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Revista Comunicar 54: Ciencia y saber compartidos. Acceso abierto, tecnologías y educación (Vol. 26 - 2018)

Evaluación de la calidad ética y del contenido de los recursos online para padres

Assessing the ethical and content quality of online parenting resources

https://doi.org/10.3916/C54-2018-02

Arminda Suárez-Perdomo

Sonia Byrne

Maria-José Rodrigo

Abstract

La calidad de los recursos online para padres que permiten acceder al conocimiento en abierto apenas ha recibido atención a pesar de su incremento. Este estudio analiza la calidad tanto ética como de contenido de dichos recursos. Los criterios éticos están basados en los de «Salud en la Red» (HON), mientras que los de contenido se basan en los principios de la Parentalidad Positiva y la efectividad de los materiales de aprendizaje usados. Los criterios se aplicaron a una muestra de webs internacionales (n=100) para padres y madres hispanohablantes. Los análisis de Chicuadrado mostraron que los sitios web españoles, de empresas oficiales e informativos obtuvieron una calificación más alta en los criterios éticos que los recursos de Sudamérica, de padres e interactivos, en privacidad, autoridad, justificabilidad e información financiera. El Análisis Jerárquico de Clúster aplicado a los criterios de contenido mostró que los sitios web de alta calidad, a diferencia de los de baja calidad, valoraban la igualdad de género, un rol parental positivo, modelaban una variedad de prácticas parentales, contenidos educativos con formatos multimedia y proporcionaban experiencias, información académica y técnicas. La privacidad, la información financiera, y la justificabilidad eran más característicos de los clúster con contenidos de Alta y Media calidad. En conclusión, el estudio ilustra algunos de los retos del conocimiento en abierto y define las áreas prioritarias para la mejora de la calidad para los diseñadores de webs y para los profesionales que quieran ayudar a los padres a desarrollar habilidades para buscar fuentes confiables

The quality of the online resources for parents offering access to open knowledge has hardly received attention despite their increasing number. This paper provides a framework to examine the ethical and content quality of parenting resources. The ethical criteria were based on “the Health on the Net” (HON) framework whereas the content criteria were based on the Positive Parenting framework and the effectiveness of the learning materials used. The criteria were applied to a survey of international websites (n=100) for Spanishspeaking parents. Chisquare analyses showed that websites from Spain, official companies sites and information sites, as compared to South American, parents’ and interactive sites, scored higher in the ethical criteria of privacy, authority, justifiability and financial disclosure. Hierarchical cluster analysis applied to content criteria showed that the High quality websites, unlike the Low quality ones, valued gender equality, a positive parental role, modeled a variety of parenting practices, educational contents with multimedia formats, and made use of experiential, academic and technical information. Privacy, financial disclosure and justifiability were more likely to be found in the High and Medium quality content clusters. In conclusion, the study illustrates some of the challenges of open knowledge and sets out the priority areas for quality improvement for website designers and for professionals who want to help parents develop effective skills for searching for trustworthy sources

Keywords

Calidad websites, criterios éticos, criterios de contenido, apoyo web, análisis de clúster, parentalidad online, recursos online, parentalidad positiva

Website quality, ethical criteria, content criteria, Webbased support, cluster analysis, eparenting, online resources, positive parenting

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1. Introducción

Actualmente, los padres utilizan Internet como una fuente de información para apoyar la parentalidad y para la mejor promoción del desarrollo y bienestar de los hijos y la familia (Dworkin, Connell, & Doty, 2013; Niela-Vilén, Axelin, Salanterä, & Melender, 2014; Nieuwboer, Fukkink, & Hermanns, 2013a; 2013b). El uso de Internet y medios sociales para padres permite a las familias obtener información y asesoramiento de expertos, así como intercambiar experiencias con otros padres y crear comunidades virtuales en torno a ciertos temas relacionados con la educación de los hijos (Madge & O’Connor, 2006; Myers-Walls & Dworkin, 2015; McDaniel & al., 2011; Muñetón, Suárez, & Rodrigo, 2015). Además, Internet ofrece una serie de oportunidades para el empoderamiento digital, proporcionando medios a través de los cuales los padres pueden mejorar su competencia a nivel personal, social y como ciudadanos, su autoeficacia percibida y la toma de decisiones autónoma con respecto a temas de crianza y educación de los hijos (Amichai-Hamburger & al., 2008). En suma, los padres no solo están en manos de expertos sino que son capaces de producir y comunicar información por ellos mismos, lo que conduce a los modelos de conocimiento en abierto donde la información se produce principalmente en formatos digitales y se consume a través de medios online (García-Peñalvo, García-de-Figueroa, & Merlo-Vega, 2010).

El uso de Internet en los padres entraña sus riesgos, ya que ellos determinan dónde, qué y cómo acceden a la información de los recursos web que pueden utilizar fuentes no creíbles ni confiables. Por ello, si antes la responsabilidad de acceder a un contenido educativo confiable y de alta calidad residía en los expertos/educadores, ahora esa responsabilidad se ha visto transferida en parte a los padres, que deben ser lo suficientemente hábiles como para realizar búsquedas eficaces y evaluar adecuadamente los resultados (Dworkin & al., 2013; Ebata & Curtiss, 2017; Rothbaum, Martland, & Jannsen, 2008; Suárez, Rodrigo, & Muñetón, 2016). No obstante, la calidad del apoyo que prestan estos recursos a los padres depende también de la propia calidad de los recursos que rastrean. Los diseñadores web y proveedores de servicios online también deben asumir la responsabilidad y ofrecer sitios web que cumplan con estándares de alta calidad que aseguren a los consumidores obtener información confiable destinada al público en general en cualquier parte del mundo. Cabe destacar que los estándares de calidad de los recursos web para padres todavía no se han establecido ni puestos a prueba empíricamente (Myers-Walls & Dworkin, 2016). El presente estudio propone un marco para evaluar la calidad de los recursos web para padres basado en criterios éticos y de contenido, ya que los estándares sobre el diseño, la organización y la usabilidad de los sitios web para padres han recibido más atención en la literatura de la parentalidad online (Hughes & al., 2012; Myers-Walls & Dworkin, 2015). La idea es identificar los estándares éticos y de contenido y probar empíricamente su aplicación a una muestra de recursos web para padres hispano-hablantes. El presente estudio ayudaría a revelar, desde una perspectiva práctica, las diferencias de calidad que ofrecen los recursos web para padres en la gran comunidad de usuarios de habla hispana en Internet. El español es el tercer idioma más hablado en Internet y el segundo en las redes sociales.

En una reciente revisión, Ebata & Curtiss (2017) enumeraron algunos criterios que pueden ser de utilidad para determinar si el recurso web que se visita contiene información de calidad (por ejemplo, si el recurso web tiene una autoridad legítima, se proporciona información sobre la autoría, se declara el propósito de la información, la información está justificada por evidencia científica y la información es actual y precisa). Sin embargo, es necesario sustentar la selección de los estándares de calidad sobre una base más teórica. Cheung y otros (2008) han propuesto un modelo para la comunicación eWOM (boca a boca) que define dos factores importantes para la adopción de la información: la credibilidad de la fuente y la calidad de la información. La credibilidad de las fuentes comprende la experiencia y confiabilidad de la fuente de información. La calidad de la información implica la relevancia, puntualidad, exactitud y comprensibilidad. Este modelo se utiliza en el presente estudio para probar la pertinencia y relativa importancia de ambos factores como criterios de calidad de los recursos de parentalidad online.

Los criterios relacionados con la credibilidad de la fuente se seleccionaron siguiendo los estándares éticos definidos por «Salud en la Red» (Health on the Net: HON, 2017) (https://goo.gl/JNDPg9) creados con la finalidad de mejorar la calidad de la información médica y sanitaria que existe en Internet. Los estándares éticos reflejan los principios que deben seguir los recursos web para respetar los derechos de los consumidores de acuerdo con la equidad, la responsabilidad y confiabilidad. El sistema HON certifica recursos web basados en un código de conducta de uso generalizado: un código que abarca más de 35 idiomas y ha sido adaptado a diferentes culturas y normativas en todo el mundo (Baujard & al., 2010). Para el presente estudio se utilizaron los siguientes criterios: autoridad, privacidad, atribución, justificabilidad, transparencia, revelación de la financiación y política publicitaria (véase en Método, la Tabla 3 para una descripción más detallada).

En cuanto al contenido de la información, se seleccionaron criterios que reflejan aspectos relacionados con la adecuación de la información (relevancia, actualización y precisión) y su facilitación para el aprendizaje (comprensibilidad) para proporcionar un apoyo efectivo a los padres. La adecuación de la información se evaluó conforme a: a) La Recomendación del Consejo de Europa 19/2006 sobre la parentalidad positiva, en torno a la facilitación para el aprendizaje de la información; b) La literatura sobre las características de los recursos web para padres que fomentan un aprendizaje efectivo (Dworkin & al.; 2013, Hughes & al., 2012; Myers-Walls & Dworkin, 2015; Rothbaum & al., 2008). Según la Recomendación del Consejo de Europa se ofrece una visión moderna de la parentalidad positiva y de lo que se necesita para su apoyo en nuestras sociedades. Además, este marco basado en la evidencia es ampliamente aceptado y aplicado en España (Rodrigo & al., 2016) y en el resto de Europa (Rodrigo & al., 2016) y se está extendiendo gradualmente a otros países latinoamericanos (Rodrigo & al., 2015). En este marco, es importante prestar atención a varios aspectos: la orientación sobre la igualdad de género y diversidad familiar de los recursos web; si el punto de vista del rol parental es positivo (haciendo hincapié en las capacidades y destrezas de los padres) o negativo (haciendo hincapié en las dificultades y los problemas) y si el recurso web menciona una variedad de prácticas parentales en lugar de un simple ejemplo positivo o negativo. Un aspecto importante de la calidad del contenido es que la información proporcionada pueda fomentar un aprendizaje efectivo (Dworkin & al., 2013, Hughes & al., 2012; Myers-Walls & Dworkin, 2015; Rothbaum, Martland, & Jannsen, 2008). Atiende a los siguientes aspectos: si proporciona una variedad de contenidos educativos, una variedad de materiales multimedia tales como imágenes, vídeos, texto y actividades animadas; una variedad de herramientas de comunicación para el apoyo entre iguales, intercambio de información interactiva; y, finalmente, si presenta información mixta que involucre experiencias personales, conceptos y hallazgos de investigación y técnicas sobre la educación de los hijos (véase en el método la Tabla 4 para su descripción).

En este estudio se ha realizado una evaluación sistemática de los criterios éticos y de contenido, basados en el modelo de adopción de información (Cheung & al., 2008), aplicable a una muestra de recursos web para padres en español. La primera cuestión de investigación es identificar las características de los recursos web (tipo de web, procedencia, tipo de entidad, finalidad y audiencia) asociados a la calidad ética. Se hipotetiza que principalmente el tipo de entidad (por ejemplo, las entidades públicas) responsables del recurso web serían las que presentarían los estándares éticos más altos para proteger los derechos de los consumidores. El tipo de entidad es también una característica relevante para los padres con más habilidades en el uso de Internet para la búsqueda de información educativa (Muñetón, Suárez, & Rodrigo, 2015; Suárez, Rodrigo, & Muñetón, 2016). Además, el país de procedencia podría ser relevante debido a las enormes diferencias en las tasas de penetración de Internet de países de habla hispana que involucran a dos continentes (por ejemplo, España y los países de América del Sur, Internet Live Stats, 2016) que pueden tener un impacto en la calidad de los recursos web para padres.

La segunda cuestión es examinar hasta qué punto la calidad ética de los recursos web está relacionada con la calidad de su contenido. Se podría esperar que los criterios éticos y de contenidos sean relevantes y que probablemente ambos criterios estén relacionados entre sí en los recursos de alta calidad. Los padres se merecen tanto que la información disponible siga unas normas éticas que garanticen su credibilidad, como que el mensaje sea adecuado y garantice un ejercicio positivo de la parentalidad. Se ha utilizado un enfoque centrado en la persona (Bergman & al., 2003) para identificar diferentes sub-grupos de recursos web que presenta una configuración similar de criterios de contenidos, potenciando nuestro conocimiento sobre las posibles combinaciones entre criterios de calidad que pueden existir. A continuación, se describe la metodología que se llevó a cabo para la selección de los recursos web evaluados, así como los resultados obtenidos tras la aplicación de los criterios de calidad estandarizados y sus implicaciones prácticas.

2. Material y métodos

2.1. Muestreo de recursos web

La búsqueda de los recursos web a analizar se realizó entre los meses de mayo y junio de 2016, utilizando para ello los motores de búsqueda Google y Yahoo y haciendo uso de la estrategia de búsqueda de los operadores booleanos, utilizando para ello términos relacionados con el dominio de parentalidad (Tabla 1). Los criterios de inclusión de los recursos encontrados para que formaran parte de la muestra fueron los siguientes: en primer lugar, debe ser una página web o blog, ya que estos son los principales formatos utilizados para transmitir la información online sobre la educación de los hijos. En segundo lugar, el acceso directo o por registro debe ser gratuito; y en tercer lugar, los componentes primarios del recurso deben ser educativos o relacionados con la salud familiar. Los criterios de exclusión fueron los siguientes: en primer lugar, el recurso no debe ser un sitio web comercial; segundo, el tipo de entidad no puede ser inaccesible; tercero, el origen no podía ser inaccesible; y en cuarto lugar, no se incluyeron formatos tales como boletines, revistas, eBooks y guías curriculares. Como resultado, se seleccionaron 100 recursos web de 175 entradas, el 48% encontrados en Google y el 52% en Yahoo, sin superposiciones en los resultados de búsqueda.

2.2. Lista de evaluación y fiabilidad del esquema de codificación

La lista de evaluación realizada consistió en dos conjuntos de criterios: siete criterios éticos (Tabla 3) y ocho criterios de contenido (Tabla 4). En dichas Tablas se proporcionan descripciones de cada uno de los criterios y del esquema de codificación que se ha utilizado. Todos los criterios HON fueron adaptados a la temática de la parentalidad, con la excepción de la complementariedad (la información debe apoyar, no reemplazar, la relación médico-paciente), el cual quedó excluido dado que fue imposible evaluar este criterio aplicado a la temática de la parentalidad.

Los ocho criterios de contenido y sus respectivos sistemas de codificación (Tabla 4) fueron definidos por consenso por medio de un panel de cuatro expertos en parentalidad positiva y la educación parental online. En general, los criterios éticos fueron evaluados utilizando variables categóricas, mientras que para los criterios de contenidos se utilizó la escala Likert o valores acumulados (0-1). Dos revisores, diferentes a los autores del presente trabajo, evaluaron de forma independiente los 100 recursos web. Para ello, se les entrenó durante 15 horas sobre la manera de aplicar tanto los criterios de calidad ética como de contenido, mediante diez recursos web que no fueron incluidos en los análisis. Los desacuerdos se resolvieron mediante toma de decisiones consensuada. Después de alcanzar un coeficiente Kappa >0.8 en el período de entrenamiento, como valor recomendado (Bangdiwala, 2017; Cohen, 1960), los dos revisores comenzaron la evaluación de los recursos web que conformaron la muestra. La confiabilidad entre revisores (Kappa 0-1) para los criterios éticos fue adecuada: Autoría 0.93; Confidencialidad 0.72; Atribución 0.84; Garantía 0.91; Transparencia de los autores 0.88; Transparencia de los patrocinadores 0.86; y Honestidad publicitaria 0.88. La fiabilidad entre los revisores para los criterios de contenido fue adecuada: Igualdad de género 0.91; Diversidad familiar 0.93; Rol parental 0.94; Prácticas parentales 0.88; Contenido educativo 0.87; Recursos multimedia 0.88; Herramientas de comunicación 0.83; y Tipo de información 0.88.

3. Análisis y resultados

Para la primera pregunta de investigación se utilizó el análisis de chi-cuadrado, en el cual se cruzaron las características de los recursos web que formaron parte de la muestra con cada criterio ético. Para explorar las diferencias estadísticamente significativas se observaron los residuos tipificados corregidos (rz) en las Tablas de contingencia (Haberman, 1973). Este procedimiento permite identificar las puntuaciones en las que z es mayor de +1.96 (por encima de los niveles de probabilidad) o menor de –1.96 (por debajo de los niveles de probabilidad). Además, se utilizó como indicador del tamaño del efecto (ES) el establecido por Cramer’s v (Agresti, 1996) para reportar los resultados significativos del tamaño del efecto de la muestra que tuvieran valores medios y altos.

Para la segunda pregunta de investigación se realizó un análisis jerárquico de clúster, utilizando el método de Ward (1963) para examinar si es posible distinguir diferentes perfiles en las medidas obtenidas. Todas las variables fueron estandarizadas con puntuaciones z para evitar que las diferentes escalas influyeran en los resultados. Se realizaron análisis de ANOVA de un factor para observar la pertenencia al clúster, así como las pruebas de comparación post hoc con Scheffe, para examinar si los perfiles eran significativamente diferentes en los criterios de contenido. Para observar el tamaño del efecto se utilizó el estadístico R2 (Cohen, 1988). Finalmente, se utilizaron análisis de chi-cuadrado, cruzando las características de los recursos web de la muestra y los criterios éticos de los tres grupos.

3.1. Características de los recursos online para padres que modulan la calidad ética

Como promedio, en la revisión de los criterios éticos se observó que en el 9,47% de la muestra la autoría era desconocida, en el 46,32% eran expertos en educación y psicología, seguido de expertos en otras materias (22.11%) y de padres (22,11%). Además, se observó que tanto la Privacidad como de la Atribución estuvo presente en el 68% y el 42,11% de los casos, respectivamente. La Justificabilidad y la Transparencia estaban ausentes en el 42,11% y el 26,32% en cada caso, parcialmente presentes en el 47,37% y el 38,95% y presentes en su totalidad en el 10,53% y el 34,74% de los recursos analizados. Por último, se observó que tanto el 36,84% como el 49,47% de los recursos no ofrecían información sobre la Financiación ni sobre la Política de publicidad, en el 18,95% y 38,95% estaba parcialmente presente dicha información y en el 44,21% y 11,58% estaba la información en su totalidad, respectivamente.

La procedencia, el tipo de entidad y la finalidad del recurso web modulaban la mayoría de los criterios éticos. Con respecto a la procedencia, se observó que las páginas españolas eran las que más respetaban la privacidad a diferencia de las páginas sudamericanas (?2(2)=9,26, p<0.001), así como justificaban las informaciones (?2(4)=12,68, p<0.001) y proporcionaban información financiera sobre los patrocinadores (?2(4)=15,88, p<0.001). Con respecto al tipo de entidad y autoría (como criterio ético), las entidades públicas eran las más propensas a tener expertos en educación como autores de la información, las empresas tenían mayor probabilidad de tener expertos en otras materias y los sitios web de padres solían firmar la información como padres (?2(12)=43,7, p<0.001); asimismo, las entidades públicas mostraban mayor control de la privacidad de la información de sus usuarios y los sitios web de los padres eran los que menos lo hacían (?2(4)=11,22, p<0.001); y las empresas tenían mayor información del patrocinador, a diferencia de los recursos de padres (?2(8)=29,42, p<0.001). Por último, con respecto a la finalidad del recurso y la autoría, los recursos que tenían expertos en educación como autores indicaban que su finalidad era informativa, a diferencia de los recursos de padres que tenían una finalidad interactiva (?2(3)=17,9, p<0.001); los recursos que tenían una finalidad informativa tendían a proporcionar más autoría sobre sus contenidos que los recursos interactivos (?2(1)=9,71, p<0.001); los recursos web con una finalidad informativa mostraban mayor presencia de justificaciones y evidencias para sus contenidos que los recursos con una finalidad más interactiva (?2(2)=10,34, p<0.001); y, finalmente, los recursos informativos desvelaban su fuente de financiación con mayor frecuencia que los recursos interactivos (?2(2)=12,57, p<0.001).

3.2. Identificación de perfiles de los criterios de contenido

Para la segunda cuestión planteada, tras el análisis de clúster realizado se obtuvo una solución adecuada de tres grupos, ya que los conglomerados resultantes eran teóricamente significativos, resultados que se hicieron evidentes al observar el dendograma (representación gráfica estructurada en forma de árbol que se utiliza para visualizar el resultado del cálculo de la agrupación jerárquica) que representaba un mayor equilibrio entre el tamaño de la muestra y el número de recursos por cada grupo. La solución jerárquica de tres grupos se replicó utilizando el método de partición iterativo de k-medias (n=95). La distancia media acumulada entre 1 y 2 fue de 2.405 y 3.528, respectivamente, mientras que la distancia media acumulada entre 2 y 3 fue de 2.435. Las puntuaciones medias de las variables de agrupamiento se muestran en la Tabla 5. Los grupos diferían en todas las variables, con la excepción de las herramientas de comunicación.

El clúster 1, denominado de Alta calidad (n=33), se caracterizaba por mostrar una mayor igualdad de género, uso de un papel parental positivo en oposición al rol negativo, una gran variedad de prácticas parentales positivas, una variedad relativamente alta de contenidos educativos, una gran variedad de recursos multimedia y una representación equilibrada de la información experiencial, académica y técnica. El clúster 2 que se denominó de Media calidad (n=25), se caracterizó por mostrar unos niveles medios de igualdad de género, niveles relativamente altos de diversidad familiar, un uso medio del rol parental positivo, bajo uso del rol parental negativo, una variedad media de prácticas parentales y contenidos educativos, uso bajo de recursos multimedia, así como un uso bajo de información experiencial, alto de información académica y medios de información técnica. Por último, el clúster 3, denominado de Baja calidad (n=37), se caracterizó por mostrar bajos niveles de igualdad de género y diversidad familiar, muy bajo uso del rol parental positivo y alto del rol parental negativo, muy baja variedad de prácticas parentales, bajo uso de contenidos educativos, niveles medios de uso de recursos multimedia, altos niveles de uso de información experiencial y bajos de información académica y técnica.

3.3. Características del recurso web y criterios éticos asociados con la pertenencia al clúster

Las pruebas Chi-cuadrado que se realizaron entre los clústeres y los diferentes criterios éticos indicaron que según la procedencia la muestra se distribuía de manera diferenciada en función de los clústeres (?2(2)=7,77, p<0.05). Los recursos españoles estaban sobrerepresentados en el clúster de alta calidad, mientras que los recursos originarios de Sudamérica lo estaban en el clúster de baja calidad. Con respecto al tipo de entidad, se observó una diferencia significativa (?2(8)=20,07, p<0.01). En este caso, las empresas estaban sobrerepresentadas en el clúster 1 de Alta calidad y los recursos de padres en el clúster 3 de Baja calidad. Asimismo, según la finalidad del recurso se observó una diferencia significativa (?2(2)=8,83, p<0.01). Los recursos que tenían una finalidad informativa estaban sobrerepresentados en el Clúster 2 y los recursos interactivos en el clúster 3. Finalmente, podemos observar en la Figura 1 la relación entre los criterios éticos y la distribución de los clústeres de contenidos. Las websites que puntuaban alto en la Privacidad, Justificabilidad e Información sobre la financiación mostraban diferencias significativas según los clústeres (?2(2)=12,45, p<0.01; ?2(4)=13,88, p<.01; ?2(4)=20,77, p<0.001, respectivamente). Los recursos que puntuaban alto en Privacidad e Información sobre financiación se encontraban con mayor probabilidad en los Clúster de calidad Alta y Media. Los recursos con alta Justificabilidad se encontraban con más probabilidad en el Clúster 1 de Alta calidad. Los clústeres que puntuaban bajo en Privacidad, Justificabilidad e Información sobre financiación estaban en el Clúster de Baja calidad.

4. Discusión y conclusiones

En el presente estudio se examinó, por primera vez, un conjunto de criterios éticos y de contenido basados en el modelo de adopción de la información que se aplica en el ámbito de la parentalidad. Los resultados del estudio muestran que el modelo utilizado funciona de manera adecuada, al ofrecer una guía para la selección de criterios de calidad, que deben ser respaldados por estudios adicionales. En general, la calidad ética varió según los criterios, puesto que tanto la Autoría, la Privacidad, la Transparencia de autores y la Información sobre la financiación eran los que tenían mayor probabilidad de estar presentes en los recursos web para padres, a diferencia de los datos sobre la Atribución, la Justificabilidad basada en evidencias científicas y una clara Política publicitaria estaban prácticamente ausentes en casi la mitad de los recursos analizados. El movimiento basado en la evidencia en el ámbito de la parentalidad no está todavía bien establecido en Europa y todavía está en sus inicios en muchos países de habla hispana (Rodrigo & al., 2016). Por tanto, los recursos web para padres en español se enfrentan a un gran reto para reflejar esta cultura de evaluación de la información en los materiales que ofertan. Del mismo modo, es probable que los propósitos comerciales se confundan con el interés genuino de los diseñadores en apoyar a los padres, lo que está en contra de una cultura del respeto del derecho de los padres como consumidores.

Como era de esperar, la calidad de los criterios éticos también varió según el país de procedencia, el tipo de entidad y la finalidad del recurso web. Así, se observó una mayor calidad en los recursos que eran de origen español, en comparación con los de países sudamericanos, con respecto a la Privacidad, la Atribución y la transparencia en la Información de los patrocinadores. Hay una menor tasa de penetración de Internet en Colombia (56,9%), Argentina (69,2%) y Chile (77,8%) que en España (82,2%) y esto puede estar acompañado de una menor conciencia de los autores de los recursos sobre la importancia de la calidad del apoyo que se le puede ofrecer a los padres interesados en la búsqueda de información sobre la parentalidad. Los recursos web de América del Norte tenían una posición intermedia, probablemente, debido a que se agruparon por motivos de proximidad geográfica pero reflejan tasas de penetración muy diferentes: Estados Unidos (88,5%) y México (45,1%). Sin duda, se necesitaría una muestra más representativa y amplia de recursos web de países de habla hispana para poder llegar a conclusiones más sólidas.

Los resultados obtenidos según el tipo de entidad y la finalidad de los recursos web también mostraron una brecha en la calidad ética entre las entidades públicas y empresas por un lado y los recursos web de padres por el otro. El uso de expertos, el respeto a la privacidad, la atribución, la justificabilidad y la honestidad publicitaria fueron criterios con mayor puntuación tanto de las entidades públicas y empresas como de los recursos con la finalidad de informar, mientras que los recursos creados por padres y los que tenían una finalidad interactiva puntuaron más bajo en todos los criterios éticos descritos. Una posible explicación es que, en principio, los padres no suelen ser diseñadores expertos y pueden no ser conscientes de estos aspectos éticos. De hecho, al hacer sus propias búsquedas, los padres parecen prestar más atención a la autoría y a la honestidad publicitaria, ya que ellos mismos indican que confían en los recursos web de entidades públicas y los recursos realizados por padres por igual, mientras que dan menor credibilidad a los recursos que tienen una clara intención comercial (Muñetón & al., 2015). Otra posible explicación podría ser que la información lleva un valor y credibilidad añadido cuando se accede a ella por medio de amigos o familiares en el contexto de una relación cariñosa y de confianza o por aquellos que comparten experiencias y valores similares a los propios (Ebata & Curtiss, 2017).

Al utilizar un enfoque centrado en la persona, fue posible distinguir tres perfiles de calidad de los recursos web, los cuales diferían significativamente en dos aspectos: su visión de las familias y la tarea de los padres (Rodrigo & al., 2016) y la forma en que fomentan el aprendizaje efectivo (Hughes & al., 2012; Myers-Walls, & Dworkin, 2015). Los recursos web de alta calidad valoraban la igualdad de género, destacaban el rol parental positivo, modelaban una variedad de prácticas parentales, incluían una variedad de contenidos educativos y formatos multimedia y utilizaban información experiencial, académica y técnica. Por el contrario, los recursos web de baja calidad proporcionaban un conjunto de valores sesgados (desigualdad de género y una visión indiferenciada de la familia), un enfoque centrado en los problemas en el desempeño del rol parental y técnicas educativas únicas y un entorno de aprendizaje deficiente (poco contenido educativo, uso de pocos recursos multimedia y un exceso de dependencia en el uso de información basada exclusivamente en la experiencia de los padres). En los perfiles de alta y media calidad, los recursos web españoles, los recursos de empresas y los recursos informativos estaban excesivamente representados, mientras que los recursos sudamericanos, los recursos de padres y con una intención interactiva estaban sobrerrepresentados en el perfil de baja calidad. Estos resultados muestran que los beneficios del uso de Internet para intercambiar experiencias con otros padres y expertos (Madge & O’Connor, 2006; Niela-Vilén & al., 2014) podrían ponerse en riesgo por la baja calidad del contenido ético y de contenido de los recursos parentales.

Finalmente, como se esperaba, se encontró relación entre la calidad ética y de contenido. Parece ser que la protección de los derechos de los usuarios a la privacidad y confidencialidad, la tendencia a respaldar con evidencias científicas la información o recomendaciones y la divulgación justa de los intereses financieros son cualidades éticas asociadas a contenidos con una visión moderna de la familia y la educación de los hijos. Esto es especialmente cierto cuando se trata de los recursos web de entidades públicas y realizados por expertos, pero no lo es tanto para los recursos web dirigidos por padres y con una intención interactiva que tienden a puntuar más bajo en criterios éticos, ya que es más difícil para ellos determinar la credibilidad de la fuente de la información (como en la comunicación eWOM, Cheung & al., 2008).

No obstante, existen limitaciones en el estudio tales como la selección de criterios de contenido guiados por la Recomendación del Consejo de Europa (19/2006) sobre la parentalidad positiva, al no estar aceptada universalmente en otros contextos culturales. La agrupación de los recursos web basados en la proximidad geográfica debe ser refinada en estudios posteriores utilizando en su lugar tasas de penetración de Internet en cada país. Por último, el punto de vista de los expertos de este estudio debe complementarse con las perspectivas profesionales y familiares para llegar a un consenso más completo sobre los estándares de calidad.

En conclusión, Internet se ha convertido en una fuente de información y apoyo crucial para los padres, lo que constituye un interesante ejemplo de gestión del conocimiento en abierto en un contexto informal de educación. Es en el ámbito de la educación de los hijos donde el peligro de exponer a los consumidores a contenidos que no están basados en evidencias, que presentan valores sesgados, entornos de aprendizaje digital pobres y con fines comerciales ocultos es presumiblemente mayor que en contextos formales de educación. Lamentablemente, la evaluación de la calidad de la educación online que ofrece apoyo y formación a los padres sigue siendo todavía un campo emergente. Dado el incremento de las páginas web y blogs para padres, es urgente llegar a definiciones comunes tanto de los criterios éticos como de contenido para la evaluación de los recursos online. Una vez alcanzado un consenso general, estos criterios pueden proporcionar directrices para los diseñadores web que desarrollan los recursos para padres. Los resultados que se han expuesto en el presente trabajo demuestran que existe un amplio margen de mejora tanto en los aspectos éticos como en el de contenido, especialmente para los recursos web con la finalidad de interactuar, los que están elaborados por los propios padres y de procedencia sudamericana. Los profesionales también pueden beneficiarse de la adopción de normas de calidad, ya que también necesitan saber qué criterios son importantes a la hora de juzgar la calidad de los recursos en Internet. De esta manera, los profesionales podrían decidir sobre bases más firmes qué recursos web recomendar para apoyar mejor a los padres. Los profesionales deben ayudar a los padres a desarrollar habilidades efectivas para navegar por Internet y ser capaces de encontrar fuentes confiables por sí mismos. La difusión de los resultados de este estudio también puede beneficiar a los padres como usuarios de recursos web para rastrear de forma autónoma la información y decidir si es creíble, relevante o convincente lo suficientemente como para dedicar más tiempo a la misma. Para concluir, asegurar la calidad de los recursos web debe estar a la vanguardia de las medidas que deben adoptarse para el uso eficaz de la tecnología de la información y la comunicación en el ámbito de la parentalidad.

Apoyos

El presente estudio contó con el apoyo del Ministerio de Economía y Competitividad (MINECO), del Fondo Europeo de Desarrollo Regional (FEDER), en el marco de las subvenciones PSI2015-69971-R y EDU2012-38588.

Referencias

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