peso internacional.

3.2. Autoría

Un aspecto de la autoría que también nos indica su evolución es el índice de coautoría, es decir, el número medio de autores que firman cada artículo. El índice de coautoría a lo largo del período analizado sigue también una evolución al alza en los artículos publicados en revistas españolas, desde 1,00 en los primeros años hasta el 1,46 alcanzado en 2010, su punto más alto. La anomalía del año 1985, con un índice de 1,27 que solo se supera a partir de 2008, se debe a la poca disponibilidad de datos, ya que ese índice se deriva de una única revista. Los diversos altibajos del período parecen quedar superados a partir de 2006, año en que el crecimiento se convierte en constante.

Entre la muestra de revistas internacionales, el índice de coautoría asciende a 2,76 y alcanza para 2010 el 3,23, más del doble que en el caso de las revistas españolas. A lo largo de los años analizados no se observan diferencias importantes, excepción hecha de los años 2001 y 2003 que ofrecen índices de coautoría muy por encima de la media. Esta anomalía se explica por la existencia de una producción todavía escasa que coincide con trabajos firmados por múltiples autores. En esos años se observan trabajos atribuidos a 26, 23 y 17 investigadores. En general, el aumento del volumen de artículos en los últimos años ayuda a la estabilización de los datos y los hace más fiables al no depender de fluctuaciones debido a artículos concretos con alta colaboración.

En los artículos publicados en revistas españolas, la autoría única es la forma predominante de firma (figura 2). En el último lustro, sin embargo, se observa una tímida alteración de la dinámica que ha marcado el tipo de autoría en España durante más de 30 años, alcanzando la autoría colectiva casi una tercera parte del total de artículos.

En contraste, la autoría en colaboración es mayoritaria entre las revistas internacionales durante la mayor parte del período de análisis y crece de forma constante desde los últimos años del siglo pasado, aunque el incremento es especialmente evidente a partir de 2000 (figura 3). A lo largo de estas tres décadas llega a un 63% del total de autorías. A pesar de la elevada colaboración internacional, cabe destacar el distinto comportamiento de los autores según los ámbitos de publicación. Entre las revistas internacionales, la totalidad de los artículos aparecidos en las revistas de la sección «Film, Radio, Television» del AHCI están firmados por un único autor, con la excepción de un trabajo difundido en una revista incluida también en la categoría «Communication» del SSCI.

3.3. Internacionalización

La colaboración internacional en las revistas nacionales es un fenómeno propio de los últimos años del período analizado. Tras un primer ejemplo en 1985, hay que esperar a 1994 para volver a encontrarlo y, posteriormente, hasta 1998, año a partir del cual siempre se halla presente y en aumento hasta alcanzar la decena de colaboraciones en 2010, justo un año después del máximo de 11 de 2009. A lo largo de tres décadas, se detectan 66 colaboraciones entre autores españoles y foráneos, apenas un 1,1% del total de artículos atribuidos a autores españoles.

La colaboración internacional es habitual entre los autores españoles que publican en las revistas de WoS: supone más del 45% de las contribuciones conjuntas. En términos absolutos, las colaboraciones internacionales son escasas y fluctuantes hasta el año 2005. A partir de entonces, la tendencia es claramente alcista, especialmente evidente en los dos últimos años. A pesar de esas cifras, un análisis más detallado permite detectar que en términos relativos la colaboración internacional pierde peso. Si durante años la escasa presencia española en las principales revistas de comunicación se producía de la mano de investigadores extranjeros, en particular anglosajones, a partir de los primeros dos mil su aparición gana en autonomía, incrementándose porcentualmente el número de artículos de investigadores españoles en colaboración con otros colegas del estado.

Lógicamente, esta colaboración internacional privilegia a unos países por encima de otros, con un total de 20 países implicados para el caso de los artículos publicados en revistas nacionales. Así, los datos muestran una clara preferencia por la colaboración con países de América Latina, que representan las dos terceras partes de las colaboraciones. La lista está liderada por Brasil, México, Perú y Argentina. En quinta posición aparecen los primeros países externos a este ámbito geopolítico, USA y el Reino Unido. En conjunto, Europa representa apenas una sexta parte del total de colaboraciones mientras que si se agrupan los países anglosajones, la cifra llega a una quinta parte.

La colaboración internacional en revistas del WoS se distribuye entre 39 países, si bien la mayoría de los trabajos aparecen firmados con investigadores de USA y el Reino Unido; entre ambos países protagonizan más del 40% de la cooperación internacional. A mayor distancia se encuentran Holanda, Italia e Irlanda, respectivamente con diez, siete y cinco trabajos firmados con investigadores españoles. El predominio de trabajos conjuntos con USA, Reino Unido y Holanda se puede considerar lógico atendiendo a que son los países que lideran la producción mundial en comunicación. La estrecha relación con Irlanda e Italia debe atribuirse a otros factores, como la participación puntual en proyectos internacionales con presencia de investigadores de esos países.

Al contrario de lo que sucede en las revistas nacionales, aquí la colaboración con países latinoamericanos es escasa. A lo largo de los 30 años analizados únicamente se publicaron 13 trabajos conjuntos, con 14 firmas distintas, que suponen la implicación de investigadores de siete países: Brasil, Argentina, Chile, Perú, México, Bolivia y Venezuela. Estas cifras representan el 9,5% del total de la colaboración internacional.

El último factor de internacionalización considerado fue el idioma. Muchas revistas españolas permiten que los autores envíen sus textos en diferentes lenguas románicas y casi todas ellas aceptan también el inglés. Los datos, no obstante, muestran un predominio del castellano, idioma en el que se escribió el 92,1% de los artículos publicados por autores españoles. Las otras lenguas oficiales del país suman otro 6,7%, casi en su totalidad atribuible al catalán. Así, el conjunto de lenguas oficiales españolas es utilizado en el 98,8% de los textos publicados por los autores españoles en las revistas del país. Del resto, un 1% corresponde al inglés, un 0,1% al portugués y francés y, finalmente, el italiano ni tan siquiera alcanza esa décima. El año con mayor uso de lenguas extranjeras fue 2002, en que supuso un 2,4% del total.

4. Discusión y conclusiones

Este artículo analiza la evolución de la investigación española en comunicación a lo largo de sus tres décadas de consolidación como disciplina universitaria. El carácter longitudinal del trabajo permite detectar cambios relevantes a lo largo del período que confirman el rápido camino hacia la mayoría de edad como disciplina científica.

En relación a la primera pregunta planteada, se observa que el volumen de artículos publicados sufre un incremento constante, especialmente significativo a partir del traspaso de siglo. A pesar de que dicho aumento se observa tanto en artículos publicados en revistas españolas como en internacionales, las dinámicas son ligeramente distintas. En el caso de la producción en revistas españolas, el despegue se produce especialmente a partir de 1998, y coincide con la proliferación de nuevas revistas. En el caso de la producción en revistas internacionales, el incremento es igualmente evidente y, aunque algo más tardío, ha conducido a situar a España entre los primeros países europeos. En 2009, España ya era el cuarto país europeo en volumen de producción (Masip, 2010; 2011a; 2011b), tan solo por detrás del Reino Unido, Holanda y Alemania, avanzando cuatro posiciones respecto al período 1994-2004 (Masip, 2005). Este salto se sitúa a la par de otras áreas de la ciencia española (González, Valderrama & Aleixandre, 2012; Jiménez, Faba & Moya, 2001), aunque las razones, como se discute más adelante, varían.

La segunda pregunta de investigación perseguía identificar las formas de autoría y de colaboración que emplean los investigadores españoles. En este caso, las dinámicas observadas son diametralmente distintas según la naturaleza de las revistas en las que se publica. Así, mientras que en las revistas españolas predomina la autoría única, con una media a lo largo de los 30 años de análisis que alcanza el 83%, cuando los investigadores españoles publican en revistas internacionales tienden a hacerlo con otros colegas, alcanzando la autoría múltiple el 63,2%. Este indicador se refuerza con las cifras del índice de coautoría, que en el caso de las revistas españolas es de 1,24, lejos del 2,76 de las revistas internacionales.

La internacionalización de la investigación española era el foco de la tercera pregunta de investigación. De los tres indicadores analizados se desprenden, una vez más, dinámicas bien diferenciadas, confirmando investigaciones previas (Fernández-Quijada, Masip & Bergillos, 2013). En las revistas españolas, la internacionalización es testimonial, 66 artículos en colaboración con investigadores extranjeros en tres décadas. Y aunque en los últimos años esta forma de cooperación ha aumentado ligeramente (más del 50% se ha producido en el último lustro), las cifras son todavía ínfimas. El predominio absoluto del español como lengua de uso habitual en las revistas nacionales explicaría también que la escasa colaboración internacional se realice con investigadores latinoamericanos. Estos datos contrastan con los ofrecidos por los investigadores que publican en revistas del WoS. La colaboración es la norma y la colaboración internacional, casi tan abundante como la colaboración entre investigadores españoles, supone el 45% de las contribuciones conjuntas. También existen diferencias sobre con quién se publica. La cooperación con países anglosajones es habitual, siendo la que se realiza con América Latina poco más que testimonial.

La cuarta pregunta, con sus dos variantes, abre la puerta a futuras investigaciones de carácter explicativo que permitan llegar a análisis causales más profundos. Los datos ofrecidos en este artículo merecen una discusión mayor que sobrepasaría los límites de este trabajo. Con todo, ofrecemos algunos indicadores que marcan posibles líneas de trabajo.

En primer lugar, hay una evidente correlación entre el aumento de la investigación publicada en artículos científicos y el aumento de la masa de investigadores. Las primeras facultades de comunicación abrieron sus puertas en los primeros años setenta. La Universidad Complutense de Madrid, la Universidad de Navarra y la Universitat Autònoma de Barcelona cogieron el testigo de las antiguas Escuelas Oficiales, que hasta entonces habían asumido la formación de periodistas, publicitarios y profesionales del sector audiovisual. Desde entonces, el número de centros que imparten estudios de comunicación no ha hecho más que crecer de forma constante (figura 4). De acuerdo con los datos recogidos en el «Libro Blanco de los Títulos de Grado de Comunicación» (ANECA, 2005), en 2003, año de redacción del informe, existían 40 facultades de comunicación, que proliferaron especialmente a partir de los años noventa. En la actualidad, según el registro de titulaciones del Ministerio de Educación, Cultura y Deporte, hasta 50 universidades españolas ofrecen al menos un grado del ámbito de las ciencias de la comunicación.

Para poder satisfacer la creciente demanda, se ha consolidado numéricamente una importante comunidad de profesores que desarrollan una relevante actividad docente, pero también investigadora. Aunque no existen datos públicos recientes y fiables, las cifras que se desprenden del «Libro Blanco de los Títulos de Grado de Comunicación» permiten afirmar que el número de profesores supera ampliamente las 2.000 personas. Aunque sin lugar a dudas el aumento de la masa crítica incide en el aumento de producción, debe tenerse en cuenta que la categoría que más ha crecido en los últimos años es la de profesor asociado, que responde a un perfil de profesor a tiempo parcial en principio sin obligaciones en investigación.

Otro factor relevante es la presencia de las propias revistas científicas en las que se publican los artículos. A lo largo del período nacen y mueren nuevas cabeceras. Desde la original «Anàlisi» en 1980, se observan 43 nacimientos y cinco defunciones. De todas maneras, la irregularidad en la frecuencia de aparición es bastante habitual, con «agujeros» de hasta 12 años en algunos casos. Es por eso por lo que aquí se ha optado por contabilizar las revistas vivas, entendiendo por tales las que publicaron al menos un artículo en un año determinado. Esa cifra permite tener una visión permanente a lo largo del período de las cabeceras disponibles para hacer pública la investigación en comunicación (figura 5). En los primeros años, la disponibilidad de revistas es muy limitada y no es hasta los años noventa que empieza un crecimiento más o menos constante que, con algún altibajo, llega a su cénit precisamente en 2010, el último año de la serie, en el que se pasa de 29 a 38 revistas.

El avance en la publicación científica ha sido notable durante el período analizado. Así, la primera aportación de este trabajo es cuantificar la producción en revistas científicas para la corta historia de la comunicación como disciplina científica. El progreso también se ha producido en el aspecto cualitativo, desarrollándose un sentido propio de revista científica que no existía al inicio del período, en el que revista académica y profesional se usaban como sinónimos (Caffarel, Domínguez & Romano, 1989).

Por otro lado, este aumento importante del volumen de publicaciones lleva a algunos autores a calificarla despectivamente como «publicacionitis» –que podríamos asimilar a la tradicional expresión inglesa de «publish or perish»–, en un contexto académico que premia la abundancia sobre la excelencia (Perceval & Fornieles, 2008; Sabés & Perceval, 2009). De hecho, el incremento en el número de publicaciones y la propia aceleración de este crecimiento en los últimos años, parecería indicar que la disciplina aún no ha alcanzado su madurez. No obstante, otros signos como el aumento del índice de coautoría o la incipiente internacionalización en sus distintas vertientes sí que apuntan hacia un cambio cualitativo acorde con los patrones internacionalmente aceptados de maduración de las disciplinas científicas. Estas evidencias contrapuestas podrían indicar un momento de cambio dentro de la disciplina, con una división entre autores que apuestan por la colaboración y la internacionalización y los que todavía siguen con los patrones tradicionales de publicación.

A partir de los ejemplos que nos da la literatura sobre la materia y algunos datos apuntados previamente, parece evidente que hay una retroalimentación entre el nacimiento de nuevas facultades de comunicación (y la ampliación de los estudios ofertados dentro de estas), con su masa crítica de investigadores, y la producción de estos; los incentivos de promoción económica (sexenios de investigación), académica (acreditaciones) y de prestigio y reconocimiento también se pueden apuntar tentativamente como causas del incremento de la producción.

Así como en otras disciplinas se ha apuntado el impacto de los incentivos económicos en este aumento de producción (Jiménez, Moya & Delgado, 2003), este «efecto CNEAI» no parece darse en comunicación al menos en los primeros años de su puesta en marcha (1989), ya que no se observa ningún aumento significativo de producción en los años posteriores. No obstante, sí coincide en el tiempo el crecimiento importante de la producción y de la internacionalización de la investigación española en comunicación con la puesta en marcha de la agencia de evaluación nacional, ANECA. Esta se crea en 2002 y determina criterios de evaluación más precisos que privilegian la publicación en revistas científicas frente a las monografías, un tipo de publicación muy habitual en la disciplina. La publicación e interiorización de estos criterios y la consiguiente necesidad de homologar la producción científica a aquella convencionalmente aceptada por las instituciones evaluadoras habría hecho decantar el tipo de producción hacia los artículos, en lo que se ha denominado «efecto ANECA» (Soriano, 2008). Aceptando esta premisa, a nuestro entender los datos muestran que este efecto se produciría en dos etapas: primero, un crecimiento del volumen de publicación en revistas nacionales –y la consiguiente aparición de nuevos títulos en los que publicar–; segundo, un crecimiento del volumen de publicación en revistas internacionales, otro criterio usualmente considerado de calidad y aplicado en las evaluaciones de profesorado.

Respecto a otras disciplinas, esta internacionalización es todavía limitada, aunque España sale bien situada en el contexto europeo. Mantener esta posición exigirá posicionarse en proyectos de ámbito europeo, muy escasos en la actualidad, e internacionalizar los resultados de los proyectos nacionales, que sí que han sufrido un incremento en los últimos años que hasta ahora ha parecido reflejarse únicamente en las publicaciones nacionales.

Notas

1 Algunos números no pudieron ser localizados en versión electrónica ni en papel y han quedado fuera de la muestra. Concretamente, no se han contabilizado los números 7 de «Revista de Ciencias de la Información», 35 de «Revista Latina de Comunicación Social» (2000), 0 a 3 de «Revista Universitaria de Publicidad y Relaciones Públicas» (1990-93) y 47 de «Telos» (1996). Igualmente, han quedado fuera los números extra publicados sin la numeración correlativa. El número de artículos analizados por revista puede consultarse en el documento anexo.

Agradecimientos

Los autores agradecen a Ignacio Bergillos e Iván Bort la ayuda prestada para el acceso y vaciado de algunas revistas.

Referencias

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