Tipología de artículos en revistas científicas

https://doi.org/10.3916/club-de-editores-018

El elenco de formatos de artículo científico es amplio y diverso, en tanto que estos se adaptan a cada una de las áreas de estudio. Para el Editor de una revista es tarea indispensable conocer las diferentes estructuras de manuscrito que, globalmente, se clasifican en publicaciones primarias con resultados y hallazgos no reportados previamente, publicaciones secundarias basadas en trabajos antecedentes y publicaciones terciarias o artículos de opinión científica. En suma, podemos encontrar investigaciones originales, artículos de revisión o meta-análisis, reseñas, informes, estudio de caso o caso clínico, carta al editor, metodologías… Si bien y, en el caso particular de las Ciencias Sociales que nos competen, incidimos en aquellas tipologías esenciales para una revista de alto impacto internacional.

Investigación empírica original

El formato más común. Muchas revistas se remiten al mismo como artículo original, artículo de investigación o investigación. Se trata de un informe que, en todos los campos de estudio, recoge una introducción o antecedentes completos del trabajo, seguido de una sección metodológica, de resultados, discusión y conclusiones. Presentan hallazgos innovadores y emergentes. 

Revisiones o meta-análisis

Los artículos de revisión proporcionan un resumen amplio sobre un tema concreto, siguiendo el método de la revisión de literatura y la prospectiva. Se trata, en definitiva, de generar un estado del arte referente para próximos trabajos con bibliografía selectiva (100 obras aproximadamente).

Informes

Esta tipología se introduce con menor frecuencia en revistas científicas, aunque podemos encontrar trabajos con planteamientos flexibles que no contemplen resultados empíricos, pero sí reflexiones, recopilación de datos, etc.

Reseñas

Trabajos inusuales, pero todavía contemplados en alguna publicación. Se trata de un breve espacio para comentarios sobre nuevos libros, películas, eventos científicos, aplicaciones de móvil u otros formatos mediáticos que puedan ser de interés para los lectores de esa revista. Generalmente incluyen pocas o ninguna referencia, pues se analiza el contenido de uno de los formatos previamente señalados.

Resulta primordial señalar, además, que estas secciones deben ser correctamente explicitadas en la normativa para autores de la revista. Una aclaración evidente, pero mínimamente aplicada por las editoriales científicas. En muchos casos se presentan estructuras, regulaciones de extensión y otras cuestiones formales que no se ajustan al formato real del trabajo. Por lo que no solo se ha de especificar el tipo de contenido, sino la configuración formal en que este debe ser expresado. Adicionalmente, estas secciones deberán adecuarse a secciones globales que acojan por temática los trabajos remitidos. Esto es, trabajos con un enfoque temático delimitado a un call for paper (monográfico) y trabajos ajustados al foco de la revista, pero de carácter misceláneo. En resumen, se trata de generar una disposición de artículos organizados según su calidad literaria, analítica, temática, estilística y de impacto.

El autor, clave del proceso editorial

https://doi.org/10.3916/club-de-editores-017

 

La consideración de los autores en una revista científica es un aspecto fundamental que incide de manera notable en los parámetros de calidad de la misma. Las personas que deciden confiar su trabajo de investigación o de reflexión constituyen el objeto y el sentido de todo el proceso de recepción, revisión y publicación.

El equipo editorial debe considerar el hecho de que quienes confían sus trabajos inéditos y originales con la esperanza de su publicación merecen una atención que valore el esfuerzo, la dedicación y la profesionalidad invertida. De acuerdo con las normas y procedimientos de la revista, esta atención implica una serie de rutinas que deben ser de obligado cumplimiento si se trata de una publicación de calidad. Por ello es fundamental, en primer lugar, que la normativa y fases o requerimientos para poder enviar un texto sean claras y accesibles. Igualmente es esencial que se faciliten vías o cauces de feed back para posibles cuestiones o dudas.upload-2398772__340

Con el desarrollo tecnológico cada vez es más intuitivo el proceso de envío en las plataformas habilitadas al efecto. Quienes escogen una determinada revista para publicar en ella agradecen que ese proceso sea sencillo y eficaz, evitando duplicidades o pasos en falso.

Las buenas prácticas de los equipos editoriales son una garantía que los investigadores e investigadoras aprecian cuando eligen una revista para sus publicaciones. Si bien el impacto y el prestigio de cada publicación es el aspecto que más atrae, este suele deberse a indicadores como la visibilidad y acceso de los distintos trabajos. En este sentido es interesante promover en los autores la conciencia de su autoría y responsabilidad en la difusión de sus aportaciones. Así, contar con el código ORCID (Open Researcher and Contributor ID), además de preservar la identidad única de autoría, facilita una mejor accesibilidad y difusión de los trabajos. Por supuesto contar, también con redes sociales académicas (AcademiaEdu o ResearchGate) y otras redes sociales para una divulgación más rápida como Facebook, Twitter, Youtube…

Otro indicador muy estimado por los autores ha de ser la puntualidad en cada uno de los tiempos del proceso de recepción y edición de manuscritos. Ser respetuosos con los plazos de valoración por el equipo editorial y de evaluación por expertos da cuenta del rigor y el esmero en la gestión de aceptación de los manuscritos.

Author

En este sentido, la revisión por pares ciegos es la clave. La revisión concienzuda de los trabajos que recibe una revista requiere de expertos en los temas que son el focus de la publicación. Es importante contar con un número suficiente para poder desarrollar el proceso de manera rigurosa y a tiempo. Los autores valoran que esta dinámica se haga de forma transparente y ética. Por ello, el código ético obliga a los revisores a una evaluación crítica, honesta, constructiva y sin sesgo. Y exige el compromiso de originalidad y veracidad por parte de los autores para evitar malas prácticas de plagio. Un buen equipo editorial debe velar por la confidencialidad de los datos de los autores y evaluadores, durante todo el proceso editorial.

Muchas revistas facilitan tutoriales y blogs, con amplia información sobre los distintos aspectos que se necesitan para enviar un trabajo susceptible de ser publicado. La Escuela de Autores de Comunicar es un ejemplo de estas prácticas que redundan en la consideración de los autores puesto que facilitan el acceso y las claves para iniciar el proceso de publicación.