Blog de la Revista Comunicar

“La vida es como es o como la cuentan”, o de cómo los maestros descubren que lo escrito, escrito está, aunque no sea muy creíble

  • Referencia bibliográfica: Martínez-Salanova Sánchez, E. et al. (2017). La vida es como es o como la cuentan. O de cómo los maestros descubren que lo escrito, escrito queda, aunque no sea muy creíble. Aularia, 6(2) Julio. pp: 109-114.

Relato escolar de Enrique Martínez-Salanova para Aularia. Para leer el relato completo, aquí

Para el lunes, una redacción sobre lo sucedido en el fin de semana, dijo, proclamó con autoridad doña Purita, mientras lo escribía en la pizarra en letra redondilla para que a nadie se le olvidara, lo copiaran en sus cuadernos y el lunes nadie se llamara a engaño ni tuviera excusas para no entregarlo. «Y que nadie se olvide», subrayó.
El «¡que nadie se olvide!», expresión imperativa añadida al énfasis autoritario que imprimía doña Purita, se convertía de arte gramatical en el comienzo ineludible de las tribulaciones de fin de semana de un sinfín de familias completas. En el mismo momento en el que la maestra pronunciaba las palabras mágicas, se ponía en marcha una maquinaria cuyos engranajes iniciaban el drama por el que posteriormente discurriría el enmarañado nudo de una multitud de fatalidades individuales y familiares. Indefectiblemente se producían sucesos funestos durante lo que debieran haber sido días de convivencia y asueto doméstico, que finalizarían en ocasiones en desenlaces, fueran esperados o inesperados, que trocaban la vida escolar y familiar en un cúmulo de acontecimientos, aventuras, lances, episodios y contingencias muy difíciles de prever y menos de adivinar sus resultados.

Cyrano de Bergerac: Unidad didáctica para trabajar en las aulas con una película

69 caratulaPublicado en la Revista Aularia. Para ver la Unidad didáctica completa, aquí.

El Cyrano de Edmond Rostand es un buen ejemplo para chicos entre los 16 y 17 años, en pleno proceso adolescente. Deslenguado, vivo, sagaz, despierto,

bravucón, a veces soberbio (cargado de razón pero algo soberbio), Cyrano se parece bastante al modelo del común adolescente: un Juan sin miedo que en realidad sí tiene uno, que calla y del que huye: no se tiene estima alguna. Avergonzado por su nariz, es un cordero ante la mayor prueba de valor: declararse.
La película es una adaptación de la obra de teatro Cyrano de Bergerac, escrita por Edmond Rostand en 1897. Esta pieza reinventa el personaje real, Savinien de Cyrano de Bergerac, que existió en Francia en el siglo XVII, un filósofo librepensador que causó más de un desaire en París con sus obras, en especial Voyage dans la lune (primera vez que un escritor fabulaba con la posibilidad de viajar a la luna, para desde allí observar los desmanes que se cometen aquí).

Objetivos
1. Explotar el recurso de la literatura adaptada al cine, abundante y enriquecedor.
2. Fomentar la lectura, pues trabaja, y por ello facilita, el desarrollo de la imaginación.
3. Dar a conocer el momento histórico que contextualiza la historia.
4. Profundizar en la alfabetización audiovisual y el análisis crítico de un filme.
5. Explorar las funciones del lenguaje en la lectura y en su adaptación cinematográfica.
6. Estudiar las coordenadas narrativa, temporal y espacial en el texto y en la película.
7. Estudiar la función actancial (actantes adyuvantes/oponentes & fuerzas actanciales)
8. Redactar una sinopsis.
9. Analizar el desorden de conducta de Cyrano reparado sólo al momento de morir.

«Troyas no hay más que una», un relato sobre filmación y colaboración en el aula

honorato troyaDe cómo don Honorato y doña Purita, en una arriesgada operación de convivencia, logran una filmación escolar que anduvo entre la lírica, la comedia y la épica, cuando se pudo llegar a la tragedia

Para ver el relato completo, aquí

Un relato publicado en Aularia, escrito por Enrique Martínez-Salanova, con dibujos de Pablo Martínez-Salanova.

Un párrafo de muestra:

«El primer día de filmación, aparte del caos bélico, los mismos guerreros solucionaron a su modo el primer dilema que se planteó don Honorato: ¿cómo filmar cada grupo una guerra en la que los actores se entremezclaban entre sí?. Cada equipo filmó lo que quiso, se disfrazaron como les apeteció, interpretaron a Homero a su antojo, se divirtieron como monos, los cámaras filmaban sin ton ni son, mezclándose entre ellos. Los aqueos, con Ricardito/Agamenón a la cabeza, entraron en el aula de Troya, los troyanos, capitaneados por Héctor/Eduard Wellington, expulsaron a los aqueos y llegaron hasta su territorio, la pista de baloncesto, y a poco estuvieron de destruir sus tiendas si no hubiera sido por Gustavín/Ayax y porque llegó Mijail Bodganov/Patroclo, el gran amigo de Aquiles, pero que en esos momentos se alió con los aqueos, y ahí se creó mayor confusión aún pues cuando Maricarmen/Clitemnestra quiso echar a Patroclo de aquella batalla por ser de otra facción, debieron intervenir los dioses, esta vez doña Purita/Afrodita para decir que Homero lo escribió así y que no se podía enmendar la plana a un escritor de su talla.»