Blog de la Revista Comunicar

Adolescentes y Telefonía Móvil

Telefonía Móvil y Adolescentes, un cóctel que puede resultar explosivo.
Las ventajas de la telefonía móvil son amplias y conocidas. En el caso de los adolescentes, padres y madres vieron, y siguen viendo, una gran oportunidad de poder contactar en cualquier momento con sus pequeños, de «saber dónde están».
Sin embargo, a los padres y madres les viene preocupando qué hacen sus hijos con el móvil y cómo puede exponerse con él: contacto con personas desconocidas, bromas pesadas que se gastan por teléfono, por poner algunos ejemplos. En las reuniones que el Grupo Comunicar en Málaga suele tener con asociaciones de padres y madres estas preocupaciones siempre quedan en evidencia.
Los padres y madres están preocupados más allá del gasto que sus hijos pueden hacer con el teléfono (el gasto cada vez es más controlable, con tarjetas pre pago o con limitadores de gasto). Les preocupa especialmente con qué personas pueden estar en contacto, sin que nadie tenga el menor conocimiento. También, a los padres y madres les preocupa las consecuencias para la salud de los menores que puede tener el estar todo el día con el teléfono, que incluirían, evidentemente, las posibles adicciones.
La situación se agrava aún más con la generalización de smartphone entre los menores. Ya no sólo van a poder llamar, sino que podrán usar el teléfono para estar en contacto por mensajería instantánea y redes sociales. De hecho, estudios recientes han demostrado que adolescentes y jóvenes acceden a redes sociales más por el teléfono que por el ordenador.
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Ante esta situación, se decide tomar medidas sancionadoras. Por ejemplo, hay centros escolares e institutos en los que se prohíbe la entrada de móviles y se castiga a quien los lleve (a quien se descubra haciendo uso del móvil en horario escolar). Estas medidas son muy cuestionables y, desde luego, es dudosa su efectividad.
Parece que la única posible solución es la formación. Formar a padres y madres, pero también a los propios adolescentes, para que sean conscientes de las muchas ventajas que supone tener un móvil, pero también de los riesgos existentes… y que sepan huir de los riesgos.
El cóctel teléfono móvil y adolescente no tiene que ser explosivo. Simplemente se le ha de enseñar a utilizarlo (más allá de los aspectos técnicos) y a disfrutarlo, como sucede con otros muchos aspectos de la vida. Y esta responsabilidad formativa debe recaer en todos, especialmente los centros de enseñanza y los padres y madres.