Blog de la Revista Comunicar

Incidencia política de las campañas contra la trata: Un relato controvertido

Sin título

Partiendo de la premisa de que la construcción, visibilización y estabilización de un problema público requiere de la movilización de colectivos ciudadanos interesados en el asunto, que actúen como un ente activo en la reclamación de acciones y políticas, las autoras Vanesa Saiz-Echezarreta, Cuenca (España); María-Cruz Alvarado, Segovia (España) y Paulina Gómez-Lorenzini,de  Santiago de Chile (Chile) presentan en el número 55 de Comunicar un texto titulado Incidencia política de las campañas contra la trata: Un relato controvertido.

En su investigación buscan identificar los ejes ideológicos desde los que han operado algunas campañas contra la trata. A través de las representaciones que se han sistematizado de sus protagonistas pretenden identificar posibles errores y orientar acciones de mayor eficiencia y capacidad movilizadora.

Conforme afirman las autoras, el análisis que han efectuado pone en evidencia las perspectivas que institucionalmente se han optado por mostrar o silenciar frente a la ciudadanía respecto de la trata de mujeres con fines de explotación sexual. Este hecho permite identificar posibles espacios de mejora para una comunicación futura. Asimismo, ante la ausencia de un señalamiento permanente de agentes responsables, la argumentación se desplaza hacia el receptor -interpelado por la representación del sufrimiento de las víctimas-, al que se anima a sentir compasión y una indignación inespecífica hacia las mujeres que acostumbran a ser retratadas como inocentes y mayoritariamente «desempoderadas».

Estas y otras conclusiones pueden ampliarse en:  Saiz-Echezarreta, V., Alvarado, M. & Gómez-Lorenzini, P. (2018). Incidencia política de las campañas contra la trata: Un relato controvertido. Comunicar, 55, 29-38. https://doi.org/10.3916/C55-2018-03

Debate de expertos: Educomunicación. La responsabilidad educadora de los medios

medios

Los agentes sociales se lanzan la responsabilidad educativa de unos a otros. Los profesores y la escuela en general afirman en muchas ocasiones que no tienen por qué suplir el trabajo de la familia. La familia, no se entiende con la escuela ni la apoya. Todos, la sociedad en general, la escuela y la familia, culpan en gran medida a la televisión de la pérdida gradual de los valores mientras deja los hijos a su cuidado. Las grandes cadenas, por otra parte, no atienden a su responsabilidad socializadora y dejan en manos de la familia el control de los horarios en los que sus hijos están ante el televisor. Y además están las redes…

Para ver el Debate completo, aquí.

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Los expertos que participan en el debate son Yamile Sandoval-Romero, de la Universidad Santiago de Cali (Colombia), Miguel Ángel Ortiz Sobrino, Presidente de la Asociación de Radios Universitarias de España, César Bernal. Profesor de Educación en la Universidad de Almería, Carmen Fonseca Mora, profesora de Filología Inglesa de la Universidad de Huelva (España), Beatriz Pérez González, Profesora de Ciencias de la Educación de la Universidad de Cádiz, y Claudio Avendaño Ruz, profesor de las universidades de Santiago de Chile y Alberto Hurtado. El debate lo coordina Enrique Martínez-Salanova Sánchez, director de Aularia.

Las preguntas que han centrado el debate
¿Hasta qué punto o nivel los medios de comunicación de masas deben asumir alguna responsabilidad como elementos socializadores y educadores? ¿Que responsabilidad adquieren con la sociedad los responsables de la comunicación en el desarrollo de los valores sociales y culturales? Cómo pueden influir los productos mediáticos y las redes en la cultura, en su trasmisión, y en los comportamientos de los ciudadanos? Cuánto de control o de autocontrol deben tener las empresas de comunicación y las productoras cinematográficas y quién debe proporcionarlo? ¿Que pueden hacer los medios de comunicación de masas, el cine y las redes, para levantar al ciudadano de su apatía? ¿Cómo pueden y deben proponer o sugerir actitudes activas y participativas? ¿Qué dejan en manos del espectador/cliente/usuario o lector en cuanto a su responsabilidad de decidir en qué nivel consciente establece la reflexión crítica, el aprendizaje creador, la respuesta activa, la promoción de su individualidad? ¿Qué medios, la prensa, la televisión, el cine, las redes sociales, tienen mayor influencia en el cambio de valores ciudadanos? ¿Qué estrategias pueden pedir los ciudadanos a los medios para que ejerzan una labor participativa y social? ¿Y la responsabilidad de los gobiernos en el control de los medios de comunicación? ¿sí o no? ¿Se quebranta la libertad de expresión? ¿Cómo pueden los ciudadanos, la familia, la escuela, las asociaciones civiles, participar en los contenidos de los medios y ejercer su responsabilidad crítica y ciudadana? Alguna observación, opinión o sugerencia que se haya quedado en el tintero y que quieras proponer

Entrevista a Sara Pereira sobre la responsabilidad de los medios.: «O media podem e devem oferecer conteúdos/programas e desenvolver ações que promovam a participação dos cidadãos, que os sensibilize para importância de serem ativos e críticos no mundo em que vivem»

saraAularia entrevista en este volumen a la Doctora Sara Pereira, de la Universidad del Miño, en Braga (Portugal). Es profesora en el Departamento de Ciencias de la Comunicación e investigadora en el Centro de Investigación Comunicación y Sociedad, de la Universidad del Miño. La entrevista la realiza Enrique Martínez-Salanova, diector de Aularia.

Para leer la entrevista completa, Aquí.

Las preguntas que se han hecho a la Doctora Sara Pereira: ¿Que responsabilidad deben asumir los medios de comunicación de masas como elementos socializadores y educadores? ¿Hasta qué punto los responsables de la comunicación están al servicio del desarrollo de la sociedad y de su cultura? Las empresas televisivas, de radio o de prensa, y las productoras cinematográficas, cuánto influyen en la cultura, en los valores y en los comportamientos de los ciudadanos? Cuánto de control o de autocontrol deben tener las empresas de comunicación y las productoras cinematográficas y quién debe proporcionarlo? ¿Se puede extender y cómo la responsabilidad socializador a las redes telemáticas? ¿Son de alguna forma responsables los medios de adquirir el compromiso de levantar al ciudadano de su apatía, proponiendo y sugiriendo actitudes activas y participativas? ¿Cómo pueden los medios ayudar para crear con el espectador-cliente-usuario o lector, un sistema educomunicativo, una reflexión crítica y una respuesta activa? ¿Qué medio o medios, prensa, televisión, cine, redes sociales u otros, tiene mayor influencia en los cambios sociales? ¿Qué estrategias deben seguir los ciudadanos para pedir o exigir a los medios que ejerzan una labor participativa, social, o educativa? ¿Hasta dónde puede o debe llegar la responsabilidad de los gobiernos en el control de los medios de comunicación? ¿sí o no? ¿Se quebranta la libertad de expresión? ¿Cómo pueden los ciudadanos, la familia, la escuela, las asociaciones civiles, participar en los contenidos de los medios y ejercer su responsabilidad crítica y ciudadana?

Aularia: Apuntalar el conocimiento, el verdadero reto del periodismo digital

051 tecnologiaA partir de una conferencia pronunciada en Almería por Elena Pedrosa el 3 de mayo de 2013 dentro de los actos de celebración del Día Internacional de la Libertad de Prensa, LXXXII Aniversario de la Asociación de la Prensa y entrega de los Premios Libertad de Expresión, la autora ha preparado este artículo para la revista Aularia.

Elena Pedrosa es miebro del Grupo Comunicar, doctora en Comunicación Audiovisual y Licenciada en Comunicación Audiovisual y Periodismo por la Universidad de Málaga. Actualmente es profesora de Artes Plásticas y Diseño en la especialidad de Fotografía Artística en la Escuela de Arte de Almería.

Su planteamiento inicial es que la objetividad no existe, diferenciando los términos informar, que significa «dar noticia de algo» y comunicar, que significa «hacer a otro partícipe de lo que uno tiene».  Una pregunta que se hace la autora: ¿Hasta qué punto la viabilidad económica y ese afán lucrativo de la carrera de las tecnologías de la información han sido el único criterio que se ha seguido para asegurar la construcción de un proyecto, el de las redes informativas, lo suficientemente sólido? La dictadura de la prisa por comprobar los resultados, cuanto y más si la presión de la competencia o de las directivas europeas se encuentran detrás empujando, hace que no se fundamenten en la base esos saltos cuantitativos que nos venden a las máquinas sin que sepamos aún acercarnos a su lenguaje ni comprendamos el alcance de su influencia.

Otra pregunta: ¿es lo mismo intelectualidad que inteligencia? y ¿es lo mismo formación que sensibilidad y consciencia?, ¿qué tipo de formación estamos dando y/o recibiendo? A la autora le resulta paternalista pensar que los cientos de licenciados que salen al año de las Universidades no tienen la capacidad intelectual ni el discernimiento suficientes como para escribir con estilo y criterio propio en las redes.
El verdadero reto del periodismo dependerá del tipo de sociedad en la que se desenvuelva, no de las herramientas tecnológicas que tenga a su disposición. Y, por supuesto, del tipo de sociedad que se quiera construir. Habrá de preguntarse, ¿qué tipo de intermediario quiero ser?, ¿para qué va a servir esta manera de comunicarme y estos contenidos que comunico?, ¿a quiénes?
Más que apuntalar el conocimiento, la autora opina que el verdadero reto estriba en apuntalar los cimientos de la responsabilidad humana. Las buenas personas serán las únicas que puedan cifrar una verdadera comunicación moral. Y no es moral anteponer intereses particulares, ni mezclar el bien común ni el servicio a la comunidad con el beneficio económico. Hay periodistas muy responsables, dice, pero la profesión en sí acaba consumiéndolos, de la misma forma en que el sistema capitalista en el que vivimos acaba consumiendo al individuo a no ser que acabe convirtiéndose en máquina, en masa, para formar parte de él. Mantener el espíritu crítico en una sociedad colapsada no es fácil, aunque es absolutamente necesario.

CURRICULUMS TRANSPARENTES Y PERMANENTEMENTE ACTUALIZADOS

profesor universitario¡Buenos días de lunes!
Cuando me dispongo a trabajar en mi CV on line de SICA2, pues debe de estar actualizado para el 31 de enero, según me han requerido, pienso en el alto control que se ejerce sobre la actividad docente e investigadora del profesorado universitario.
Sobre la actividad docente en algunos casos se llega hasta el extremo judicial y en el aspecto investigador no digamos… los sexenios de investigación, creados inicialmente como complemento retributivo, se han convertido en un indicador de calidad imprescindible y elemento clave para fijar su carga docente para el personal docente e investigador de las universidades españolas.
Mucho se ha escrito sobre la evaluación del profesorado universitario y se sigue escribiendo en la actualidad; pues en unos días comenzaremos el POD para el curso 2013-14 y se avecinan nuevas medidas en el PLAN DE ORGANIZACIÓN DE LA ACTIVIDAD ACADÉMICA DEL PDI DE NUESTRA UNIVERSIDAD.
Creo sinceramente que existe la necesidad de implementar nuevas estrategias que contribuyan a dar mayor visibilidad y transparencia al reconocimiento de la labor docente, de gestión e investigadora realizada por el profesorado universitario. Siento que somos de los profesionales más sometidos a control.

Aularia: La responsabilidad de la educación con los medios y para los medios es de toda la sociedad

manos en ordenadorUno de los editoriales de Aularia, que ya va a cerrar (el 1 de enero de 2013) este volumen para iniciar el siguiente.  La responsabilidad es de toda la sociedad.

La familia y la escuela pierden fuerza socializadora al mismo tiempo que la ganan los medios de comunicación. Esta realidad implica un desafío para los padres, la familia y la administración pública ya que la responsabilidad socializadora es, por igual, de todos los agentes sociales, también de quienes detentan el poder de los medios de comunicación y de las grandes cadenas de televisión. Nadie duda de la responsabilidad legal de los medios de comunicación pero poco se habla de su responsabilidad moral y socializadora, de la importancia que sus mensajes y actuaciones poseen para quebrar la pasividad, para incitar a la participación ciudadana. Se hace urgente e imprescindible unir esfuerzos para que los grandes problemas del mundo en el siglo XXI, que generalmente tienen que ver con la solidaridad y el respeto, tanto hacia las personas como hacia el medio ambiente, estén presentes con criterios de interés  global en los medios de comunicación.

Con rapidez y vertiginosidad se aprecia cómo el mundo es invadido por los medios de comunicación de masas, que cobran una relevancia especial gracias a los avances tecnológicos. El gran desafío de los educadores –padres, profesores, responsables y comunicadores- es adquirir la fuerza suficiente para, en un principio, utilizar el poder icónico y emotivo de los medios de comunicación y de las nuevas tecnologías con finalidades educativas, y al mismo tiempo, proponer a los educandos –alumnos y sociedad en general- las posibilidades educativas y didácticas suficientes como para convertir la fuerza de la televisión y su mensaje, en un vehículo e instrumento imprescindible de búsqueda de información, de apreciación de la realidad y de puerta a la investigación.

Nuevo debate en Aularia: Cine y audiovisuales para la educomunicación en el siglo XXI

El cine, a veces, proyecta sus temas y la sociedad los debate. Otras, las más, recoge lo que ya preocupa o interesa a la sociedad ya sea porque ha sucedido realmente, presentando hechos reales, o porque desde la ficción se puede representar nítidamente la realidad. Posteriormente lo devuelve a la sociedad convertido en imágenes. Es fundamental que el debate sobre el cine, sus lenguajes y sus contenidos se tenga en cuenta en las aulas con el fin de crear espectadores y comunicadores críticos y responsables. El cine ha estado presente en la historia y la cultura de la Humanidad en el último siglo.
Cuatro expertos debaten en Aularia el tema genérico Cine y educación en el siglo XXI
Contestan a las preguntas:

  1. ¿Qué vigencia tiene el audiovisual en un mundo en el que priman las pantallas y las nuevas tecnologías?
  2. Sobre el cine de los siglos XIX y XX. ¿Qué se puede hacer en las aulas?
  3. ¿Cómo inciden las nuevas tecnologías, positiva y negativamente, en la aceptación o utilización del cine y de los lenguajes audiovisuales?
  4. ¿Qué le aportan o restringen las redes sociales al cine y a la comunicación audiovisual?
  5. ¿Qué le aporta o restringe el cine a las redes sociales?
  6. ¿Cómo se perfila el futuro del cine y del lenguaje audiovisual para la comunicación y la educación?

Los expertos son: Margarita Córdoba Pérez, de la Universidad de Huelva, Mercedes Ruiz Casas, directora de la Web de cine y educación, Cero en conducta, Miguel Vázquez Freire profesor de Filosofía en el IES Eduardo Pondal de Santiago de Compostela, y Enrique A. Martínez López, Jefe de la Sección Audiovisual de la Universidad internacional de Andalucía. Coordina el debate, Enrique Martínez-Salanova, director de Aularia
 

Informativos sin patrocinios a partir de enero

El próximo 7 de enero, en cuanto pasen las fiestas navideñas,  entra en vigor el Reglamento de Desarrollo de la Ley General de Comunicación Audiovisual, que incluye limitaciones a la publicidad en televisión. Una de las limitaciones más significativas es la de no poder incluir patrocinios ni en informativos ni en programas de información. Sin duda, supone un gran paso adelante, ya que se abusa en la actualidad de la mezcla información-publicidad. Porque, aunque en las facultades de Ciencias de la Comunicación se insiste en que no se pueden mezclar información y publicidad, la realidad es que este mal hábito se ha convertido en una práctica habitual.
Ahora la ley establece que las cadenas de televisión «tienen el derecho a que sus programas sean patrocinados, excepto los programas de contenido informativo de actualidad».
Asimismo, se precisa el tiempo permitido dentro de los espacios asignados a publicidad convencional (12 minutos como máximo a la hora), a patrocinios (no podrán superar los 10 segundos), telepromociones  (máximo, 3 minutos por hora) y autopromociones (máximo, 5 minutos por hora). Es decir, si sumamos, nos salen bastantes minutos a la hora…
 Por lo tanto, la nueva ley, parece que viene a mejorar el panorama, especialmente en informativos, pero mantiene el debate abierto sobre los minutos publicitarios a la hora, ya que la directiva europea limita más este tipo de espacios y considera que las autopromociones, telepromociones, etc. deben computarse en los 12 minutos de publicidad a la hora.
 

Situaciones nuevas, tecnologías en auge y soluciones creativas.

Según Aristóteles «No hay respuestas sencillas para los problemas complejos». Un desafío más para políticos, educadores y ciudadanos. El problema es complicado, pero no podemos, como el avestruz, esconder la cabeza, dejar las responsabilidades en manos de otros, o echar balones fuera. «Condenar la tecnología ‘in toto’ es el olvidar los vergeles que la desalinización del agua del mar ha hecho posibles, mientras que idealizar la tecnología es olvidarse de Hiroshima», dice Stuart Chase.

La memoria del género humano es colectiva, los individuos se socializan –aprenden- por mecanismos inconscientes en su gran parte. Sin embargo, el aprendizaje es individual, o lo que es lo mismo, cada persona aprende lo suyo. Las relaciones interpersonales logran una mayor capacidad de aprendizaje individual y colectivo. La historia acumula cada día más productos en su haber, aunque muchos de ellos no queden reflejados en los libros. «Marguerite Duras decía que el saber era lo que hemos aprendido en la escuela y el conocimiento lo que aprendimos por nuestra cuenta», afirma Carrière.

En primer lugar hay que tener en cuenta que, a más memoria, hay más posibilidades de creatividad, ya que existen mayores medios para establecer sinapsis, conexiones entre las neuronas, y por lo tanto, relaciones creativas en el mismo cerebro, los saltos intuitivos que explica Bruner, o lo que los creativos publicitarios llaman el fenómeno ¡ajá!. Si a la memoria de nuestro cerebro, la liberamos mediante sistemas informáticos, lo que cabe en un ordenador de información y la rapidez de acceso al mismo, aumentamos nuestras propias capacidades; el ordenador se convierte en un instrumento más de nuestro cerebro, y por lo tanto aumentamos nuestra creatividad.

 «Sabemos que existe, según Thomas J. Watson, una generación silenciosa, más interesada en la seguridad que en la integridad, en la conformidad que en la actividad, en la imitación que en la creación».

Es necesario que pedagogos, psicólogos, biólogos, neurólogos y sociólogos, informáticos y otros expertos, realicen experiencias para relacionar las nuevas tecnologías informáticas y mediáticas con la creatividad. La gran cantidad de información, textos, iconos, gráficos y modelos, proporcionan mayores y mejores posibilidades de asociación de ideas.

Esta realidad, unida a la facilidad en los recursos, dibujos, etc. y a la rapidez de recuperación, imposible para el cerebro humano, hace factible una mayor aptitud creativa, nuevas conexiones entre ideas, iconos y situaciones, que van a facilitar el recorrido informativo entre las neuronas. No se crea de la nada.

 Esto es un segmento de un articulo publicado en 2000 en Comunicar 14, pp. 43-49. Mensajes diferentes, métodos creativos y diversidad de valores para la socialización en un mundo tecnificado. Soluciones nuevas para nuevos problemas que se presentan a la especie humana en la sociedad de la información.