Blog de la Revista Comunicar

Educación y políticas públicas, claves para disminuir brecha de género en América Latina

Screen Shot 2019-05-29 at 8.15.46 p.m.En la última década ha cobrado fuerza el discurso sobre la igualdad de género en todo el mundo; sin embargo las cifras aun reflejan que falta mucho por hacer, especialmente en el contexto latinoamericano.

El informe Brechas de Género en América Latina, de la CAF- Banco de Desarrollo de América Latina, señala como algunas de las razones para este rezago: una menor participación de las mujeres en el mercado laboral, el trabajo informal, la limitada participación en espacios de toma de decisiones, el crecimiento de hogares monoparentales liderados por mujeres, responsabilidades familiares dispares en relación a sus parejas, pero principalmente la falta de políticas públicas que promuevan un mayor acceso de las mujeres a la educación y su posterior ejercicio profesional.

El informe sostiene que existen brechas en los aprendizajes entre hombres y mujeres de la región, lo cual se asocia con la selección de alternativas para la educación superior, así como a la baja participación de las mujeres en carreras relacionadas a ciencias, tecnología, ingeniería o matemáticas.

Al respecto, las estadísticas de la UNESCO señalan solo un 10% de las mujeres que acceden a estudios superiores en América Latina lo hacen en carreras de ingeniería o de tecnologías de la información, frente a un 33% de hombres.

Otro informe, Women In Science de la Unesco, muestra un 44% de mujeres con acceso a doctorados, de las cuales solo un 29% se dedica a investigación, mientras que del 55% de hombres con estudios de doctorado más del 80% se dedica a investigación. El sector público y la academia son los principales entornos donde las mujeres realizan investigación, mientras que en el sector privado está vinculado más del 80% de hombres.

Adicional a ello el eAtlas de la Desigualdad de Género en la Educación de la Unesco, sostiene que las brechas tienden a aumentar con los niveles más altos de educación en muchas regiones y países de Latinoamérica y el mundo, las mujeres “representan menos del 30% de los investigadores del mundo”.

Asia central, así como América Latina y el Caribe, tienen la mayor proporción de mujeres investigadoras, con un 45%. En contraste, la participación cae a 19% en el sur de Asia. Pero hay algunas excepciones a nivel de país. Las mujeres investigadoras superan en número a los hombres en: Argentina, Armenia, Azerbaiyán, Bolivia, Georgia, Kazajstán, Kirguizstán, Letonia, Lituania, Myanmar, Nueva Zelanda, Panamá, Tailandia, Trinidad y Tobago, Túnez y Venezuela.

América Latina: Iniciativas de fact-checking, alternativas frente a las fake news

En el actual ecosistema informativo, la proliferación de fake news ha cobrado gran notoriedad, principalmente debido a la desestabilización provocada en distintos contextos.

Periodistas, medios de comunicación, investigadores, gobiernos, educadores, y la sociedad en general, ven con preocupación la facilidad con la que información deliberadamente modificada circula por las redes sociales y se comparte como verdadera.

La proliferación de fake news requiere de una atención y acción inmediata, las medidas tomadas hasta ahora por gobiernos de diferentes países han sido escasas y poco efectivas, y la mayoría de ellas relacionada a la regulación de Internet, que abre paso a inminentes formas de censura.

Frente a ello, desde diferentes países las iniciativas de fact-checking a nivel global parecen ser, ahora mismo, la alternativa para hacer frente a la desinformación, mientras se consolidan procesos de alfabetización mediática y digital que sería la alternativa a largo plazo. Esto no descarta la necesidad de un mejor ejercicio periodístico centrado en los principios éticos de la profesión.

Un factor clave de las iniciativas de fact-checking, que en los últimos meses han tenido un repunte a nivel de América Latina, es que todas están encabezadas por periodistas, que han asumido la responsabilidad de verificar las noticias y rumores que se difunden a través de redes sociales.

Gran parte de estas iniciativas han surgido de forma independiente, otras están alojadas en grupos de investigación o facultades de comunicación y periodismo, y su financiamiento proviene de actividades de crowdfunding entre otras dignas de análisis, puesto que además constituyen nuevos modelos de negocio en periodismo.

Sin embargo, la verificación de información no es un ejercicio nuevo o que ha surgido en el contexto de las fake news; según el blog Periodismo en las Américas del Knightcenter sitios de fact-checking aparecieron a partir del 2014 en América Latina, y en el 2010 ya existían en Estados Unidos.

En el sitio de la Duke Reporters’ Lab se puede evidenciar la existencia de más de 20 sitios de fact-checking activos en países como México, Cuba, Venezuela, Argentina, Chile, Brasil, Colombia y Uruguay, Ecuador, Perú, El Salvador y Guatemala.

Sin duda, el proceso de verificación de la información debe ser mayormente desarrollado no solo por periodistas y medios sino también por el ciudadano que consume la información. A pesar de ello, las iniciativas que han iniciado el proceso dejan ver que la formación de periodistas es muy necesaria, así como el fomento de competencias en el uso y consumo de la información a nivel general.

Kiddle, el buscador diseñado para niños

La gran cantidad de información que circula a través de Internet hace cada vez más difícil la discriminación de contenidos. Esta tarea reviste una mayor dificultad si hablamos de que los usuarios de Internet son cada vez más jóvenes, y que son pocos los espacios de educación sobre el uso de las TIC y de la información en Internet.

Actualmente es frecuente que adolescentes y niños de cinco, tres, y hasta dos o menos años manipulen dispositivos digitales e interactúen con diverso tipo de información, sin supervisión de un adulto. Esta actividad trae consigo la exposición de los menores a contenido engañoso y que puede herir su susceptibilidad.

En ese contexto han aparecido algunas herramientas encaminadas a proteger a esta población, al tiempo de permitir que mantengan su actividad y su relación con las TIC, pero de forma segura.

Una de estas herramientas es Kiddle, un buscador creado específicamente para el uso de niños, en el cual pueden encontrar cualquier tipo de información, que se sujeta a filtros de contenidos engañosos o explícitos.

El buscador emplea Safe Search y es trabajado en el marco de la Búsqueda Personalizada de Google. Los resultados que arroja en un proceso de búsqueda han sido seleccionados manualmente y revisados por los editores de Kiddle; bloquea resultados que se encuentren en páginas con seguridad no comprobada, que contengan palabras de significado explícito o que conduzcan a sitios con contenidos para adultos.

Los editores del buscador se encargan de revisar y seleccionar las páginas que han de llegar a los niños a través de Kiddle; así, los resultados que aparecen en los tres primeros lugares son considerados como seguros, los cuatro siguientes resultados provienen de páginas creadas específicamente para niños y los demás resultados son creados por adultos pero filtrados por el sistema de Safe Search de Google.

Adicional a ello el buscados incluye un par de enciclopedias que pueden ser utilizadas por los niños como fuentes de información segura: Kpedia y Kimages, esta última de tipo gráfico.

Este motor de búsqueda, al igual que todos los demás, no garantiza un 100% de efectividad en la selección de contenidos aptos para el consumo, debido a la ingente cantidad de información en la Red; sin embargo se destaca como una de sus ventajas, además de su gratuidad y usabilidad, el hecho de que permite a los padres ir agregando palabras y sitios no adecuados para niños, como una forma de personalizar los contenidos que han de llegar a los más pequeños de casa.

A pesar de ello no se pude olvidar que la clave de un uso y consumo responsable de información es la educación, para lo cual tanto padres como docentes tienen una función clave.

 

Gobiernos de América Latina y El Caribe buscan regular el “discurso de odio” en Internet

Foto de www.freepik.es

El informe regional para América Latina y El Caribe de la Unesco, sobre Tendencias mundiales en libertad de expresión y desarrollo de los medios, advierte de un incremento de la censura en Internet durante el último año en países de la región.

Una de las tendencias en crecimiento es la regulación del llamado “discurso de odio”, es decir, de los mensajes destinados a afectar negativamente la dignidad de una persona o colectivo determinado. Éstos se difunden especialmente a través de redes sociales en forma de comentarios, estados en perfiles personales, memes, bromas, fake news y otros.

Para su regulación, varios países de la región han propuesto diversos tipos de sanciones a quienes publican este tipo de contenidos. Además de ello, promueven que sean eliminados de la Red. Según el informe, funcionarios públicos de la región han emprendido en procedimientos penales especialmente contra periodistas opositores a los gobiernos en ejercicio.

En 2017, Venezuela se convirtió en el primer país en aprobar la denominada Ley contra el odio” que criminaliza los contenidos disidentes y castiga hasta con 20 años de prisión a quienes sean acusados de traición a la patria y generar zozobra.

Amparados en esta ley, funcionarios del gobierno de Nicolás Maduro han iniciado procedimientos penales contra quienes han criticado abiertamente la gestión gubernamental. Según Reporteros sin Fronteras, entre el 2017 y lo que va del 2019, hubo un número récord de detenciones arbitrarias y actos de violencia contra periodistas.

Ningún otro país ha aprobado todavía una ley de este tipo; sin embargo no se han descartado iniciativas presentadas en los últimos años para la regulación y control de los contenidos que se publican en internet.

En Ecuador, durante la presidencia de Rafael Correa, en 2017, se presentó un proyecto de ley para controlar las redes sociales e Internet, bajo la justificación de regular los actos de odio y discriminación. Este proyecto contemplaba sanciones a las empresas proveedoras de servicios de Internet que permitan a los usuarios compartir o difundir públicamente contenidos considerados nocivos, y que superen los 100 mil usuarios.

Una propuesta similar se presentó en febrero de 2018 ante el Congreso Nacional de Honduras, en ésta se expresaba la necesidad de que las empresas proveedoras de servicios de Internet, plataformas y administradores de sitios Web adopten medidas para evaluar y bloquear información y contenidos considerados como actos de discriminación, odio, injurias, amenazas o incitación a la violencia.

El Informe de la Unesco califica este tipo de iniciativas como una forma de extender la censura y amenazar el ejercicio de la crítica y la libre expresión en general, así como alicientes para el incremento de la inseguridad para medios y periodistas de América Latina y El Caribe.

En 2018, en Nicaragua, la periodista Lucía Pineda fue acusada de terrorista y de incitar al odio contra la policía por parte de simpatizantes del partido del gobierno. Se le acusaba por sus publicaciones en redes sociales y en el canal de Tv para el que laboraba, y que fue cerrado por el gobierno de ese país.

En México, se estima que 8 de cada 10 periodistas han sido amenazados de muerte, acosados o recibido ataques de diverso tipo por parte de funcionarios de gobierno y narcotraficantes.

En general puede señalarse que el “discurso del odio” se está implantando en el contexto de América Latina de forma desorbitada e hiperbólica. Sin embargo aun no se puede decir que este pueda ser controlado o erradicado a través de leyes e iniciativas punitivas, de ahí que hasta la fecha la mayoría de países de la zona no hayan aprobado leyes de este tipo.

Iniciativas de fact-checking crecen en América Latina

Screen Shot 2018-12-13 at 11.13.31 a.m.Una de las alternativas para hacer frente a la proliferación de fake news es el fact-checking, la actividad centrada en el contraste de los hechos, los datos y las declaraciones.

El fact-checking contempla un trabajo con datos abiertos, de modo que el público pueda asumir un rol de verificador de los hechos, y al mismo tiempo sea más crítico frente a la información publicada en medios, redes sociales y plataformas digitales.

En este contexto, a nivel mundial han surgido proyectos para desarrollar fact-checking en diferentes países. Esta actividad se ha convertido en un ejercicio, más que común, necesario, no solo en las salas de redacción de los medios de comunicación, sino también en universidades, centros de investigación y organizaciones de la sociedad civil interesadas en mejorar la calidad del debate público.

Incluso las grandes corporaciones como Google y Facebook, también han fijado su atención en procesos de fact-checking, ante la preocupación por la proliferación de fake news a través de sus plataformas.

Algunas iniciativas latinoamericanas son: Chequeado, de Argentina, que fue la primera de la región que se propuso verificar los hechos y los datos; en México, está Animal Político, una publicación digital forjada por periodistas, que desde el 2015 lidera el proyecto: El Sabueso, enfocado en la verificación de datos en la vigilancia del debate público.

En  Brasil está La Lupa, la primera agencia especializada en fact checking en ese país. En Colombia realiza fact-checking Colombiacheck, y Ecuador Chequea, en Ecuador.

A estas organizaciones se suman otras decenas, no solo de Latinoamérica, sino de países como: Alemania, Brasil, Estados Unidos, Francia, India, Indonesia, Italia, Reino Unido, República Checa, Suecia, Sudáfrica, Turquía y otros que forman parte de la International Fact-Checking Network (IFCN), una unidad del Poynter Institute que reúne a todos los fact-checkers del mundo y actualmente alberga a 59 signatarios.

 

 

 

Competencias mediáticas para el bien vivir, tema de análisis en encuentro en Medellín

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Miembros de Alfamed y Alfamed Joven.

Entre el 10 y el 12 de octubre investigadores de 59 universidades y centros de investigación de 13 países de Europa y América Latina, que conforman la Red Alfamed, se reunieron en Medellín, Colombia, en el III Congreso Internacional de Competencias Mediáticas: Comunicación-Educación para el Bien Vivir.

El evento fue organizado por la Red Interuniversitaria Euroamericana de Investigación sobre Competencias Mediáticas para la Ciudadanía, Alfamed, y la Universidad Católica Luis Amigó con la finalidad de analizar la conexión entre la comunicación y la educación en el actual ecosistema tecnológico.

El espacio fue propicio para el intercambio de experiencias entre investigadores del campo de la educación y la comunicación, así como la transferencia de estas investigaciones hacia la sociedad de cara a generar mayor conocimiento y un pensamiento crítico sobre las necesidades de las personas frente a los medios.

Un total de 8 conferencias magistrales, 4 paneles internacionales y conversatorios con expertos internacionales y más de 20 comunicaciones en mesas simultáneas abordaron temas como: competencias y alfabetización mediática, medios y audiencias en el actual ecosistema informativo, retos de la educación mediática, nativos digitales frente a la información, contenidos abiertos, competencias docentes frente a las TIC, narrativas digitales, periodismo educomunicativo, educación para los nuevos medios entre otros.

Fueron conferencistas del evento investigadores como Joan Ferrés, de la Universidad Pompeu Fabra, España; Ignacio Aguaded, presidente de Alfamed; Ancízar Vargas, de la Universidad Luis Amigó de Medellín; Ismar de Olivera, de la Universidad de Sao Paulo, Brasil; Gisela Dávila, de Ciespal, Ecuador; Guillermo Orozco de la Universidad de Guadalajara, México; Alfonso Gutiérrez Martín, de la Universidad de Valladolid, España, Mónica Fantin, de la Universidad Federal de Santa Catarina, Brasil, junto a otros provenientes de Ecuador, Chile, México, Italia, Colombia, Argentina, Bolivia, Cuba, República Dominicana y El Salvador.

Como parte del evento se celebró la reunión de la junta directiva de Alfamed y Alfamed Joven con el fin de socializar actividades desarolladas y proyectos en cada país. De la misma forma se realizó la presentación de las publicaciones: Revista Comunicar, Revista Lumina y el libro Educar para los nuevos medios de la editorial Abya Yala.

La sede del congreso del 2019 será en República Dominicana.

 

 

 

Normalización de la violencia de género en los medios de América Latina

ImagenLa región de América Latina y El Caribe tiene el mayor número de casos de violencia de género según la Organización de las Naciones Unidas y el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo.

El Observatorio de Igualdad de Género de América Latina y El Caribe señala que durante el 2017 un total de 2554 mujeres fueron víctimas de femicidio o también llamado feminicidio. Brasil, El Salvador, Honduras, Guatemala, Argentina, República Dominicana, Bolivia, Venezuela, Perú y Ecuador son los 10 países con mayor prevalencia del fenómeno.

Una cuestión preocupante frente a estos hechos es la forma como son contados a través de los medios de comunicación, debido a que de manera general están contribuyendo a la normalización de la violencia y al consumo de la información relacionada a estos hechos como un espectáculo.

¿Cómo hemos llegado a esto?

Cuando los medios se limitan a contar el número de víctimas, comparar estadísticas, describir las características del hecho y descripción de la violencia aplicada se está coadyuvando a que los femicidios sean considerados como hechos que forman parte de la cotidianidad. De ahí que se apunte a una alfabetización mediática como una medida necesaria, para desarrollar una lectura crítica de los medios respecto a este tipo de información, que al mismo tiempo desnaturalice el femicidio y permita diferenciar la información sobre el tema de un mero recurso de entretenimiento, puesto que forma parte de uno de los problemas sociales más preocupantes de la última década.

 

 

Fake news en elecciones presidenciales latinoamericanas

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Foto El Tiempo.com

En las últimas semanas Colombia y México han acudido a las urnas para elegir a sus nuevos presidentes. En ambos eventos la proliferación de noticias falseadas o Fake News ha sido relevante.

En Colombia, durante la jornada electoral del 17 de junio, un equipo de diario El Tiempo se dedicó a receptar denuncias de los usuarios de redes sociales, con la finalidad de desmentir información engañosa difundida a través de Twitter, Facebook , Instagram y Youtube, especialmente.

Algunas de las informaciones falsas más comunes iban desde supuestas nuevas formas de marcar la tarjeta electoral, pasando por videos invitando a abstenerse de votar en la segunda vuelta si ya lo hicieron en la primera, el uso de bolígrafos con tinta borrable, hasta una campaña de apoyo de las FARC a uno de los candidatos, y la difusión de audios declarando como ganador al candidato perdedor.

Por otro lado en México, cuyas elecciones se celebraron el 2 de julio, una plataforma de periodismo colaborativo, también se dedicó a desmentir información falsa. Una de ellas relacionada al apoyo de los presidentes Nicolás Maduro y de Vladimir Putin a la candidatura de Manuel López Obrador, a través de la circulación de videos y audios, entre otros temas.

Si bien es cierto la difusión de información falseada no es algo nuevo, pero el carácter global que le da Internet a este ejercicio lo convierte en algo preocupante y peligroso, principalmente debido a la gran cantidad de ciudadanos que no cuestiona la información ni se preocupa de su procedencia, de ahí que las claves para hacer frente a este fenómeno con seguridad están en la formación del ciudadano.

Asia y América del Sur tienen la mayor penetración de redes sociales en el mundo

Screen Shot 2018-06-04 at 5.46.03 p.m.El informe Digital in 2018 revela que en este año el número de usuarios de Internet ha superado los 4 mil millones, es decir más del 50% de la población mundial. Gran parte de este crecimiento ha sido motivado por un acceso cada vez mayor de smartphones.

Uno de los datos más relevantes del informe se refiere a la penetración de las redes sociales, a nivel general. Cada país ha incrementado en más de un millón de nuevos usuarios por día en el último año, eso es 11 usuarios nuevos por segundo, mientras que por región el primer lugar lo ocupa Asia Oriental, donde existen más de mil millones de usuarios activos de redes sociales; en segundo lugar está  Asia del Sur con 375 mil millones; el tercer lugar lo ocupa el sudeste asiático con 360 mil usuarios; en cuarto lugar está América del Sur con 270 mil usuarios y en el quinto América del Norte con 255 mil usuarios. Para el desarrollo de esta medición se ha tomado como referencia las cuentas activas en las redes sociales de mayor popularidad de cada región.

Del mismo modo, los países con mayor actividad en redes sociales son asiáticos: Emiratos Árabes Unidos, Korea del Sur, Singapur, Taiwán y Hong Kong, y solo un país sudamericano asoma en el informe en el sexto lugar: Argentina.

Descarga el informe completo, este incluye cinco mil cuadros con información de 239 países y territorios respecto a internet, redes sociales, uso de dispositivos móviles y comercio electrónico de todo el mundo.

 

Venezolanos en el mundo buscan hacer frente a la crisis con las TIC

Screen Shot 2018-03-22 at 1.06.33 p.m.En los últimos años el mundo ha sido testigo de la crisis en Venezuela que ha provocado el éxodo masivo de ciudadanos de ese país hacia diversos puntos del planeta.

Al menos cuatro millones de venezolanos han salido del país, y ante ello ha surgido una iniciativa denominada Movimiento Venezolanista, con el que se busca unir a la comunidad de venezolanos en el mundo a través de Freedom Social Technology, una red social encaminada a desarrollar y mantener una conversación de forma eficiente, y darle voz a una causa.

Inicialmente su aplicación ha sido pensada para el ámbito de la política, de ahí que presidentes y partidos políticos de varios países ya son usuarios de esta red social. Sin embargo, por la naturaleza de Freedom Social Technology, ha trascendido el ámbito de la política al social, mediático y organizacional.

El Movimiento Venezolanista se dirige tanto en venezolanos como en personas de diversas nacionalidades sensibilizadas por su situación, de cara a generar soluciones, y crear un frente de apoyo a sus ciudadanos.

Para unirse al movimiento se requiere descargar la aplicación de forma gratuita, y a la hora de registrarse seleccionar como país Venezuela, que es lo que permite acceder al Movimiento Venezolanistas en la herramienta y desde ahí, seguir las instrucciones hasta ser aceptado por los facilitadores de la herramienta. Para más información se puede escribir a contact@venezolanistas.org.