Blog de la Revista Comunicar

¿ERES EMPRENDEDOR? ¿HAS SIDO FORMADO COMO TAL?

El presente artículo, “FORMACIÓN UNIVERSITARIA SOBRE EL EMPRENDIMIENTO EN PROYECTOS EMPRESARIALES DE COMUNICACIÓN Y PERIODISMO” ha sido escrito por Pedro Aceituno-Aceituno, Madrid (España), Andreu Casero-Ripollés, Castellón (España), José-Joaquín Escudero-Garzás, Gainesville (Estados Unidos)Carlos Bousoño-Calzón, Madrid (España)

En él se nos presenta cómo el escenario actual de crisis y cambios ha llevado a pensar en el emprendimiento como una vía para el desarrollo de nuevos modelos de negocio en los medios de comunicación, que puede ser fomentado por la formación universitaria.

El artículo es fruto de un estudio para valorar los efectos de dicha formación. Se ha llevado a cabo mediante una investigación cualitativa basada en entrevistas en profundidad entre emprendedores españoles de periodismo y comunicación que han recibido formación universitaria en creación y gestión de empresas.

Los resultados muestran el efecto positivo de esta formación sobre el emprendimiento en general y también sobre aspectos concretos de los proyectos empresariales: organización, plan/modelo de negocio, marketing, innovación, aspectos sociales y calidad de vida.

Las sugerencias para mejorar la formación y las limitaciones al emprendimiento aportadas, han revelado la importancia de dotar a este tipo de educación de mayor carácter práctico, cuidando la actualización e interconexión entre el mundo empresarial y universitario.

Por último, los ejemplos de este trabajo pueden resultar de vital importancia para abrir nuevas oportunidades al desarrollo del sector, que permitan a las futuras generaciones de periodistas cumplir su función social.

Puede realizar una lectura completa del artículo,  aquí

Cómo citar este texto

Aceituno-Aceituno, P., Casero-Ripollés, A., Escudero-Garzás, J. & Bousoño-Calzón, C. (2018). University training on entrepreneurship in communication and journalism business projects. [Formación universitaria sobre el emprendimiento en proyectos empresariales de comunicación y periodismo]. Comunicar, 57, 91-100. https://doi.org/10.3916/C57-2018-09

Crowdfunding en Periodismo

Crowd-Funding

La crisis del Periodismo se inició en España mucho antes de que la actual crisis económica, pero es cierto que ésta ha venido a empeorar aún más la situación de este sector de la Comunicación.

En este contexto repleto de dificultades, llama la atención el artículo que las profesoras de la Universidad de Málaga María Sánchez y María Bella Palomo publican en el número 43 de la Revista Comunicar. Con el sugerente título Conocimiento y valoración del crowdfunding en Comunicación; la visión de profesionales y futuros periodistas las investigadoras analizan la posibilidad de recurrir al micromecenazgo para poner en marcha proyectos periodísticos.

Las autoras encuestaron a 185 periodistas y estudiantes de Periodismo y, de esta manera, pudieron descubrir que el sector está familiarizado con el crowdfunding, aunque existen lagunas formativas y la mayoría no tiene experiencia en este ámbito. A pesar de la escasa experiencia y de las necesidades formativas, la mayoría de los encuestados sí que entiende que el micromecenazgo puede suponer una oportunidad para desarrollar proyectos periodísticos.

Este artículo resulta de interés tanto para los profesionales del Periodismo como para los investigadores, por lo que recomiendo su lectura.

Aularia: Crisis educativa y profesión docente ¿es posible ser docente en la sociedad actual (I)?

091 escuela niños y niñasFelicidad Loscertales, Profesora Emérita de la Universidad de Sevilla y Coordinadora del Área de Psicología del Aula de la Experiencia, ha plasmada en este escrito, realizado para Aularia,  la primera parte de una reflexión sobre la relación profunda –y no siempre positiva- que hay entre los objetivos, leyes y contenidos de la enseñanza y la esencia del “ser docente”. Dada su densidad se ha dividido en dos artículos. En este primero examina el panorama actual, con su problemática y en el segundo  hará una reflexión esperanzada sobre el posible futuro.

Según la profesora, en el momento histórico en que vivimos y con las formas de respuesta arbitradas, hemos llegado a estructurar la llamada sociedad contemporánea (globalizada, tecnológica, consumista…) Una sociedad múltiple y compleja en la que la educación es un punto común que concentra los afanes de individuos y colectivos, ocupando un lugar preponderante entre los objetivos sociales. En ella, los docentes padecemos en primera persona todos los problemas que pueden afectar al resultado de nuestro trabajo. Y, en efecto, si hay algo que nos distingue a los profesores actuales de los de generaciones precedentes, es un sentimiento que se podría calificar de desconcierto y quizás también de ansiosa búsqueda.

De la educación actual sale, en líneas generales, un alumnado privado de libertad y creatividad, principalmente a causa del desorden en las líneas directrices, y superado por el desconcierto de los docentes y la burocratización esclerosante que predominan en los sistemas tradicionales.

Es necesario que el profesorado evite la impermeabilidad de los métodos de enseñanza a las disciplinas próximas que podrían ayudarle a evolucionar. Seleccionando algunos pocos ejemplos podemos citar los trabajos sobre docimología (comenzados en 1930), las investigaciones de Piaget sobre la psicología infantil y la evolución de la inteligencia (a partir de 1920), las aportaciones algo más recientes de Lewin (años 40) y Moreno (sobre los 60-80) sobre la conducta de los grupos humanos, las teorías humanistas de Carl Rogers (años 60-80) en psicología social y, finalmente, la valiosa presencia actual (cambio de siglo) de las Nuevas Tecnologías de la Información y la Comunicación.

Parece, pues, llegado el momento de hacerse cargo de que la educación no sólo tiene que constituirse como ciencia y como actividad básica al servicio de la persona individual y de los grupos humanos, sino que para poder hacerlo bien tiene que estar sustentada por una filosofía clara y consecuente.

Junto a todo ello, deberá tener un concepto de la persona basado en el auténtico conocimiento de las dimensiones y valores del individuo, como ser singular y social, libre y progresivo, con lo cual la educación no tendrá que limitarse a transmitir los modelos acumulados hasta el momento sino y sobre todo, pasar adelante potenciando capacidades y proporcionando materiales para creaciones y aportaciones originales y enriquecedoras.

Las 9 horas de sueño de los niños

En este comienzo de curso «movidito», en el que se está replanteando y debatiendo sobre el modelo educativo español, profesorado de la Universitat Autónoma de Barcelona y de la Universitat Ramón Llull dan a conocer el resultado de una investigación en la que se demuestra que los niños que duermen menos de 9 horas al día tienen peores resultados escolares. Dormir de 9 a 11 horas y tener una rutina diaria parecen las claves del éxito escolar, según se desprende del estudio. Es decir, dormir ya no sirve unicamente a los niños para crecer, sino también para un mejor rendimiento escolar.
A pesar de resultar vitales las horas de sueño, parece que no es lo que más preocupa a los padres, sino que son las horas frente al televisor o el ordenador  lo que más controlan los progenitores. Los resultados de la investigación se pueden leer en la revista Cultura y Educación (Vol. 23. Nº 1).

La intervención de la televisión

 
En el último número de Comunicar (Vol. XVIII, nº 36, 1º semestre,  marzo 2011), encontramos un interesante artículo titulado «La intervención de la televisión en el terremoto chileno». La Jefa del Departamento de Estudios del Consejo Nacional de Televisión de Chile María Dolores Souza Mayerholz y el profesor del Departamento de Psicología de la Faculad de Ciencias Sociales de la Universidad de Chile Víctor Martínez Ravanal analizan el papel desempeñado por la televisión chilena durante la crisi provocada por le terremoto de hace un año en Chile.
Los autores analizan cómo las televisiones, como empresas que son, en su afán de conseguir las mayores audiencias (caracter «autocéntrico»), se olvidaron en ocasiones de su función social y de servicio (caracter «sociocéntrico»). Por este motivo, las televisiones dieron de forma reiterada determinadas imágenes de la desgracia, utilizaron con frecuencia primeros planos para mostrar el dolor o incluso, en algunos casos, se  llegó a  producir la intromisión en la vida privada de las fuentes  o actitudes irrespetuosas hacia los más desfavorecidos.
Un texto de fácil lectura que os invito a leer, especialmente porque las situaciones que describe, aunque con diferencias, podrían ser extrapolables a situaciones de crisis vividas en otros países.
El artículo se puede leer aquí.