Blog de la Revista Comunicar

Un estudio explora cómo niños del sureste de México perciben los dibujos animados

El programa elegido para hacer este estudio titulado «Niños mexicanos y dibujos animados norteamericanos: referencias extranjeras en series animadas«, ha sido la serie «El laboratorio de Dexter». Esta serie de animación, producida por Cartoon Network, fue escogida por su disponibilidad para el momento de la investigación en México,  tanto en la televisión abierta como de pago, además estaba doblada al español (latino) y era muy popular para la fecha (2005). 251

Su autora, la Dra. Elia Margarita Cornelio-Marí, docente en la Universidad Juárez Autónoma de Tabasco en Villahermosa (México), afirma que lo que quería conseguir era conocer cómo un programa de factura norteamericana de alcance internacional era comprendido por la audiencia local, sobre todo por niños y niñas. El estudio en el cual predominó en enfoque cualitativo tuvo como muestra a 44 niños entre 8 y 11 años. Ellos participaron en grupos de discusión y en entrevistas semiestructuradas. El procedimiento consistía en visionar un capítulo de la serie para después indagar si reconocían su origen norteamericano, y sobre todo si se percataban de aquellos elementos culturales no similares a laos suyos como los textos que aparecen en inglés, el estilo de vida de los personajes y otros símbolos de la cultura norteamericana que aparecen en cada capítulo. Por otra parte el estudio quiso conocer si factores como la edad, el género y el estrato social hacían modificar su percepción.

Tal como ella misma aclara:  «Los resultados muestran que la mayoría de los participantes eran conscientes de estar viendo un programa extranjero, reconocían elementos de la cultura norteamericana y aplicaban diversas estrategias para crear sentido a estas narrativas» (p. 125). Y más adelante asevera: «Los niños se confirman como espectadores curiosos y conscientes de lo que ven en la televisión. Se revelan como sujetos que construyen su identidad cultural a partir de una multiplicidad de estímulos (locales, nacionales y globales), a los que tienen acceso según las condiciones socioeconómicas en las que viven» (p. 127).

Un artículo que puede leer completo aquí.

Niños mexicanos y dibujos animados norteamericanos: referencias extranjeras en series animadas

dexterArtículo escrito por la Dra. Elia Margarita Cornelio-Marí, Profesora de la Universidad Juárez Autónoma de Tabasco en Villahermosa (México), un estudio sobre audiencias, publicado por la Revista Comunicar, que explora cómo un grupo de niños del sureste de México perciben los dibujos animados de «El laboratorio de Dexter».

Para ver el artículo completo. Aquí.

El objetivo primordial es conocer la manera en que un programa norteamericano distribuido internacionalmente es entendido por una audiencia local, especialmente por una conformada por individuos que aún están construyendo su identidad cultural. Los resultados muestran que la mayoría de los participantes eran conscientes de estar viendo un programa extranjero, reconocían elementos de la cultura norteamericana y aplicaban diversas estrategias para crear sentido a estas narrativas. Niños mayores, y aquellos que estudian el idioma inglés, fueron capaces de realizar comparaciones más sofisticadas entre las culturas de México y Estados Unidos.

En México, donde la producción de animación para la televisión es escasa, la mayor parte de las series animadas que se transmiten son importadas. De hecho, este es uno de los géneros televisivos, junto con los filmes y las series de ficción, en el que existe un fuerte dominio norteamericano. Esto quiere decir que los niños mexicanos dedican buena parte de su tiempo de ocio a seguir estos dibujos animados, que muestran realidades distintas a las que ellos vi-ven diariamente. El primer ejemplo de estas diferencias que viene a la mente es la representación de las rutinas escolares de los personajes animados, que asisten a colegios que no solo se ven distintos (con casilleros y largos pasillos en el caso de los dibujos norteamericanos), sino que también muestran rutinas sociales distintas (en los animes, los niños cambian sus zapatos de calle por pantuflas para entrar al salón).

Respecto al tema específico de este trabajo, todos los participantes se mostraron capaces de se-guir la narrativa de los dibujos animados norteamericanos en cuanto a la historia y entendieron el humor. No se presentaron diferencias ligadas al género de los participantes, pues niños y niñas mostraron igual comprensión. La edad fue un factor influyente, pues los mayores hicieron compa-raciones más sofisticadas respecto a sus propias vidas y los elementos que veían en el programa, sobre todos los niños que asistían a la escuela privada, quienes también hablaron de manera un poco más abstracta sobre los estilos de vida mexicanos y norteamericano. El hecho de que estos tengan mayor familiaridad con el idioma inglés y que muchos de ellos hayan viajado al extranjero parece jugar un papel relevante en esta diferencia.

Muy reveladora fue la discusión sobre las maneras en que estos niños reconocen la proveniencia de los dibujos animados, ya que describieron con precisión los rasgos estéticos del anime japonés, e incluso expresaron algunos de los juicios que existen sobre él, como el hecho de que sea considerado violento.