Blog de la Revista Comunicar

El poder de la Música

La música es un fenómeno social y un indudable medio de expresión-comunicación. A lo largo de la historia ha formado parte de todas las culturas, siendo una señal de identidad que nos permite acercamos a las costumbres e idiosincrasia de cada pueblo.
En la era tecnológica por excelencia, los medios de comunicación adquieren especial relevancia en transmitirnos diferentes estímulos que quedarán grabados en nosotros.
Está comprobado que las experiencias musicales con implicación activa en los primeros años de vida no sólo preparan para posteriores experiencias musicales a lo largo de la vida, sino que quedan impresas en el cerebro y tienen el potencial de modificar la estructura neuronal del mismo.
Las investigaciones realizadas en el campo de la neurociencia demuestran que la actividad musical pone en funcionamiento ambos hemisferios cerebrales, potenciando las conexiones neuronales, de tal forma que los niños que reciben desde edad temprana una estimulación musical adecuada y tienen contactos continuados con la música, desarrollan su personalidad de forma más armónica, evolucionando más rápidamente no sólo en el aprendizaje musical sino también en el de otras materias.
De ahí la importancia de realizar estudios sobre la música que acompaña en su vida cotidiana al niño ya que configurará una parte de su interpretación de la realidad. Muy interesante en este sentido es la investigación realizada sobre el programa televisivo “Los Lunis”, que aparece en el último número de la Revista Comunicar, en el artículo: La oferta musical de la programación infantil de “TVE” como universo audible. Dada la continua exposición de nuestros niños al medio televisivo, son necesarios estudios como éste que traten de determinar si la selección y el tratamiento de los contenidos musicales son adecuados y por tanto contribuyen al fin educativo. Tal como indica su autora Amparo Porta, “el medio televisivo puede favorecer la reconstrucción de los contenidos musicales y su comprensión, el desarrollo del gusto y la puesta en valor del patrimonio inmaterial”.
Este trabajo forma parte de una investigación más amplia que tiene como objetivo conocer los contenidos musicales de la dieta televisiva en una muestra iberoamericana. No se debe olvidar que la música es mucho más que un soporte audiovisual, es principalmente vehículo de expresión y comunicación con el mundo que nos rodea, y bien utilizada contribuye al desarrollo integral de la personalidad del niño.

Las 9 horas de sueño de los niños

En este comienzo de curso “movidito”, en el que se está replanteando y debatiendo sobre el modelo educativo español, profesorado de la Universitat Autónoma de Barcelona y de la Universitat Ramón Llull dan a conocer el resultado de una investigación en la que se demuestra que los niños que duermen menos de 9 horas al día tienen peores resultados escolares. Dormir de 9 a 11 horas y tener una rutina diaria parecen las claves del éxito escolar, según se desprende del estudio. Es decir, dormir ya no sirve unicamente a los niños para crecer, sino también para un mejor rendimiento escolar.
A pesar de resultar vitales las horas de sueño, parece que no es lo que más preocupa a los padres, sino que son las horas frente al televisor o el ordenador  lo que más controlan los progenitores. Los resultados de la investigación se pueden leer en la revista Cultura y Educación (Vol. 23. Nº 1).

Resignificar la educación televisiva: desde la escuela a la vida cotidiana

El artículo de Valerio Fuenzalida  realiza una revisión del concepto de lo educativo a través del análisis de la recepción de diversos géneros y programas concretos de la televisión latinoamericana. Con un tono optimista, expone su idea de la “resignificación”, aquel aporte de sentido de las audiencias para adaptar a su conveniencia los contenidos de todo tipo de programas, ya sean de entretenimiento, informativos o de cualquier otro tipo. Son analizados de manera especial géneros como el docudrama y la telenovela y programas de la televisión chilena como Tierra Adentro.
El autor llega a la conclusión de que la audiencia no valora los programas según el tono académico sino según su tono emocional y si se siente apreciada por los autores del programa, y apuesta por una “educación televisiva” (no sinónimo de la impartida en la escolarización curricular) para fortalecer la capacidad activa y el empoderamiento de las audiencias.

Puedes leer el artículo completo en este enlace.

Hacia una televisión de calidad para todas las edades

A veces se ha confundido programa educativo, cultural o pedagógico con emisiones plomizas de sesudos eruditos «bustoparlantes». Se han realizado abundantes intentos a lo largo de la historia de la televisión en España de proporcionar a niños y adolescentes programas culturales o educativos. Algunas de estas tentativas tuvieron cierto éxito. En la actualidad, gracias a los índices de audiencia, se hace improbable que se pueda repetir el experimento a no ser que organismos, asociaciones, o ciudadanos organizados, presionen a las cadenas de televisión para establecer este tipo de programas. ¿Y los adultos? El otro día, un informático que vio que en mi ordenador hay una carpeta llamada «cine para mayores», pensó que era cine pornográfico. Le debí explicar que eran mis clases de cine para la Universidad de mayores.

En la televisión pasa lo mismo. Poco hemos logrado para que los niños tengan sus horarios de televisión adecuados a la edad, y menos programas de televisión educativa. Cierto que hay asociaciones de telespectadores que luchan por unos horarios adecuados a la infancia. Y cuando hablamos en radio, o en la misma televisión, o escribimos en diarios y revistas, abogamos por ello. Pero vuelvo a preguntar: ¿y los mayores? ¿Es que no nos merecemos también una televisión digna? ¿Una televisión educativa? ¿por qué cuando hablamos de horarios de adultos parece que hubiera patente de corso para hacer cualquier cosa?

La televisión nos informa de hechos que antes ignorábamos. «El mundo instantáneo de los medios informativos eléctricos nos implica a todos, a un tiempo». (Mcluhan)

Es preciso implicarse como educadores o como consumidores de imagen en la formación personal hacia medios y mensajes y procurar que los sistemas educativos, familiares, regionales, estatales y sociales, hagan inexcusable un diseño de enseñanza – aprendizaje en el que se consideren los medios de comunicación y su análisis crítico.

Por ser la televisión un medio tecnológico y comunicativo de primer orden hay que actuar positivamente ante sus posibilidades y consecuencias. Es necesario que la televisión contribuya a la educación permanente, para todas las edades, que complemente con sus procedimientos la investigación y apoye los fundamentos del conocimiento y del aprendizaje.

EL CONSUMO DE LA TELEVISION SE ESTÁ COMPLETANDO CON OTRA ACCIÓN

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No hace mucho tiempo escuchábamos la radio, sin realizar ninguna acción, simplemente la oíamos, era el centro de nuestra casa, recuerdo la novela “Lucecita” donde mi madre y yo parábamos cualquier actividad para oírla atentamente. Ver la televisión en exclusiva, ha dejado de ser un hábito que consiga el cien por cien de los televidentes. Lo mismo le paso a la radio y en la actualidad esta se escucha haciendo otras acciones, como por ejemplo la conducción.
El consumo de televisión se está completando con la utilización de gadgets. Casi un 71% de las personas que ven televisión lo hacen utilizando tablets. El 68% de los que tienen smartphone consumen televisión mientras utilizan sus móviles. Sin embargo solo un 36% de los que usan ereader están viendo la televisión, estos últimos son los amos de la cama, ¡será por lo de acostarse con un libro!.
No debemos olvidar el consumo de Internet mientras visualizamos un programa televisivo, debido al auge de los ordenadores portátiles y al sistema inalámbrico de conexión.
Esto, nos debería hacer reflexionar sobre la famosa fórmula de Chomski donde en toda comunicación hay un emisor, un receptor y un mensaje.

Chile: por una televisión educativa

Por una TV educativa en Chile

Por una TV educativa  es una iniciativa que busca que en Chile existan canales de televisión con contenidos educativos de libre acceso para todos. La llegada de la televisión digital abre la posibilidad de que existan más canales de televisión abierta y gratuita.

La iniciativa y mantenimiento constante radica en un grupo de personas, profesionales de varias disciplinas, interesadas en mejorar el nivel educativo de su país. Están convencidos del enorme poder de los medios de comunicación, fundamentalmente la televisión, que sigue jugando un rol fundamental en Chile. La plataforma es un instrumento para animar a los ciudadanos, presionar a los políticos y liderar un movimiento para lograr que en Chile exista una TV educativa de calidad.

La TV sigue siendo la principal fuente de información, y el medio de comunicación más popular del país y Chile vive una revolución de enormes proporciones con el paso a la televisión digital, que ha permitido, no sólo la alta definición, sino una mayor cantidad de canales y plataformas interactivas. Esto implica que es posible que se abra una  puerta para que la televisión sea un apoyo potente a la educación, y que el Estado así lo garantice.

La iniciativa está teniendo un gran éxito, se han añadido a sus planteamientos decenas de profesionales y ciudadanos, han realizado multitud de actividades, creando conciencia hacia la importancia social de la televisión, reuniendo expertos, e incidiendo con éxito en la vida política y social de Chile.

El propósito de la plataforma Por una TV educativa, es poner en marcha iniciativas que apunten a generar espacios de información, comunicación y reflexión que logren incidir en las políticas públicas sobre televisión. Concretamente, están abocados a presentar una propuesta al Congreso, que asegure un canal de televisión con contenidos educativos, como ocurre en otros países.

Las actividades son financiadas por los propios miembros de la plataforma y no tiene afiliación a ningún tipo de movimiento. Conocí personalmente a los iniciadores y motores de la plataforma, en el máster Comunicación y educación, de la UAB, en la Universidad Católica de Chile, en diciembre de 2009.

La intervención de la televisión

 
En el último número de Comunicar (Vol. XVIII, nº 36, 1º semestre,  marzo 2011), encontramos un interesante artículo titulado “La intervención de la televisión en el terremoto chileno”. La Jefa del Departamento de Estudios del Consejo Nacional de Televisión de Chile María Dolores Souza Mayerholz y el profesor del Departamento de Psicología de la Faculad de Ciencias Sociales de la Universidad de Chile Víctor Martínez Ravanal analizan el papel desempeñado por la televisión chilena durante la crisi provocada por le terremoto de hace un año en Chile.
Los autores analizan cómo las televisiones, como empresas que son, en su afán de conseguir las mayores audiencias (caracter “autocéntrico”), se olvidaron en ocasiones de su función social y de servicio (caracter “sociocéntrico”). Por este motivo, las televisiones dieron de forma reiterada determinadas imágenes de la desgracia, utilizaron con frecuencia primeros planos para mostrar el dolor o incluso, en algunos casos, se  llegó a  producir la intromisión en la vida privada de las fuentes  o actitudes irrespetuosas hacia los más desfavorecidos.
Un texto de fácil lectura que os invito a leer, especialmente porque las situaciones que describe, aunque con diferencias, podrían ser extrapolables a situaciones de crisis vividas en otros países.
El artículo se puede leer aquí.